The Everly Brothers / Gram Parsons y Emmylou Harris / Nazareth. “Love Hurts”

Felice y Boudleaux Bryant fueron un matrimonio estadounidense, conocido por su trabajo como compositores de canciones country y pop. Se dieron a conocer en el mundillo musical gracias a los temas que escribieron para The Everly Brothers, Roy Orbison o Buddy Holly, aunque la lista de artistas y grupos para los que hicieron canciones es interminable (Lynn Anderson, Tony Bennett, Leo Sayer, Simon & Garfunkel, Sarah Vaughan, Elvis Costello, Count Basie, Ray Charles, The Grateful Dead, Bob Dylan, etc.), de hecho, tienen muchos premios y reconocimientos por su labor como compositores. Hoy recordamos una de aquellas canciones del matrimonio Bryant, en este caso acreditada solamente a Boudleaux, la titulada “Love Hurts”, una visión desgarrada sobre el amor, que se nos presenta como una experiencia dolorosa y triste. Paradójicamente, el tema le fue entregado al dúo The Everly Brothers, que se caracterizaba por un estilo entre el rockabilly edulcorado y el country suavemente rockerizado, como ya comentábamos en una entrada anterior sobre este dúo, dedicada al tema “Bye Bye Love”. “Love Hurts” fue incluida en su cuarto álbum de estudio (“A Date With The Everly Brothers”, 1960), aunque no fue publicada como single debido a una disputa con el mánager del dúo, Wesley Rose; el tema fue regrabado en 1965, para el álbum titulado “Rock ‘n ‘Soul”.

La segunda grabación de este clásico fue realizada por Roy Orbison, en 1961, con bastante éxito. En 1974 se publicó otra bastante conocida, la de Gram Parsons (nuestra segunda versión destacada), incluida en su álbum póstumo “Grievous Angel”; no os perdáis la segunda voz de esta versión, a cargo de Emmylou Harris; si os ponéis unos cascos, os daréis cuenta que Gram y Emmylou cantan a la vez, y sus voces se pueden escuchar cada una por un altavoz. Emmylou Harris ha seguido interpretando y grabando esta canción, al igual que otros artistas, procedentes de estilos musicales diversos, como Jim Capaldi (también es una versión conocida), Cher, Joan Jett, Keith Richards y Norah Jones, Leo Sayer, Don McLean, Kim Carnes, Little Milton y Lucinda Williams, Deacon Blue, Smokie, Sinéad O’Connor, Rod Stewart, Human Nature, Bradley Stewart y Emme Ryan o Rhoda Dakar. Pero ninguna tan conocida y valorada como la que grabó el grupo escocés de hard rock Nazareth, probablemente la interpretación más famosa de esta canción, por encima del original de los Everly Brothers. Fue publicada como sencillo en 1974, incluida en el recopilatorio “Hot Tracks” (1976) y grabada de nuevo, en 1994, con el apoyo de la Orquesta Filarmónica de Munich. Aquí les podéis ver interpretando este tema, convertido en power ballad gracias al vocalista Dan McCafferty y al resto de esta excelente banda, pionera del heavy metal.

The Jimi Hendrix Experience. “Voodoo Child (Slight Return)”

The Jimi Hendrix Experience fue la banda del guitarrista Jimi Hendrix, uno de los músicos más innovadores y salvajes que ha dado el rock, y de los que más han influido en generaciones posteriores; recordemos, sin ir más lejos, el juicio emitido por el virtuoso guitarrista Joe Satriani a propósito del tema que hoy nos ocupa, “Voodoo Child (Slight Return)”: “Es la mayor pieza de guitarra eléctrica hecha jamás registrada. De hecho, la canción entera puede ser considerada como el santo grial de la guitarra de expresión y técnica. Se trata de un faro de la humanidad».

