The Beatles. “Because”

De “Abbey Road” (1969), el undécimo álbum de estudio de los Beatles, el último que grabaron, en circunstancias francamente adversas, ya hemos hablado en un par de entradas anteriores, dedicadas a los temas “Here Comes the Sun” y “I Want You (She’s So Heavy)”. De nuevo volvemos a este disco, uno de los imprescindibles de la música popular, para recordar otra de las obras maestras que se incluyeron en él, la titulada “Because”. Fue compuesta por John Lennon -bajo la inspiración de Yoko Ono-, con la colaboración de sus compañeros George, Ringo y Paul, éste último figura como coautor de la canción. Según el relato de Jean Michel Guesdon y Philippe Margotin, John Lennon se inspiró en la “Sonata para piano número 14” de Ludwig van Beethoven, también conocida como “Claro de Luna”:

“Yoko, que había estudiado piano en su infancia, interpreta en presencia de John la célebre sonata Claro de luna de Beethoven (…) Éste, tumbado en el diván y prestando gran atención, le pide que vuelva a tocar los acordes, pero al revés. Declararía que así fue como se inspiró para escribir “Because”. Lo cierto es que la similitud con la sonata de Beethoven, incluso a la inversa, no es evidente. Parece que más bien se impregnó del ambiente general de la pieza y del recuerdo de su reciente estancia en Holanda”

Jean Michel Guesdon, Jean Michel y Philippe Margotin, Philippe. Todo sobre los Beatles. La historia de cada una de sus 211 canciones. Barcelona: Blume, 2015; págs. 578-581.

Esa estancia en Holanda, a la que se refieren Guesdon y Margotin, tuvo lugar en marzo de 1969; en las habitaciones del Hotel Hilton de Ámsterdam grabaron una serie de conversaciones, entrevistas y sonidos, junto a algunos interludios musicales; esta especie de pieza experimental, de unos veinticinco minutos de duración, finalmente fue titulada “Amsterdam”, y ocupó la cara B del disco de John Lennon y Yoko Ono denominado “Wedding Album” (1969); si pincháis el tema, hacia el minuto 22:10, podréis escuchar la melodía “Stay in Bed”, en la que Lennon utiliza unos acordes de acompañamiento muy parecidos a los que, poco tiempo después, emplearía en “Because”.

Como en casi todas las canciones de los Beatles, sobre todo las de la etapa más psicodélica, podemos apreciar un buen número de elementos de gran riqueza sensorial y calidad artística: una letra sencilla, poética en su minimalismo; unas armonías vocales -quizás lo mejor de la canción-, en las que John, George  y Paul están sublimes, de hecho, ésta era la canción de “Abbey Road” preferida de John y una de las mejores en opinión de Paul; la canción incluye guitarra, bajo, pero no batería, la aportación de Ringo Starr se limita a realizar una guía rítmica con las baquetas mientras sus compañeros ejecutan las voces; uso innovador del sintetizador Moog, tocado en esta canción por George Harrison; empleo de un clavecín eléctrico al comienzo del tema, a cargo del productor George Martin, que sólo fue utilizado para dos canciones de los Beatles, ésta y la titulada “Free As A Bird”, canción póstuma de John -finalizada por Ringo, George y Paul- incluida en el álbum “The Beatles Anthology 1” (1995), todo ello gracias a la adquisición por Paul de este instrumento en una subasta; por último, a pesar de la aparente sencillez de esta composición, necesitó de veintitrés tomas, muchas horas de trabajo y una labor de ensamblaje musical verdaderamente encomiable.

Traffic. “Paper Sun”

Traffic fue un grupo inglés de pop y rock psicodélico formado, en 1967, por Dave Mason (guitarra, mellotrón, sitar), Chris Wood (flauta, saxo, órgano, voz), Jim Capaldi (batería, percusión, voz) y Steve Winwood (voz, teclados, guitarras). La banda se creó después de que éste último abandonara The Spencer Davis Group, formación a la que ingresó cuando tenía catorce años, allá por 1963; a este grupo ya le dedicamos una entrada hace unos cuantos años. El nombre de Traffic se le ocurrió a Jim Capaldi, cuando los cuatro miembros esperaban para cruzar una calle en Dorchester (Inglaterra). El primer álbum (“Mr. Fantasy”, 1967) lo grabaron en los Olympic Studios de Londres, aunque las canciones que formaron parte de él ya las habían trabajado en una casa de campo que habían alquilado para tal propósito. Meses antes de sacar al mercado este álbum, publicaron tres singles, que no fueron incluidos en este Lp de debut aunque sí en la edición de “Mr Fantasy” en CD del año 2000; el primero de estos sencillos se tituló “Paper Sun” (con “Givin to You” en la cara B, un excelente tema). Traffic se disolvió en 1974 ó 1975, después de haber grabado siete álbumes de estudio y dos directos; si queréis saber más sobre estos discos, os recomiendo esta entrada del compañero lrotula, en la que nos habla de estos álbumes.

