Buddy Holly / Humble Pie / The Knack. «Heartbeat»

Entre el 24 de febrero de 1956 y el 10 de septiembre de 1958, Buddy Holly grabó, en el estudio que el productor Norman Petty tenía en Nuevo México, buena parte de sus temas más famosos. En la entrada dedicada a la canción «Everyday«, comentaba que llegó a firmar dos contratos discográficos: uno con Brunswick, reservado para sus trabajos con The Crickets, y otro con Coral, en solitario, donde grabó melodías tan conocidas como «Peggy Sue», «Not Fade Away», «Rave On», «Words of Love», la mencionada «Everyday» o «Heartbeat», escrita por Bob Montgomery y Norman Petty, y grabada el 25 de mayo de 1958 con la colaboracion de Tommy Allsup (guitarra eléctrica), Jerry Alison (batería) y Joe Mauldin (contrabajo), compañeros en The Crickets; fue publicado en single, con «We all Right» en la cara B. La mayor parte de las versiones que se han hecho de «Heartbeat» no llegan a alcanzar, desde mi punto de vista, la magia de esta grabación original; es el caso, por ejemplo, de las de Tommy Roe, Herman’s Hermits o la muy conocida de Bobby Vee; aún más dulces son las propuestas de Skeeter Davis o Connie Francis. Sin embargo, apenas un año después del lanzamiento de Buddy Holly con el sello Coral, se publicaba una versión bien diferente a todas las que acabo de nombrar, me refiero a la de los ingleses Humble Pie, con Steve Marriott y Peter Frampton a la cabeza; se incluyó en su segundo álbum de estudio («Town and Country», 1969), un trabajo de folk-rock aún alejado del sonido hard rock que caracterizaría a esta banda en sus siguientes discos; con todo, endurecieron el «Heartbeart» original gracias a un excelente trabajo con las guitarras. La tercera versión destacada va a ser la del grupo de power pop The Knack, bien conocido a través de su gran éxito «My Sharona«, una canción que fue disco de oro y que llegó al número uno en las listas de éxitos; eso ocurría en 1979, cuando se publicaba este single y el primer álbum de estos estadounidenses («Get the Knack»), cuya cara B contenía una versión de «Heartbeat», situada inmediatamente después de «My Sharona». Finalizo con un bonus track, también singular, debido al grupo indie de twee pop Black Tambourine, formado en Washington (EE.UU.) durante 1989 y disuelto unos pocos años más tarde.

Canned Heat / Eddie and the Hot Roads / Bachman-Turner Overdrive. «Wooly Bully»

El «Hully Gully» fue un baile muy popular en los años sesenta, una variante del rock & roll de pasos sencillos y rápidos en el que no se producía contacto físico (aquí lo podéis ver). Con la mente puesta en ese baile, Domingo «Sam» Zamudio, un tipo peculiar, ataviado con un turbante y acompañado de un grupo denominado The Pharaohs -imagino que en alusión a los disfraces que solían utilizar en el escenario-, se presentó en el estudio de grabación con una canción titulada «Hully Gully» que, en principio, fue rechazada por existir otra de título similar; Sam modificó la canción, puso una letra absurda, imposible de comprender, que llegó a ser vetada en algunas emisoras de radio al entender que ese mensaje inconexo tal vez ocultara una intención de carácter erótico o sexual. El nuevo título sería «Wooly Bully», tan incomprensible como la propia canción; para algunos un tipo de saludo, para otros el nombre del gato de Sam y, para la mayoría, una expresión caprichosa que encajaba bien con una melodía rocanrolera bien aderezada con salsa picante chicana, no en vano Sam tenía ascendencia mejicana. Aquí tenéis el original a cargo de Sam the Sam and the Pharaohs. El tema fue todo un éxito y, como suele ocurrir en estos casos, las versiones no se hicieron esperar: Jim Reeves, The Defenders, The Ventures, Sha Na Na, hasta los psicodélicos Love jugaron con ella; dado el espíritu fronterizo de la canción, tampoco pueden faltar las versiones tex-mex, como la de Ry Cooder, así como las más pegadas a los ritmos africanos, como la de Osibisa. El pub rock y el punk también quisieron hacer suya esta melodía; véase, por ejemplo, la adaptación de Joan Jett o, sin ir más lejos, la segunda destacada de esta entrada. Las tres versiones protagonistas de hoy tienen todas algo en común, podría decirse que son algo así como temas bastardos de sus respectivos grupos; la primera de ellas pertenece a los californianos Canned Heat, fue incluida en su quinto álbum de estudio («Future Blues», 1970) pero, como bonus track, en la reedición que se hizo en el año 2000. La segunda es la del grupo de pub rock Eddie and the Hot Roads que, aunque es cierto fue publicada como single en 1976, sólo apareció en las reediciones que se hicieron de su primer Lp («Teenage Depression», 1976). El tercer vídeo, el único que he podido encontrar, es de los canadienses Bachman-Turner Overdrive; su «Wooly Bully» formó parte de una recopilación del año 2012 titulada «40th Anniversary (Deluxe Edition)». De las versiones españolas nos ocuparemos en otra ocasión.