Este power trio, formado por el bajista Noel Redding, el batería Mitch Mitchell y el propio Hendrix a la guitarra, se creó en 1966, gracias a la iniciativa del productor Chas Chandler, convencido de que había que formar una banda solvente alrededor de un músico tan genial como Hendrix, capaz de aventurarse con la guitarra en territorios apenas explorados hasta entonces, y de aportar la suficiente dosis de teatralidad como para que se interesaran por él; véase, por ejemplo, la capacidad que tenía para tocar la guitarra con los dientes o en la espalda, o de hacer una hoguera con ella en mitad del escenario. El grupo estuvo en activo poco más de cuatro años, entre 1966 y 1970, cuando falleció Hendrix, concretamente dos meses antes de cumplir los veintiocho años, el 18 de septiembre. Sólo grabaron tres álbumes (“Are You Experienced?”, 1967; “Axis: Bold As Love”, 1967; y “Electric Ladyland”, 1968), tres discos fundamentales en la historia del rock. Bajo este formato de power trio tocaron como teloneros del francés Johnny Hallyday, participaron en eventos como el Monterey Pop Festival, el Denver Pop Festival o el Festival de Woodstock, aunque para entonces (agosto de 1969) la banda se llamaba Band of Gypsys (Billy Cox había reemplazado a Noel Redding).

El primer gran éxito de The Jimi Hendrix Experience fue “Hey Joe”, después vendrían otros temas míticos, como “Purple Haze”, “All Along The Watchtower”, “Foxey Lady”, “Little Wing” o “Voodoo Child (Slight Return)”. Este último es uno de los títulos más recordados, interpretados en directo y representativos de Jimi Hendrix, además compuesto por él. En esta composición destaca el clásico sonido Hendrix, un blues-rock ácido, hardrockero, de algún modo pionero de lo que, años después, vendría en denominarse heavy metal; el virtuosismo que demuestra con la guitarra; y el uso magistral que hace del pedal wah-wah, recurso técnico que siempre utilizó con maestría y acierto. “Voodoo Child (Slight Return)” surgió a partir de otro tema, “Voodoo Chile”, grabado en mayo de 1968, después de una sesión de improvisación en la que intervinieron Jack Casady al bajo y Steve Winwood al órgano; esta composición finalmente se incluyó en el disco “Electric Ladyland”, con una duración de quince minutos y un planteamiento musical entre el rock psicodélico y el rock progresivo. Volviendo a “Voodoo Child (Slight Return)”, hay bastantes versiones de esta canción, pero sólo os voy a proponer una, que me parece sensacional, la de Stevie Ray Vaughan. También os dejo enlaces a tres interpretaciones en directo de Jimi Hendrix, todas de 1969: la del Festival de Woodstock, la del Royal Albert Hall y otra de un concierto celebrado en Estocolmo.

Riccardo Cocciante. “Margherita”

Riccardo Vincent Cocciante, conocido como Riccardo Cocciante o Richard Cocciante, es un cantautor italiano nacido en Saigón (Indochina francesa, actual Vietnam), hijo de padre italiano y madre francesa. A los once años ya había emigrado con su familia a Roma (Italia), donde se formó como músico, sin olvidar nunca su ascendencia materna francesa. Grabó su primer sencillo en 1968 -como Riccardo Conte-, con 21 ó 22 años, aunque no tuvo mucho éxito; tampoco lo tendría en los años posteriores, con el sello Delta, para el que grabaría algún single, que también pasó desapercibido. No salió del ostracismo hasta que conoció a los autores italianos Marco Luberti y Amerigo Paolo Cassella, con quienes trabajó en los nuevos discos que grabo con la RCA italiana; en 1972, publicó un álbum conceptual -el primer Lp de su carrera- (“Mu”, 1972), con influencias procedentes del rock progresivo; después grabaría “Poesía” (1973), “Anima” (1974 -en el que se incluyó su primer gran éxito: “Bella senz’anima”-), “L’alba” (1975) y “Concerto per Margherita” (1976), un excelente álbum de pop melódico con unos imponentes arreglos electrónicos a cargo del griego Vangelis, músico de la misma casa discográfica que Cocciante que, un par de años antes, ya había trabajado con otro cantante italiano: Claudio Baglioni.

