Brownsville Station. “Smokin’ In the Boy’s Room”

En 1985 se publicaba “Theatre of Pain”, el tercer álbum de estudio de la banda estadounidense de heavy metal y glam rock Mötley Crüe, compuesto por temas escritos por Nikki Sixx y el resto de los componentes del grupo; además, se añadió una canción más perteneciente a la formación Brownsville Station, en concreto la titulada “Smokin’ in the Boy’s Room”, compuesta por Mike Lutz y Cub Koda, los guitarristas y cantantes de esta banda creada en el estado de Michigan (EE.UU.) hacia 1969. Publicaron siete álbumes de estudio, entre 1970 y 1978, un año más tarde se disolvió el grupo.

El tema que hoy nos ocupa, “Smokin’ in the Boy’s Room” -el mismo que rescataran del olvido los chicos de Mötley Crüe en 1985, con ese vídeoclip tan recordado, en el que se nos muestra una delirante historia tomando como excusa la letra original de la canción-, fue grabado inicialmente por los de Detroit en su tercer disco de estudio, el titulado “Yeah!” (1973). En él se incluyeron temas de autores como Hoyt Axton, Terry Knight, Doug Morris, Robert Parker (“Barefootin”), Jimmy Clift (“Let Your Yeah Be Yeah”) o Lou Reed (la conocida “Sweet Jane”), además de dos melodías compuestas por los miembros de la banda Mike Lutz y Cub Koda: “All Night Long” y el tema incluido por Mötley Crüe en su álbum “Theatre of Pain: «Smokin’ in the Boy’s Room”, en el que se cuenta la historia de unos estudiantes aburridos con la disciplina impuesta por el profesor, que pasan el tiempo fumando en el baño de los chicos mientras esperan a ser descubiertos por saltarse las prohibiciones y normas del colegio. En lo musical, es un tema bastante rocanrolero, lindando con el boogie rock; el resto de los temas que componen el disco se sitúan dentro de los mismos parámetros, si acaso con un sonido más cercano al hard rock que al boogie rock. Además de la versión de Mötley Crüe, existen otras, como las interpretadas por Bill Hurley, LeAnn Rimes, ApologetiX o T-Slam (en hebreo).

Teverano. “Musical Express”

“Musical Express” fue un programa emitido por La2 de Televisión Española (el antiguo UHF) durante los años 1980-1983 aunque, desde un par de años antes, ya se emitía por el circuito catalán de la televisión pública. Estuvo presentado por el periodista Àngel Casas, quien se inició profesionalmente en el mundo de la radio (Radio Juventud y Radio Barcelona de la Cadena SER); en 1977 entró a formar parte -junto con Carlos Tena y Diego A. Manrique- del programa musical “Popgrama”, de algún modo el que abrió el camino a “Musical Express”. Tanto en “Popgrama” como en “Musical Express” se incluían noticias y actuaciones en directo de músicos y grupos de pop, rock, jazz y de otros estilos pertenecientes al universo underground, no siempre bien contemplado por la industria discográfica convencional. Mientras que para la sintonía de “Popgrama” se utilizó el tema “Preludi i Record”, de la banda catalana de rock progresivo Iceberg, “Musical Express” contó con la melodía titulada igual que el programa, perteneciente al grupo Teverano (aquí tenéis la cabecera con la sintonía).

Teverano fue una banda de vida efímera, formada a partir de componentes que había pertenecido a Iceberg, como el teclista Josep Mas “Kitflus”, y a Barcelona Traction, es el caso de Francis Rabassa (batería) y Jordi Clúa (bajo); a ellos se unieron los hermanos Bardagí: Pere (violín) y Josep Maria (guitarra), acompañantes habituales de Joan Manuel Serrat. Tan solo grabaron un single, con las canciones “Musical Express” y “Cel de Nit”, además de un disco homónimo publicado en 1981 por el sello Discophon (aquí lo podéis escuchar), cuyo estilo tiene una pizca de rock progresivo y mucho jazz-rock con un cierto toque latino-mediterráneo que, de alguna manera adelantaba el sonido que, apenas un año después, nos propondría Pegasus -banda de la que ya hemos hablado en este blog-, de la que formó parte el maestro “Kitflus”. Parece que el tema que nos ocupa fue versionado por su creador, Josep María Bardagí, años después; una interpretación ejecutada con dos guitarras y una caja de ritmos, que apareció en un disco que acompañaba a un fascículo perteneciente a un método de guitarra por entregas, de venta en quioscos; hablo de oídas, porque no he podido escuchar esta didáctica versión que, hoy día, debe ser pieza de coleccionista.

