Steve Howe y Annie Haslam. “Turn of the Century”

Going for the One” (1977) quizás sea el último gran disco de la banda de rock progresivo Yes, ya sin la clásica portada de Roger Dean, con esa imagen, diseñada por el grupo Hipgnosis, de un hombre desnudo frente a una imagen futurista del Century Plaza Towers de Los Ángeles. De este trabajo nos ocupamos en un post anterior, dedicado a la suite “Awaken”; en él también aludíamos al resto de canciones que componen el álbum: “Parallels”, “Going for the One”, “Wonderous Stories” y la protagonista de nuestra entrada de hoy: “Turn of the Century”, tema compuesto por el vocalista Jon Anderson, el guitarrista Steve Howe y el batería Alan White.

En esta delicada pieza de reminiscencias barrocas destaca la solemne guitarra acústica de Steve Howe, la cálida voz virginal de Jon Anderson y el sustrato emocional que proporcionan arpa y sintetizador. Una maravilla de canción que, en lo que respecta a la letra, está basada en el mito de Pigmalión y Galatea. Pigmalión, rey de Chipre, deseaba casarse, aunque tenía que ser con la mujer perfecta; por eso, dedicó el tiempo a recrear su ideal de belleza realizando esculturas, una de ellas fue Galatea; tan bien le salió la obra, que se enamoró de ella, y soñó que se transformaba en mujer de carne y hueso, algo que finalmente se hizo realidad, eso sí con la imprescindible intervención de Afrodita. Aquí podéis escuchar el original incluido en el disco “Going for the One”, por supuesto con Jon Anderson como vocalista; y aquí un directo, de 1996, en el que podéis ver a los miembros de Yes interpretando esta melodía.

Sin embargo, para el vídeo con el que se encabeza esta entrada, he preferido destacar una versión grabada en 1995 para el álbum titulado “Tales From Yesterday”, un homenaje a Yes en el que intervienen algunos integrantes y antiguos miembros de Yes, como Steve Howe, Patrick Moraz o Peter Banks, quienes colaboran con músicos y bandas como Steve Morse, Magellan, Shadow Gallery, World Trade, Cairo, Enchant, Jeronimo Road, Robert Berry o Stanley Snail. En “Tales From Yesterday” se interpretan temas conocidos de Yes, algunos ya aparecidos en otras entradas anteriores (dejamos enlaces): “Roundabout”, “Siberian Khatru”, “Mood for a Day”, “Don’t Kill the Whale”, “Release, Release”, “Wonderous Stories”, “South Side of the Sky”, “Soon”, “Astral Traveler”, “The Clap”, “Starship Trooper” y, por supuesto, “Turn of the Century, con Steve Howe a la guitarra, David A. Biglin a los teclados y Annie Haslam como vocalista. Os recuerdo que Annie Haslam es la cantante de la banda de rock progresivo Renaissance, de la que ya nos hemos ocupado con anterioridad, en concreto a propósito de los temas titulados “Prologue” y “Ashes are Burning”.

Narciso Yepes / Los Relámpagos / Mike Oldfield. “Recuerdos de la Alhambra”

Recuerdos de la Alhambra” es una de las piezas más conocidas y valoradas del compositor y guitarrista clásico español Francisco Tárrega (1852-1909). La partitura original, un manuscrito de cinco páginas fechado en 1899, lleva por título “Improvisación ¡A Granada! Cantiga Árabe”; fue cambiado a comienzos del siglo XX por la editorial Llimona y Boceta, cuando se publicó esta obra, para aludir al espíritu del “Alhambrismo musical”, un movimiento romántico que trató de reivindicar el acervo popular español de las culturas orientales relacionadas con la Alhambra. Esta delicada composición para guitarra fue escrita por Francisco Tárrega después de visitar la Alhambra, y en ella quiso expresar lo que vio y sintió cuando recorrió el conjunto monumental andalusí. Tal y como puede verse en el manuscrito original, esta obra fue dedicada a Concha Gómez de Jacoby, discípula, amiga y protectora de Tárrega:

«A mi eximia discipula Sra Dª Conchita G. de Jacoby, su maestro y amigo. franco Tàrrega. Malaga 8 dicbre 1899′ (…) Ya que no puedo ofrecer a V ofrenda de mas valia en el dia de su santo, acepte esta mi pobre nota poetica impresion qe sintió mi alma ante la grandiosa maravilla de la Alhambra de Granada qe juntos admiramos franco Tàrrega».

