Pedro Navaja es un maleante que vive del crimen, aguarda escondido al acecho de víctimas a las que robar; la policía está cerca pero él ya ha encontrado a su próxima víctima, una prostituta; salta sobre sobre ella con su cuchillo, la apuñala pero la mujer le dispara. Ambos mueren. Un borracho que pasa por allí tropieza con los cuerpos, alegrándose de su suerte; coge la pistola, el arma blanca y el dinero que portaban los fallecidos. «La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida …» Esta es la historia que nos cuenta una de las canciones de salsa más conocidas que existen: «Pedro Navaja», compuesta por el músico y actor panameño Rubén Blades. Fue incluida en su álbum «Siembra» (1978), trabajo realizado de manera conjunta con el compositor, músico y activista político estadounidense Willie Colón. Sin embargo, como muchos de vosotros ya sabréis, «Pedro Navaja» es un tema basado en otro, «Mack The Knife», también conocido como «The Ballad of Mack The Knife», que en los años cincuenta popularizaran artistas como Louis Armstrong o Bobby Darin, probablemente la adaptación que sirvió de referencia a Rubén Blades para componer su «Pedro Navaja». Pero la historia de esta canción se remonta más atrás, nada más y nada menos que al siglo XVIII; el protagonista era Macheath, un bandido con clase, educado y para nada violento que apareció por primera vez en «The Beggar’s Opera«, obra del poeta y dramaturgo inglés John Gay, en la que se trataba de satirizar a la burguesía y el poder de la época. Dos siglos después, en 1928, este personaje serviría de inspiración a Bertolt Brecht (letra) y Kurt Weill (música) para componer el tema que nos ocupa; en la nueva adaptación de la obra, titulada «La Ópera de los Tres Centavos«, Macheath pasó a llamarse Mackie Messer, aunque ya no era un elegante ladrón sino un ratero de poca monta, agresivo y violento. «Mack the Knife» tiene más de doscientas cincuenta versiones, en las que predominan las de corte melódico y las concebidas desde el jazz, como las dos primeras que ofrecemos hoy en formato destacado, interpretadas por Louis Armstrong y Sonny Rollins, respectivamente. Pero hay muchas más; por mencionar algunas, citaremos las de Wayne Shorter, Kenny Garrett, Bill Haley & his Comets, Santo & Johnny, Quincy Jones, Anita O’Day, Ella Fitzgerald, Rosemary Clooney & Pérez Prado, Peggy Lee, Lisa Stanfield, Frank Sinatra, Michael Bublé, The Brian Setzer Orchestra o The Psychedelic Furs. Aquí podéis escuchar la versión original de «Pedro Navaja», a cargo de Rubén Blades, aunque para el tercer vídeo destacado he preferido rescatar a la Orquesta Platería, una de las bandas más importantes del movimiento conocido como «música laietana» que, durante los años setenta, se desarrolló en torno a la barcelonesa sala Zeleste.
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Billie Holiday / Sinéad O’Connor / Björk . «Gloomy Sunday»
«Gloomy Sunday» es uno de los temas más conocidos de Billie Holiday, una canción lúgubre que habla de alguien que ha perdido a su amante y se plantea acompañarlo en su triste final. Esta melodía ha dado lugar a una serie de leyendas urbanas, relacionadas con fallecimientos producidos debido a un irresistible deseo suicida tras escuchar la canción. Tal y como nos cuentan Héctor Sánchez y David Sánchez en su libro Paul está muerto y otras leyendas urbanas del rock (Madrid: errata naturae, 2014), «Gloomy Sunday» fue compuesta por el músico húngaro Rezsö Seress y el poeta de la misma nacionalidad László Jávor. En 1936, tres años después de que se escribiera este tema, Hungría tuvo que hacer frente a una ola de suicidios, diecisiete personas en apenas unos meses; en algunas de las notas que se encontraron junto a los cadáveres aparecían escritos los versos de «Gloomy Sunday», incluso la partitura; otras veces las víctimas morían después de escuchar esta melodía. Incluso la novia de László Jávor, a quien éste le dedicó la canción, se quitó la vida dejando una nota junto al texto de la canción. «La canción húngara del suicidio» llegó a los Estados Unidos en 1936, a través de una adaptación de Sam M. Lewis; la Hal Kemp Orchestra realizó la primera grabación, aunque quien la popularizó fue Billie Holiday, en 1941, dando lugar a una nueva epidemia de suicidios. El tema llegó a prohibirse en las emisoras de radio norteamericanas, de la misma manera que había sucedido en Hungría. La leyenda de «Gloomy Sunday» se consolidó en 1968, cuando uno de los compositores de la canción, Rezsö Seress, saltó al vacío desde el balcón de su apartamento en Budapest, probablemente víctima de su propio éxito, atado a una partitura que maniató su creatividad hasta que decidió acabar con su vida. En cuanto a la leyenda, conviene hacer algunas aclaraciones; los suicidios de Hungría seguramente se debieron a la depresión económica en la que estaba sumida el país, al hambre y a la pobreza; de las que ocurrieron en EE.UU., adjudicadas a la versión de Billie Holiday, poco o nada se ha podido saber al respecto; en cuanto al suicidio de la novia de Jávor, hay quien opina que fue precisamente este hecho el que desencadenó la redacción de la letra de la canción. Tras la versión de Billie Holiday, otros artistas se animaron a hacer suyo este tema: Sarah Vaughan, Elvis Costello, Carmen McRae, Anna Black, Ray Charles, Sarah McLachlan, Heather Nova, Diamanda Galás, Portishead, etc. No es fácil competir con Billie Holiday, por lo que he tenido que recurrir a cantantes con mucha fuerza y personalidad; el segundo vídeo está protagonizado por la irlandesa Sinéad O’Connor, la versión pertenece a su álbum «Am I Not Your Girl?» (1992); y el tercero a la islandesa Björk, que eligió este tema para el disco colectivo en directo «Stormy Weather» (1998).
