Stevie Wonder. “Superstition”

“Un clavinet es un instrumento musical de cuerdas percutidas inventado por el luthier alemán Ernst Zacharias y fabricado por la compañía Hohner. Es esencialmente un clavicordio amplificado electrónicamente, análogo a una guitarra eléctrica. Su distintivo sonido staccato ha aparecido particularmente en el funk, el jazz fusión, el reggae y la música disco” (Wikipedia).

El sonido de este instrumento, también conocido como clavicordio eléctrico, es uno de los elementos característicos de “Talking Book” (1972), el decimoquinto álbum de Stevie Wonder, un trabajo de gran calidad en el que intervinieron músicos y cantantes como Ray Parker Jr., Minnie Riperton, David Sanborn, Trevor Laurence o Jeff Beck, entre otros. En él se incluyen temas tan buenos como “Tuesday Hearbreak”, “Maybe Your Baby” o, las más populares, “You Are the Sunshine of My Life” y “Superstition”, nuestra protagonista hoy, una canción sobre las supersticiones populares y el daño que pueden llegar a causar a quienes creen en ellas. Según nos cuenta lrotula en su blog Algo de Jazz, Blues, Rock …,

“En mayo de 1972 Epic Records, discográfica de Jeff le pone en contacto con Stevie Wonder. Jeff y Stevie se encuentran en los estudios Electric Lady Land para grabar un single. Maybe your baby es la preferida de Jeff pero al final no cuajó y se la quedó Stevie para su siguiente disco. En un momento Jeff se sienta en la batería y empieza a tocar un ritmo para relajarse. Stevie entra en el estudio y le pide al batería que continúe. Jeff le dice “Si yo no soy el batería”. “No te detengas, tu sigue” respondió Stevie. Al final sobre este ritmo Stevie Wonder con ayuda del Hohner Clavinet le pone uno de los mejores rifs del soul de todos los tiempos (en opinión de Jeff) y de ahí sale Superstition”.

Stevie Wonder se comprometió con Jeff Beck en que sería él el primero en publicar esta canción, sin embargo la grabación se retrasó y Berry Gordy, el magnate de la discográfica Motown, lo vio claro: el tema era tan bueno que estaba seguro sería un éxito en manos de su artista, Stevie Wonder. A Jeff Beck no le sentó nada bien que Stevie incumpliera su promesa, de tal manera que lo que comenzó como una amistad acabó en bronca, que se mantuvo hasta 1975, cuando el primero cedió el tema “Cause We’ve Ended As Lovers” al guitarrista; años más tarde, en 2010, llegaron a compartir escenario en el Rock and Roll Hall of Fame 25th Anniversary, por supuesto interpretando “Superstition” en directo. Como decía al principio de la entrada, el Hohner Clavinet D6 (aquí explican su mecanismo) es lo que más llama la atención en esta canción, el responsable de ese ritmo funky tan característico de “Superstition” y, en general, de todo el álbum. Tal y como nos enseña Antonio Chico en Música y oxígeno, Stevie Wonder se hizo cargo del clavinet, de la batería (también muy característica de esta canción) y del bajo, emulado con un sintetizar Moog:

“La melodía la lleva el clavinet, apoyado con el bajo sintetizado que le da la profundidad característica que tiene la canción. Además hay una trompeta y un saxofón que le agregan una mayor atmósfera y fuerza a todo. Por la gran importancia que tienen las notas de los registros bajos, es casi imprescindible contar con un equipo de sonido que tenga la capacidad de reproducir las frecuencias graves, de lo contrario no se aprecia el abanico sónico que contiene Superstition”.

A pesar de que, al menos desde mi punto de vista, el original grabado por Stevie Wonder es inmejorable, no son pocas las versiones que ha tenido esta melodía; acabamos con algunas de ellas, en concreto las debidas a Jeff BeckStevie Ray Vaughan, Quincy Jones, The Jackson Five, UB40 y los murcianos M Clan.

