«California Dreamin'» fue escrita en 1963 por el matrimonio Phillips (John y Michelle), cuando vivían en Nueva York, probablemente en un deseo de contrarrestar el frío y la oscuridad del invierno neoyorkino con la calidez y el sol de las tierras californianas. La canción fue inicialmente grabada por el cantante Barry McGuire, aunque la versión más conocida y exitosa fue la del grupo de folk-rock The Mamas & the Papas, formado en 1965 por los ya mencionados John y Michelle Phillips, Cass Elliot y Denny Doherty. En sus cuatro años de existencia como grupo, se convirtieron en un emblema del movimiento hippie, y fueron una de las pocas formaciones que resistieron el empuje de la British Invasion. Al parecer, no fueron los egos o las discusiones musicales lo que acabó con este cuarteto, más bien las infidelidades, los celos y los enamoramientos cruzados entre los miembros del grupo. Cass Elliot fue la que tuvo una carrera en solitario más exitosa que, lamentablemente, se vio truncada debido a su prematuro fallecimiento en 1974, víctima de un infarto. «California Dreamin'» fue publicada como single en 1965 y, al año siguiente, se incluyó en su primer álbum («If You Can Believe Your Eyes and Ears»), que comenzaba con otro de los clásicos del cuarteto: «Monday, Monday«. Existen unas ciento cincuenta versiones de «California Dreamin'», en todo tipo de estilos e interpretadas por grupos y solistas de lo más variopinto: The Seekers, The Ventures, Bobby Womack, Wes Montgomery, José Feliciano, The Four Tops, The Beach Boys, America, Meat Loaf, R.E.M., Carpenters, Nancy Sinatra, Sia, Diana Krall o los españoles Mocedades, por mencionar sólo algunos de manera totalmente subjetiva. Sin embargo, a pesar del interés mostrado por la comunidad musical hacia esta canción, lo cierto es que el original es casi imbatible: la guitarra al inicio del tema, la flauta hacia la mitad y los excelentes juegos de voces hacen que esta canción trascienda el rol que a menudo ha desempeñado como canción del verano. Por todo ello, hoy he querido acompañar el «California Dreamin'» de los Mamas & the Papas con dos versiones atrevidas, singulares y de gran calidad. La primera en formato jazz, totalmente instrumental, a cargo del guitarrista George Benson; con más de siete minutos de duración, fue publicada en su álbum «White Rabbit» (1972), del que también formó parte la canción homónima de Jefferson Airplane compuesta por Grace Slick, otro de los himnos de la psicodelia y el «flower power» californiano. La segunda, más rockera, está interpretada por ese huracán que es Beth Hart; la podéis escuchar en «A Woman With a Rock and Roll Soul» (2009).
Etiqueta: Folk-Rock
Bruce Springsteen. «Born to Run»
Bruce Springsteen es uno de los músicos a los que más respeto. A pesar de ser una rutilante y millonaria estrella del rock, nunca ha perdido de vista sus humildes orígenes en Nueva Jersey y su conciencia de clase, siempre ha mostrado sensibilidad y preocupación por los trabajadores y los más desfavorecidos de la sociedad; y, en un país tan poco solidario como los Estados Unidos, no duda en criticar y combatir los posicionamientos más reaccionarios de la sociedad norteamericana. Pero, además, lo respeto porque él también lo hace con todos los aficionados que se le acercan; siempre ofrece lo mejor: los mejores músicos, el mejor sonido y unas generosas actuaciones de tres horas de duración en las que hay cabida para el álbum a promocionar, para los grandes éxitos de su repertorio y hasta para homenajear, en forma de versiones, a la historia del R&R; y hablo por lo que he leído y escuchado de algunos amigos porque, lamentablemente, nunca lo he visto en directo. Tuvo su primera guitarra a los trece años y a los dieciséis entraba a formar parte del grupo The Castiles, con una guitarra Kent de sesenta dólares que le había comprado su madre después de conseguir un préstamo. A finales de los sesenta participó en el trío musical Earth, que actuaba en clubes de Nueva Jersey, adquiriendo el apodo de «The Boss», ya que era el encargado de cobrar por los conciertos y distribuir el dinero entre sus compañeros. A finales de los sesenta y principios de los setenta, una serie de músicos (Steve Van Zandt, Danny Federici, Vini López, Vinnie Roslin, David Sancious, Clarence Clemons, etc.) comenzaron a acompañarlo en los