Clooney & Pérez Prado / M. Bublé / P. Cincotti / Pussycat Dolls. «Sway»

“Sway” es otro ejemplo más de canción anglosajona construida a partir de una melodía original en otro idioma, en este caso en español. En realidad es la versión en inglés del mambo “Quién será” (1953), compuesto por los mexicanos Luis Demetrio y Pablo Beltrán Ruiz, que fue grabada por Dean Martín, en 1954, después de realizar una adaptación de la letra a cargo de Norman Gimbel. Mientras que el original mexicano tenía un concepto y un ritmo cláramente latinos, la versión de Dean Martín se adentraba en la canción melódica aunque sin perder el fundamento original. Cinco años después de esta primera versión en inglés, se incluyo en el disco “A Touch of Tabasco”, de la cantante de jazz estadounidense Rosemary Clooney y la orquesta del cubano Dámaso Pérez Prado. Ésta es la primera versión que ponemos hoy (he dejado enlaces a las dos primeras para aquellos que estén interesados), un mambo ejecutado por uno de los mejores del género (Pérez Prado) pero con un toque de swing (R. Clooney) interesantísimo y muy reconocible en versiones posteriores; además, aunque estaba cantado en inglés, tenía algunas partes en español. La segunda versión es la del canadiense Michael Bublé, a medio camino entre la vena melódica de Dean Martin y el swing de Perez Prado y R. Clooney. La transformación definitiva en un tema de jazz nos la ofrece el cantante y pianista Peter Cincotti. “Sway” se puso de moda hace algunos años gracias a la propuesta del grupo pop femenino Pussycat Dolls, incluida en la comedia romántica “Shall we dance?”; no es la versión que más me gusta pero es la más sensual, y atesora tal concentración de belleza que me ha sido imposible ignorarla.

Gótic. «I tu que ho veies tot tan facil»

Quienes me váis siguiendo probablemente os hayáis percatado de que, en lunes alternos, trato de poner en valor a grupos españoles de pop y de rock que, de una u otra manera, han calado en mi gusto musical y, sobre todo, en mi vida. Por eso han ido apareciendo bastantes bandas setenteras de rock urbano madrileño, como Asfalto, Topo, Barón Rojo, Burning o Cucharada. Aunque con algo más de distancia, en aquellos años 70’ y 80’ también disfruté enormemente de los grupos catalanes, en líneas generales menos pasionales que los madrileños pero de una exquisited y un gusto musical fuera de lo común. Sobre todo destacaron en el rock progresivo, hablo de bandas como Máquina, Pan y Regaliz, Atila, Fusioon, Iceberg o el grupo que hoy nos ocupa: Gótic. Éstos últimos sólo publicaron un trabajo: “Escenes” (1978), completamente instrumental, en el que los teclados, las flautas y, por supuesto, el resto de instrumentos habituales nos conducen por un dulce, delicado y placentero viaje a través de un rock sinfónico armonioso y de una altísima calidad musical, yo diría que muy en la línea de los mejores Camel, pero con algunas pinceladas de jazz y un sabor mediterráneo que impregna todo el disco. Hoy no debería poner una canción, más bien el disco entero, sobre todo para que disfruten y se relajen aquellos que aún no conozcan esta maravilla (aquí tenéis el álbum completo); no obstante, para los que no tengan tiempo, ganas o tengan reservas hacia este estilo musical, os invito a una muestra de “Escenes”, su penúltimo tema: “I tu que ho veies tot tan facil”, en el que la guitarra eléctrica, la flauta y el órgano son protagonistas. La última canción, “Historia d’una gota d’aigua”, es también sensacional.

Gary Moore y Phil Lynnott. «Parisienne Walkways»