Mis mejores deseos para el año que entra, que lo disfrutéis en libertad y con pleno dominio de vuestras decisiones, no os dejéis intimidar por las imposiciones, los profetas catastrofistas o las supersticiones ¡Feliz 2019!

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The Tornados / Muse / Los Coronas. “Telstar” / “Knights of Cydonia” / “Knights of Telstar”

“Knights of Cydonia” es una de las canciones más populares de la banda británica de rock alternativo Muse. Su título hace alusión a la región del planeta marte de ese nombre, donde destaca el fenómeno conocido como “Cara de Marte”. Fue publicada como single en 2006 e incluida en “Black Holes and Revelations” (2006), el cuarto álbum de estudio de este grupo. Para su promoción utilizaron un divertido videoclip, a modo de cortometraje, ambientado como si fuera un spaguetti western futurista. Nunca he asistido a un concierto de Muse, pero según he leído suelen utilizar este tema para cerrar sus actuaciones en directo. El autor de “Knights of Cydonia” es Matt Bellamy, el vocalista de Muse; él compuso esta canción a partir de un tema de comienzos de los sesenta llamado “Telstar”, publicado en honor al satélite de comunicaciones Telstar, lanzado al espacio el 10 de junio de 1962. Fue escrito por el compositor y productor Joe Meck (un personaje singular, aquí podéis saber más de él) para la banda de surf rock instrumental The Tornados, de la que formaba parte George Bellamy, el padre del mencionado Matt Bellamy, cantante de Muse y autor de “Knights of Cydonia”. Meek intentó dotar a “Telstar” de los elementos necesarios para recordar este evento espacial, a menudo efectos especiales caseros, como la descarga del depósito de un inodoro; también utilizó un instrumento, el clavioline, que es algo así como un antecedente del sintetizador. Lo que no sé si le contó George Bellamy a su hijo es que Joe Meck no llegó a cobrar por los derechos de autor de esta melodía; en 1963, poco tiempo después de que saliera al mercado “Telstar”, el compositor francés Jean Ledrut acusó de plagio a Meck, al considerar que “Telstar” era una copia de “La Marche d’Austerlitz”, una pieza que formaba parte de la partitura escrita para la película “Austerlitz”. El litigio finalizó en 1967; los jueces entendieron que no había habido intención de plagio aunque, efectivamente, existían coincidencias entre ambos temas; Meck fue absuelto, aunque se le obligó a pagar una indemnización a Jean Ledrut. Sin embargo, alguien debió de pagar por él y nunca llegó a disfrutar de los derechos de autor que generó esta canción porque se había suicidado tres semanas antes de conocerse la sentencia. Sea como fuere, “Telstar” ha sido un tema muy versionado: Kenny Hollywood (la primera con letra), The Ventures, The Shadows, The Eagles, The Spotnicks, The Lively Ones, The Ashley Hutchings Big Beat Combo, OMD, Bill Frissell, Bitch Boys, Los Mustang, Alberto Cortez (en español), Les Compagnons de la Chanson (en francés), etc. Para finalizar, una vuelta de tuerca más a la historia de hoy; en el tercer vídeo destacado podéis escuchar otro tema diferente: “Knights of Telstar”, de Los Coronas, una especie de fusión entre “Telstar” y “Knights of Cydonia”.

Hoy tenemos tres canciones en lugar de una, tres temas emparentados, con un padre y un hijo como protagonistas, y uno de mis grupos españoles actuales preferidos actuando como nexo de unión entre ambos ¡Feliz Navidad para todos!

