La película “Fiebre del Sábado Noche” (1977) marcó un antes y un después en la trayectoria profesional de los Bee Gees, tres hermanos que habían empezado en el mundo del espectáculo a finales de la década de 1950, cuando la familia Gibb se traslada desde el Reino Unido a Australia en busca de mejores oportunidades. Al principio cantaban en sitios de lo más variopinto: carreras de coches, espectáculos televisivos, complejos turísticos, etc. Publicaron su primer single en 1963 y su primer Lp (“The Bee Gees Sing and Play 14 Barry Gibbs Songs”) dos años más tarde. A mí esta primera etapa de los hermanos Barry, Robin y Marice siempre me ha parecido muy interesante; sin desmerecer su vertiente más discotequera, creo que sus primeros álbumes (ya lo comentábamos en una entrada anterior) tienen mucho más de lo que a primera escucha pudiera parecer; sus baladas son espectaculares, pero hay también psicodelia, pop, rock y unos arreglos vocales y orquestales que merecen ser destacados y recordados. El cuarto disco de estudio, el publicado tras los titulados “Spicks and Specks” (1966) y “Bee Gees’ 1st” (1967), fue “Horizontal” (1968), en el que destacan canciones como “And The Sun Will Shine”, “Really and Sincerely, “Massachussetts” (tal vez su tema más conocido y recordado de este disco) o “World”, que fue lanzado como single con anterioridad a su inclusión en “Horizontal”.
Una vez más, como suele ocurrir con los Bee Gees, estamos ante una canción que debería ser escuchada dos o tres veces seguidas para poder apreciar todo lo que nos ofrece en apenas tres minutos de duración; aquí explican cómo fue el proceso de grabación, al principio se pensaba hacer sin orquesta, aunque después se agregarían estos arreglos y se mezclaría todo en pistas diferentes. Desde el punto de vista musical, el tema “World” parece dos canciones en una; de un lado, podría decirse que es una bonita balada melódica; por otro, es también un tema de pop psicodélico, en el que destacan el mellotron, una guitarra afilada que parece querer equilibrar (o contrastar) la suave melodía y, por supuesto, los coros y los juegos de voces habituales en los Bee Gees. Os aconsejo que prestéis atención a todo esto, en especial al recurso vocal utilizado; casi toda la canción está cantada por Barry, sin embargo la parte final, en la que aparecen los giros y las florituras vocales, está interpretada por Robin. Es decir, no se trata de un dúo, más bien de un relevo; empieza Barry y, allí donde su registro vocal no llega, continúa Robin. Como suele ocurrir con las letras de este grupo (ya lo comentamos con el tema “I Started a Joke”), “World” no tiene una lectura sencilla o inmediata; parece querer hablarnos del sentido de la vida, de la comprensión a partir del autodescubrimiento y la revelación de las cosas cotidianas y sencillas, obvias pero fundamentales para la existencia. Aquí tenéis dos vídeos más, uno con la letra en inglés y otro en español; y, para finalizar, una interpretación en directo de 1975, en la que se puede apreciar lo que os comentaba antes, que esta canción es un dos en uno, en este caso los Bee Gees la cantan como si fuera una balada melódica, desprovista de la excelente parte orquestal y psicodélica que caracteriza a la versión de estudio.


