Bob Dylan / Eric Clapton / Dunblane. “Knockin’ on Heaven’s Door”

Pat Garret & Billy the Kid” (1973) es el título del duodécimo álbum de estudio del cantautor estadounidense Bob Dylan. Fue concebido como banda sonora original para la película del mismo nombre, dirigida por el cineasta Sam Peckinpah; un western crepuscular en torno a dos de los personajes más conocidos del oeste americano: el criminal Billy el Niño y el sheriff Pat Garrett. Los papeles principales fueron para James Coburn y Kriss Kristofferson, aunque éste último no fue el único artista procedente del universo musical que formó parte del reparto, también lo hicieron la cantante country Rita Coolidge y el propio Bob Dylan, en el papel de Alias.

La canción más conocida de esta banda sonora es “Knockin’ on Heaven’s Door”, una balada folk-rock que ilustra uno de los momentos trágicos de la película, cuando el sheriff Colin Baker es herido de muerte en un tiroteo, y su esposa -a la que llama mamá- lo consuela mientras fallece cerca de un río. Una canción sencilla, en la que Dylan nos muestra su vertiente más dramática y existencial. De hecho, el espíritu de este tema ha sido utilizado, como si fuera un descargo de conciencia, en determinadas circunstancias y acontecimientos trágicos, como la Guerra del Vietnam o la masacre en la escuela primaria de Dunblane (Escocia), en la que Thomas Hamilton mató a tiros a dieciséis niños y a un maestro; también hirió a otros quince, antes de suicidarse. Aquello ocurrió en 1996; ese mismo año, el músico escocés Ted Christopher y el guitarrista Mark Knopfler grabaron una versión del tema que nos ocupa con los niños del pueblo cantando a coro; en ella se incluyó una nueva estrofa: “Señor estas armas han causado demasiado dolor. Esta ciudad nunca será la misma. Así que, para los niños de Dunblane, pedimos por favor que nunca más”. Esta adenda se hizo con el consentimiento de Bob Dylan, alguien muy poco dado a modificar la letra de sus canciones.

“Knockin’ on Heaven’s Door” fue lanzado como single por Dylan dos meses después del estreno de la película; desde entonces, la ha interpretado cientos de veces en directo y la ha versionado en más de media docena de ocasiones. Por supuesto, también hay muchas interpretaciones debidas a otros cantantes; próximas en el tiempo al original de Dylan son las de Top of the Pops, Inger Lise, Blow Up, G.T. Moore & the Reggae Guitars y Arthur Louis. Precisamente, esta última versión, con arreglo reggae, al igual que la anterior de G.T. Moore and the Reggae Guitars, fue el punto de partida para la grabación realizada por Eric Clapton -nuestra segunda versión destacada de hoy-, comercializada como single en 1975. También de ese año es la de Roger McGuinn, quien tocó la guitarra en la grabación original de Dylan, y la de Neil Young y Bob Dylan, esta última en directo. Después vendrían otras, como las de Booker T. Jones, Jerry García, Television, Nina Hagen, Pete Carr (instrumental), Fairport Convention, The Sister of Mercy, Nick Cave, Randy Crawford, Grateful Dead & Bob Dylan, Gene Clarke & Roger McGuinn, Warren Zevon, Avril Lavigne, Roger Waters, Bryan Ferry, Tanya Donelly, Antony & the Johnsons, Bob Dylan y Patti Smith, Bob Dylan y Paul Simon o la, muy conocida, de Guns N’ Roses, publicada en 1987.

