Anni B Sweet. «Déjame»

El 3 de enero de 1980 fallecía el compositor y batería español José Enrique Cano Leal “Canito” en un accidente de coche, ocurrido la Nochevieja anterior, en la N-VI a la altura de La Navata (Madrid). Formaba parte del grupo Tos, creado en 1978 en torno a los hermanos Urquijo (Enrique –bajo, voz-, Álvaro –guitarra- y Javier –guitarra-). Unos días después de esta tragedia, Enrique Urquijo se ponía en contacto con los alumnos de la Asociación Cultural de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Universidad Politécnica de Madrid) para tratar de poner en marcha un concierto en homenaje a su compañero; tuvo lugar el 9 de febrero de 1980, en el salón de actos de la mencionada Escuela de Caminos. A este evento se le suele considerar como el pistoletazo de salida de la posteriormente denominada “Movida madrileña”; participaron en él bandas como Nacha Pop, Alaska y los Pegamoides, Mamá, Paraíso, Mermelada, Trastos, Los Bólidos, Mario Tenia y los Solitarios y, por supuesto, Tos con una canción escrita en 1978 por Enrique Urquijo, titulada “Déjame” (aquí les podéis ver). La maqueta fue promocionada por Gonzalo Garrido en la emisora de Radio Onda 2; él les animó a pulir la canción, con arreglos que incrementaran el ritmo. Se publicó por primera vez en un EP, ya bajo el nombre de Los Secretos, que vio la luz en 1980, después se haría en formato single y también se incorporaría a su primer Lp de estudio (ésta es la archiconocida versión de Los Secretos). “Déjame” es un himno para todos los que vivimos nuestra juventud durante los años ochenta, un tema de los obligatorios en todos los conciertos de Los Secretos, a pesar de que Enrique Urquijo acabó cansado de cantarlo; en este vídeo, a partir del minuto 4:43, podéis escuchar perfectamente lo que dice: “a mí particularmente me aburre un poco, pero bueno como hay gente que le gusta lo tengo que cantar …” Enrique fallecía en 1999, apenas unos meses después se editaba el álbum “A tu lado. Un homenaje a Enrique Urquijo” (2000), en el que se incluía una versión de “Déjame” cantada por varios de los músicos españoles más destacados del momento: Pau Donés, Carlos Goñi, Manolo Tena, Jesús Cifuentes, Nacho Campillo, Miguel Ríos, Mikel Erentxun, Carlos Tarque, etc. (aquí la tenéis). En 2015, con motivo de su 35 aniversario, reeditaron el primer álbum de manera conjunta con un segundo CD, en el que se incluyeron las mismas canciones pero versionadas por artistas españoles; “Déjame” fue interpretada, con suavidad y un cierto tono de tristeza, por la cantautora malagueña Anni B Sweet, con una cadencia doo-wop retro-indie realmente espectacular. Si os pasa como a mí, y os habéis enamorado de esta versión, os recomiendo este otro vídeo, en el que se puede ver a Anni cantando la canción, en formato acústico, junto a Álvaro Urquijo y Ramón Arroyo, de Los Secretos.

Billy Joel. «Honesty»

Al estadounidense Billy Joel se le suele comparar con Elton John; ambos son compositores, cantantes y pianistas que han desarrollado su carrera musical entre el pop-rock, el rock melódico y la balada. Sin embargo, el primero es deudor del R&R, el R&B y el soul practicado por grupos y solistas como The Drifters, The Four Seasons, James Brown, Otis Redding o los Beatles; a los de Liverpool los conoció en la tele, en el Show de Ed Sullivan, en aquel momento decidió que dedicaría su vida a la música. Tras abandonar definitivamente el boxeo y pasar por grupos especializados en versiones de la british invasion (The Echoes) o en el hard rock y el rock psicodélico (Attila, The Hassles), grabó su primer y poco exitoso álbum («Cold Spring Harbor», 1971); poco tiempo después ficharía por Columbia Records, compañía con la que editó su segundo Lp, titulado «Piano Man» (1973) en recuerdo de aquellos locales humeantes de Nueva York donde Billy Joel se ganó la vida en sus inicios. Ya como artista famoso, publicó «Street Life Serenade» (1974), «Turnstiles» (1976), «The Stranger» (1977) y «52nd Street» (1978), con el que consiguió llegar a lo más alto de las listas de éxito, vender siete millones de copias (dos millones en el primer mes de venta) y un par de premios Grammy. El título hace alusión a la calle 52 de Nueva York donde, a mediados del siglo XX, se concentraron los locales más famosos de jazz, por eso no es de extrañar que, además de baladas como «Honesty» o piezas más rockeras como «Big Shot«, haya un cierto acercamiento al jazz y al jazz fusión gracias a músicos como Freddie Hubbard (trompeta), David Freidman (percusión) o Steve Khan (guitarra), que se evidencia en temas como «Zanzibar«, «Rosalinda’s Eyes» -canción inspirada en la madre de Billy Joel- o «52nd Street«. El álbum está plagado de buenas canciones; además de las ya citadas, también habría que mencionar otras como «Stiletto» o «My Life» -tal vez la más conocida y afanada de este disco-, aunque he preferido quedarme con «Honesty» por su bella melodía y por esa inusual reivindicación de la honestidad, entendida como sinceridad y honradez; según nos cuenta Billy Joel un valor más escaso y difícil de conseguir que el amor, la amistad, la ternura o la comprensión. Aquí tenéis una interpretación de «Honesty» en directo a cargo de Billy Joel y Elton John, cada uno con su piano; primero interpretan «Your Song» y, después, «Honesty». Y para finalizar, tal vez la versión más conocida de todas las que se han hecho de este tema, la de Beyonce.