Tárrega, Francisco. «Improvisación ¡A Granada! Cantiga Árabe [Recuerdos de la Alhambra]». Partitura original, 1899. Museu de la Música de Barcelona.

Quien haya escuchado alguna vez “Recuerdos de la Alhambra” seguro que ha pensado en dos guitarras ejecutando la melodía; lo cierto es que se toca con una sola guitarra, utilizando la técnica o efecto del “trémolo”: “(…) cada nota es tocada varias veces de forma rápida, dando lugar esta sucesión a la ilusión de que dicha nota suena de forma sostenida. Para llevar a cabo esta técnica, el intérprete puntea la cuerda con los dedos anular, corazón e índice de forma secuencial. El pulgar es utilizado para tocar el acompañamiento en arpegios más graves que la melodía” (Wikipedia. Aquí tenéis un análisis musical de este clásico español).

Como versiones más destacadas de hoy, os propongo una interpretación de 1979 en el Teatro Real de Madrid a cargo de Narciso Yepes; en segundo lugar, la del grupo instrumental de pop-rock Los Relámpagos, de 1966; y, finalmente, la adaptación que realizó Mike Oldfield para la película “Los gritos del silencio” (1984), que incluyó en su disco “The Killing Fields” (1984) bajo el título de “Étude”. Pero hay muchas más: Laurindo Almeida, Andrés Segovia, Julian Bream, David Russell, John Williams, Pepe Romero, Anda Vidovic, Pablo Villegas, Chet Atkins, Guitarludio Camerata, Los Indios Tabajaras, Koji Attwood (piano), Leonidas Kavakos (violín), Paul Mauriat, etc. Y también hay versiones cantadas; véanse, por ejemplo, las de Mocedades, Nana Mouskouri, Sarah Brighman o Mirelle Mathieu (en francés).

Tárrega, Francisco. «Improvisación ¡A Granada! Cantiga Árabe [Recuerdos de la Alhambra]». Partitura original, 1899. Museu de la Música de Barcelona

Samantha Fish. “Kick Around”

Samantha Fish es una guitarrista, cantante y compositora de blues-rock estadounidense-hermana de la también blueswoman Amanda Fish-, nacida en 1989. Comenzó tocando la batería, pero a los quince años ya se había pasado a la guitarra. El ambiente familiar debió predisponer a Samantha hacia la música, pues su madre era instructora en el coro de una iglesia local y su padre era aficionado a tocar la guitarra con los amigos. Creció escuchando a The Rolling Stones, Tom Petty y a dos grandes del blues-rock estadounidense: Bonnie Raitt y Steve Ray Vaughan. Con apenas veinte años grabó y produjo el álbum en directo “Live Bait” (2009); en 2011 formó parte del disco “Girls With Guitars”, en el que también participaron Cassie Taylor y Dani Wilde; y, ese mismo año, sacó al mercado el álbum titulado “Runaway” (2011), con la ayuda de su mentor, el guitarrista Mike Zito.

