The Shadows / Mike Oldfield / Tony Iommi. “Wonderful Land”

QE2” es el sexto álbum de estudio publicado por el multiinstrumentista británico Mike Oldfield, salió al mercado en 1980, un año después de su anterior trabajo: “Platinum”. Su título alude al transatlántico “Queen Elizabeth 2”, que operó entre los años 1969 y 2008; de hecho, el diseño de la portada parece mostrar un primer plano del costado del barco. Tanto “Platinum” como “QE2” son dos álbumes de transición, entre los primeros Lps, más progresivos, y los más cercanos al pop, que le harían tan famoso entre el gran público. “QE2” contó con músicos como Phil Collins (batería) o Maggie Reilly, quien unos años después pondría la voz a dos de los temas más conocidos de Mike Oldfield: “Moonlight Shadow” y “To France”, de los que ya hemos hablado en este blog. El vinilo original de “QE2” contiene diez pistas (cinco en cada cara), ocho de los temas fueron compuestos por Mike Oldfield (uno en colaboración con David Hentschel y otro con Tim Cross) y los otros dos son versiones: “Arrival”, de los suecos Abba (Benny Anderson y Björn Ulvaeus), y “Wonderful Land”, escrita en 1962 por el compositor y cantante inglés Jerry Lordan; el mismo que, un año antes, pusiera en manos de The Shadows la melodía titulada “Apache”, una de las más conocidas de esta banda.

En un post anterior hablábamos de todo esto, de cómo los Shadows comenzaron como banda de acompañamiento de Cliff Richard, y de cómo desarrollaron su propia carrera en el ámbito instrumental, con el guitarrista Hank Marvin como solista. Al igual que sucediera con “Apache”, los primeros en grabar “Wonderful Land” fueron los Shadows, primero en formato single (febrero de 1962) y luego como EP de cuatro canciones (agosto de 1962). El título de este tema parece que lo puso Hank Marvin, aludiendo a los Estados Unidos; al autor de la canción no le gustó mucho y, en alguna ocasión, se lamentó de que no se le hubiera ocurrido un título mejor. El original de “Wonderful Land” por los Shadows contó con los siguientes músicos: Hank Marvin (guitarra solista), Bruce Welch (guitarra rítmica), Jet Harris (bajo), Tony Meehan (batería, percusiones) y la Orquesta de Norrie Paramor (trompas e instrumentos de cuerda).

También de la década de 1960 son las versiones de Bud Ashton, The Rockets, Norrie Paramor & His Orchestra o los españoles Pekenikes. Posteriores a la de Mike Oldfield (de 1980) son las de The Clifters, Hank Marvin, Pekka Tiilikainen & Beatmakers, The Ukelele Orchestra of Great Britain, Mason Williams, Hank Marvin & Mark Knopfler, The Challengers o nuestra tercera opción destacada de hoy, a cargo del guitarrista Tony Iommi, de la banda de hard rock y heavy metal Black Sabbath; esta versión formó parte del álbum homenaje “Twang! A Tribute to Hank Marvin & The Shadows” (1996). No es la primera vez que Iommi versionaba a los Shadows, aquí le podemos ver con Black Sabbath interpretando “Apache”.

Supertramp. “The Logical Song”

El sexto álbum de estudio de Supertramp se tituló “Breakfast in America” (1979), fue el más exitoso de todos y con el que lograron consolidarse como grupo de referencia del pop progresivo mundial. Su portada es de las más recordadas en la historia de la música popular; en ella se puede ver una foto imaginaria tomada desde un avión, en la que aparece la ciudad de Nueva York, construida con tazas, saleros, platos, cubiertos, ceniceros, cajas de cereales o aceiteras, y la actriz estadounidense Kate Murtagh, representada como la camarera “Libby”, que sostiene en una de sus manos un zumo de naranja en un plato, aludiendo a la Estatua de la Libertad, y en la otra un menú de restaurante en el que está escrito el título del disco; en la contraportada aparecen los miembros del grupo leyendo periódicos mientras desayunan atendidos por Libby.

