Christopher Cross. “Never Be The Same”

Un primer disco brillante y exitoso puede ser el mejor trampolín para un músico, siempre y cuando sea capaz de superarlo o, cuanto menos, igualarlo. En 1979 se publicaba el álbum titulado “Christopher Cross”, con el que debutaba el cantautor estadounidense (nacido en San Antonio -Texas-) Christopher Charles Geppert, conocido con el nombre artístico de Christopher Cross. Antes de grabar este disco se ganaba la vida tocando en bares y locales, generalmente versiones, junto con sus compañeros y amigos de la adolescencia: Andy Salmon (bajo) y Rob Meurer (teclados), que conformaban la banda Flash, en la que Christopher cantaba y tocaba la guitarra. Un instrumento que ejecuta bastante bien, no en vano, según he podido leer, sustituyó a Ritchie Blackmore en un concierto de Deep Purple, durante 1970, cuando el guitarrista de esta banda enfermó. En 1979, Cross fue contratado como solista para el sello Warner, donde grabó el disco que comentábamos anteriormente y varios sencillos que se extrajeron de este álbum. En mitad de la portada aparecía un pelícano, este recurso acabaría siendo la seña de identidad de este artista.

Christopher Cross” (1979) fue uno de los primeros discos de música popular grabados con tecnología digital, con el sistema de grabación 3M. Contó con la participación de músicos como Don Henley, Larry Carlton, Michael Omartian, JD Souther o Michael McDonald. Este álbum ostenta un record; ganó cuatro premios Grammy en una misma edición: mejor álbum, mejor grabación (“Sailing”), canción del año (“Sailing”) y mejor artista novel. Cross consiguió reunir, en un solo disco, un puñado de buenas canciones, sencillas, sin excesivas pretensiones y de gran riqueza melódica; en definitiva, un álbum de soft rock (hay quien denomina al estilo de Cross como “yacht rock”), en el que destacan canciones como la balada “Sailing”, “Say You’ll Be Mine”, “I Really Don’t Know Anymore”, “Ride Like The Wind” o la que hemos elegido para presentar este álbum, “Never Be The Same”, aunque podría haber sido cualquiera de las que acabo de mencionar porque todas son muy representativas del estilo Christopher Cross.

Tras este primer Lp, grabó el titulado “Another Page” (1983), en el que se incluyó una de sus canciones más conocidas: “All Right”. Aunque antes, en 1981, había lanzado al mercado la canción «Arthur’s Theme (Best That You Can Do)”, escrita por él y por Burt Bacharach, Carole Bayer Sager y Peter Allen como tema principal de la película “Arthur, el soltero de oro” (1981); esta canción obtuvo el Oscar a la Mejor Canción Original en la ceremonia de 1981. Christopher Cross nunca fue capaz de superar su primer álbum; a partir de 1984, su fama fue declinando, a pesar de que ha seguido publicando discos y ofreciendo conciertos (algo que continúa haciendo, a juzgar por la información que ofrece su página web). Para que le podáis ver en acción, os dejo tres actuaciones en directo en las que interpreta “Never Be The Same”, una de 1980, otra de 1998 y la última de 2023, en la que se puede apreciar las secuelas dejadas por el COVID que contrajo en abril de 2020.

Asia. “The Heat Goes On”