Mike Oldfield. “Moonlight Shadow”

En 1983 se cumplían diez años del lanzamiento de “Tubular Bells”, uno de los trabajos fundamentales en la historia del rock sinfónico. Teniendo en cuenta lo bien que aún se vendía, la discográfica Virgin valoró la posibilidad de realizar una segunda parte del mismo, sin embargo Mike Oldfield prefirió embarcarse en otro proyecto: su octavo álbum de estudio, que tituló “Crises” (1983). Un Lp compuesto por dos caras bien diferentes una de la otra; en la A se recogía la suite “Crises”, de casi veintiún minutos de duración, una compleja pieza de rock progresivo de gran calidad, en la línea de “Tubular Bells” como si, a pesar de todo, al final hubiese decidido autohomenajearse. La cara B, aun siendo también muy buena, se conduce por sonidos más próximos al pop-rock que al rock sinfónico; está integrada por cinco canciones de minutaje convencional, todas ellas –al igual que la mencionada “Crises”- compuestas íntegramente por Mike Oldfield, excepto los cortes “In High Places” y “Foreign Affair”. En el primero de ellos intervino en la letra Jon Anderson, vocalista de Yes, que es quien interpreta la canción; en el segundo, la cantante escocesa Maggie Reilly, también encargada de la parte vocal, al igual que sucede con el tema que nos ocupa, “Moonlight Shadow”, una de las canciones más reconocibles de los años ochenta y de las más representativas del Mike Oldfield más popular. La cara B se completa con el instrumental “Taurus 3” y con “Shadow on the Wall”, en la voz de Roger Chapman, el otro gran éxito que tuvo este álbum. Volviendo a “Moonlight Shadow”, podemos decir que, a pesar de ser un éxito de masas y de su sencilla estructura, se trata de una buena canción pop, bien apoyada en la sección rítmica y los teclados, con un solo de guitarra interesante y, sobre todo, la milagrosa voz de Maggie Reilly, que transforma esta melodía en una experiencia verdaderamente singular. Existe un rumor en torno a esta canción; hay quien ha sugerido que la letra pudiera hacer alusión al asesinato de John Lennon, aunque lo cierto es que no hay muchas coincidencias en cuanto a los detalles (día de la semana, hora, estado de la luna, etc.) que rodearon aquella muerte. Sin embargo, Mike Oldfield tampoco lo ha desmentido categóricamente, si bien también ha reconocido que, al menos al principio, la canción estuvo inspirada en la película “El Gran Houdini”:

“En realidad no… bueno, tal vez, cuando la reviso, quizá lo fuese. Efectivamente llegué a Nueva York aquella terrible noche en la que le dispararon y me había quedado en la sede de Virgin Records en la Calle Perry, que está a unas cuantas manzanas calle abajo del Edificio Dakota donde ocurrió, así que aquello probablemente se hundió en mi subconsciente. Originalmente fue inspirada por una película que me gustaba, `Houdini´, protagonizada por Tony Curtis, que trataba acerca de los intentos por contactar con Houdini después de que hubiera muerto, a través del espiritismo… en su origen fue una canción influida por esto, pero muchas otras cosas debieron de introducirse en ella sin que me diese cuenta” (consultado en Sinfomusic).

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Benny Moré / Antonio Machín / Huecco. «Camarera del amor»

Benny Moré (1919-1963) es uno de los grandes de la música cubana, especialmente en estilos como el bolero, el son o el mambo. Apodado “El Bárbaro del Ritmo” o “El Sonero Mayor de Cuba”, aprendió a tocar la guitarra durante su infancia, a los seis años se construyó su primer instrumento con una tabla y un carrete de hilo, y a los dieciséis ya formaba parte de un grupo. Tras ganar un concurso musical, Siro Rodríguez, del Trió Matamoros, lo descubrió al verlo actuar en un bar; poco tiempo después sustituyó a Miguel Matamoros como cantante, quien acabaría dedicándose exclusivamente a dirigir este conjunto. Estuvo de gira con el Trío Matamoros hasta que inició su carrera en solitario, en ocasiones colaborando con otros músicos como Lalo Montané (Dueto Fantasma), Mariano Mercerón y su orquesta, Dámaso Pérez Prado, Bebo Valdés o la Banda Gigante, formada por más cuarenta músicos, dirigidos por Benny Moré. Además de cantar temas propios, hizo populares los de otros compositores, como el también cubano José Dolores Sotolongo Quiñones (1918-2008), el “Filósofo del Bolero”; a él se deben canciones como “Los Aretes de la Luna” o “Camarera del amor”, el tema protagonista de esta entrada.