John Miles. “You Have it All”

Cuando Alan Parsons decidió publicar su primer disco junto con el músico Eric Woolfson, bajo la denominación grupal de The Alan Parsons Project, ya era un reputado ingeniero de sonido, con un importante currículum en su haber, conseguido gracias a su trabajo en estudios de grabación como EMI o Abbey Road, y a la labor desarrollada, como ingeniero y productor, con músicos como Al Stewart, The Beatles o Pink Floyd, en este último caso su aportación resultó fundamental en el clásico de pop-rock sinfónico “The Dark Side of the Moon” (1973). De este fascinante álbum de debut, titulado “Tales of Mystery and Imagination” (1976), nos hemos ocupado en una entrada anterior, en la que recomendábamos una de las canciones interpretada por John Miles. Este cantante, compositor, guitarrista y teclista británico acababa de firmar un contrato de grabación con el sello Decca, después de que diera sus primeros pasos musicales con el grupo local The Influence. Nada más llegar a los estudios de grabación de Abbey Road le presentaron a Alan Parsons, con quien debió congeniar bastante bien, ya que intervino, como cantante, en el mencionado “Tales of Mystery and Imagination”, así como en otros álbumes suyos, como “Pyramid”, “Stereotomy”, “Gaudí” o “Freudiana”. Por supuesto, Alan Parsons produjo el primer álbum de John Miles, titulado “Rebel” (1976), con esa portada que quizás recordaréis, en la que se ve a este músico posando con una escopeta en los hombros, como si fuera el mismísimo James Dean, el rebelde por excelencia.

Rebel” es un disco excelente, con canciones que se sitúan entre el pop-rock y el rock melódico, una producción muy cuidada en la que abundan las guitarras, los teclados y los arreglos orquestales; un disco grandilocuente, épico y apoteósico que, en mi opinión, deberíais escuchar, estoy seguro que pasaréis un buen rato. La canción más conocida es “Music”, un emocionante homenaje a la música que, a menudo, ha eclipsado al resto de las canciones de este álbum y, por supuesto, la posterior carrera de John Miles, más conocida y valorada por sus colaboraciones con otros artistas, como Tina Turner, Jimmy Page, Joe Cocker o Alan Parsons, que por su discografía en solitario. Como probablemente muchos de vosotros conoceréis el tema “Music”, os voy a recomendar otro, el titulado “You Have it All”, no menos épico que «Music», con un cierto regusto progresivo y un ampuloso final, en el que la orquesta da paso a una apoteosis instrumental con guitarras, sintetizadores y percusiones latinas. En este vídeo, del año 1976, podéis ver una interesantísima interpretación de esta canción a cargo de John Miles, mucho más rockera y sin arreglos orquestales.

The Marshall Tucker Band. “Can’t You See”

The Marshall Tucker Band es un grupo estadounidense, de Carolina del Sur, creado en 1972 a partir de músicos que, durante los años sesenta, tocaban habitualmente con sus respectivas bandas en el área de Spartanburg. Tomaron el nombre de una anotación que encontraron en la llave de una puerta; ésta es la que abría el almacén que habían alquilado como lugar de ensayo, justo cuando estaban dando sus primeros pasos como grupo, cuando aún estaban buscando nombre; tiempo después, se dieron cuenta que Marshall Tucker era un nombre real, concretamente el de un afinador de pianos ciego de Columbia (Carolina del Sur). Su primer álbum, titulado igual que la banda, fue grabado en 1973 con la siguiente formación: Paul Riddle (batería), Tommy Caldwell (bajo), Jerry Eubanks (flauta, saxo), Doug Gray (voz), George McCorkie (guitarra) y Toy Caldwell (guitarra principal, voz y autor de todas las canciones del disco). El estilo de este disco y, en líneas generales de los que se publicaron en los años setenta (su período más interesante), se sitúa entre el country rock y el rock sureño, con rasgos estilísticos procedentes del soul, el jazz, el blues o el rock progresivo; en este último caso, algo que se hace especialmente evidente en esos interesantes pasajes que nos deja el flautista Jerry Eubanks. Si comparamos el sonido de este grupo con el de las bandas de referencia del rock sureño, The Allman Brothers Band y Lynyrd Skynyrd, probablemente podamos concluir que son menos psicodélicos y bluseros que los primeros y menos hardrockeros que los segundos; en The Marshall Tucker Band hay un mayor peso de los elementos jazzísticos y progresivos y, sobre todo, del country.

