The Shadows, una de las formaciones más influyentes en el pop y el rock hecho con anterioridad a los Beatles, apareció en escena a finales de la década de los cincuenta, con los nombres iniciales de The Drifters y de Cliff Richard & The Drifters. La historia de The Shadows va ligada a la de Cliff Richard, pero podría decirse que también desarrollaron su propia carrera paralela como banda instrumental. El cuarteto original estaba compuesto por el bajista Jet Harris, el batería Tony Meehan y los guitarristas Bruce Welch y Hank Marvin, éste último uno de los primeros virtuosos de la guitarra eléctrica aplicada al rock, un innovador y, en gran medida, el responsable de ese sonido tan característico que salía de su Fender Stratocaster. El primer gran éxito de The Shadows, y con el paso del tiempo su tema más representativo, fue «Apache», un tema instrumental compuesto Jerry Lordan como homenaje a la película del mismo nombre protagonizada por Burt Lancaster y dirigida por Robert Aldrich. Inicialmente fue grabada por el guitarrista británico Bert Weedon, aunque su trabajo apenas tuvo repercusión; algunos meses después, a raíz de escuchársela tocar a su autor al ukelele, los Shadows deciden grabarla en los estudios Abbey Road de Londres, con una serie de adaptaciones y mejoras realizadas por los miembros del grupo; además del cuarteto clásico, también intervino en la grabación el propio Cliff Richard, tocando un tambor indígena que contribuía a proporcionar ese ambiente de western indio tan acertadamente retratado en este clásico del rock instrumental. Aunque en Reino Unido fue todo un éxito, en EEUU la versión que tuvo más repercusión fue la del músico danés Jørgen Ingmann. El vídeo destacado de hoy es de los que no os debéis perder, en él podéis ver a los miembros del grupo tocando relajados, sentados, fumando y con una apariencia, en su ropa y en sus movimientos, muy desenfadada, diametralmente opuesta a la que solían mostrar en televisión y en sus conciertos; aquí tenéis, por ejemplo, una de sus puestas en escena clásicas con esa coreografía guitarrera tan imitada (sin ir más lejos por nuestros Sirex), y aquí una actuación algo más reciente, del año 2003. Hay muchas versiones de «Apache», aunque ninguna como la de The Shadows, al menos desde mi punto de vista. No obstante, esto de la música es una cuestión de gustos; ¿tenéis vosotros alguna versión que os guste especialmente? Yo os voy a dejar con la grabada por Pekenikes, un grupo español del que ya me he ocupado.
Categoría: R&R-Rockabilly-R&B-DooWop
Los Pekenikes. «Embustero y Bailarín» / «Sombras y Rejas» / «Cerca de las Estrellas»
Los Pekenikes es uno de los grupos de rock más antiguos de España; su origen se remonta a marzo de 1959, cuando algunos compañeros del Instituto Ramiro de Maeztu crean una banda que comienza a ensayar en el sótano familiar de los hermanos Sainz, en la calle Montesa de Madrid. Al parecer, el nombre tuvo su origen en la juventud de sus componentes; con el objeto de que se viera mejor en la batería, alguien decidió sustituir la palabra «Pequeniques» por «Pekenikes». En 1961 firman con el sello Hispavox y comienzan a grabar algunos EPs de cuatro canciones, tan famosos en aquella época. Incluso llegaron a tocar en el chalet de Puerta de Hierro (Madrid) donde residía el ex-presidente argentino Juan Domingo Perón, exiliado en nuestro país desde el año 1960; Perón quedó encantado con la actuación y les comentó que si podía hacer algo por ellos; Alfonso Sainz, líder del grupo, le entregó una lista con los instrumentos que les hacían falta; varios meses después, con gran sorpresa, vieron como recibían todo lo pedido, entre ellos una Fender Stratocaster, tal vez la primera que entró en España. Aunque mantuvieron una formación base, las entradas y salidas del grupo fueron una constante; de hecho, por Pekenikes han pasado cantantes y músicos bien conocidos en el panorama musical de los sesenta, como Juan Pardo, Eddy Guzman, Tony Luz, Junior, etc. Nacieron con la vocación de ser un típico grupo con cantante, sin embargo las circunstancias acabaron transformándolo en una formación instrumental, sobre todo a raíz del gran éxito obtenido con el tema popular «Los Cuatro Muleros«, rescatado por Federico García Lorca y popularizado por algunas figuras del flamenco como Pepe Marchena. A menudo se ha comparado a este grupo con Los Relámpagos, aunque yo creo que son bien diferentes; éstos últimos basaban su sonido en las guitarras, al estilo de los británicos The Shadows, mientras que el sonido de Pekenikes era más complejo y en él tenían cabida instrumentos como el saxo, el trombón o la flauta. Nos han dejado grandes temas, como «Frente a Palacio«, «Romance Anónimo«, «Lady Pepa«, «Arena caliente» o los tres cortes destacados de hoy: «Embustero y Bailarín», compuesta por Alfonso Sainz (no os perdáis el vídeo); «Sombras y Rejas», en realidad una versión de «Asturias«, del maestro Albéniz; y «Cerca de las Estrellas», un interesantísimo tema en el que se pueden ver influencias psicodélicas y pseudo-progresivas, lo que tiene un gran mérito puesto que la canción es de 1968.