Este bolero-mambo, también conocido como “Camarera de mi amor”, tiene dos versiones obligadas, las de Benny Moré y Antonio Machín, aunque tanto en Latinoamérica como en España se ha interpretado en bastantes ocasiones, no siempre con toda la dignidad que el tema requiere; a mí me parecen interesantes las versiones realizadas por Tito Puente, Orquesta Platería, Coco Freeman, Big Band Côte Sud o Alberto Pérez (integrante del trío La Mandrágora), ésta última entre grotesca y surrealista, en cualquier caso divertida. El espacio que habitualmente ocupa el tercer vídeo destacado en estos días de versiones, está ocupado por una versión muy diferente a todas las anteriores, a cargo del cantante y compositor español (nacido en Plasencia, criado en Madrid) Iván Sevillano Pérez, más conocido por su nombre artístico: Huecco. Este ex-profesor de patinaje sobre hielo, inició su carrera musical con la banda Sugarless hasta que, en 2006, grabó su primer álbum en solitario. Su estilo, denominado por algunos como “rumbatón”, se nutre de elementos procedentes del rock, del pop, de la rumba, del ska, del mambo o del hip hop. Grabó “Camarera de mi amor” en un álbum colectivo titulado “Guantanamera, un tributo a Cuba” (2007).

19ccad1b3c07cba490adc4a34258d452Benny Moré (1919-1963)

Chris Norman. “Nobody’s Fool”

 

Chris Norman es un cantante, guitarrista y compositor, aún en activo, muy conocido en los setenta por liderar la banda británica de pop-rock y rock melódico Smokie, de la que ya nos hemos ocupado a propósito del tema “Living Next Door to Alice”, y por el dueto que protagonizó en 1979 con la cantante y bajista Suzi Quatro, con la canción “Stumblin’ In” como protagonista. Tras abandonar Smokie, en los años ochenta, inició su carrera en solitario, que ya cuenta con más de veinte álbumes, tal y como él mismo señala en su página web. Ha trabajado con artistas como Donovan, Agnetha Fältskog (Abba) o Cynthia Lennon, incluso compuso –junto con Pete Spencer- “This Time (We’ll Get it Right)”, la canción que utilizó la selección nacional de Inglaterra en el Mundial de 1982, el que se celebró en España. Quiero recomendaros un disco suyo, el titulado “There and Back”, publicado en 2013, un álbum que de verdad merece la pena; en él podréis encontrar canciones cercanas al hard rock como “I’m Gone”, “Hot Love” o “Whisky & Water”, temas rocanroleros como “Love’s Such Strange Thing” o “Hounddog Blues”, baladas como “Northern Star”, “Wish you Well” o “Hard Road to Cross”, melodías con fragancia springsteniana (“My Jenny”) o cortes próximos al pop-rock como “Gypsy Queen”, probablemente el tema que hubiera elegido para encabezar esta entrada, por ser el más conocido y apto para todos los públicos, si este disco no contuviera el tema titulado “Nobody’s Fool”, compuesto por el propio Chris Norman –como la mayoría de los que forman parte de este álbum-, en el que la voz de Chris y la guitarra de Geoff Carline son protagonistas (a mí el estilo de esta canción me recuerda bastante a otro Chris: Chris Rea). En su versión de estudio dura cinco minutos y medio pero en directo lo alargan, como bien puede comprobarse en este concierto celebrado en septiembre de 2016, en el Crocus City Hall de Moscú, o en éste otro del año 2015 en Hannover, por poner un par de ejemplos porque en youtube se pueden encontrar más vídeos similares.

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