Jimmy Cliff / The Animals / Joe Cocker. “Many Rivers to Cross”

Jimmy Cliff es un artista jamaicano aún en activo, actualmente es el único músico de reggae vivo que está en posesión de la “Order of Merit”, la más alta distinción que otorga Jamaica en el ámbito científico y artístico. Nacido en julio de 1944 como James Chambers, escribía canciones cuando apenas era un niño; a los catorce años, después de participar en algunos concursos para talentos, ya había grabado sus primeros sencillos. A los veinte años era bastante conocido en Jamaica, incluso fue uno de los representantes de su país en la Feria Mundial de Nueva York de 1964-1965. Poco después firmaría con Island Records, y se mudaría al Reino Unido en busca de fama y reconocimiento internacional. Aquellos primeros años en Europa no debieron ser fáciles para él, aunque poco a poco lograría hacerse un hueco dentro de la difícil industria discográfica británica. En 1967 publicó su primer álbum (“Hard Road to Travel”), después vendrían los titulados “Jimmy Cliff in Brazil” (1968) y Jimmy Cliff (1969 -posteriormente retitulado como “Wonderful World, Beatiful People”-).

En este último disco se incluyó “Many Rivers to Cross”, una canción en la que quiso plasmar su estado de ánimo durante aquellos primeros años en Reino Unido, adonde llegó cargado de energía e ilusiones para compartir la gloria con los Rolling Stones o los Beatles. La frustración que le provocó el anonimato, acostumbrado a la fama que tenía en Jamaica, y el tener que ganarse la vida en clubs nocturnos, motivó esta canción, que habla de abandonos, soledad, pérdida de identidad y desesperación; todo ello mientras el protagonista de la canción vagabundea por los acantilados de Dover, precisamente el lugar que comunica Inglaterra con el continente, un camino que recorrió muchas veces Jimmy Cliff cuando viajaba a Francia o Alemania en busca de trabajo como músico.

“Many Rivers to Cross” es una balada pop, con un órgano que se enseñorea de la canción hasta prácticamente transformarla en una pieza de soul (los coros también ayudan). La impresionante voz de Jimmy es el otro aspecto destacado de esta conocida melodía, que probablemente cuente con un centenar de versiones. Os animo a que escuchéis las interpretaciones de Percy Sledge, Little Milton, Martha Reeves, Harry Nilsson, Linda Rondstadt, Jimmy Barnes, John Lennon, Marcia Hines, Desmond Dekker, Bryan Adams, Annie Lennox, Elvis Costello, UB40, Cher, Zuchero & Toni Childs, Oleta Adams, Monty Alexander y, por supuesto, las dos versiones que hoy acompañan al original de Jimmy Cliff; la del grupo de Eric Burdon -The Animals-, publicada en el álbum “Before We Were So Rudely Interrupted” (1977), con el que esta banda volvió a reunirse -de hecho, el nombre del grupo que aparece en el álbum es del de The Original Animals-, y la de Joe Cocker, incluida en su disco “Sheffield Steel” (1982).

Jimmy Cliff

Roy Orbison / Don McLean / Fortune-Walker-Rogers-Isaacs. “Crying”

Roy Orbison (1936-1988) es uno de los habituales de este blog. Desde niño ya mostraba interés por la música; a los seis años su padre le regaló una guitarra, a los ocho cantaba en un programa de radio de su Vernon (Texas) natal y con trece tenía su grupo musical: The Wink Westerners, con un repertorio compuesto por canciones de country y de Glenn Miller. Cuando se graduó, en 1954, empezó a valorar la posibilidad de dedicarse profesionalmente a la música, mientras estudiaba Geología en la Universidad. En 1956 abandonó sus estudios, y comenzó su andadura musical con la discográfica Sun Records de Sam Philips, la misma que lanzara a Elvis Presley unos años antes. Allí estuvo hasta 1959, después sería contratado por Monument Records, donde se hizo realmente famoso con temas como “Only the Lonely”, “In Dreams”, “Blue Bayou” y “Oh, Pretty Woman”.

