Hoy tengo que regañarme por no haber puesto antes a The Beatles, uno de los grupos más influyentes de la música moderna y de los que cuentan con más versiones de sus temas. «Help» apareció en 1965, en el álbum homónimo, una canción en la que John Lennon, autor de la letra, trató de expresar su desasosiego ante el fulgurante éxito que tuvo el grupo durante sus primeros años. Tres años más tarde era incluida en el primer disco de Deep Purple, «Shades of Deep Purple», con cierto aire psicodélico, tocada más lenta (en realidad, como Lennon siempre quiso) y con una duración de seis minutos, más del doble de la que tenía la original. Siendo los Purple una de mis debilidades (incluso en su primera época), hay otra versión de esta canción que me parece magistral, para mi gusto la mejor que se ha hecho y de las mejores que existen a partir de temas de los Beatles; me refiero a la de Tina Turner, una propuesta plena de fuerza, sentimiento y ganas de comunicar (dedicada a Marta, del blog «We are Rock«).
Categoría: Rock
The Kinks / Los Salvajes / Van Halen. «You really got me»
«You really got me» es otra de esas canciones construidas sobre un riff de guitarra que, con el paso del tiempo, ha servido de inspiración a muchos grupos de hard rock y heavy metal. Fue compuesta y grabada por primera vez por el grupo británico The Kinks, aunque hay quien dice que el verdadero artífice del sonido de la guitarra en la grabación fue Jimmy Page. Existen muchas versiones, de distinto pelaje, algunas debidas a grupos de heavy metal, de entre éstas yo creo que la más famosa es la de Van Halen. Entre la original de The Kinks y la de los californianos, dejo también otra muy interesante; me refiero a la que grabó el grupo barcelonés Los Salvajes, una formación creada en 1962, tal vez menos conocida que otras como Los Mustang o Los Sirex. Si no los conocéis os recomiendo que les prestéis un poquito de atención, decían que eran los Rolling Stones españoles, yo creo que eran más duros, de hecho tenían un sonido muy poco habitual para la España popera de los sesenta, digamos que demasiado sucio para aquellos usos y costumbres musicales.
Cucharada. «Social peligrosidad»
Hubo una época -no muy lejana- en que existió una «Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social», que establecía multas y penas, de hasta cinco años de internamiento, para aquellos que practicaran la mendicidad, el vandalismo, el tráfico y consumo de drogas, la homosexualidad, la pornografía, la prostitución, incluso la inmigración ilegal o cualquier asunto considerado moral o socialmente peligroso a ojos del Régimen. Aunque modificada durante la Transición, esta Ley no fue derogada hasta finales de los ochenta y, de manera definitiva, en 1995. En otras ocasiones he comentado la importancia que tuvo el rock urbano como instrumento de protesta social; si otros días me ocupé de grupos como Topo o Extremoduro, hoy le llega el turno a Cucharada, una banda formada en Madrid, en 1977, que se dio a conocer gracias al tema «Social peligrosidad», un crítica rockera a la Ley comentada anteriormente. Algunos miembros de Cucharada, entre ellos Manolo Tena, acabarían creando, en 1983, otro grupo bien conocido: Alarma!!!
Ten Years After. «I’m going home»
Me encanta el Blues-Rock que se hizo a finales de los sesenta y principios de los setenta, la semilla a partir de la cual crecería el Hard Rock; en otras ocasiones me he ocupado de grupos como Cream, Canned Heat, Derek & The Dominos, incluso de algún grupo de Rock sureño, también participes de este estilo. Hoy le toca el turno a los británicos Ten Years After, una de las bandas que participó en el mítico festival de Woodstoock, donde se encumbraron gracias a una magistral interpretación de «I’m going home»; esta actuación ha pasado a la historia por la realización que se hizo de la misma, centrada en la figura de su carismático líder, Alvin Lee, que nos muestra con detalle la espectacular performance, plena de creatividad y energía, que nos dejó este magnífico músico, uno de los primeros guitarristas rápidos de la historia del rock. Por cierto, al igual que otro de los grandes, Gary Moore, falleció en Málaga; éste último en Estepona y Alvin Lee en Marbella.
King Crimson. «Epitaph»
Los detractores del rock progresivo a menudo lo suelen tildar de estilo frío y alambicado, en el que la componente virtuosa y cerebral está por encima de la pasional. He de confesar que, en algunas ocasiones, tengo que coincidir con estos análisis, cosa que me da rabia, más que nada porque es uno de mis estilos preferidos. Sin embargo, creo que esta generalización es injusta; un ejemplo de ello es “Epitaph”, perteneciente a “In the Court of the Crimson King” (1969), el primer álbum de los británicos King Crimson; se trata de una poética, triste y emocionante reflexión sobre la naturaleza humana, que el grupo liderado por Robert Fripp supo dotar de una atmósfera musical única, en la que el mellotron se convierte en el aliado perfecto de esta deprimente y, a la vez, maravillosa obra de arte.