Los que tenéis la santa paciencia de seguir este blog, semana tras semana, habréis leído más de una vez mi punto de vista respecto de lo que fue el punk, un movimiento social, cultural y musical que apareció con el deseo de recuperar la frescura del viejo R&R y acabó como un homenaje a la provocación, la disidencia, el rechazo a lo socialmente establecido y el odio hacia el rock progresivo o hacia cualquier mecanismo que hiciera del rock un estilo complicado, pretencioso y pretendidamente culto. En esta revolución, los aristócratas del rock, grupos como Yes, Genesis, King Crimson, Camel o Pink Floyd (especialmente odiados por bandas como Sex Pistols), no lo pasaron muy bien, al igual que sucedió con otro género setentero por excelencia: el hard rock. En estas circunstancias, tanto los grupos hardrockeros como los progresivos, intentaron simplificar sus propuestas musicales, con el fin de hacerse más comerciales y llegar a un público que ya estaba paladeando el rock sencillo y sin complicaciones que proponían punkies y nuevaoleros. Bandas como Boston, Foreigner, Toto, REO Speedwagon o Asia, nuestros protagonistas de hoy, trataron de facturar un producto fundamentado en melodías reconocibles, con estribillos bien trabajados, y un sonido bien arreglado, de calidad pero sin la aspereza del rock duro o el virtuosismo del rock progresivo. Una especie de rock melódico apto para todos los públicos, también conocido como AOR (“adult-oriented-rock”), “west coast sound” o “yacht rock”. Si queréis saber más sobre este subgénero del rock, os recomiendo la entrada que dedicó Álvaro en su blog Anhelarium.

De Asia ya os hablé en un par de entradas anteriores, las dedicadas a los temas “Don’t Cry” y “Heat at the Moment”, quizás los más conocidos de esta formación, un supergrupo británico creado en 1981 por Steve Howe -guitarra- y Geoff Dones -teclados- (antiguos miembros de Yes), John Wetton -bajo, voz- (King Crimson) y Carl Palmer -batería (Emerson, Lake & Palmer). Publicaron su primer álbum (“Asia”) en 1982, con una portada diseñada por Roger Dean, el artista de referencia de Yes y otras bandas de rock progresivo. Sin embargo, de este estilo quedaba poco en este álbum; como ya comenté en aquellas entradas, el disco tuvo bastante éxito, pero fue muy criticado por la prensa especializada y por los aficionados al rock progresivo que, entonces, consideramos que este disco era una traición al género. Como ya soy mayor, detesto los prejuicios musicales y me da igual el sentimiento de pertenencia tribal, os dejo con Asia, esta vez con “The Heat Goes On”, el segundo tema incluido en la cara B del álbum titulado “Alpha” (1983), compuesto por Geff Dones y John Wetton; y con esta interpretación en directo del año 1983, para que podáis ver en acción a estos supermúsicos.

Barclay James Harvest. “Titles”

Los británicos Barclay James Harvest ya han sido protagonistas en tres entradas anteriores de este blog, concretamente las dedicadas a los temas “Mockingbird”, “Dark Now My Sky” y “Suicide?” En ellas dábamos cuenta de sus inicios en 1967 y de sus cuatro primeros álbumes con el sello Harvest (“Barclay James Harvest”, 1970; “Once Again”, 1971; “Barclay James Harvest And Other Short Stories”, 1971; y “Baby James Harvest”, 1972), trabajos cuya principal seña de identidad era la utilización de una orquesta sinfónica acompañando a la habitual estructura instrumental de un grupo de rock. También aludíamos al cambio que se produjo en el sonido de esta banda tras la salida de Harvest y su entrada en Polydor, donde grabaron dos de sus mejores discos: “Octoberon” (1976) y “Time Honoured Ghosts (1975), el álbum en el que se incluyó “Titles”, nuestra melodía de hoy (aquí tenéis una versión en directo, de 1975 ó 1976).

Este disco está dividido en nueve cortes, ninguno por encima de los cinco minutos y medio de duración; sin duda, algo no excesivamente habitual en los trabajos de rock progresivo. De hecho, yo diría que es un disco de rock sinfónico apto para todos los públicos, una buena manera de empezar para quienes desconfían de este género o para los que piensan que es un estilo excesivamente complicado y, a menudo, ampuloso. Las canciones que forman parte de “Time Honoured Ghosts”, además de tener una duración estándar, son muy melódicas (demasiado, en opinión de algunos aficionados al rock progresivo), cuentan con buenas armonías vocales, un tono entre triste y melancólico y, por supuesto, la acostumbrada calidad artística e instrumental de este grupo. Hoy me ha costado mucho decidirme por un tema; podrían haber sido los titulados “Sweet Jesus”, “In My Life”, “Jonathan”, “Hymn For The Children” o “Moongirl” pero, finalmente, me he inclinado por “Titles”, un precioso y meritorio homenaje a The Beatles, en el que, de una manera u otra, se alude a más de veinte canciones de los de Liverpool; y todo ello en menos de cuatro minutos.