Fue este último quien produjo su siguiente disco (“Black Wind Howlin’”, 2013), en el que él mismo tocó la guitarra; también intervinieron en este trabajo Yonrico Scott (batería), Johnny Sansone (armónica), Charlie Wooton (bajo), Paul Thorn (voz) y Bo Thomas (violín). Tal y como se señala en la web BluesBlast Magazine, todas las canciones fueron escritas por Samantha Fish, excepto un tema (“Go to Hell”) en coautoría con Mike Zito y una versión del tema “Who’s Been Talkin’”, obra del gran bluesman Howlin’ Wolf. Os aconsejo que escuchéis este excelente disco de blues-rock, en el que también se contemplan otros estilos, como el boogie-blues (la mencionada “Who’s Been Talking”), el country (“Last September”), el hard rock (“Heartbreaker”) o la balada (“Over You”); tampoco os perdáis temas como “Sucker Born”, “Black Wind Howlin’” o “Foolin’ Me”, en los que la guitarra de Samantha Fish luce con gran intensidad; y, por supuesto, el tema que proponemos en la entrada de hoy, “Kick Around”, tal vez el más rocanrolero de todos, un poco a lo Bob Seger, o al menos eso me parece a mí.

En la versión de estudio, la guitarra principal está tocada por Mike Zito; aunque también os propongo algunas versiones en directo de esta canción, en ésta y en ésta con Samantha Fish a la guitarra y, en ésta otra, nuevamente con Mike Zito. Después de “Black Wind Howlin’” (2013), Samantha Fish ha seguido publicando discos, el último titulado “Faster” (2021) y en breve saldrá al mercado otro («Death Wish Blues»), en colaboración con Jesse Dayton . Y, por supuesto, no para de ofrecer conciertos; el pasado verano ha estado en España, concretamente en Las Palmas, Tenerife y en el Blues Cazorla Festival, esperemos que la visita a nuestro país se convierta en costumbre.

Sade. “Smooth Operator”

Helen Folasade Adu, más conocida como Sade Adu o Sade, nació en Nigeria, hija de padre nigeriano y madre inglesa. Con cuatro años, cuando sus padres se separaron, se fue a vivir a Inglaterra con su madre. Tras finalizar los estudios secundarios, se formó en la Escuela de Arte de Saint Martin, donde cursó tres años de diseño de moda. Mientras orientaba su carrera profesional en este ámbito, comenzó a cantar en un grupo llamado Pride, junto con algunos amigos de la Facultad; esta banda está en el origen de Sade, de la que formaron parte Sade Adu y tres integrantes más de Pride. Pronto comenzaría a hacerse famosa en ciertos ambientes musicales de la capital inglesa, debido a su carisma y elegancia (era algo así como una sofisticada modelo-cantante), y al suave sonido que emanaba desde su aterciopelada voz. Publicaron su primer álbum (“Diamond Life”) en 1984, con siete canciones compuestas por Sade Adu y Stuart Matthewman (guitarrista y saxofonista de la banda), otra más(“Why Can’t We Live Together”) de Timmy Thomas y “Smooth Operator”, debida a Ray St. John y a la propia Sade.

Este último tema, el más conocido del disco junto con “Your Love is King”, fue compuesto por ambos en 1982, cuando formaban parte de Pride, aunque nunca llegaron a grabarlo hasta que Sade decidió incluirlo en “Diamond Life”. “Smooth Operator” nos habla de un seductor que se gana la vida engañando a las mujeres adineradas a base de adulación, glamour, fingida educación y artes amatorias; por supuesto, todo combinado y en su justa medida. El sonido de esta canción es muy representativo del estilo Sade (hay quien lo ha denominado “sophisti-pop”), una especie de neo soul adornado con pop, funk, elementos africanos y smooth jazz, todo muy suave, susurrante, atmosférico, melancólico. El vídeo que encabeza esta entrada se corresponde con la versión original incluida en el álbum; para el single se eliminó el recitado inicial, y se promocionó con un interesante videoclip interpretado por el actor Michael Feast, en el que se recrea al personaje principal de la canción.

Os dejo un par de directos a cargo de Sade, uno grabado en San Diego y otro en Montreaux, en 1984. No os quiero aburrir con versiones; hay bastantes, pero acercarse a la propuesta de Sade es bien difícil. A lo mejor vosotros conocéis alguna interesante, yo sólo os voy a dejar una: la del cubano Mongo Santamaría.

