Paul McCartney. “No More Lonely Nights”

En 1984, apoyado por su banda Wings, Paul McCartney podía presumir de carrera en solitario; ya había publicado una docena de discos de estudio, además de algún recopilatorio y un trabajo en directo. Fue entonces cuando decidió embarcarse en un proyecto cinematográfico de resultados agridulces. “Recuerdos a Broad Street” (1984) fue el título en español que se le dio a una película musical en torno a unas supuestas grabaciones originales del nuevo álbum de McCartney robadas por un empleado de turbio pasado; fue producida, escrita e interpretada por Paul McCartney, y también contó con Ringo Starr y Linda McCartney como miembros del reparto. Fue un fracaso de crítica y público, aunque obtuvo dos nominaciones (Globos de Oro y BAFTA) en la categoría de mejor canción por el tema “No More Lonely Nights”. La banda sonora, sin embargo, llegó a ocupar el puesto número uno en la lista de discos más vendidos de Reino Unido y el número veintiuno en la estadounidense Billboard 200. La mayor parte de las canciones que componen este disco, titulado igual que la película (“Gime My Regards to Broad Street”), son clásicos regrabados de los Beatles y de Wings, como “Here”, “Silly Love Songs”, “Good Day Sunshine”, “Yesterday”, “Eleanor Rigby”, etc. Únicamente se incluyeron tres o cuatro temas inéditos, entre ellos “No More Lonely Nights”, compuesto integramente por el propio Paul McCartney, que además fue lanzado como single en diferentes formatos. McCartney, autor de baladas inolvidables con los Beatles, nos ofrece una bella melodía romántica, tal vez un tanto melosa, sobre la soledad que sufre el enamorado cuando está separado de la persona a la quiere (aquí podéis ver la letra en español e inglés). En la grabación de esta canción, el ex-Beatle contó con un invitado de excepción: el guitarrista de Pink Floyd David Gilmour, quien nos regala un solo lleno de sensibilidad, como sólo él es capaz de ejecutar. Hay algunas versiones de este tema, aunque no os voy a aburrir con ellas porque considero que la de McCartney-Gilmour es insuperable, tan solo os voy a proponer una, la del cantante y guitarrista estadounidense de jazz John Pizzarelli, que he conocido gracias al compañero lrotula (Algo de Jazz, Blues, Rock …); “No More Lonely Nights” formó parte de su álbum “Midnight McCartney”, publicado en el año 2015.

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Chris Norman. “Nobody’s Fool”

 

Chris Norman es un cantante, guitarrista y compositor, aún en activo, muy conocido en los setenta por liderar la banda británica de pop-rock y rock melódico Smokie, de la que ya nos hemos ocupado a propósito del tema “Living Next Door to Alice”, y por el dueto que protagonizó en 1979 con la cantante y bajista Suzi Quatro, con la canción “Stumblin’ In” como protagonista. Tras abandonar Smokie, en los años ochenta, inició su carrera en solitario, que ya cuenta con más de veinte álbumes, tal y como él mismo señala en su página web. Ha trabajado con artistas como Donovan, Agnetha Fältskog (Abba) o Cynthia Lennon, incluso compuso –junto con Pete Spencer- “This Time (We’ll Get it Right)”, la canción que utilizó la selección nacional de Inglaterra en el Mundial de 1982, el que se celebró en España. Quiero recomendaros un disco suyo, el titulado “There and Back”, publicado en 2013, un álbum que de verdad merece la pena; en él podréis encontrar canciones cercanas al hard rock como “I’m Gone”, “Hot Love” o “Whisky & Water”, temas rocanroleros como “Love’s Such Strange Thing” o “Hounddog Blues”, baladas como “Northern Star”, “Wish you Well” o “Hard Road to Cross”, melodías con fragancia springsteniana (“My Jenny”) o cortes próximos al pop-rock como “Gypsy Queen”, probablemente el tema que hubiera elegido para encabezar esta entrada, por ser el más conocido y apto para todos los públicos, si este disco no contuviera el tema titulado “Nobody’s Fool”, compuesto por el propio Chris Norman –como la mayoría de los que forman parte de este álbum-, en el que la voz de Chris y la guitarra de Geoff Carline son protagonistas (a mí el estilo de esta canción me recuerda bastante a otro Chris: Chris Rea). En su versión de estudio dura cinco minutos y medio pero en directo lo alargan, como bien puede comprobarse en este concierto celebrado en septiembre de 2016, en el Crocus City Hall de Moscú, o en éste otro del año 2015 en Hannover, por poner un par de ejemplos porque en youtube se pueden encontrar más vídeos similares.