King Crimson. “In the Wake of Poseidon”

En King Crimson siempre ha mandado el omnipresente Robert Fripp; sucede hoy día, pues este grupo señero del rock progresivo aún continúa en activo, y ha sucedido siempre, desde su fundación en 1969. Tras la publicación de su primer álbum, “In The Court of the Crimson King” (1969), ya se empezó a evidenciar algo que acabaría siendo una constante en la historia de esta mítica banda; me estoy refiriendo a los continuos cambios de formación que han acompañado, de manera habitual, al Rey Carmesí. La grabación del segundo disco de estudio (“In The Wake of Poseidon”, 1970) fue caótica, pues fueron varios los músicos que abandonaron el grupo tras las giras estadounidenses de 1969, aunque algunos de ellos consintieron en formar parte de las grabaciones, junto con otros músicos de nueva incorporación (el bajista Peter Gilles -hermano de Michael Gilles-, el saxofonista Mel Collins, el pianista Keith Tippett y el vocalista Gordon Haskell). Entre los que salieron estaba el multiinstrumentista Ian McDonald -uno de los miembros fundadores-, el batería Michael Giles y el cantante y bajista Greg Lake, que había aceptado la propuesta de Keith Emerson para su incorporación a la nueva banda Emerson, Lake & Palmer, librándose así del yugo caudillista de Robert Fripp. A pesar de que su decisión estaba ya tomada, optó por participar en la grabación de “In The Wake of Poseidon”, al igual que Michael Giles; de hecho, él es el que canta en todos los temas, excepto en el titulado “Candence and Cascade”, que fue interpretado por Gordon Haskell. La participación de Lake anuló la opción B pensada por Robert Fripp para cantar en este Lp, nada más y nada menos que Elton John.

“In The Wake of Poseidon” es un trabajo soberbio, que cuenta con una portada, diseñada por Tammo de Jongh, de las más recordadas del rock progresivo; en “los doce arquetipos o las doce caras de la Humanidad”, como se titula esta obra, están representados el loco, la actriz, el observador, la vieja, el guerrero, la esclava, el niño, el patriarca, el mago, el guasón, la hechicera y la madre naturaleza. En lo musical, el planteamiento es similar al del primer disco, de hecho, ésta es una de las principales críticas que suelen acompañar a “In The Wake of Poseidon”. El tema donde quizás mejor se observan estas similitudes con “In The Court of the Crimson King” es el titulado igual que el álbum, que por momentos recuerda a la maravillosa “Epitaph”, incluso al tema “In the Court of the Crimson King”, melodías que ya han aparecido en este blog. En el tema que nos ocupa, se puede apreciar bien la vertiente más melódica de la esencia crimsoniana: dulzura, melancolía, poesía y un melotrón evocador, que nos hace viajar tras la estela mitológica de Poseidón. Finalizo con un tributo realizado por la banda Solid Space y con una grabación de este tema francamente interesante; en ella se puede escuchar a Greg Lake cantando sin apenas apoyo instrumental; tal vez se trate de una pista vocal alternativa o, quizás, de alguna prueba llevada a cabo durante las sesiones de grabación.

The Dovells. “Bristol Stomp”

The Dovells fue un grupo de doo-wop de Filadelfia (EE.UU.) formado en 1957, inicialmente con el nombre de The Brooktones. Tras reestructurar la banda, con algunas entradas y salidas de miembros, firmaron en 1960 con Parkway Records, ya como The Dovells. Gozaron de bastante popularidad durante la década de 1960 y, en menor medida, durante los setenta. Parece que aún continúan en activo, con Jerry Gross y Mark Stevens como principales representantes; recordemos que también formaron parte del grupo Len Barry, Mike Dennis, Arnie Satin y Danny Brooks, cada uno de ellos especializado en una tesitura vocal diferente. Una curiosidad sobre este grupo: intervinieron en algunos actos sociales anteriores a la toma de posesión de Bill Clinton como presidente de los Estados Unidos, en 1992, éste último incluso llegó a tocar el saxo con los Dovells en alguna ocasión (aquí lo podéis ver).

El primer gran éxito de este grupo músico-vocal -probablemente también su canción más conocida- fue “Bristol Stomp”, publicado como single en 1961, con “Out in the Cold Again” en la cara B. Se trata de un baile, el “stomp”, que se puso de moda en algunos locales de Bristol (Pensilvania -EE.UU.-), una especie de boogie rápido, con algún parecido al twist, que podía bailarse en pareja o solo. “Bristol Stomp” fue compuesto por dos ejecutivos de Parkway Records (Kal Mann y Dave Appell) en 1961, a partir de otra melodía -realmente, bastante parecida-, titulada “Every Day of the Week”, grabada en 1958 por la banda The Students. En el vídeo que encabeza esta entrada podéis ver a The Dovells interpretando este clásico del doo-wop, no os perdáis los bailecitos y las coreografías; si queréis escuchar más temas de ellos, lo podéis hacer a través de esta completa antología.