Con la ayuda del Beatles Fan Club de Los Países Bajos, y a poco que se preste un poco de atención, se pueden escuchar acordes o fragmentos de temas como “The Long And Winding Road”, “A Day in The Life”, “Let It Be”, “All You Need Is Love” o “Across The Universe”. Pero las alusiones textuales son aún más numerosas; así, se explicitan títulos como “Heres Comes The Sun”, “Lady Madonna”, “Something”, “Yesterday”, “One After 909”, “I’ve Got a Feeling”, “For You Blue” o “I Feel Fine”. El autor de este post perteneciente a Beatlesfanclub.nl va más allá, y aún cree ver más títulos, esta vez a partir de palabras o pequeños fragmentos incluidos en la letra de “Titles” que, tal vez, puedan pertenecer a otras canciones de los Beatles, como “Twist and Shout”, “Girl” o “No Reply”, entre otras. Tal y como queda indicado en la web oficial de Barclay James Harvest, el título de nuestra canción de hoy fue sugerido por la esposa de Harvey Lisburg, el mánager de la banda en aquel momento; la autoría que se señala para “Titles” es la siguiente: “traditional, arranged by John Lees”; la portada del álbum fue diseñada por Bill Dare, a partir de una pintura original de Maxfield Parrish. La formación de “Time Honoured Ghosts” fue la siguiente: John Lees (guitarras, voz), Les Holroyd (bajo, guitarras, voz), Stuart “Woolly” Wolstenholme (teclados, voz) y Mel Pritchard (batería, percusiones).

Peter Frampton. “Baby I Love Your Way”

Peter Frampton es un cantante, guitarrista, compositor y productor nacido en la localidad de Beckenham (Inglaterra). A los siete años ya se interesaba por la música y, a los ocho, comenzó su aprendizaje con la guitarra y el piano; cuatro años más tarde ya tocaba en un grupo local (Little Ravens) y, después, formaría parte de bandas como Trubeats, Preachers o Moon’s Train, ésta última dirigida por el Rolling Stone Bill Wyman. Tras su paso por The Heard, donde se convirtió en ídolo de adolescentes, con apenas dieciocho años entró a formar parte de Humble Pie, formación pionera del hard rock, en la que también estaba Steve Marriott. Dos años después, con cinco álbumes grabados con esta banda, inició su carrera en solitario con una propuesta musical menos agresiva que la ofrecida por Humble Pie, podríamos decir que más cercana al rock melódico o soft rock que al hard rock.

Tras publicar tres discos no excesivamente exitosos (“Wind of Change”, 1972; “Frampton’s Camel”, 1973; y “Somethin’s Happening”, 1974), sacó al mercado el titulado “Frampton” (1975), en el que se incluyeron los dos temas más conocidos de este músico: “Show Me The Way” -al que ya dedicamos una entrada en el año 2018- y “Baby, I Love Your Way”, una balada romántica en la que el autor nos habla de un amor maravilloso, de esos en los que sólo ves las bondades de la persona a la que amas, con la que pasarías día y noche hasta agotar la fecha de caducidad -o de consumo preferente- de la pócima o encantamiento que te subyuga. Sin embargo, tanto este tema como “Show Me The Way” fueron realmente conocidos, y aclamados por el público, gracias al disco doble en directo “Frampton Comes Alive!”, una excelente grabación que aún se sigue considerando como uno de los mejores álbumes en vivo de la historia del rock. Aquí podéis escuchar el original de estudio de “Baby, I Love Your Way” y, encabezando la entrada, tenéis la grabación del mítico “Frampton Comes Alive!”, disco en el que intervinieron Bob Mayo (guitarra rítmica, teclados), Stanley Sheldon (bajo), John Siomos (batería) y, por supuesto, Peter Frampton (guitarra, voz, “talk box”).

