«You really got me» es otra de esas canciones construidas sobre un riff de guitarra que, con el paso del tiempo, ha servido de inspiración a muchos grupos de hard rock y heavy metal. Fue compuesta y grabada por primera vez por el grupo británico The Kinks, aunque hay quien dice que el verdadero artífice del sonido de la guitarra en la grabación fue Jimmy Page. Existen muchas versiones, de distinto pelaje, algunas debidas a grupos de heavy metal, de entre éstas yo creo que la más famosa es la de Van Halen. Entre la original de The Kinks y la de los californianos, dejo también otra muy interesante; me refiero a la que grabó el grupo barcelonés Los Salvajes, una formación creada en 1962, tal vez menos conocida que otras como Los Mustang o Los Sirex. Si no los conocéis os recomiendo que les prestéis un poquito de atención, decían que eran los Rolling Stones españoles, yo creo que eran más duros, de hecho tenían un sonido muy poco habitual para la España popera de los sesenta, digamos que demasiado sucio para aquellos usos y costumbres musicales.
Cucharada. «Social peligrosidad»
Hubo una época -no muy lejana- en que existió una «Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social», que establecía multas y penas, de hasta cinco años de internamiento, para aquellos que practicaran la mendicidad, el vandalismo, el tráfico y consumo de drogas, la homosexualidad, la pornografía, la prostitución, incluso la inmigración ilegal o cualquier asunto considerado moral o socialmente peligroso a ojos del Régimen. Aunque modificada durante la Transición, esta Ley no fue derogada hasta finales de los ochenta y, de manera definitiva, en 1995. En otras ocasiones he comentado la importancia que tuvo el rock urbano como instrumento de protesta social; si otros días me ocupé de grupos como Topo o Extremoduro, hoy le llega el turno a Cucharada, una banda formada en Madrid, en 1977, que se dio a conocer gracias al tema «Social peligrosidad», un crítica rockera a la Ley comentada anteriormente. Algunos miembros de Cucharada, entre ellos Manolo Tena, acabarían creando, en 1983, otro grupo bien conocido: Alarma!!!
Ten Years After. «I’m going home»
Me encanta el Blues-Rock que se hizo a finales de los sesenta y principios de los setenta, la semilla a partir de la cual crecería el Hard Rock; en otras ocasiones me he ocupado de grupos como Cream, Canned Heat, Derek & The Dominos, incluso de algún grupo de Rock sureño, también participes de este estilo. Hoy le toca el turno a los británicos Ten Years After, una de las bandas que participó en el mítico festival de Woodstoock, donde se encumbraron gracias a una magistral interpretación de «I’m going home»; esta actuación ha pasado a la historia por la realización que se hizo de la misma, centrada en la figura de su carismático líder, Alvin Lee, que nos muestra con detalle la espectacular performance, plena de creatividad y energía, que nos dejó este magnífico músico, uno de los primeros guitarristas rápidos de la historia del rock. Por cierto, al igual que otro de los grandes, Gary Moore, falleció en Málaga; éste último en Estepona y Alvin Lee en Marbella.
Van Morrison / Raúl Malo / Danza Invisible. «Bright side of the road»
Yo estoy muy agradecido al grupo español Danza Invisible, me hicieron pasar muy buenos momentos en los 80 y 90, cuando en Madrid había conciertos un día sí y otro también; pero, sobre todo, me ayudaron a conocer a Van Morrison, uno de mis artistas preferidos, cuyo talento es directamente proporcional a su mala leche. «Bright side of the road» es una canción compuesta por el «Ogro de Belfast», que apareció en 1979, en el álbum «Into the Music»; además de la versión original, añado dos más que, desde mi punto de vista, son también muy interesantes: la del Raúl Malo, líder del grupo de country-rock The Mavericks, y la ya comentada de la formación malagueña Danza Invisible. Hay alguna versión más -incluso una de Shakira, quizás vosotros sabéis de otras-, pero ¿es posible hacerlo mejor que Van Morrison?
Billie Holiday. «Strange fruit»
«Strange fruit» es el primer tema de Jazz de este blog. Esta canción protesta fue compuesta por Abel Meeropol y acabó convirtiéndose en uno de los emblemas contra el racismo y el linchamiento de negros en los estados del sur de EE.UU. He tardado un poco pero, de ahora en adelante, espero seguir incluyendo algún que otro corte de este estilo, sobre todo del que prefiero: el Swing. Por eso precisamente, comenzar con Billie Holiday es, para mi, una obligación. Hay cantantes que tienen una voz portentosa, otras que basan su éxito en la personalidad y su peculiar manera de cantar, algunas que son capaces de transmitir como las mejores actrices y, por último, está Billie Holiday que cuando la oyes cantar te atrapa y te obliga dejar lo que estés haciendo para vivir con ella la canción. Si, además, se enfrenta a una historia visceral y comprometida como ésta el resultado no puede ser más arrebatador (os dejo este vídeo subtitulado, que pone los pelos de punta).