conciertos que daba en los locales de Asbury Park y en otras zonas dentro del área de influencia de Nueva Jersey; esta formación fue el núcleo de lo que, poco tiempo después, habría de llamarse E Street Band, con quien Bruce Springsteen grabó su primer Lp, «Greetings from Asbury Park, N.J.» (1973). El siguiente álbum que publicó fue «The Wild, The Innocent & the E. Street Shuffle» (1973), aunque el que le lanzó al estrellato fue el tercero, «Born to Run» (1975), un cuidadísimo y complejo trabajo -para muchos el mejor disco de Bruce- lleno de instrumentos agolpados unos sobre otros a imagen y semejanza del «muro de sonido» empleado por Phil Spector en los años sesenta; según el propio Bruce ha comentado, la intención era que sonara a «Roy Orbison con Bob Dylan cantando y Phil Spector en la producción». La imagen de portada, en la que se puede ver a Springsteen apoyado en el saxofonista Clarence Clemons, protagonista destacado de este disco, fue fotografiada por Eric Meola en una sesión en la que se tomaron unas novecientas instantáneas. Todas las canciones, entre las que destacan temas como «Thunder Road«, «Tenth Avenue Freeze-Out«, «Jungleland» o la que da nombre al disco -en la que invirtieron seis meses de trabajo-, fueron compuestas por el Boss. El tema titulado «Born to Run» nos habla de dos jóvenes enamorados que deben huir, escapar de su barrio para crecer como personas y buscar nuevas oportunidades: «Te amaré con toda la locura de mi alma. Algún día, no sé cuando, llegaremos a ese lugar al que queremos ir y pasearemos al sol, pero hasta entonces los vagabundos como nosotros, nena, nacimos para correr».
Paul Simon. «Kodachrome».
Paul Simon y Art Garfunkel se separaron en 1970, tras grabar “Bridge Over Troubled Water”. Ya como artista en solitario, Paul Simon publicó su segundo álbum («Paul Simon», 1972) -el primero, «The Paul Simon Song Book», fue editado en 1965- y un año después el tercero, el titulado «There Goes Rhymin’ Simon«, uno de los mejores trabajos del estadounidense a lo largo de su dilatada carrera profesional. Situado entre el folk-rock y el pop-rock, en este álbum se pueden apreciar numerosas influencias procedentes de la música negra (blues, soul y gospel); es una delicia escuchar este disco, que cuenta con excelentes canciones como «Tenderness», «American Tune», «Loves Me Like a Rock», «Something so Right», «Was a Sunny Day» o «Kodachrome», la alegre y pegadiza melodía con la que comenzaba este disco. Según ha manifestado el propio Paul Simon, este tema se iba a llamar «Going Home», sin embargo le pareció un título muy convencional, por lo que decidió titularlo «Kodachrome»: sonaba parecido y le permitía utilizar un recurso metafórico para acercarse a sus recuerdos. Kodachrome es el nombre comercial que utilizó la casa Eastman Kodak para designar a un tipo de película en color, comercializada ente 1935 y 2009, muy apreciada por profesionales y particulares por su precisión para mostrar los colores y su capacidad de almacenamiento sin deterioro aparente. La frase «todo está peor cuando está en blanco y negro» ha ido cambiando en las diferentes actuaciones en directo que ha ido ofreciendo a lo largo de su vida, imagino que en función de su estado de ánimo y los irrefrenables ataques nostálgicos ligados a la edad. En opinión de Paul Simon, la parte más interesante de la canción es el comienzo: «Cuando pienso en todas las tonterías que aprendí en el colegio. Es un milagro que todavía sepa pensar. Y aunque mis carencias educativas no me han perjudicado, puedo leer lo que está escrito en la pared». La última frase es bastante críptica, al igual que otras que se pueden escuchar en esta canción; lo que sí parece claro es el uso del color como metáfora de los viejos tiempos, de la infancia y la juventud vivida sin contemplaciones, mientras que el blanco y negro nos habla del trabajo y las responsabilidades (aquí tenéis algunas interpretaciones de esta canción). Finalizo esta entrada con un par de actuaciones en directo; la primera de Paul Simon y Art Garfunkel, perteneciente al multitudinario concierto que dieron, en 1981, en el Central Park de Nueva York, en una de las reuniones esporádicas que ha tenido este dúo desde su separación; la segunda, de Paul Simon en solitario, pertenece a un concierto ofrecido en Londres, en el año 2011.