Buddy Holly / Don McLean / Fiona Apple. «Everyday»
Buddy Holly falleció el 3 de febrero de 1959 en un accidente aéreo cuando se disponía a iniciar definitivamente su carrera en solitario; apenas tenía veintidós años y sólo le había dado tiempo a grabar tres álbumes de estudio con su grupo The Crickets, sin embargo está considerado como uno de los pioneros del rock & roll y uno de los artistas que, a pesar de su juventud, más ha influido en el pop, en el rock y en la música popular. A muy temprana edad ya tocaba varios instrumentos y se inició como cantante con apenas cinco años, participando en un concurso junto con sus hermanos mayores; con trece ya había grabado una canción en un magnetófono de alambre que le habían prestado y, durante los años siguientes, continuó estos precarios registros también en discos de acetato. Tras una etapa en la que colaboró con otros músicos, creó The Crickets en 1957 y firmó dos contratos discográficos: uno con Brunswick donde editaría sus trabajos bajo el nombre de The Crickets, y otro con Coral en el que las grabaciones saldrían sólo a su nombre. Uno de aquellos singles de Coral contenía dos de las canciones más conocidas del tejano; en la cara A estaba «Peggy Sue» y en la cara B la canción de hoy, «Everyday» (1957), un tema compuesto por el propio Holly -junto con su amigo y productor Norman Petty-, que es portador de algunos elementos innovadores para aquella época. Se trata de una hermosa melodía, suave y tierna, que nos habla de un amor verdadero aún por llegar. Fue grabada por los miembros de The Crickets en el estudio de grabación que Norman Petty tenía en el estado de Nuevo México; Holly se hizo cargo de la guitarra acústica, Joe Mauldin del bajo y Jerry Allison, en lugar de tocar la batería, hizo las palmas tan características de esta canción; el otro elemento singular en este tema es la celesta, un instrumento musical de percusión con apariencia de pequeño piano que produce un sonido característico, «celestial» para muchos muchos, que en esta grabación fue tocado por Vi, la mujer de Norman Petty. «Everyday» ha sido versionada por artistas y grupos de estilos bien diferentes, como Bobby Vee, James Taylor, John Denver, Peter White, Pearl Jam y, al parecer, por Deep Purple. El segundo vídeo de hoy pertenece a Don McLean, que grabó este tema para su álbum «Playin’ Favorites» (1973), y el tercero a la cantante neoyorkina Fiona Apple quien, junto a Jon Brion, la interpretó para el álbum homenaje a Buddy Holly titulado «Rave on Buddy Holly» (2011).