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Murray Head. “Say It Ain’t So, Joe”

El “Escándalo de los Medias Negras” es el nombre que recibieron los sucesos en los que se vieron involucrados algunos jugadores estadounidenses de béisbol pertenecientes al Chicago White Sox; pese a que fueron absueltos por un jurado popular, ocho integrantes de este equipo fueron expulsados de por vida de las “Grandes Ligas” por contribuir a una conspiración ideada por gángsters y dueños de casas de apuestas ilegales, y por dejarse ganar en el partido que los enfrentó a los Cincinnati Reds. Uno de esos ocho implicados fue el bateador Joseph Jefferson Jackson, conocido como “Shoeless Joe”; a pesar de que inicialmente reconoció los hechos, incluso haber aceptado cinco mil dólares como pago parcial por su cooperación, tal vez por sugerencia del propietario del equipo (Charles Comiskey), durante el juicio y ante la opinión pública siempre negó su implicación en este turbio asunto, de hecho, años después, el resto de implicados en el escándalo reconocieron que Jackson no estuvo presente en las reuniones con los apostadores y que, en realidad, se usó su nombre para ganar credibilidad. Jackson también negó la anécdota en la que un grupo de niños aficionados al beisbol, seguidores de “Joe Descalzo”, le preguntaron durante el juicio si realmente era culpable, pidiéndole que les dijera, de manera repetitiva y desesperada, que eso no había sido así. Sea como fuere, esa conocida arenga, “Say it ain’t so, Joe!”, fue utilizada por el británico Murray Head, también conocido por su versión de “One Night in Bangkok“, por su participación en la ópera rock “Jesus Christ Superstar” y por su faceta como actor en películas como “Domingo, Maldito Domingo“, para componer el tema “Say it Ain’t So Joe”. Fue incluido en el álbum homónimo de este cantante, su segundo trabajo de estudio, publicado en 1975 por A&M Records. La canción fue reeditada en 1995 para el disco “When You’re in Love”. Fue entonces cuando Murray Head explicó que el origen de este tema fue un documental de los años setenta sobre Richard Nixon; en él se hablaba del apoyo y las simpatías que aún seguía recibiendo de sus votantes, a pesar de las evidencias y de las pruebas concluyentes que lo incriminaban en el “Escándalo Watergate“. Murray pensó que el caso era similar al de Joe Jackson; quiso entonces escribir una canción sobre los ídolos con pies de barro, y sobre la atónita decepción de quienes se niegan a reconocer que su ídolo les ha fallado. No quiero acabar sin mencionar algunas de las versiones que se han hecho de esta melodía, como las de Roger Daltrey o la del grupo español Tahures Zurdos, aunque ésta última tiene tantos defensores como detractores.

Smokie. “Living Next Door to Alice”