Entre las versiones de “Bristol Stomp”, no excesivamente numerosas, mencionaremos la de Chubby Checker, el rey del twist, y la de nuestro Miguel Ríos, en español, cuando aún se hacía llamar Mike Ríos; ambas fueron grabadas en 1962, la primera en un álbum de grandes éxitos titulado “All the Hits (For Your Dancin’ Party)”, mientras que la segunda, titulada “Bristol, fue incluida en uno de los primeros Eps que publicó el granadino al comienzo de su carrera.

Jan & Dean / The Lively Ones / Ramones. “Surf City”

Jan and Dean fue un dúo de R&R y surf pop formado en 1958 entre dos amigos, Jan Berry y Dean Torrance, que se conocieron en un instituto de Los Ángeles (California -EE.UU.-) donde jugaban al fútbol americano y compartían su pasión por la música negra, en especial el doo-wop. Junto a otros compañeros, aún en edad escolar, crearon la banda The Barons y, posteriormente, comenzarían su carrera musical con una serie de singles publicados a finales de la década de 1950 y comienzos de la siguiente. Sin embargo, no lograrían definir su estilo hasta que conocieron a los Beach Boys, en el verano de 1962. El grupo de Brian Wilson, que comenzaba a ser famoso en el ámbito de la música surf, compartía cartel con Jean and Dean en clubs de adolescentes e, incluso, llegaron a tocar como grupo de respaldo del dúo durante algunos espectáculos en vivo. Jan Berry y Brian Wilson fueron amigos y entre ellos hubo conexión musical; un ejemplo de ello lo tenemos en la canción “Surf City” (1963), compuesta por ambos después de que coincidieran en una fiesta.

Brian Wilson les toco al piano “Surfin’ USA”, a Jan y Dean les gustó la canción y se la pidieron para lanzarla como sencillo; Brian les dijo que eso era imposible porque la iban a publicar con los Beach Boys. En su lugar, les sugirió el tema “Surf City”, inicialmente titulado «Goody Connie Won’t You Come Back Home», y les dejó un boceto del tema. Jan acabaría la canción, con la ayuda de Dean -aunque éste no aparece en los créditos-, cuando Wilson ya se había olvidado de esta melodía. Al parecer, al mánager de los Beach Boys, Murry Wilson -padre de Brian-, no le gustó nada que Jean and Dean publicaran esta canción, aunque Brian estaba orgulloso de que una melodía suya hubiera llegado al número uno en las voces de otros artistas. Efectivamente, “Surf City” fue la primera canción de surf en llegar a lo más alto de las listas de éxitos y, sin duda, fue el espaldarazo que necesitaban Jean and Dean para triunfar en la música. Lamentablemente, todo acabó para ellos en 1966, cuando Jan Berry sufrió un grave accidente que le llevó al coma y, finalmente, lo mantuvo alejado de la música de por vida; Dean Torrance intentó, sin éxito, la carrera en solitario, acabó dedicándose al diseño gráfico.

Esta desenfadada canción en torno a una ciudad paradisiaca donde hay dos chicas para cada chico, y donde todo es diversión, fiesta y surf, tiene una versión instrumental, la de los californianos The Lively Ones, publicada en el mismo año que el original (1963). Durante esta década continuaron publicándose otras, como las de The Tymes, Jalopi Five, The Rip Chords, The Delltones o Jimmy and Joe. De entre las versiones que se han hecho después, destaca la de Ramones, incluida en su penúltimo álbum de estudio (“Acid Eaters”, 1993) -precisamente nuestra tercera propuesta destacada de hoy-, así como las debidas a The Meteors y Go-Go’s, que formó parte de un concierto homenaje a Brian Wilson celebrado en 2001.