Los diez temas que componen el disco fueron compuestos por Marco Luberti (letra) y Riccardo Cocciante (música), mientras que la imagen de la portada es obra del artista Bernhard Grisel, en concreto una parte de su cuadro titulado “Les Styriennes”, cuya modelo fue la propia esposa del pintor. La canción más conocida del disco, y una de las más recordadas de Riccardo Cocciante, es la titulada “Margherita”, cuya letra surgió en la cabeza de Marco Luberti mientras dormía, obsesionado por dar texto a todas las partituras que había compuesto Cocciante para este álbum. Este poético y arrebatador canto al amor, también se grabó en francés, inglés y español -me acuerdo del gran éxito que tuvo en nuestro país-, y ha sido interpretado por Cocciante en multitud de ocasiones; aquí os dejo éste directo de 1976, éste otro de 1980, uno de 1998 -con todo el público cantando- y el del Festival de San Remo de 1999. A pesar de que existen bastantes versiones de este tema, sólo os voy a proponer dos: la de Mina y, la más reciente, de Tiziano Ferro.

The Ventures / The Dark / Loquillo y Los Trogloditas. “Hawaii Five-O”

Aunque parezcan un invento de Netflix, HBO y demás plataformas de pago, las series de televisión siempre han existido. Recuerdo las que emitió Televisión Española a finales de los sesenta -he de reconocer que algunas con bastante dificultad porque era pequeño-: “El Virginiano”, “Bonanza”, “El Gran Chaparral”, “El Santo”, “El fantasma y la señora Muir” (ésta me daba un poco de miedo), “Misión imposible”, “Star Trek” o “Los Vengadores”. De las emitidas durante la década de 1970 me acuerdo mejor: “Kung fu”, “Lou Grant”, “Poldark”, “Un hombre en casa”, “Yo, Claudio”, “La casa de la pradera”, “Colombo”, “MASH”, “Los Ángeles de Charlie”, “Dallas”, “Heidi”, “Mazinger Z” y, por supuesto, “Hawai 5-0”, un policiaco que se desarrollaba en Hawái (EE.UU.), emitido entre 1968 y 1980, en total doce temporadas y 279 episodios. 

La “intro” de esta serie es de las más recordadas de la historia de la televisión (aquí la tenéis); a ello contribuyó el tema instrumental utilizado para esta cabecera escrito por Morton Stevens, un compositor estadounidense que estaba especializado en bandas sonoras cinematográficas. Si no estoy equivocado, la primera vez que se emitió esta serie fue el 20 de septiembre de 1968, con una versión a cargo de Mort Stevens & His Orchestra, aunque el tema ya había sido grabado unos meses antes por The Ventures, grupo de surf rock instrumental del que ya os he hablado en una entrada anterior. Probablemente sea la versión más conocida de “Hawai Five-0” aunque, durante los años sesenta y setenta, también circularon otras, como las de The Youngsters, Roberto Delgado & His Orchestra, The Quest, Peter Moore & His Orchestra, Andy Ross Orchestra o Henry Mancini. Más cercanas en el tiempo son las de Brian Setzer Orchestra, The Royal Philharmonic Concert o Brian Tyler y Keith Power -creo que ésta última fue empleada para el “remake” que se hizo de esta serie en el año 2010-.