Al igual que ya sucediera en discos anteriores, todas las canciones están acreditadas a la dupla Rick Davies / Roger Hodgson, aunque en la práctica cada tema estuviera compuesto de manera independiente por cada uno de ellos. Era tan evidente que Davies y Hogdson tenían maneras diametralmente opuestas de entender la existencia, que inicialmente se pensó en este disco -al principio quisieron titularlo “Hello Stranger”- como una manera de evidenciar los diferentes planteamientos vitales con los que estos autores se enfrentaban a la hora de componer y hacer música; en palabras de Roger Hodgson, “nos dimos cuenta de que algunas de las canciones se prestaban realmente a dos personas que hablaban el uno del otro. Yo podía estar sometiendo su forma de pensar y él podía desafiar mi modo de ver la vida (…) Nuestras formas de vida son tan diferentes, pero le quiero. Ese contraste es lo que hace que el mundo gire y lo que hacía que Supertramp funcionara. Sus creencias son un desafío para mí y mis creencias un desafío para él”.

En “Breakfast in America” se incluyeron diez canciones de corte esencialmente pop, excelentemente arropadas por el clásico sonido Supertramp, entre el rock melódico y el pop-rock progresivo, y algunas influencias procedentes del sonido Beatle (aquí lo razonan); de él se extrajeron, nada más y nada menos, que cuatro singles, a cuál más exitoso: “Goodbye Stranger”, “Take the Long Way Home”, “Breakfast in America” y “The Logical Song”. Esta última canción fue compuesta por Roger Hodgson a partir de sus experiencias en un colegio, en el que estuvo internado durante diez años. En ella reflexiona sobre la pérdida de identidad, creatividad y espontaneidad a medida que crecemos y nos dejamos someter por los dictados de la pragmática sociedad adulta, que nos educa en valores como la eficacia, la integración social o la lógica, en detrimento de la magia, la imaginación o la contemplación, tan características de la niñez; la canción nos lanza la clásica pregunta existencial: “¿Quién soy?”, y una duda en torno a los clásicos procesos de aprendizaje: “Por favor, dime lo que hemos aprendido”. En lo musical, “The Logical Song” es una excelente melodía pop, en la que destacan el piano eléctrico Würlitzer, el saxo, las castañuelas y algunos efectos de sonido, como los obtenidos con silbatos o con el “Classic Football” de Mattel (aquí lo explican). Os dejo con una actuación en directo de Supertramp interpretando “The Logical Song”, perteneciente a su álbum “Paris” (1980).

John Lennon. “Imagine”

John Lennon abandonó The Beatles en septiembre de 1969, unos días antes del lanzamiento de “Abbey Road” y unas semanas después de que se publicara el primer single de un miembro de los Beatles en solitario, “Give Peace a Chance”, acreditado al grupo Plastic Ono Band, integrado por Yoko Ono y el propio John Lennon. Tras tres discos experimentales junto a Yoko Ono, Lennon publicaría el titulado “John Lennon/Plastic Ono Band” (1970), un interesante álbum que coincidió con la terapia primal a la que se sometieron John y Yoko, con el psicoterapeuta Arthur Janov, tras la separación de los Beatles. El siguiente Lp de estudio se tituló “Imagine” (1971), probablemente el más recordado del exBeatle, sobre todo por la canción homónima, indisolublemente asociada a la figura de John Lennon, músico que, como bien sabréis, fue asesinado el 8 de diciembre de 1980 por Mark David Chapman, cuando apenas tenía cuarenta años.

Los productores del disco fueron John, Yoko y Phil Spector, éste último fue, en gran medida, el responsable del elaborado y complejo sonido exhibido en este trabajo, en el que participaron músicos tan importantes como George Harrison (muy presente en todo el disco), Klaus Voorman, Jim Keltner, Jim Gordon, Mike Pinder o Alan White. Las imágenes de portada y contraportada fueron tomadas por Yoko Ono con una cámara Polaroid, aunque en algún momento se pensara que la portada era obra de Andy Warhol. Meses después de que se publicara el álbum, se lanzó una película promocional, que fue calificada por algunos críticos como “la película casera más cara de todos los tiempos”, en la que aparecían imágenes de Yoko y John en su casa de Berkshire y en la ciudad de Nueva York, las canciones del álbum -junto a material adicional-, y algunos famosos de la época, como Fred Astaire, Jack Palance, Andy Warhol o George Harrison.