Jim Croce. «I Got A Name»
Al igual que Janis Joplin, el cantante y compositor estadounidense Jim Croce nació en enero de 1943, aunque apenas puedo vivir tres años más que ella; falleció el 20 de septiembre de 1973, a los treinta años, víctima de un accidente aéreo en el que también perdieron la vida el guitarrista Maury Muehleisen -con veinticuatro años-, el piloto, el copiloto y varios acompañantes de los artistas, quienes habían subido al avión, rumbo a Texas, tras la finalización de su último concierto en el Prather Coliseum de Natchitoches (Louisiana -EE.UU.-). Jim Croce se inició en la música durante la década de los sesenta, primero a través de varias formaciones universitarias que actuaban en locales y en campus universitarios y, posteriormente, junto a su esposa (Ingrid Jacobson); a esta primera etapa pertenecen los álbumes «Facets» (1966) y «Jim & Ingrid Croce» (1969). Desencantados con el negocio de la música y agobiados por las deudas, Ingrid y Jim decidieron abandonar esa profesión e irse a vivir a su antigua casa en Philadelphia; Jim se puso a trabajar en la construcción y como camionero para dar de comer a su familia, mientras seguía escribiendo canciones inspiradas en su nueva vida entre camiones, bares de carretera y compañeros de fatiga. En 1970 se reencontró con un antiguo compañero de universidad, él le presentó a Maury Muehleisen, con quien acabaría retomando su carrera musical. Grabó su tercer álbum («You Don’t Mess Around With Jim») en 1972 y el siguiente en 1973, titulado «Life and Times»; dos meses después fallecía, publicándose su último Lp -ya de manera póstuma- en diciembre de ese mismo año; se tituló «I Got a Name«, un disco de folk-rock muy bonito y muy bien cantado, con algunos temas más volcados hacia el heartland rock y otros hacia el country, en el que destacan cortes como «Lover’s Cross«, «Five Short Minutes«, «Thursday» y los dos más conocidos: «I’ll have to Say I Love You in a Song» y «I Got a Name», canción no compuesta por él sino por Charles Fox y Norman Gimbel, que nos habla de herencias compartidas, identidades y sueños cumplidos y por cumplir. Seguro que muchos de vosotros la habréis escuchado en «Django Desencadenado«, la película de Quentin Tarantino, aunque antes ya había sido incluida en otras bandas sonoras cinematográficas, como las de «El Último Héroe Americano» o «Invencible«. Y para terminar, aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver a Jim Croce en directo.
America. «Sister Golden Hair»
Los finales felices acaban en boda, al menos eso es lo que nos cuentan en las películas románticas y lo recogido en los manuales cristianos de buenas costumbres. Cuando escucho «Sister Golden Hair», y trato de interesarme por su letra, veo una canción de amor, un grito desesperado de un hombre que ama pero no desea casarse, alguien que trata de diferenciar el amor del matrimonio y de resistirse a lo inevitable. Sin embargo, estoy casi seguro que algunos pensaréis que lo que narra esta canción es un caso más de inmadurez y falta de compromiso. Dos diferentes puntos de vista que, a día de hoy, aún lucen con plena vigencia y que, en los años setenta, cuando se escribió esta melodía, ya tenían sus defensores y detractores. «Sister Golden Hair» es un tema de la banda «America», formada en Londres, durante 1970, por dos hijos de militares estadounidenses destinados en Reino Unido (Gerry Beckley y Dan Peek), a quienes se unió el británico Dewey Bunnell; en 1972 ya estaban instalados en Sausalito (California), donde grabaron su primer álbum -titulado igual que el grupo-, en el que destacó el tema «A Horse With No Name«, del que tal vez nos ocupemos en otra ocasión. Los tres cantaban y tocaban la guitarra; eso hizo que su estilo, entre el folk-rock, el country y el pop-rock, se situara en la órbita de lo propuesto por Crosby, Still & Nash, es decir, predominio de las armonías vocales, las guitarras acústicas y las letras. En 1975 editaron su quinto trabajo de estudio («Hearts«), un interesante álbum de folk-rock con bonitas canciones como «Daisy Jane«, «Bell Tree«, «Old Virginia» o la protagonista de esta entrada, cuyo título estuvo al parecer inspirado en las madres de los integrantes de la banda, las tres rubias. Fue compuesta por Gerry Beckley, tal y como él mismo ha reconocido, tomando como fuente de inspiración «My Sweet Lord«, de George Harrison, algo que se aprecia muy bien al comienzo de la canción, con ese riff que recuerda al del ex-Beatle, muy bien secundado por las guitarras acústicas de doce cuerdas características de esta formación. En cuanto a la letra, Beckley tampoco ha ocultado que está muy influenciada por las composiciones de Jackson Browne, cantautor por el que sentía una gran admiración; incluso hay quien opina que la letra de esta canción también se parece a la conocida «Without You«, de Badfinger. Aquí os dejo una actuación de 1975, para que los podáis ver en directo; y, finalmente, una versión del grupo español Guaraná, titulada «En el medio del camino«.