Elvis Presley. «The Wonder of You»

On Stage” (1970) es el trigésimo octavo álbum de Elvis Presley, el segundo de su carrera grabado en directo, en este caso en el International Hotel de Las Vegas (Nevada -EE.UU.-), entre el 17 y el 19 de febrero de 1970; está compuesto por canciones hasta entonces no excesivamente asociadas a Elvis, como “Sweet Caroline” (Neil Diamond), “Runaway” (Del Shannon y Max Crook), “Yesterday” (Lennon y McCartney), “Proud Mary” (John Fogerty), etc. El tema publicado como sencillo fue “The Wonder of You”, escrito por Baker Knight a finales de los años cincuenta, que había sido grabado por Ray Peterson en 1959, aunque algunas fuentes indican que existe un registro anterior (de 1958) a cargo de Vince Edwards, finalmente no publicado. Tras Ray Peterson fueron otros los artistas que se animaron a versionar esta canción: The Platters, The Delltones, The Sandpipers o Billie Jo Spears, sin embargo ninguna de ellos logró el éxito y la repercusión que consiguió Elvis con esta interpretación en directo de 1970, no en vano el single alcanzó los primeros puestos de las listas estadounidenses y británicas. Nunca he ocultado mi pasión por “El Rey”, no hay más que ver las veces en las que he querido contar con él para las entradas de versiones: “Tryin’ to get to you”, “Spanish Eyes”, “Jailhouse Rock”, “Hound Dog” y “That’s all Right”; hoy vuelve a ser protagonista, en esta ocasión sin compartir cartel con otros artistas. “The Wonder of You” es mi balada de Elvis preferida, con orquesta y coros al servicio de su profunda, expresiva y seductora voz. El segundo vídeo destacado de esta entrada fue publicado en 2016, con motivo del lanzamiento del álbum “The Wonder of You”, un disco recopilatorio grabado en los estudios Abbey Road a partir de los registros originales de Elvis y los arreglos orquestales de la Royal Philharmonic Orchestra, la misma que un año antes había participado en “If I Can Dream”, también con canciones de Elvis, disco publicado en conmemoración de su ochenta cumpleaños; en esta versión de “The Wonder of You” podemos ver a la modelo Kate Moss dejándose querer por la cámara, tarareando y cantando en playback este tema. Y no es el único homenaje reciente, la interesante serie “Big Little Lies”, protagonizada por Reese Witherspoon y Nicole Kidman, finaliza con un capítulo en el que se celebra un concurso con canciones de Elvis, en el que aparece esta melodía; aquí podéis disfrutar de esta bonita versión, a cargo del cantante indie Conor O’Brien. Hasta los hinchas del fútbol británico corean este tema: éstos son los del Port Vale y éstos los del Arsenal.