El vídeo con el que comenzamos esta entrada es una versión remasterizada y reeditada del comienzo de la película, en el que se ve a Yoko y a John caminando por la niebla hasta llegar a su casa, el resto lo podéis ver vosotros mismos mientras escucháis “Imagine”; tema compuesto por John y Yoko, aunque inicialmente sólo fuera acreditado al primero: “[la canción] debe ser acreditada como una de Lennon-Ono. Gran parte de ésta, la letra y el concepto vinieron de Yoko, pero en esos días yo era un poco más egoísta y machista, y omití su contribución. [Reconozco que] vino de Graperfruit” (John Lennon). Lennon se refería al libro de Ono publicado en 1964, en concreto al poema titulado “Cloud Piece”. Además de Graperfruit, Lennon también se inspiró en un libro de oraciones cristiano y, según algunas fuentes, en una canción titulada “That’s My Life”, compuesta por su padre (Freddie Lennon), con quien apenas se relacionaba. “Imagine” es una canción ingenua y optimista, que nos anima a pensar en un mundo en el que no existen los países, sin fronteras ni religiones, sin cielos ni infiernos, sin riqueza ni pobreza, en el que todos los hombres comparten su existencia y viven en él en paz y armonía. Para finalizar, os dejo un making off de la canción y otro vídeo en el que podéis ver a John (también a Yoko) interpretando esta inmortal melodía, de la que existen cientos de versiones.

Harry Nilsson. “Everybody’s Talkin’”

Harry Nilsson (1941-1994) fue un músico, compositor y cantante estadounidense con una destacada trayectoria profesional, tanto en solitario como en colaboración con otros artistas, como John Lennon, Paul McCartney o el cineasta Robert Altman. Tras mudarse a Los Ángeles -desde su Nueva York natal- en 1963, comenzó a trabajar como compositor para John Marascalco o Phil Spector; grabó su primer álbum (“Spotlight on Nilsson”) en 1966, después vendrían los titulados “Pandemonium Shadow Show” (1967) y “Aerial Ballet” (1968). En este último disco, un trabajo situado entre el pop, el folk-rock, la balada y el rock melódico, se incluyeron trece canciones, todas ellas escritas por él, excepto la titulada “The Wailing of the Willow” (compuesta por Nilsson y por Ian Freebairn-Smith) y la conocidísima “Everybody’s Talkin’”, cuya autoría corresponde al cantante y compositor Fred Neil. No deja de ser curioso que, en la actualidad, recordemos a este excelente y reconocido músico por dos canciones que no son suyas: la que acabamos de mencionar y “Without You”, tema original de Badfinger, al que ya dedicamos una entrada publicada en 2015.

Nuestro tema de hoy fue grabado por Fred Neil en 1966, con bastante prisa porque quería terminar de grabar pronto el álbum para marcharse cuanto antes a su casa de Miami; fue incluido en su segundo disco de estudio (“Fred Neil”, 1966). Harry Nilsson rescató el tema a sugerencia de su productor, Rick Jarrad; pasó sin pena ni gloria, hasta que lo incluyeron en la banda sonora de “Cowboy de Medianoche” (1969), el largometraje de John Schlesinger -con John Voight y Dustin Hoffman en los papeles principales-, en el que se aborda “la relación de amistad y mutua dependencia que se establece en la ingente metrópoli neoyorkina entre un crédulo vaquero texano aspirante a gigoló y un pícaro vagabundo tuberculoso de origen italiano que sueña con irse a vivir a Florida” (Antonio Martín –Diccineario-). Fue tal el éxito de la canción (incluyendo un premio Grammy), que el autor del tema (Fred Neil) consiguió vivir con los derechos de autor y dejar la música para dedicarse a lo que realmente le hacía feliz: la defensa de los delfines en su amada Florida. En esta ocasión, ficción y realidad se pudieron dar la mano; como dice la canción: “Me voy a donde el sol sigue brillando, cruzando la lluvia torrencial. Me voy al lugar en el que mi ropa encaja con el tiempo” (traducción de la web Corazón de Canción).