Los hombres de mi generación estamos acostumbrados a que las mujeres nos den calabazas, aprendimos a vivir con ello cuando éramos adolescentes, tal vez para que no nos sucediera lo mismo que al protagonista de esta canción. “Living Next Door to Alice” nos cuenta la historia de alguien que lleva toda la vida enamorado de una chica, que siempre ha vivido en la casa de al lado; un buen día, su amiga Sally le comunica que Alice, el amor de su vida, se marcha en una limusina y sin despedirse; él se lamenta de no haberle dicho nunca que la ama y se ve incapaz de vivir separado de ella pero, como se dice coloquialmente, siempre hay un roto para un descosido y su fiel amiga Sally, que también ha estado esperando veinticuatro años, enamorada en secreto de él, se ofrece como paño de lágrimas y solución para olvidar a Alice. “Living Next Door to Alice” es una melodía escrita por Nicky Chinn y Mike Chapman, grabada por primera vez por la banda australiana New World en el año 1972 (aquí la podéis escuchar), sin embargo todo el mundo asocia este tema a los británicos Smokie, un grupo de pop-rock y rock melódico creado en 1963 con el nombre inicial de “The Yen”; antes de tomar su denominación definitiva tuvieron otras, como “The Sphynx”, “Essence”, “Four Corners”, “The Elizabethans” o “The Kindness”. Publicaron sus dos primeros álbumes (“Pass it Around” y “Changing all the Time”), ya como Smokie, en 1975 y el tercero (“Midnight Cafe”) un año después. “Living Next Door to Alice” también se editó en 1976, como single, aunque no formó parte de “Midnight Cafe” hasta la remasterización llevada a cabo en 2007. Esta canción ha tenido otras versiones, incluyendo la del vocalista y líder de Smokie, Chris Norman –de quien nos ocuparemos en otra ocasión-, aunque ninguna tan conocida como la realizada en 1995 por los holandeses Gompie, todo un éxito en países como Holanda, Bélgica, Alemania, Austria, Suiza o Noruega. La historia es bastante curiosa; este tema, en la versión de Smokie, sonaba habitualmente en un bar de Nimega (Holanda); allí la escuchó Rob Peters y se dio cuenta de que el pinchadiscos bajaba el volumen en el estribillo, cuando se mencionaba el nombre de Alice, mientras los clientes del local coreaban: “Alice, who the fuck is Alice?” Rob decidió ponerse en contacto con Peter Koelewijn para grabar este tema incluyendo esta frase. Visto el éxito que tuvieron, incluso grabaron un Lp (“Who the X is Gompie!, 1995) en el que, por supuesto, incluyeron este tema, que titularon “Alice (Who the X is Alice?)”. La versión de Gompie pronto se hizo famosa, incluso se cantaba en los conciertos de Smokie por el público; los británicos no lo dudaron, poco después volverían a grabar este éxito al estilo Gompie.

Boston. “Don’t look back”

No es habitual que un ingeniero del prestigioso MIT acabe dedicándose a la música de manera profesional. Tom Scholtz, el líder de la banda norteamericana Boston, se graduó en este centro donde probablemente adquirió una serie de conocimientos de gran utilidad para su carrera musical; incluso se llegó a extender el rumor de que el primer trabajo de esta banda (“Boston“, 1976), del que nos hemos ocupado en otra ocasión a propósito de la conocidísima canción “More than a feeling“, fue compuesto con un programa informático; mientras, en la radio se escuchaban cuñas publicitarias como la que decía: “Boston: mejor música gracias a la Ciencia” (Roberts, David. Crónicas del Rock. Una historia visual de las 250 mejores bandas de todos los tiempos. Barcelona, Lunwerg, 2013; págs. 82-83). En aquel primer álbum es donde se encuentra la quintaesencia de Boston: un hard rock melódico con una producción muy cuidada, con un sonido cristalino, algunas influencias procedentes del rock progresivo y, ante todo, la pretensión de llegar al gran público utilizando las premisas de lo que se ha venido en denominar “Adult Oriented Rock” (AOR). El segundo disco, titulado “Don’ look back”, se publicó en 1978 y en él se incluyeron ocho cortes todos compuestos por Tom Scholtz, aunque él siempre quiso haber contado con una canción más; de hecho, la cara B de este Lp sólo dura quince minutos. Lo cierto es que el metódico y concienzudo Scholtz se vió sorprendio y violentado por la compañía discográfica (CBS), que no quiso conceder más tiempo a la banda para la preparación de su segundo álbum; de tal manera que prácticamente lo publicaron a partir de la maqueta provisional que recibieron del grupo, para desesperación de Scholtz quien reconoció que habría necesitado unos seis meses más para pulir el trabajo. El malestar entre el guitarrista y la discográfica fue a más, hasta el extremo de verse involucrados en una serie de demandas y pleitos, en los que unos reclamaban indemnizaciones por no haber entregado a tiempo algunos materiales, mientras que la banda acusó a la compañía de no beneficiarles con los royalties a los que tenían derecho. No volvieron a grabar otro disco hasta ocho años después, ya con el grupo desmembrado, el titulado “Third Stage” (1986), donde se recogía la conocida balada “Amanda”. Volviendo a “Don’t look back”, con todos sus problemas que hemos comentado, me sigue pareciendo un trabajo interesante, tal vez no tanto como el primero pero con buenos temas: “It’s easy“, “Don’ be afraid“, “A man i’ll never me” o el que titulado igual que el disco, el más popular de este álbum.

En recuerdo de Sib Hashian (1949-2017), batería del grupo Boston en los álbumes “Boston” (1976) y “Don’t Look Back” (1978)