L. Jordan / M. Waters & The Band / Los Rebeldes. “Caldonia”

En 1945, el gran músico Louis Jordan grababa, junto a sus Tympany Five, el tema “Caldonia”. Podríamos decir que es una canción histórica; situada entre el estilo de Blues conocido como “Boogie” o “Boogie-woogie”, el Rhythm & Blues y el Jazz, es casi un rock & roll con una década de antelación sobre “Rock around the clock” de Bill Haley & His Comets. Hoy voy a dejar tres versiones: la primera la de Louis Jordan, donde se aprecia mejor esta circunstancia de estilos fronterizos, a menudo solapados; la que nos dejaron Muddy Waters y The Band, en la película homenaje a estos últimos (The Last Waltz), más blusera (también podría haber dejado la de B.B. King), y la debida al grupo español Los Rebeldes, la más rockanrolera de todas.

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Iron Butterfly. “In-a-gadda-da-vida”

Sé que puede resultar demasiado aventurado pero, desde mi punto de vista, Iron Butterfly es uno de los grupos que más han influido en la historia del rock. Ya practicaban el Hard Rock (desde 1966), cuando todavía no habían aparecido en escena los grandes: Deep Purple y Led Zeppelin. En el año 1968 lanzaron su segundo disco, en el que se incluía algo verdaderamente llamativo para la época, ¡un tema de diecisiete minutos!, “In-a-gadda-da-vida”, en el que se mezclaban dos estilos embrionarios: el rock duro y el rock progresivo; esta suite era ya una pieza conceptual, con sendos solos de batería y órgano en las partes centrales del tema, pero lo verdaderamente llamativo era el magistral uso que hacían del bajo –casi hipnótico- y, sobre todo, un riff sostenido de guitarra que ha pasado a la posteridad. Para los que odian los temas tan largos, pongo también la versión reducida.

Extremoduro. “Jesucristo García”

Yo también quiero aportar mi visión rockera y transgresora de la Semana Santa, y para ello he optado por el tema quizás más famoso de Extremoduro, “Jesucristo García”. Este grupo, del que acertadamente se ocupó hace algunos días el compañero BonusTrack, es el heredero natural del rock urbano de los setenta; la influencia de Leño en su estilo es manifiesta y, desde mi punto de vista, esta canción guarda bastantes similitudes con otra de Asfalto, “Rocinante”. No es habitual que la potencia de un tema de rock se manifieste en su letra; ésta, desde luego, es demoledora: contextualización de un mito, paralelismos con la sociedad actual, profundas metáforas y, como no, la inevitable presencia del poder, la marginación y la droga. No es mi intención herir sensibilidades; si alguien piensa que es una canción blasfema, puede ejercer su derecho libremente y no hacer click en este vídeo. ¡Feliz Semana Santa!

Joaquín Sabina. “La bien pagá”

Lo prometido es deuda: aquí está la primera copla. Podría decirse que “La bien pagá”, de Perelló y Mostazo, es la anti-copla franquista, lo cual es mucho decir para un género que ha sido vituperado, precisamente, por esa adscripción; fue escrita durante la II República, con una letra muy poco adecuada para los usos y costumbres de los años cuarenta y, para colmo, estaba interpretada por un homosexual (Miguel de Molina). No puede haber una copla más arrabalera y canalla que ésta, tal vez por ello la eligió Joaquín Sabina cuando le propusieron participar en el primer disco de “Tatuaje”, un homenaje a la copla con nuevos ritmos y arreglos musicales. Esta versión es una copla con maneras de tango, la próxima que ponga será de reglamento: cantada por una mujer, vestida como mandan los cánones de este género y con “quejío” flamenco.

Maurice Williams & The Zodiacs / Jackson Browne. “Stay”

“Stay” es una canción muy corta -dura menos de dos minutos-; hablo, por supuesto, de la versión original del grupo de Doo-Wop Maurice Williams & The Zodiacs. Fue escrita en 1953 cuando Williams sólo tenía 15 años, aunque no fue grabada hasta 1960. Diecisiete años después fue incluida en el disco de Jackson Browne “Running of empty”, un álbum grabado en directo, tanto en actuaciones en vivo, como en habitaciones de hotel, en el backstage o en autobuses. Pongo las dos versiones, la primera con imágenes de “Dirty Dancing”, película en la se incluyó la de Maurice Williams; la otra, como no, la del cantautor norteamericano, en la que uno se queda con ganas de escuchar más ese coro con alma de Soul -me refiero a ella, claro …-