Dale Hawkins / The Rolling Stones / Creedence Clearwater Revival. «Susie Q»

El primer éxito de la banda Creedence Clearwater Revival fue una versión del tema «Susie Q», compuesto por el cantante y guitarrista de Lousiana Dale Hawkins -aunque por imperativos discográficos también aparecen dos autores más-. Hawkins fue el primero en grabarla, en 1957, con un cierto aire de rockabilly-R&B pausado que también puede apreciarse en algunas de las versiones que se hicieron después, como las de Gene Vincent, Johnny Rivers, Loonie Mack, Jimmy and the Rackets, The Everly Brothers, Flash Cadillac & the Continental Kids, Sleepy La Beef o la de los Rolling Stones (segundo de los vídeos recomendados de hoy) que, con una duración inferior a los dos minutos, fue incluida en su álbum «The Rolling Stones No. 2» (1965), el segundo disco de los británicos, un interesante trabajo con varias versiones de temas clásicos. Hay otras buenas adaptaciones -como la de Quicksilver Messenger Service-, algunas singulares -véase la de Bobby Mc Ferrin– y otras más modernas (Open Road o Ron Evans Trio, por ejemplo), sin embargo la tercera destacada de hoy sólo podía ser la de la Creedence, grabada como single en 1967 e incluida en su primer álbum de estudio, llamado igual que la banda. Según señalan algunas fuentes, la intención inicial fue darse a conocer en la radio KMPX, de San Francisco, especializada en música psicodélica, progresiva y, en general, de formato libre, donde se respetaba la duración original de las canciones; de este modo, se animaron a recuperar una recreación de «Susie Q» que, al parecer, ya tocaban en directo antes de constituir el grupo, cuando se llamaban The Golliwogs; el tema duraba casi nueve minutos, por lo que hubo que partirlo para poder incluir una parte en cada cara del single. Pero, ¿quién fue Susie Q?; al principio se pensó en Suzi Quatro quien, por cierto, tiene su propia versión de esta canción, sin embargo parece difícil que una niña de siete años (Suzi nació en 1950) pudiera inspirar a Dale Hawkins. Tal y como se argumenta en el blog En Clave de Recuerdo, Suzie Q. es probable que fuera Susie-Jean Quealy, una bailarina rubia de ojos claros que puedo dar nombre a un conocido paso de baile popular (creo que es éste) al que se hace alusión en una canción, «Doin’ the Suzi Q«, interpretada en los años treinta por Lil Hardin Armstrong, cantante, pianista y compositora de jazz que, además, fue la segunda mujer de Louis Armstrong.

Dr. Feelgood. «She does it Right» / «Roxette»