Tras este disco, probablemente la cima de su carrera, Peter Frampton ha continuado publicando álbumes con cierta regularidad, y aún lo sigue haciendo. También ha aparecido en películas y series de televisión, como “Baa Baa Black Shep”, “Sargento Pepper” (1978), “Los Simpson” o “Padre de Familia”, y tocó la guitarra en el tema principal de “Grease” (1978). En 2016 entró a formar parte del Musicians Hall of Fame and Museum. De “Baby, I Love Your Way” se han hecho bastantes versiones: Gary Glitter, Diana Ross, Will to Power o Walter Jackson, aunque la más conocida quizás sea la de la banda americana de reggae-pop Big Mountain.

The Shadows / Mike Oldfield / Tony Iommi. “Wonderful Land”

QE2” es el sexto álbum de estudio publicado por el multiinstrumentista británico Mike Oldfield, salió al mercado en 1980, un año después de su anterior trabajo: “Platinum”. Su título alude al transatlántico “Queen Elizabeth 2”, que operó entre los años 1969 y 2008; de hecho, el diseño de la portada parece mostrar un primer plano del costado del barco. Tanto “Platinum” como “QE2” son dos álbumes de transición, entre los primeros Lps, más progresivos, y los más cercanos al pop, que le harían tan famoso entre el gran público. “QE2” contó con músicos como Phil Collins (batería) o Maggie Reilly, quien unos años después pondría la voz a dos de los temas más conocidos de Mike Oldfield: “Moonlight Shadow” y “To France”, de los que ya hemos hablado en este blog. El vinilo original de “QE2” contiene diez pistas (cinco en cada cara), ocho de los temas fueron compuestos por Mike Oldfield (uno en colaboración con David Hentschel y otro con Tim Cross) y los otros dos son versiones: “Arrival”, de los suecos Abba (Benny Anderson y Björn Ulvaeus), y “Wonderful Land”, escrita en 1962 por el compositor y cantante inglés Jerry Lordan; el mismo que, un año antes, pusiera en manos de The Shadows la melodía titulada “Apache”, una de las más conocidas de esta banda.

En un post anterior hablábamos de todo esto, de cómo los Shadows comenzaron como banda de acompañamiento de Cliff Richard, y de cómo desarrollaron su propia carrera en el ámbito instrumental, con el guitarrista Hank Marvin como solista. Al igual que sucediera con “Apache”, los primeros en grabar “Wonderful Land” fueron los Shadows, primero en formato single (febrero de 1962) y luego como EP de cuatro canciones (agosto de 1962). El título de este tema parece que lo puso Hank Marvin, aludiendo a los Estados Unidos; al autor de la canción no le gustó mucho y, en alguna ocasión, se lamentó de que no se le hubiera ocurrido un título mejor. El original de “Wonderful Land” por los Shadows contó con los siguientes músicos: Hank Marvin (guitarra solista), Bruce Welch (guitarra rítmica), Jet Harris (bajo), Tony Meehan (batería, percusiones) y la Orquesta de Norrie Paramor (trompas e instrumentos de cuerda).

También de la década de 1960 son las versiones de Bud Ashton, The Rockets, Norrie Paramor & His Orchestra o los españoles Pekenikes. Posteriores a la de Mike Oldfield (de 1980) son las de The Clifters, Hank Marvin, Pekka Tiilikainen & Beatmakers, The Ukelele Orchestra of Great Britain, Mason Williams, Hank Marvin & Mark Knopfler, The Challengers o nuestra tercera opción destacada de hoy, a cargo del guitarrista Tony Iommi, de la banda de hard rock y heavy metal Black Sabbath; esta versión formó parte del álbum homenaje “Twang! A Tribute to Hank Marvin & The Shadows” (1996). No es la primera vez que Iommi versionaba a los Shadows, aquí le podemos ver con Black Sabbath interpretando “Apache”.