Volviendo a “Paper Sun”, se trata de una canción escrita por Steve Winwood y Jim Capaldi cuando aún no existía Traffic, durante una gira en la que ambos compartieron espectáculo; según podemos leer en la web PowerPop, pergeñaron la canción en una habitación de hotel. Como suele ocurrir con estos temas psicodélicos, la letra es bastante críptica; hay quien se ha aventurado a interpretarla, incluyendo el significado de “sol de papel” (aquí o aquí lo podéis ver), yo no me atrevo a tanto. La parte musical es una verdadera joya del pop psicodélico, no faltan en ella adornos folk, jazzísticos y rockeros, como es habitual en las composiciones de esta formación; en ella destaca la magnífica e inconfundible voz de Steve Winwood, la pegadiza melodía y, sobre todo, el sitar tocado por Dave Mason, que acerca esta canción a los sonidos orientales, tan característicos en aquellos tiempos de hipismo y psicodelia. El vídeo con el que encabezamos la entrada fue grabado en el Royal Museum for Central Africa de Tervuren (Bélgica). Finalizo con la versión single publicada en Estados Unidos y con una grabación en directo del año 1967.

Pink Floyd. «Set the Controls for the Heart of the Sun»

Pink Floyd es uno de los cuartetos más recordados del rock. Sin embargo, durante un breve período de tiempo (entre finales de 1967 y febrero de 1968), fueron realmente un quinteto: Roger Waters (bajo, voz), Richard Wright (teclados), Nick Mason (batería, percusiones), David Gilmour (guitarra, voz) y Syd Barrett (guitarra, voz). Los cuatro primeros fueron los responsables de los álbumes clásicos, trabajos como “Meddle” (1971), “The Dark Side of the Moon” (1973), “Wish You Were Here” (1975), “Animals” (1977) o “The Wall” (1979), obras fundamentales en la historia del rock. Pero, cuando dieron sus primeros pasos como grupo, la presencia más importante, la que dotó de personalidad, creatividad y sello psicodélico a esta banda británica, fue la de Syd Barrett. El primer álbum de Pink Floyd (“The Piper at The Gates of Dawn” (1967), una de las obras fundamentales del rock psicodélico, fue compuesto casi en su totalidad por él. Sin embargo, todo cambió apenas unos meses después de que saliera al mercado este revolucionario álbum. A finales de 1967, cuando estaban grabando su segundo Lp (“A Saucerful of Secrets”, 1968), Syd Barrett ya era alguien poseído por el LSD; se volvió retraído, depresivo, errático, tenía problemas con la memoria y el lenguaje, y estaba permanentemente en estado alucinatorio. Ante semejante panorama, decidieron fichar a otro guitarrista (David Gilmour) para que, al menos, tocara en los conciertos.

Según señala Nick Mason en su libro Dentro de Pink Floyd. El largo y extraño viaje hacia el éxito de un grupo mítico (Barcelona, Robinbook, 2007; pág. 85), “las cosas llegaron a su fin en febrero [de 1968], el día en que debíamos tocar en un concierto en Southampton. En el coche, de camino para ir a buscar a Syd, alguien dijo, ‘¿Recogemos a Syd?’, y la respuesta fue ‘No, joder, no vale la pena’. Relatarlo de una manera tan directa suena como si no tuviéramos corazón y fuéramos realmente crueles: es cierto. La decisión fue completamente cruel, igual que nosotros”. La única canción que grabaron los cinco miembros del grupo fue la titulada “Set the Controls for the Heart of the Sun”, incluida en el ya mencionado segundo disco de estudio; en ella hay registradas partes de guitarra debidas a David Gilmour y a Syd Barrett. El tema fue compuesto por Roger Waters, a partir de un viejo libro de poesía chino. En él destaca el trabajo de Richard Wright con el órgano Farfisa, el vibráfono y la celesta; y el uso de mazas para timbales a cargo del batería Nick Mason. El resultado final es una pieza atmosférica con reminiscencias orientales, situada entre la psicodelia y el rock progresivo, una especie de broche de oro u homenaje (no explícitamente reconocido) al legado de Syd Barrett en Pink Floyd. Así nos describe Nick Mason, en el libro citado con anterioridad, lo que supuso para él esta canción:

“’Set the Controls’ es quizá la canción más interesante en relación con lo que estábamos haciendo en esa época, ya que se compuso para aplicar lo mejor de lo que habíamos aprendido. La canción -con un riff fantástico y pegadizo- se diseñó para acomodarse al tono de voz de Roger. La letra es muy del estilo de los años sesenta (basada, según Roger, en la poesía del último período de la dinastía Tang) y rítmicamente me dio la oportunidad de emular una de mis piezas favoritas, ‘Blue Sands’, un tema del batería de jazz Chico Hamilton en el film Jazz On a Summer’s Day”, ‘Set the Controls’ es una canción que ha aguantado el paso del tiempo de manera increíble. Era muy divertido tocarla en directo -y la habíamos tocado durante varios meses, permitiendo que evolucionara, limando así cualquier imperfección-, pero en el estudio podíamos realzarla con efectos de eco y reverberación, añadiendo una cualidad susurrante a la voz”.

Mason, Nick. Dentro de Pink Floyd. El largo y extraño viaje hacia el éxito de un grupo mítico. Barcelona, Robinbook, 2007; pág. 96).

Finalizo con dos directos de este tema muy conocidos, los incluidos en los discos “Ummagumma” (1969) y “Live at Pompeii” (1972), en los que se alarga el tema más allá de los nueve minutos y se ahonda en esa esencia oriental y psicodélico-progresiva que caracteriza a esta pieza; y con dos versiones más, a cargo de Nick Mason y Roger Waters, respectivamente. 

Small Faces. “Itchycoo Park”

Si habéis visto la película “Quadrophenia” (1979), basada en la ópera rock de la banda británica The Who, ya sabréis que, a mediados de los sesenta, los mods y los rockers -también conocidos como teddy boys– no se llevaban muy bien. Los primeros vestían con trajes o ropa cuidada, se desplazaban en scooters y escuchaban música americana y británica de los años sesenta (soul, R&B, ska o música beat), mientras que los segundos solían ir ataviados con cazadoras de cuero negras y botas, viajaban en moto y amaban el R&R de los años cincuenta (Bo Diddley, Gene Vincent, Eddie Cochran, etc.) Los mods también eran seguidores de bandas británicas cercanas al blues-rock, como The Yardbirds, The Who o The Small Faces, los protagonistas de este post.

Dieron sus primeros pasos como grupo en 1965, cuando Ronnie Lane (bajo, voz), Steve Marriot (guitarra, voz), Kenney Jones (batería y percusiones, voz) y Jimmy Winston (teclados) -pronto sustituido por Ian McLagan (teclados, voz)- decidieron buscarse la vida dando conciertos en bares y clubs londinenses; en uno de aquellos conciertos, en realidad el primero que hacían fuera de la capital inglesa, concretamente en Sheffield, se las tuvieron que ver con una multitud formada por trabajadores bebedores y teddy boys; a la tercera canción tuvieron que huir del local, refugiándose en el King Mojo Club, que estaba repleto de mods, donde se ofrecieron a tocar gratis para regocijo de los presentes. Desde entonces, los mods reconocieron como suyos a los Small Faces. Publicaron sus primeros singles entre 1965 y 1966 (“Whatcha Gonna Do About it?”, “I’ve Got Mine”, “Sha-La-La-La-Lee”, etc.); en 1966 también aparecería su primer Lp (“Small Faces”) y, en 1967, el tema con el que hoy presentamos a esta banda: “Itchycoo Park”, uno de los más conocidos de esta formación.