The Regents / The Beach Boys / The Who. «Barbara Ann»
«Cuando tienes mucho dinero y haces el tipo de cosas que yo hago, la gente se ríe y te dice que eres excéntrico … lo cual es una educada forma de decir que estás jodidamente loco. Bien, posiblemente lo esté. No, ¡qué cojones! ¡Estoy como una regadera!» Estas palabras, tomadas del artículo de Héctor Sánchez en www.efeeme.com, pertenecen a uno de los músicos más geniales que ha dado el rock, Keith Moon, el mítico batería de The Who. Su manera de entender este instrumento es única; pocos baterías han tenido tanta relevancia en el sonido de un grupo como «Moon the Loon«; era rápido, a veces frenético, y su ritmo siempre tenía matices y elementos que convertían en singular cualquier melodía que tocara. El apodo de «Moon el chiflado» lo tenía bien ganado y, también, ha pasado a la historia por esta circunstancia; tenía la costumbre de explosionar los retretes de los hoteles, de lanzar el mobiliario de las habitaciones por la ventana, de utilizar su batería como pecera, de aparcar coches en las piscinas -dentro del agua-, de estampar tartas en la cara a los directores de hotel, de plantear fiestas de cumpleaños salvajes o de destrozar la batería -al igual que hacían sus compañeros de grupo- en las actuaciones en directo. Falleció a los treinta y dos años víctima de su afán autodestructivo, nada raro para una persona que desayunaba champagne, coñac y anfetaminas, y que consumía drogas, alcohol y fiestas a un ritmo vertiginoso. Al parecer era muy divertido y solía amenizar las grabaciones con sus bromas; teniendo en cuenta su dudosa calidad vocal, es lógico que no lo dejaran cantar. En una ocasión, probablemente ante su insistencia, accedieron a que fuera solista; fue con el tema «Barbara Ann», que ya habían versionado sus admirados Beach Boys. Acabó siendo grabado por The Who en el EP «Ready Steady Who» (1966) e incluido en la película «The Kids are Alright» (1979), aquí podéis ver una divertidísima secuencia con los ensayos de esta canción. Los Beach Boys ya la habían publicado un año antes y formó parte de su álbum «Beach Boys’ Party!»; es la versión más famosa de «Barbara Ann» que, como tantas otras, no fue compuesta por quienes la popularizaron sino por Fred Fassert para el grupo de doo-woop The Regents, quienes la grabaron en 1968; años después formaría parte de la B.S.O. del film «American Graffiti«. Hay más versiones, incluso parodias; para los más metaleros os recomiendo la de Blind Guardian, de su trabajo «Follow the Blind» (1989), mezclada con otro clásico del R&R: «Long Tall Sally».
Tequila. «Dime que me quieres»
Los setenta fueron una buena década para el rock hispano, sobre todo para el progresivo y el rock urbano, donde también encontraron cabida grupos de hard rock y heavy metal. Sin embargo, no lo fue tanto para el rock & roll o, simplemente, para el rock sin etiquetas. Tequila hizo su aparición en 1976 y prolongó su actividad hasta 1982, un período especialmente adverso para el estilo de música que ellos proponían, con claras influencias de los Rolling Stones y de los pioneros del R&R. A pesar de que, en alguna ocasión, compartieron disco y cartel con grupos como Ñu, Leño, Cucharada o Asfalto, no puede decirse que participaran de este movimiento, ni tampoco del pop-punk de «La Movida» que, a finales de los setenta, ya empezaba a despuntar. Los dos componentes argentinos (Ariel Rot y Alejo Stivel) se conocieron, cuando eran unos niños, en un concierto de Paco Ibáñez en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires, al que fueron con sus madres y con la hermana de Ariel, la conocida actriz Cecilia Roth. Cuatro años después de este evento, en 1976, decidieron probar fortuna en España; aquí conocieron a Julián Infante y Felipe «Lipe» Gutiérrez, creando Tequila a partir de un grupo anterior llamado Spoonful Blues Band. Aunque para algunos aficionados y críticos musicales, no fueron más que un producto comercial, el prestigioso promotor Gay Mercader los calificó como el mejor grupo de rock español que, hasta entonces, él había visto. Publicaron cuatro trabajos de estudio («Matrícula de Honor», 1977; «Rock & Roll», 1979, «Viva! Tequila!, 1980 y «Confidencial», 1981); el tercero de estos álbumes fue grabado en Londres bajo la supervision del ingeniero de sonido Peter McName, mientras que las imágenes de portada, interior y contraportada fueron fotografiadas por Javier Vallhonrat; la discográfica Zafiro, por su parte, lanzó el Lp con distintos colores, lo que aumentó el valor coleccionista y su reconocimiento artístico. «Viva! Tequila!» se cerraba con «Dime que me quieres», que cuenta con uno de los riff de guitarra más conocidos del rock español; según cuenta rollingstone.es, fue compuesto en la cama por Ariel Rot, cuando se recuperaba de una hepatitis. Como curiosidad, os diré que existe una versión de esta canción en inglés, que se incluyó en un disco que este grupo editó en Japón, y algunas otras debidas a bandas como La Rabia del Milenio, Los Piratas, Los lunes que quedan, o el grupo infantil Parchis.