Melody Gardot / Beth Hart & Joe Bonamassa. «If I tell you I love you»
Melody Gardot es una cantante, pianista y compositora estadounidense de jazz melódico nacida en 1985. Inició su carrera musical a los diecinueve años, tras ser atropellada por un coche mientras paseaba en bicicleta. Alentada por su médico, que temía por las secuelas que le pudiera dejar el traumatismo craneal sufrido a causa del accidente, empezó a componer canciones cuando aún estaba en cama; de aquella experiencia salió el EP «Some Lessons – The Bedroom Sessions» (2005). Su primera oportunidad profesional llegó en 2008, con el álbum «Worrisome Heart»; después grabó «My One and Only Thrill» (2009) y «The Absence» (2012), un trabajo delicado y sensual, impregnado de aromas lisboetas, dedicado a las madres -especialmente la suya- y a todas las relaciones sentimentales que había tenido Melody. Os aconsejo que os dejéis acariciar por su música, por su increíble afinación y por la emoción que transmite, sin necesidad de alzar la voz ni realizar alardes vocales innecesarios. «The Absence» es un álbum que emociona, lleno de preciosas canciones la mayoría de ellas compuestas por la propia Melody Gardot; os recomiendo que empecéis con la seductora «If I Tell You I Love You» y, mientras la escucháis, pensad en las veces que habréis dicho «Te Quiero» en el momento inadecuado y a la persona inadecuada: «Pero si alguna vez te susurro que te amo, querido, estoy mintiendo. Y si te miro a los ojos y te lo digo, querido, te miento. Y si alguna vez te susurro palabras inauditas, palabras sensuales, (…) estoy mintiendo». Si Melody Gardot es la suavidad, la californiana Beth Hart es todo lo contrario, una cantante visceral, rebosante de energía, con una potencia vocal asombrosa, algo así como un híbrido entre Janis Joplin y Billie Holiday. Sin embargo, en la versión que realiza de «If I Tell You I Love You» podemos escuchar a una Beth Hart contenida, casi aterciopelada, arrebatadoramente sexy. Beth, a la que espero ver el mes que viene en directo, nació en 1972; además de cantante es pianista y compositora; diagnosticada de trastorno bipolar desde niña, su situación empeoró con el alcohol y las drogas, y sólo logró sobreponerse a esta enfermedad cuando abandonó el consumo de estas sustancias. Empezó a ser conocida en 1993, desde entonces no ha dejado de grabar discos y de colaborar con músicos de la talla de Slash, Jeff Beck o Joe Bonamassa, con quien ha actuado varias veces en directo y ha grabado un par de discos de estudio: «Don’t Explain» (2011) y «Seesaw» (2013), a este último álbum pertenece la versión de «If I Tell You I Love You»; si queréis ver a Beth Hart y a Joe Bonamassa interpretando este tema en directo, os recomiendo este vídeo, en el que Bonamassa no se muestra tan tímido como en la versión de estudio.
The Penguins / Dave Bennett Quartet / Death Cab for Cutie. «Earth Angel».