The Beatles. “I Want You (She’s So Heavy)”

Aunque desde el punto de vista musical pueda resultar difícil de entender, el pop-rock británico y el sonido beat fueron la antesala del movimiento psicodélico y progresivo, que acabaría triunfando durante la segunda mitad de la década de 1960 en lugares como Reino Unido o California. Grupos como The Moody Blues, The Zombies, The Kinks, The Byrds o The Beatles, por citar solo algunos, comenzaron su andadura como grupos de pop y, con el paso de los años, se entregaron a lo experimental, lo psicodélico, incluso sentaron las bases de lo que acabaría conociéndose como rock sinfónico o progresivo. Cuando publiqué la entrada dedicada al tema “A Day in the Life”, perteneciente al álbum “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (1967), abrí un interesante debate en un grupo de Facebook especializado en rock progresivo; me acuerdo que hubo un miembro de este grupo que consideró aberrante la inclusión de un tema de los Beatles en aquel foro; sin embargo, sin que yo tuviera que intervenir, en seguida se sumaron las opiniones favorables, aquello sirvió incluso para valorar este tema de los Beatles como uno de los más característicos del rock psicodélico y, también, como uno de los precursores del rock progresivo, cuando este estilo aún no existía o estaba en período seminal. Para muchos aficionados a la música, en la trilogía formada por “Revolver” (1967), “Sgt. Pepper’s  Lonely Hearts Club Band” (1967) y “Abbey Road” (1969) -es decir, sus trabajos más psicodélicos y experimentales- está lo mejor del importante legado que han dejado los Beatles a la música popular.

Si “A Day in the Life” ya parecía un tema de rock progresivo, os sugiero que prestéis atención al tema titulado “I Want You (She’s So Heavy)”. Fue incluido en “Abbey Road” (1969), el último disco de estudio grabado por el cuarteto de Liverpool -no el último comercializado, que fue “Let it Be”, 1970-; de este álbum nos ocupamos en otra entrada, dedicada a la canción “Here Comes The Sun”, en la que comentábamos que, en aquella época, el grupo estaba prácticamente disuelto, las relaciones entre ellos apenas existían y la mayor parte del disco se grabó casi de manera individualizada, sin estar presentes los cuatro músicos a la vez en el estudio. De hecho, según nos cuentan Jean-Miguel Guesdon y Philippe Margotin en su libro Todo sobre los Beatles, la historia de cada una de sus 211 canciones (Barcelona: Blume, 2013), la última sesión de grabación (en total hubo cinco) de “I Want You (She’s So Heavy)” fue la última en la que se reunieron los cuatro Beatles en un estudio de grabación, ocurrió el 20 de agosto de 1969.

Son varias las singularidades que podemos apreciar en esta canción, compuesta por John Lennon -también acreditada a Paul McCartney- en torno a su relación de amor obsesivo que tenía con Yoko Ono: en realidad son dos canciones fusionadas, con una segunda parte instrumental y una duración de casi ocho minutos; la letra apenas está compuesta por una docena de palabras; los solos principales de guitarra no están tocados por George Harrison, sino por el propio Lennon; el sonido de órgano Hammond -tocado por el músico de soul Billy Preston– está muy presente en toda la composición, replicado por el bajo de Paul McCartney; el sonido es complejo, con múltiples capas de guitarra y empleo de instrumentos inusuales, como el sintetizador Moog, que puede escucharse muy bien justo al final de la canción; el tema finaliza de manera abrupta -por decisión del propio Lennon-, para tratar de transmitir una cierta sensación de ausencia; por último, la sensación de que estamos ante una pieza de rock progresivo es mayor de la experimentada con “A Day in the Life”, aunque también podemos observar algunos elementos de rock latino (Congas tocadas por Ringo Starr) y, sobre todo, del blues-rock y del hard rock, de hecho, es una de las canciones más “jevi” de los Beatles. Hay bastantes versiones de “I Want You (She’s So Heavy)”, pero solo voy a recomendar dos: la de Sarah Vaughan, entre el soul, el funk y el jazz, y la más rockera de Alvin Lee, líder de la banda Ten Years After.