Anita Ellis / Pink Martini. «Amado mío»

La entrada de hoy no tiene sentido sin los vídeos que la acompañan, uno muy conocido y otro tal vez algo menos, espero que quien tenga la autoridad para ello no retire este material. El primero pertenece a la película “Gilda”, dirigida por Charles Vidor en 1946 e interpretada por Rita Hayworth y Glenn Ford en su papeles principales, uno de los clásicos del cine negro más populares y apreciados por el gran público; para mi gusto las hay mejores en su género, incluso hay quien la ha calificado de película sobrevalorada. Gran parte de su éxito es debido a dos momentos concretos: la bofetada de Glenn Ford a Rita Hayworth y la escena en la que Rita interpreta el tema “Put the Blame on Mame”, ejecutando ese sensual, y casto, striptease de guante. Tanto en esta canción como en el tema que nos ocupa, “Amado mío”, Rita hacía playback, ya que la voz en ambos temas era la de Anita Ellis, una cantante canadiense conocida por dar voz, en temas musicales, a actrices como Vera-Ellen, Jenne Crain o la propia Rita Hayworth. “Amado mío” es una melodía compuesta por Doris Fisher y Allan Roberts para esta película, que cuenta con una versión bastante conocida, la que hizo Grace Jones para su álbum “Bulletprof Heart” (1990); existe alguna más, como la de Luz Casal, cantada en español y a ritmo de tango, sin embargo es bastante difícil encontrar interpretaciones tan sugerentes como la que nos ofrecen Anita Ellis y Rita Hayworth en la película “Gilda”, una escena que a mí me gusta más que la clásica del guante. No obstante, creo haber encontrado otra, un directo del grupo Pink Martini con la cantante Storm Large; Pink Martini es una orquesta de Oregón (EE.UU.) que podríamos calificar como vintage, que da cabida a diferentes estilos musicales (jazz, ritmos latinos, canciones populares, música de baile, etc.) con un repertorio de canciones interpretadas en idiomas diferentes; fue fundada en 1994 en torno al pianista Thomas M. Lauderdale y cuenta con bastantes músicos; la cantante es China Forbes, aunque en 2011 tuvo que ser sustituida por Storm Large debido a una operación de cuerdas vocales. Esta versión de “Amado mío” (aquí la podéis escuchar) fue incluida en su primer disco de estudio (“Sympatique”, 1997), al que seguro que volveremos en otra ocasión. Os recomiendo que prestéis toda vuestra atención al segundo vídeo destacado de hoy si queréis disfrutar con una versión arrebatadoramente sexy, no digáis que no os lo he avisado. Y recordad su nombre: Storm Large.

Sting. «Fragile»

La noche del 13 de noviembre de 2015 fallecieron 137 personas y resultaron heridas 415 en una serie de ataques terroristas reivindicados por la organización yihadista Estado Islámico. La mayor parte de estas víctimas murieron en el teatro y sala de conciertos Bataclan, mientras actuaba el grupo de rock Eagles of Death Metal. La sala fue cerrada tras esta tragedia y no volvió abrir hasta un año después, el 12 de noviembre de 2016, con un concierto del británico Sting. El ex­Police comenzó su actuación con una breve reflexión, seguida de un minuto de silencio y, después, la primera canción que tocó aquella noche: “Fragile”, un tema emocionante que nos habla de la fragilidad de ser humano y de lo errado que resulta el uso de la violencia para resolver nuestros conflictos. Sting compuso “Fragile” pensando en Benjamin Linder, un ingeniero civil estadounidense abatido por la “Contra” nicaragüense, el 28 de abril de 1987, cuando se encontraba trabajando en un proyecto hidroeléctrico para suministrar energía a las zonas deprimidas del norte de Nicaragua. Esta canción formó parte de su exitoso segundo disco de estudio, “…Nothing Like the Sun” (1987), desde mi punto de vista uno de los mejores trabajos de Sting en solitario. El título tiene su origen en el soneto número 130 de Shakespeare: “My mistress’ eyes are nothing like the sun”. No sabría muy bien cómo catalogar este álbum, porque en él confluyen diferentes estilos: rock, pop, jazz, reggae, etc.; en cualquier caso, estamos ante una excelente producción, en la que podemos disfrutar del Sting más inspirado y, también, de un grupo de músicos de renombre que lo acompañaron en esta grabación: Brandford Marsalis, Gil Evans y su orquesta, Eric Clapton, Mark Knopfler, Rubén Blades, Annie Lennox o su ex­compañero Andy Summers. “…Nothing Like the Sun” está plagado de excelentes canciones, la mayor parte escritas por él, como “Fragile”, “We’ll Be Together”, “An Englishman in New York” –inspirada en la figura del exiliado británico Quentin Crisp-, “They Dance Alone” –dedicada a los “desaparecidos” de las dictaduras latinoamericas-, “The Lazarus Heart” o “Sister Moon”; además de una versión de Jimi Hendrix, el tema “Little Wing”, que contó con la colaboración musical de Gil Evans. Unos meses después de publicarse este álbum, se editó un Ep (“Nada como el sol”, 1988) con cinco cortes de “…Nothing Like the Sun”, entre ellos dos versiones de “Fragile”, una en portugués y otra en español.