Escrito por Steve Marriott y Ronnie Lane, no fue publicado en ningún álbum lanzado en Reino Unido, aunque sí en el titulado “There Are But Four Small Faces” (1968), comercializado en los Estados Unidos. Según señalan las fuentes consultadas, “Itchycoo Park” fue una de las primeras grabaciones musicales en las que se utilizó el efecto de sonido conocido como “flanger”; en este tema, en concreto, se manejaron dos cintas sincronizadas reproducidas simultáneamente mientras se alteraba muy levemente la velocidad de una de ellas en la grabación. Como sucede con muchas canciones de pop y rock psicodélico, se ha elucubrado sobre el lugar donde se encuentra el parque en cuestión, también sobre la letra, incluso sobre el origen de la palabra “Itchycoo”. Parece que, ante la prohibición de la BBC para emitir la canción, debido a sus alusiones explícitas a las drogas, al promotor del grupo, Tony Calder, no se le ocurrió otra cosa que comentar en la BBC que “Itchycoo Park” era un lugar, ubicado en Ilford, donde habían tocado cuando eran más jóvenes; el caso es que la explicación “coló” e inmediatamente fue retirada la prohibición. Ronnie Lane explicaría después que Itchycoo Park era un lugar situado en Ilford al que solían ir; entonces, alguien sugirió el nombre por las ortigas que había en aquel lugar y por la sensación de picor que dejaban; Steve Marriott también se refirió al mismo parque aunque, según él, las que picaban realmente eran las avispas.

Small Faces se disolvió en 1969, dando paso a dos bandas también muy importantes en la historia del rock: Faces (con Rod Stewart y Ronnie Wood) y Humble Pie (con Peter Frampton). Os dejo este directo, para que veáis a los Small Faces interpretando esta canción, y dos versiones, a cargo del grupo de heavy metal Quiet Riot y de la banda de música dance M People.

Cream. “White Room”

Aunque el hard rock tiene su apogeo en la década de 1970, con bandas como Deep Purple, Led Zeppelin o Black Sabath, sus orígenes se sitúan en los años sesenta, con el blues-rock, la psicodelia y el garage rock como caldo de cultivo propicio para ello. A aquella época pertenecen bandas como Steppenwolf, Vanilla Fudge, Iron Butterfly o Blue Cheer, que habitualmente se consideran fundamentales en el surgimiento de este género. Aunque hay dos que, en mi opinión, son las más importantes, dos grupos que deberían conocer todos los aficionados al hard rock y el heavy metal, aunque sólo sea por reconocimiento y respeto; por supuesto, me estoy refiriendo a los power trío The Jimi Hendrix Experience y Cream. De los orígenes de Cream ya hablamos en una entrada anterior, la dedicada al tema de Robert Johnson “From Four Until Late”, que formó parte de su primer álbum (“Fresh Cream”, 1966); también ha tenido cabida en este blog el segundo Lp (“Disraeli Gears”, 1967), con el tema “Sunshine of Your Love” como protagonista; y el tercero (“Wheels of Fire”, 1968), aunque sólo fuera para recordar la versión que Cream hiciera de la canción “Born Under a Bad Sign”, del mítico Albert King.

“Wheels of Fire”, grabado como álbum doble (un disco de estudio y otro en directo), es una obra fundamental en la historia del rock, un trabajo de gran calidad en el que confluyen estilos como el blues-rock, el rock psicodélico y el germen de lo que, poco después, vendría en llamarse hard rock. Jack Bruce se hizo cargo de la voz principal, el bajo y otros instrumentos, como la armónica, el violonchelo o la guitarra acústica; Ginger Baker tocó la batería y las percusiones, mientras que la guitarra fue cosa de Eric Clapton; por último, el productor Felix Pappalardi ayudó con instrumentos como la viola, las campanas, el órgano o la trompeta. Los ingenieros de sonido fueron Tom Dowd (disco 1) y Adrian Barber (disco 2). En “Wheels of Fire” se incluyeron versiones de músicos como Robert Johnson (“Crossroads”), Willie Dixon (“Spoonful”), Booker T. Jones y William Bell (“Born Under a Bad Sign”) o Walter Vinson y Lonnie Chatman (“Sitting on Top of the World”); el resto fueron compuestas por Ginger Baker o Jack Bruce, a veces en colaboración con otros autores. La cara A del primer disco comienza con el tema “White Room”, firmado por Jack Bruce (música) y Pete Brown (letra); sin duda, es una de las canciones más conocidas de Cream, también de las más psicodélicas, con una poética letra sobre la depresión y la desesperanza. Eric Clapton utilizó en esta canción un pedal wah-wah, al parecer influenciado por Jimi Hendrix. Os dejo ésta versión en directo de 1968 y algunas interpretaciones de “White Room” por miembros de Cream, en concreto ésta de Eric Clapton y amigos, ésta otra de Jack Bruce y amigos, y una más de Jack Bruce, esta vez junto a Gary Moore.

Front-1024x1024