En la entrada dedicada al tema «The Great Pretender» dedicaba unas palabras al doo wop, un estilo emparentado con el gospel, el R&B y el soul que se caracteriza por la interpretación de melodías a varias voces, a menudo «a capela», que vivió durante los años cincuenta su período de esplendor. Al doo wop también se le conocía como bird groups music debido a que muchas de las formaciones que lo practicaban tenían nombres de aves: The Ravens, The Flamingos, The Pelicans, The Larks, The Penguins, etc. Una de las canciones más representativas de este estilo fue «Earth Angel», compuesta por Jesse Belvin, Gaynel Hodge y Curtis William, miembro de los mencionados Penguins, los primeros en interpretar esta canción, la más famosa de su repertorio. En realidad, «Earth Angel» es un pastiche generado a partir de otras composiciones de la época, como «Dream Girl«, «Will you be mine«, «I Know» o «These foolish things remind me of you«. En 1955, un año después del original de los Penguins, salió al mercado la exitosa versión de los Crew-Cuts y, durante los años cincuenta, sesenta y setenta, otras interpretaciones como las debidas a Frankie Valli & The Four Seasons, The Crests, The Cleftones, Bobby Vee, Bobby Vinton, Sha Na Na, etc. En los ochenta aparecieron las de Elvis Presley, Neil Sedaka o Aaron Neville y, desde entonces, ha seguido bien presente en la memoria de músicos e intérpretes, ya sea a través de proyectos revival como Street Corner Renaissance o The Alley Cats; versiones jazz como las de Ray Ellington o Dave Bennet, el clarinetista protagonista del segundo destacado de hoy; atrevimientos góticos como el de Bella Morte o en modo medley, tal y como propone Green Day en sus directos; hasta Joan Baez la ha cantado en tono de parodia. Para el tercer vídeo os propongo al grupo indie y de rock alternativo Death Cab for Cutie, banda creada en 1997, en la localidad estadounidense de Bellingham, que realizó esta excelente versión para el videojuego «Stubbs The Zombie in Rebel Without a Pulse». «Earth Angel» ha aparecido en series y largometrajes de ficción, como «Superman III», «Smalville», «It», «Karate Kid II» o en la saga «Regreso al Futuro«, interpretada por Marvin Berry and the Starlighters. Os dejo con este vídeo, en el que Coldplay toca en directo esta canción -unida a Johhny B. Goode- con un invitado especial a la guitarra: Michael J. Fox, el protagonista de «Regreso al Futuro» (a partir del minuto 1:50); recordemos que este actor fue diagnosticado de Parkinson en 1991; en 1998 lo hizo público y en 2016 aún se atrevía a subir al escenario.
Simon & Garfunkel / The Bangles / Susan Werner. «A Hazy Shade of Winter»
Paul Simon y Art Garfunkel eran amigos desde la infancia, fueron al mismo instituto y crecieron juntos en el barrio de Kew Gardens Hills, en Queen (Nueva York). Con catorce o quince años Paul Simon ya compuso primera canción: «Hey, Schoolgirl«, que cantó con su amigo en un dúo que denominaron Tom & Jerry. Pero bien pronto comenzaron las desavenencias; en 1958 Paul grabó un single en solitario bajo el apodo de «True Taylor», algo que no gustó nada a Art Garfunkel. Continuaron grabando sencillos con poco éxito, bajo el nombre de Tom & Jerry hasta que acabaron el instituto y se separaron para ir a la Universidad. Tras algunos intentos, no excesivamente afortunados, para iniciar sus respectivas carreras en solitario, en 1963 el dúo volvió a reencontrarse, ya como Simon & Garfunkel; actuaron juntos en algunos festivales y publicaron su primer álbum: «Wednesday Morning, 3 A.M.», con éxitos tan sonados como «The Sound of Silence«. Al poco de grabar este disco se separaron, Simon editó su primer Lp en solitario y volvieron a unirse para trabajar en su segundo disco: «Sounds of Silence» (1966), al que le siguió «Parsley, Sage, Rosemary and Thyme» (1966), la banda sonora de «El Graduado«, «Bookends» (1968) y «Bridge Over Troubled Water» (1970). Como comentamos en una entrada anterior dedicada a este dúo, acabaron separándose tras la grabación de este último disco y su consiguiente gira de promoción. Su penúltimo Lp, «Bookends«, vendió más de un millón de copias y colocaron varios temas en las listas de éxitos: «At the Zoo», «Fakin’ it», «Mrs Robinson» y el tema que hoy nos ocupa, «A Hazy Shade of Winter»; fue compuesto por Paul Simon con un ritmo más rápido de lo que era habitual en las canciones del dúo, mientras que su exquisita letra reflexiona sobre el paso del tiempo y la pérdida de oportunidades para quienes ya han llegado al final de su otoño sin haber finalizado su tránsito por la vida de manera satisfactoria. Algunos grupos han inclinado el tema hacia el rock o el punk, es el caso de las adaptaciones debidas a Bodyjar, She Wants Revenge o la más conocida de todas, la de la banda femenina The Bangles -la segunda destacada de hoy-, perteneciente a su disco «Less Than Zero» (1987) e incluida en la banda sonora de la película «Golpe al Sueño Americano«. Pero también hay bastantes versiones jazz, melódicas u orquestadas, como las de Andy Monroe, Sharon Goldman, Pops Ochestra, RTE Concert Orchestra o Susan Werner, a quien hemos querido dedicar el tercer vídeo; formó parte de su álbum «Classics» (2009).