Si alguno de vosotros es un apasionado de la serie «Juego de Tronos» seguro que debe conocer a un personaje de la Corte Real de Poniente llamado Ilyn Payne, que apareció en las primeras temporadas. Está interpretado por Wilko Johnson, uno de los músicos que, con su banda Dr. Feelgood, más han influido en los movimientos musicales que se gestaron en Reino Unido durante la década de los setenta. A Wilko le diagnosticaron un cáncer terminal de páncreas en el año 2012; se negó a morir en un hospital y decidió vivir los pocos meses que le quedaban de la mejor manera posible, divirtiéndose y disfrutando hasta que le llegara la muerte: «todo el mundo sabe que va a morir (…) la diferencia es que yo sé cuando ocurrirá y eso me da tranquilidad y una especie de euforia por vivir» (consultado en El Español). Aproximadamente un año después de recibir este demoledor diagnóstico, Wilko aún permanecía con vida, aunque el tumor ya era una bola de tres kilos alojada en su abdomen, donde apoyaba la guitarra durante los conciertos que seguía realizando. Perplejos por la vitalidad que mostraba, decidieron revisar su caso; para asombro de todos el cáncer ya no era tan malo, incluso se podía operar. Tras una complicada intervención, accedió a lo que antes se había negado: la quimioterapia, la reclusión en el hospital y la pérdida de su fuerza. Ya recuperado, Wilco volvió a tocar la guitarra, de esa manera tan característica, tan suya, la misma que le hizo único en su etapa con Dr. Feelgood, sin púa, percutiendo sobre las cuerdas. Esta banda aún continúa en activo, aunque ninguno de sus miembros actuales estuvo en la formación primigenia: Lee Brilleaux (voz), John B. Sparks (bajo), John Martin (batería) y Wilko Johnson (guitarra); su periodo más interesante es el que se extiende desde su creación (1971) hasta la salida de Wilko del grupo (1977), cuando grabaron álbumes tan interesantes como «Down by the Jetty» (1975), «Malpractice» (1975), «Stupidity» (1976) y «Sneakin’ Suspicion» (1977). «Roxette» y «She does it Right» son dos de sus temas más conocidos, incluidos en su primer álbum, un trabajo de R&R y R&B deliberadamente elemental, que bien podría considerarse como una pieza seminal del punk rock que estaba a punto de eclosionar de la mano de bandas como Sex Pistols o Ramones.

Bo Carter / Merle Haggard / Wynton Marsalis y Eric Clapton. «Corrine Corrina»

Durante el primer tercio del siglo XX el blues y el country parecían dos estilos antagónicos; de un lado la música de los antiguos esclavos estadounidenses, de otro las viejas melodías de los colonos blancos, a menudo procedentes de la patria irlandesa. Antes de que entraran en proceso de reacción para dar lugar al R&R, durante los años 30 y 40 hubo algunos trasvases o préstamos entre estas, a priori, irreconciliables maneras de concebir la música y la vida. El amigo Eduardo, desde su imprescindible River of Country, a menudo nos habla de estos tempranos procesos de mestizaje; el otro día, precisamente cuando preparaba esta entrada, nos regalaba una deliciosa versión de «Corrine Corrina», grabada en 1939 e interpretada por las hijas de Maybelle Carter: Helen (12 años), June (diez años) y Anita (seis años). A pesar de que es un tema que se suele asociar con el country, gracias al interés mostrado por pioneros como la mencionada Carter Family, Bob Wills & The Texas Playboys o Roy Newman & His Boys, lo cierto es que «Corrine Corrina» (también conocida como «Corrina Corrina») es un tema que originalmente fue grabado por el músico de blues Bo Carter, probablemente a partir de otros temas que, a su vez, bebían de la tradición popular negra. Lo interesante de estas adaptaciones country, sobre todo las dos últimas que acabo de mencionar, es que ya tienen un cierto aroma a R&R, cuando a este estilo aún le quedaban unos cuantos años para eclosionar. Por ello, no es de extrañar que los pioneros del R&R también quisieran versionar este clásico: Jerry Lee Lewis, Bill Haley, Big Joe Turner, incluso algunos rockabilly posteriores, como Sleepy La Beef. Por supuesto, también ha sido interpretada por gente del blues y del blues-rock, como Muddy Waters, Steppenwolf o Eric Clapton (bajo el título de «Alberta», como la versión de 1930 de los Jackson Blue Boys, titulada «Sweet Alberta«). Mención aparte merece la de Bob Dylan, con cambio en la melodía. En cuanto a las tres destacadas de hoy, voy a inclinarme por la original de Bo Carter; después por una gran versión en directo (muy cortita) a cargo del músico country Merle Haggard; y, por último, una excepcional performance perteneciente al disco «Play de Blues: Live From Jazz At Lincoln Center» (2011), de Wynton Marsalis y Eric Clapton; de verdad, no os la perdáis, y no sólo por Wynton y Eric, la nómina de músicos es excelente, Taj Mahal incluido.