Can’t You See” es una de sus canciones más conocidas; fue incluida en este primer disco, y en ella se aprecia muy bien ese sonido característico de la banda, una especie de rock sureño/country con flauta, algo inusual en estos estilos. Una versión en directo de esta canción, grabada en el Performing Arts Center de Milwaukee (Wisconsin) el 31 de julio de 1974, se incluyó en el cuarto álbum de estudio del grupo (“Searchin’ for a Rainbow”, 1975); en éste otro directo, del año 1973, podéis ver en acción al grupo. Esta historia sobre un hombre que sufre y huye, probablemente de un viejo amor, ha sido versionada por artistas como Waylon Jennings o Alabama. Como comentaba anteriormente, durante la década de 1970 grabaron sus mejores álbumes y, para mediados de los ochenta, la mayoría de los miembros fundacionales de la banda ya no estaban en ella. Parece que siguen en activo, y con muchos conciertos dados al cabo del año, aunque el único miembro de los Marshall Tucker Band que aún permanece es el vocalista Doug Gray.

Maurice Williams & The Zodiacs / The Hollies / Jackson Browne. “Stay”

Stay” es un tema compuesto por Maurice Williams poseedor de un récord curioso: aún hoy día, sigue siendo la canción de menor duración (1 minuto y 36 segundos) que ha conseguido llegar al número uno en las listas de éxitos estadounidenses, gracias a la grabación realizada por el grupo de doo-wop Maurice Williams & The Zodiacs. Esta formación, originaria de Nashville (Tennessee -EE.UU.-), se formó a finales de la década de 1950 y estuvo activa hasta mediados de los sesenta; inicialmente se hicieron llamar The Royals Charms, después Gladiolas y Excellos, hasta que adquirieron su definitivo nombre (The Zodiacs) en 1959, siempre bajo el liderazgo de Maurice Williams. Sus canciones más conocidas son “Little Darlin’” (popularizada por el grupo canadiense The Diamonds) y “Stay”, escrita por Williams cuando apenas tenía quince años, en 1953, aunque no fue grabada hasta 1960, primero en forma de “demo” y, poco después, tras llamar la atención de una niña de diez años, de manera comercial para la discográfica Herald (la cara B del single se tituló “Do You Believe”). Tal y como señalan en el blog 7 días, 7 noches, Williams escribió la letra después de una cita con otra chica de su edad, a la que no pudo persuadir de que se quedara con él un poco más allá de las diez de la noche, hora a la que tenía que llegar a casa; al final, fue el hermano de la chica quien la acompañó a casa, y la súplica del joven Williams se transformó en canción.

Tras la grabación de Maurice Williams & The Zodiacs, que volvió a escucharse mucho a finales de los ochenta debido a su inclusión en la banda sonora de la película “Dirty Dancing” (1987), se sucedieron las versiones: Little Joe & The Thrillers (1960), Rikki Henderson (1961), Lou Christie (1963), The Four Seasons (1963) o The Hollies (1963), nuestra segunda propuesta destacada de hoy, ellos aceleraron la canción y la consiguieron llevar al número uno de las listas británicas. Después vinieron las de los Typhoons, Jean & Dean y alguna más, antes de que el músico y cantautor Jackson Browne publicara la suya, una de las más conocidas de esta canción, quizás por ese tono intimista y sosegado que, a su vez, ha servido como punto de partida para versiones posteriores; fue incluida en el quinto Lp de Browne, titulado “Running on Empty” (1977), un interesante trabajo formado por temas sobre la vida en la carretera, grabados en directo mientras estaba de gira o en lugares relacionados con ella, como autobuses, habitaciones o entre bastidores; “Stay”, en concreto, fue grabada en directo, el 27 de agosto de 1977, en  el Merriweather Post Pavilion de Columbia (Maryland -EE.UU.-) Si queréis escuchar más versiones, podéis continuar con Bruce Springsteen, Cindy Lauper, Human Nature o Andrew Gold, aunque hay más.