Hace algunos meses, cuando este blog aún no existía y mataba el gusanillo poniendo canciones a mis amigos de facebook, me ocupé de uno de los grandes del blues-rock de estos últimos veinticinco años: Gary Moore; entonces proponía una versión del clásico «All your love» y prometía una balada para la próxima ocasión. No ha sido fácil elegir una, y no precisamente porque tenga pocas o de mediocre interés; es precisamente una de sus especialidades, tanto en su etapa más hard como en la más blusera. Precisamente el giro de Gary Moore hacia el blues se produce, de manera explícita, con su disco «Still got the Blues» (1990) y no lo abandonará hasta su temprana muerte, en Estepona (Málaga), en el año 2011. Su faceta de baladista se intensificó con este estilo, no en vano el tema homónimo de ese gran álbum editado en 1990 es una de las canciones más conocidas del nor-irlandés. Sin embargo, yo voy a proponer otra más antigua, de su segundo álbum en solitario («Back on the streets»), publicado en 1978 y en el colaboraron algunos excompañeros de banda, y amigos, como Phil Lynnott y Brian Downey, de Thin Lizzzy, Don Aire y John Mole de Coloseum II y el batería Simon Phillips, que luego sería conocido por su trabajo en Toto. El tema elegido es el que cierra este álbum, «Parisienne Walkways», compuesto por el mencionado Lynnott y el propio Moore a partir de un tema de jazz de Denny Dorham: «Blue Bossa«, al cual enlazo para que comprobéis esta circunstancia. Al igual que hice con «All your love», os dejo con un fantástico directo, en el que Moore y Lynnot nos deleitan con este bonito tema, una avanzadilla de la música con la que, doce años después, nos maravilló este magnífico guitarrista.

Dionne Warwick / Aretha Franklin / Mary Black. «I say a little prayer»

El miércoles pasado ponía un ejemplo de lo difícil que puede llegar a ser el conocer la versión original de una determinada canción; en el caso de “My Way” casi todo el mundo piensa que es de Sinatra, cuando la realidad es que él no la compuso y, además, existía una versión anterior. De la misma manera, el tema “I say a little prayer” siempre se asocia a Aretha Franklin, una de las grandes figuras del soul; sin embargo, estamos ante una composición que, Burt Bacherach y Hal David, escribieron para Dionne Warwick, otra de las grandes del género, que fue la primera en grabarla, allá por 1966. Se incluyó en su disco “The Windows of the World” (1967) y, apenas un año después, también fue grabada y publicada por Aretha Franklin en el álbum “Aretha Now” (1968). La primera versión de Dionne Warwick era bastante más rápida, al igual que la nos ofrecieron Martha & The Vandellas; Aretha Franklin la ralentizó, imprimiendo en ella un carácter más solemne gracias al uso del piano y los coros. Sea como fuere, fue ella quien hizo de esta canción una plegaria desesperada a un amor intenso, frágil e incierto. Además de estas dos versiones, podríamos decir que las originales, es decir, las interpretadas por D. Warwick y A. Franklin (en un link os dejo también la de Martha & The Vandellas), os invito a que os deleitéis con la propuesta de la cantante irlandesa Mary Black, una delicia para los oídos.

The Manhattan Transfer. “Java Jive” / “Heart’s desire” / “Baby come back to me”

En 1976 triunfaba una pegadiza canción, «Speak up mambo (Cuéntame)», interpretada por un cuarteto vocal estadounidense que tomaba prestado su nombre de una conocida novela de John Dos Passos: Manhattan Transfer (1925). Me acuerdo perfectamente de aquello, por aquella época yo tenía trece años y ya trasteaba con el radiocasete de mis padres grabando canciones de la radio. The Manhattan Transfer se habían formado, en Nueva York, durante el año 1969, aunque hasta 1972 no contaron con su primera formación clásica (Tim Hauser, Alan Paul, Janis Siegel y Laurel Massé), apenas modificada en 1978 tras el grave accidente de tráfico sufrido por Laurel Massé, que acabaría siendo sustituida por Cheryl Bentyne. Es cierto que este grupo bebe de viejas fuentes musicales: el gosspel, el swing, las grandes orquestas de los años 30’ y 40’ o los grupos “a capella” que triunfaron en los años 50’, con el estilo conocido como Doo Wop (du duá). Sin embargo, aún nos ofrecen más: Jazz, Bossa Nova, ritmos latinos como el Mambo y un sinfín de recursos musicales que hacen de Manhattan Transfer un cocktail bien agitado y delicioso, que se sirve con elegancia y armonía. Sus temas de mayor calado jazzístico son un ejemplo de utilización de la técnica conocida como “Vocalese”, es decir, el uso de la voz y la letra en piezas inicialmente concebidas como instrumentales. Me ha sido difícil elegir una canción, así que dejo tres: “Java Jive”, su primer éxito, aparecido en el disco “Jukin’” (1971); “Heart’s Desire” y “Baby come back to me”, incluidas en el álbum “Bop-Doo-Wopp” (1985).