Su tercer álbum -el segundo para Monument Records– se tituló “Crying” (1962); en él se incluyeron canciones compuestas por él y por Joe Melson, además de tres versiones de los temas “The Great Pretender”, “Love Hurts” y “She Wears My Ring”. Las canciones más conocidas y exitosas de este álbum son “Running Scared” y la que da nombre al disco, “Crying”, una excelente balada country modulada por la voz sinigual de Roy Orbison, capaz de llorar desconsoladamente dentro de un género poco dado a destapar este tipo de emociones, sobre todo cuando vienen de un hombre. Tal y como señala Eduardo de Frutos en su blog River of Country, “el tema repite obsesivamente el título de la canción, que se ‘cuela’ en esta historia de amor no correspondido. Cuando el narrador no piensa en su amor, puede sobrellevar su pérdida, pero entonces la ve, y esa visión y el tacto de su mano le hacen llorar. Él la sigue queriendo, pero ella se limita a desearle lo mejor y le deja sin consuelo”.

Tras la grabación original de Roy Orbison, se sucedieron las versiones: Ray Ellis Orchestra, Waylon Jennings, Glen Campbell, Dottie West, Del Shannon, Bobby Vinton, Gene Pitney o Don McLean, nuestra segunda versión de hoy, que fue incluida en su álbum titulado “Chain Lightning” (1978). Después vendrían otras interpretaciones, a cargo de artistas como Brotherhood of Man, Roy Orbison y k.d. Lang, Pat Benatar, Vonda Shepard, Liza Minelli, Eileen Laverty, Michal Towber & Mike Georgia o el cuarteto Fortune-Walker-Rogers-Isaacs, nuestro tercer vídeo destacado. Para finalizar, os dejo dos directos de Roy Orbison interpretando este tema, uno de 1965 y otro de 1988, que formó parte del evento “Black and White Night”, del que ya hemos hablado en otra entrada anterior.

John Lennon. “Imagine”

John Lennon abandonó The Beatles en septiembre de 1969, unos días antes del lanzamiento de “Abbey Road” y unas semanas después de que se publicara el primer single de un miembro de los Beatles en solitario, “Give Peace a Chance”, acreditado al grupo Plastic Ono Band, integrado por Yoko Ono y el propio John Lennon. Tras tres discos experimentales junto a Yoko Ono, Lennon publicaría el titulado “John Lennon/Plastic Ono Band” (1970), un interesante álbum que coincidió con la terapia primal a la que se sometieron John y Yoko, con el psicoterapeuta Arthur Janov, tras la separación de los Beatles. El siguiente Lp de estudio se tituló “Imagine” (1971), probablemente el más recordado del exBeatle, sobre todo por la canción homónima, indisolublemente asociada a la figura de John Lennon, músico que, como bien sabréis, fue asesinado el 8 de diciembre de 1980 por Mark David Chapman, cuando apenas tenía cuarenta años.

Los productores del disco fueron John, Yoko y Phil Spector, éste último fue, en gran medida, el responsable del elaborado y complejo sonido exhibido en este trabajo, en el que participaron músicos tan importantes como George Harrison (muy presente en todo el disco), Klaus Voorman, Jim Keltner, Jim Gordon, Mike Pinder o Alan White. Las imágenes de portada y contraportada fueron tomadas por Yoko Ono con una cámara Polaroid, aunque en algún momento se pensara que la portada era obra de Andy Warhol. Meses después de que se publicara el álbum, se lanzó una película promocional, que fue calificada por algunos críticos como “la película casera más cara de todos los tiempos”, en la que aparecían imágenes de Yoko y John en su casa de Berkshire y en la ciudad de Nueva York, las canciones del álbum -junto a material adicional-, y algunos famosos de la época, como Fred Astaire, Jack Palance, Andy Warhol o George Harrison.