A pesar de que “Everybody’s Talkin’” es una melodía indisolublemente ligada a la película “Cowboy de Medianoche”, lo cierto es que Harry Nilsson inicialmente le propuso otro tema compuesto por él al director John Schlesinger, el titulado “I Guess the Lord Must Be in New York City”, que se parece un poco al que finalmente escogió el director de la película. Os dejo con algunos enlaces que, tal vez, sean de vuestro interés; en primer lugar, la grabación original de Fred Neil; en segundo lugar, otra grabación anterior a la de Nilsson, la de los norteamericanos Spanky and Our Gang; en tercer lugar, una actuación en televisión de Harry Nilsson, de 1968; y, finalmente, dos links a Spotify, por si queréis escuchar el disco “Aerial Ballet” o la banda sonora de “Cowboy de Medianoche”.

John Miles. “You Have it All”

Cuando Alan Parsons decidió publicar su primer disco junto con el músico Eric Woolfson, bajo la denominación grupal de The Alan Parsons Project, ya era un reputado ingeniero de sonido, con un importante currículum en su haber, conseguido gracias a su trabajo en estudios de grabación como EMI o Abbey Road, y a la labor desarrollada, como ingeniero y productor, con músicos como Al Stewart, The Beatles o Pink Floyd, en este último caso su aportación resultó fundamental en el clásico de pop-rock sinfónico “The Dark Side of the Moon” (1973). De este fascinante álbum de debut, titulado “Tales of Mystery and Imagination” (1976), nos hemos ocupado en una entrada anterior, en la que recomendábamos una de las canciones interpretada por John Miles. Este cantante, compositor, guitarrista y teclista británico acababa de firmar un contrato de grabación con el sello Decca, después de que diera sus primeros pasos musicales con el grupo local The Influence. Nada más llegar a los estudios de grabación de Abbey Road le presentaron a Alan Parsons, con quien debió congeniar bastante bien, ya que intervino, como cantante, en el mencionado “Tales of Mystery and Imagination”, así como en otros álbumes suyos, como “Pyramid”, “Stereotomy”, “Gaudí” o “Freudiana”. Por supuesto, Alan Parsons produjo el primer álbum de John Miles, titulado “Rebel” (1976), con esa portada que quizás recordaréis, en la que se ve a este músico posando con una escopeta en los hombros, como si fuera el mismísimo James Dean, el rebelde por excelencia.

Rebel” es un disco excelente, con canciones que se sitúan entre el pop-rock y el rock melódico, una producción muy cuidada en la que abundan las guitarras, los teclados y los arreglos orquestales; un disco grandilocuente, épico y apoteósico que, en mi opinión, deberíais escuchar, estoy seguro que pasaréis un buen rato. La canción más conocida es “Music”, un emocionante homenaje a la música que, a menudo, ha eclipsado al resto de las canciones de este álbum y, por supuesto, la posterior carrera de John Miles, más conocida y valorada por sus colaboraciones con otros artistas, como Tina Turner, Jimmy Page, Joe Cocker o Alan Parsons, que por su discografía en solitario. Como probablemente muchos de vosotros conoceréis el tema “Music”, os voy a recomendar otro, el titulado “You Have it All”, no menos épico que «Music», con un cierto regusto progresivo y un ampuloso final, en el que la orquesta da paso a una apoteosis instrumental con guitarras, sintetizadores y percusiones latinas. En este vídeo, del año 1976, podéis ver una interesantísima interpretación de esta canción a cargo de John Miles, mucho más rockera y sin arreglos orquestales.