Esta canción también fue utilizada por la banda australiana de punk rock Radio Birdman; en concreto, para el tema “Aloha Steve And Danno”, en el que se pueden escuchar fragmentos de esta melodía. Y no es la única versión o adaptación realizada desde el punk; véase, por ejemplo, la interpretación de los londinenses The Dark (nuestra segunda opción destacada de hoy). En cuanto a las versiones con letra, vamos a destacar dos, la de Samy Davis Jr. y la de los españoles Loquillo y Los Trogloditas; ésta última, con texto de Sabino Méndez, se publicó como single en 1983 y, posteriormente, formó parte del disco recopilatorio “Loquillo & Sabino 1981-1984” (1987). En Hawái es casi un himno oficioso, un tema muy popular entre las bandas de música universitarias y de institutos, incluso en eventos deportivos. Si queréis saber más sobre esta canción, os recomiendo la entrada del compañero What, publicada en su blog ongakumymusic.

Más Birras. “Apuesta por el R&R”

El 23 de febrero de 2024 llegó a las salas españolas la película hispano-argentina “La estrella azul”, un proyecto de Javier Macipe iniciado poco antes de que estallara la pandemia de COVID, aunque tuvo que esperar a 2022-2023 para ver finalizado su rodaje en España y Argentina. Esta coproducción, que obtuvo dos premios en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y dos Goya, es una excelente y emocionante película, entre la ficción, la metaficción y el género biográfico, que se ocupa del músico y poeta zaragozano Mauricio Aznar Müller (1964-2000), líder de bandas como Golden Zippers, Almagato y, sobre todo, Más Birras, una banda de rockabilly, country-rock y pop-rock muy conocida en Zaragoza, aunque apenas fuera del territorio aragonés. Fue creada, hacia 1985, por Mauricio Aznar (voz, guitarra), Miguel Mata (bajo) y Víctor Jiménez (batería), y después se unirían a ella Mariano Ballesteros (saxo) y el compositor Gabriel Sopeña, amigo de Mauricio Aznar. Entre 1985 y 1993, año de su disolución, grabaron dos mini-Lp (“Al este del Moncayo”, 1987; y “Otra ronda”, 1988) y dos Lp, titulados “La última traición” (1990) y “Tierra quemada” (1992).

“La estrella azul” pone el foco en Mauricio Aznar, concretamente cuando su etapa en Más Birras estaba prácticamente finalizada; especialmente, en un episodio de su vida en el que realizó una especie de viaje iniciático a la Argentina profunda, tras la estela dejada por su admirado Atahualpa Yupanqui. Allí conoció a Carlos Carabajal, autor de varias canciones populares del folclore de Santiago del Estero; gracias a “Don Carlos”, que se convirtió en algo así como una especie de maestro y, a la vez, guía antropológico y espiritual, consiguió interiorizar la “chacarera” y otros géneros musicales de aquella región. Cuando regresó a España, dedicó el resto de vida a difundir el folclore de Santiago del Estero, y de otras zonas del noroeste de Argentina, con su grupo Almagato, en ocasiones incluso con la colaboración de su amigo Carlos Carabajal (interpretado en la película por su hermano Cuti). Mauricio Aznar falleció en 2000, debido a una sobredosis de droga, una semana después del suicidio de su hermano Pedro.

Este largometraje sobre Mauricio Aznar ha coincidido en el tiempo con el libro de Jorge Martínez, titulado Más birras. Del barrio a la leyenda (Doce Robles, 2023), que cuenta con un epílogo a cargo de Santi Rex (Niños del Brasil) y un prólogo de Enrique Bunbury. Él, y su grupo Héroes del Silencio, fueron los que dieron a conocer a Más Birras fuera de Aragón, gracias a la versión que hicieron del tema “Apuesta por el R&R”, quizás la canción más conocida de Más Birras. Os dejo algunas versiones de este tema, concretamente la primera grabación (maqueta) realizada por Más Birras, un directo de 1992 a cargo de esta banda, otro de Héroes del Silencio, una interpretación a cargo de Enrique Bunbury, otra de Joaquín Cardiel (Héroes del Silencio) y Amaral, y la de Loquillo y Gabriel Sopeña.