El vídeo con el que comenzamos esta entrada es una versión remasterizada y reeditada del comienzo de la película, en el que se ve a Yoko y a John caminando por la niebla hasta llegar a su casa, el resto lo podéis ver vosotros mismos mientras escucháis “Imagine”; tema compuesto por John y Yoko, aunque inicialmente sólo fuera acreditado al primero: “[la canción] debe ser acreditada como una de Lennon-Ono. Gran parte de ésta, la letra y el concepto vinieron de Yoko, pero en esos días yo era un poco más egoísta y machista, y omití su contribución. [Reconozco que] vino de Graperfruit” (John Lennon). Lennon se refería al libro de Ono publicado en 1964, en concreto al poema titulado “Cloud Piece”. Además de Graperfruit, Lennon también se inspiró en un libro de oraciones cristiano y, según algunas fuentes, en una canción titulada “That’s My Life”, compuesta por su padre (Freddie Lennon), con quien apenas se relacionaba. “Imagine” es una canción ingenua y optimista, que nos anima a pensar en un mundo en el que no existen los países, sin fronteras ni religiones, sin cielos ni infiernos, sin riqueza ni pobreza, en el que todos los hombres comparten su existencia y viven en él en paz y armonía. Para finalizar, os dejo un making off de la canción y otro vídeo en el que podéis ver a John (también a Yoko) interpretando esta inmortal melodía, de la que existen cientos de versiones.

David Gilmour. “Faces of Stone”

En tiempos prepandémicos se podía pasear libremente por el centro de Madrid, sin miedo, sin mascarillas y sin guardar distancias de seguridad cuando entrabas a los establecimientos comerciales, incluso podías conocer y abrazar a algunos de los amigos hechos a lo largo de estos bonitos años pasados en la blogosfera. El día que nos vimos Alex -patrón de la web, ya desaparecida, Rocktelegram- y yo hablamos de todo; de su vida, de la mía y, por supuesto de música; nos dimos una vuelta por algunas de las principales librerías y tiendas de discos de la capital y, en una de ellas, Alex me regaló una lujosa edición del cuarto disco de estudio de David Gilmour, el mítico guitarrista de Pink Floyd. Además del álbum en formato cd, titulado “Rattle That Lock”, esta “Edición Deluxe” incluye un blu-ray, dos pequeños libros en tapa dura -uno con fotografías, con las letras y con los títulos de crédito, mientras que el otro es una copia del libro segundo de John Milton Paradise Lost, que sirvió de inspiración a las letras de este disco-, un póster a doble cara, una púa y una postal del club de jazz Le Chat Noir incluida en un sobre ¡Muchas gracias, Alex!

La discografía de David Gilmour en solitario no es muy extensa y, tal vez, tampoco destaque demasiado, sobre todo si la comparamos con la de otros músicos emblemáticos del rock progresivo. Su primer trabajo (“David Gilmour”) lo publicó en 1978, el segundo (“About Face”) en 1884, el tercero (“On an Island”) tardó bastante más en ver la luz, concretamente lo hizo en el año 2006, mientras que el que protagoniza nuestra entrada de hoy es de 2015, es decir, que transcurrió casi una década entre estos dos trabajos. Fue grabado en el Medina Studio del propio Gilmour, con Phil Manzanera como coproductor, con buenos músicos y algunas colaboraciones especiales, como las de Robert Wyatt, Richard Wright, David Crosby o Graham Nash. “Rattle That Lock» es un disco para escuchar en casa por la tarde-noche, mientras te olvidas de las dificultades que has tenido durante el día. Algunos temas recuerdan a Pink Floyd, otros se acercan más al jazz, incluso a la música ambiental; si queréis ir escuchando alguna de estas canciones, podéis empezar con “Dancing Right in Front of Me”, “In Any Tongue”, “The Girl in the Yellow Dress” o con la que encabezamos este post, “Faces of Stone”, publicada como single con un vídeo promocional realizado por Aubrey Powell, del colectivo Hipgnosis, en el que se combinan imágenes de David Gilmour con el cortometraje experimental mudo “At Land” (1944), dirigido por Maya Deren.