Roger McGuinn / The Byrds / Fairport Convention. “Ballad of Easy Rider”

“Easy Rider (Buscando mi destino)” (1969) es una de las películas de culto más representativas inspiradas en la contracultura hippie; según señala Antonio Martín en su blog Diccineario, “la película por antonomasia del subgénero de moteros (…) el salvaje y hedonista espíritu de libertad agazapado bajo la máxima ‘sexo, drogas y rock’n’roll’ se revelaba esta psicodélica road-movie emparentada con la tradición del western, ópera prima del histriónico actor Dennis Hopper, que reprobaba el racismo y la retrógrada moral yanqui a través del iniciático viaje en Harley Davidson hasta el Mardi Gras de New Orleans de dos trapicheadores de cocaina californianos”. Si recordamos “Easy Rider” por todo lo que tan acertadamente nos cuenta Antonio Martín, otro tanto sucede con la excelente banda sonora de este film; diez canciones de grupos tan destacados y representativos de la psicodelia y el folk-rock como The Jimi Hendrix Experience, The Band, The Byrds o Steppenwolf. A éstos últimos pertenece una de las canciones más recordadas de esta banda sonora, “Born To Be Wild”, a la que ya dedicamos una entrada en el año 2014.

El otro tema indisolublemente unido a esta película es el titulado “Ballad of Easy Rider”, aunque Peter Fonda -uno de los actores principales y coguionista- al principio quería utilizar la canción de Bob Dylan «It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)”. Como no se pudieron obtener los permisos, Fonda contempló la posibilidad de que Roger McGuinn -integrante de la banda The Byrds– y el propio Bob Dylan escribieran una canción para incluirla en la película. Según señalan las fuentes consultadas, Dylan se negó, pero le escribió unas líneas a Peter Fonda en una servilleta: “The river flows, it flows to the sea / Wherever that river goes, that’s where I want to be / Flow, river, Flow”; después le dijo: “dale esto a McGuinn, él sabrá qué hacer con ello”. Por supuesto, Roger McGuinn compuso la canción a partir de la idea original de Bob Dylan, y añadió al cantautor como coautor del tema. Cuando Dylan vio “Easy Rider” en un pase privado, pidió que se le eliminara de los créditos de la película y de los futuros lanzamientos discográficos de la canción. Como os podréis imaginar, existen todo tipo de teorías que tratan de explicar por qué Dylan repudió la canción; tal vez porque no le gustó la película (sobre todo el final), quizás porque pensó que su nombre estaba siendo utilizado para incrementar el espíritu callejero que transmitía el film o, simplemente, porque entendió que Roger McGuinn era realmente el autor, y él no hizo más que echarle una mano.

La versión incluida en “Easy Rider” es una grabación folk, con una interpretación de McGuinn acompañándose él mismo a la guitarra, con la ayuda de su compañero en los Byrds, Gene Parsons, tocando la armónica. Sin embargo, quizás la versión más conocida de esta canción sea la que grabó McGuinn con su grupo The Byrds, poco después de que saliera al mercado la banda sonora de “Easy Rider”. Esta nueva versión, más rápida y con una instrumentación más compleja, en la que se incluyeron arreglos orquestales, formó parte del octavo álbum de estudio de esta banda, titulado igual que la canción (“Ballad of Easy Rider”, 1969). También relativamente próximas en el tiempo a estas dos son las de Odetta, Percy Faith y Fairport Convention, nuestra tercera opción destacada de hoy, aunque ésta última sólo sería incluida, como pista adicional, en la reedición que se hizo de “Unhalfricking” (1969) en CD; como podréis observar, esta versión tiene mayor duración y cuenta con la inigualable interpretación  vocal de Sandy Denny. De entre las versiones posteriores que se han hecho de esta existencial balada, son recomendables las de Tom Petty, Bruce Springsteen, Ava Wynne, Kathryn Williams y Grant McLennan.