A ritmo de vals, Gilmour nos ofrece una delicada composición en la que destaca la guitarra acústica, el piano -parece que, en buena parte, fue tomado de algunas grabaciones inéditas del que fuera teclista de Pink Floyd Richard Wright– y, cómo no, la inigualable guitarra eléctrica de este maestro de la sensibilidad y el buen gusto musical. Creo que tampoco os deberíais perder este vídeo en directo de “Faces of Stone”, grabado en el sitio arqueológico de Pompeya (Italia).

Donovan / Deep Purple. “Laléna”

“The Hurdy Gurdy Man” (1968) es el sexto álbum de estudio de Donovan; fue publicado en septiembre de 1968, apenas un mes antes de que saliera al mercado el sencillo del tema “Laléna”, una de las canciones más bellas compuestas por el cantautor escocés. En enero de 1969 fue incluida en el recopilatorio “Donovan’s Greatest Hits”, aunque hubo que esperar a la reedición en CD de “The Hurdy Gurdy Man”, en 2005, para ver a esta gran canción incluida en un disco original de estudio. Según ha manifestado el propio Donovan, “Laléna” está inspirada en la actriz y cantante austriaco-estadounidense Lotte Lenya, más concretamente en el personaje que interpretó en la obra titulada “La Ópera de los Tres Centavos”, escrita por Kurt Weill (músico) -esposo de Lotte Lenya- y Bertolt Brecht (letra), de la que ya hablamos en la entrada dedicada al tema “Mack the Knife”; así nos lo recuerda Donovan:

«Pensé: De acuerdo, es una callejera, pero en la historia del mundo, en todas las naciones, la mujer ha jugado varios roles de monja, prostituta, madre, doncella o esposa. Este aspecto de poder sexual es muy prominente. Las mujeres juegan roles a los que son empujadas y los actúan de la mejor forma que ellas pueden, así es que la manera en la que yo estoy describiendo el carácter de Lotte Lenya es jugando. Es un personaje que vive marginado en los límites de la sociedad»

Donovan, consultado en la web cuandolasicodelia.blogspot.com

Según he podido leer, en 1975 se grabó una versión de esta canción con Donovan y Mac Bolan como protagonistas, que lamentablemente se ha perdido. En cambio, en 1978 se recuperó una grabación -aparentemente informal- de esta melodía con Donovan y Paul McCartney a la guitarra acústica, probablemente registrada en noviembre de 1968, en los estudios de EMI en Londres, cuando ambos coincidieron trabajando en un álbum de Mary Hopkin (si no me equivoco, ésta debe ser la grabación). Por supuesto, existen más versiones de “Laléna”, como las de Joel Grey, Jane Olivor, Savannah Smith, Trini López, Nick Simper & Nasty Habits, Michel Stax (en francés), Helena Vondráčková (en checo) o Waldo de los Ríos y su Orquesta (instrumental), pero ninguna comparable en intensidad y belleza como la de Deep Purple, incluida en su tercer álbum de estudio (“Deep Purple”, 1969), el último de la etapa psicodélico-progresiva, del que ya nos hemos ocupado a propósito de la maravillosa pieza orquestal titulada “April”. Recordamos la formación que intervino en este álbum: Rod Evans (voz), Nick Simper (bajo), Ian Paice (batería), Ritchie Blackmore (guitarra) y el gran Jon Lord (teclados), cuyo sonido es la piedra angular de esta excelente versión. Finalizo con dos directos, uno de Donovan y otro de Deep Purple, interpretando esta hermosa e intrigante melodía.