The Animals / Joe Cocker / Gary Moore. «Don’t let me be Misunderstood»

A comienzos de 1965 una banda originaria de Newcastle-upon-Tyne (Reino Unido), bautizada con el explícito nombre de The Animals debido a la energía que desplegaban en el escenario, realizaba una fabulosa versión del tema «Don’t let me be Misunderstood» que un año antes había grabado Nina Simone para su álbum «Broadway-Blues-Ballads». Es curioso, porque no era la primera vez que el grupo liderado por el cantante Eric Burdon versionaba un tema que ya había sido interpretado por Nina Simone; en 1964 The Animals alcanzaban la fama gracias a una canción folk de autor desconocido, titulada «The House of the Rising Sun«, que también había sido grabada por la norteamericana en fechas relativamente próximas (1962). «Don’t let me be Misunderstood» es un tema ideado por el compositor Horace Ott, probablemente influenciado por una discusión que había tenido con su novia Gloria Caldwell, lo que podría explicar esa letra sobre alguien que pide perdón por un mal acto. Sin embargo, por motivos contractuales, Horace Ott no podía firmar la canción, por lo que se la ofreció a dos compañeros suyos, Bennie Benjamin y Sol Marcus, añadiendo en la autoría a la propia Gloria Caldwell. La canción fue ofertada a Nina Simone, una conocida luchadora por los derechos civiles de los afroamericanos; por ello, hay quien ha querido ver en la letra de esta canción una intención en este sentido; aquí os dejo la versión original de este tema con un vídeo en esta línea argumental. Como habréis podido comprobar, la propuesta de Nina Simone es muy lenta, de corte soul, con orquesta, arpa y coros al estilo góspel; mientras que la de The Animals -el primer vídeo destacado de hoy- es mucho más rápida, más rockera y con ese conocidísimo riff de guitarra que ha servido de inspiración al propio Bruce Springsteen para su tema «Badlands«. Una vez que The Animals sacaron esta canción del ámbito góspel-soul, han sido muchos artistas los que se han animado a versionarla y, de hecho, hay propuestas melódicas, disco (es muy famosa la de Santa Esmeralda, incluso apareció en la película de Quentin Tarantino «Kill Bill: Volumen 1») e incluso de tipo heavy metal. Yo os voy a proponer dos con fuerza y carisma; la de Joe Cocker, incluida en su magnífico álbum de debut («With a Little Help from my Friends», 1969) y la del guitarrista británico Gary Moore, que formó parte del disco «Dirty Fingers» (1983). También os recomiendo ésta de Eric Burdon, de su álbum «Sun Secrets» (1974), así como las debidas a The Moody Blues, Elvis Costello y Jamie Cullum.

Grandes canciones en versión española (3)

Tercera parte de esta sección dedicada a versiones realizadas por grupos españoles o que se hayan publicado en castellano, o en otras lenguas del estado español. Como en las entregas anteriores, continúo con temas que ya han aparecido en La Guitarra de las Musas.

Buena Vista Social Club. «Fragilidad». Este tema, escrito por Sting bajo el título de «Fragile«, fue incluido en su segundo álbum de estudio, «Nothing Like the Sun» (1988). Ésta es la versión del colectivo cubano Buena Vista Social Club.

Revolver. «Ese viejo Rock & Roll» es un himno para muchos estadounidenses; fue grabado, bajo el título original de «Old Time Rock & Roll«, por Bob Seger (& The Silver Bullet Band) para su disco «Stranger in Town» (1978). El grupo español Revolver versionó esta canción y la incluyó en el álbum «Grandes Éxitos» (2003).

Moris ¿Qué dije? «What’d I Say» es un tema pionero del rock & roll, que fue escrito por Ray Charles; ahora lo podéis escuchar en la versión del cantante, músico y compositor argentino Moris, que hizo parte de su carrera en España durante los años setenta y ochenta.

Siniestro Total. «Corta o pelo landrú». Original, como todas las versiones de Siniestro Total, en este caso a partir de uno de los clásicos de Cream: «Sunshine of your Love«. Fue incluida en la reedición que se hizo, en 2002, de su álbum «De hoy no pasa».

Led Zeppelin. «Kashmir»

«Physical Graffiti» (1975) fue el primer trabajo de Led Zeppelin tras el relativo descanso que se tomaron después de la grabación de «Houses of the Holy» (1973) y las multitudinarias giras que vendrían después; también fue el primer álbum grabado para el sello Swan Song, creado en 1974 por los propios miembros de la banda y, para algunos, la última gran obra de los británicos. Se trata de un doble Lp con temas nuevos y otros descartados de discos anteriores. En él tienen cabida nuevos sonidos y propuestas musicales; Jimmy Page lo llamaría la conexión CIA (celta-india-árabe), sin duda un trabajo pionero en el terreno de la fusión musical. A destacar la portada, según dicen llena de elementos simbólicos, incluso se comenta que el hombre que aparece sentado en las escaleras es John Bonham; en ella podemos ver un clásico edificio neoyorkino, en este caso el situado en St. Marks Place (Greenwich Village); la portada del vinilo original estaba troquelada con cortes en las ventanas. Uno de sus temas más importantes es «Kashmir», en opinión de Robert Plant «la canción definitiva de Led Zeppelin»; recordemos que el vocalista llegó a aborrecer el gran clásico de la banda, «Stairway to Heaven«, sobre todo en los directos donde se aburría presenciando el largo solo de Page. En «Kashmir» Plant está soberbio, más expresivo y comunicativo que nunca, contándonos una historia sobre un viajero en el espacio y el tiempo, en el que se mezclan las sensaciones reales con las imágenes oníricas; la instrumentación es elegante, compleja y muy valiente, con un Page en plena experimentación con los sistemas de afinación y muy interesado en el sitar, con John Paul Jones a cargo de los teclados y el mellotron, con nuevos efectos en la batería e, incluso, con músicos de fuera de la banda haciéndose cargo de los arreglos orquestales, algo poco habitual en la obra de Led Zeppelin. Parece que la letra fue escrita por Robert Plant mientras viajaba por el desierto del Sáhara en Marruecos, a pesar de que la canción hace referencia a la región de Cachemira. Con sus inconfundibles elementos de música arábiga e india, es la gran aportación de Led Zeppelin al rock progresivo, una de sus canciones más importantes y de las imprescindibles en los directos, como éste que podéis ver aquí o éste otro, del año 2007, cuando se reunieron para ofrecer un único concierto en el O2 Arena de Londres, en el que sustituyeron al fallecido John Bonham por su hijo Jason.

La Guitarra de las Musas os desea unas Felices Fiestas

Mis mejores deseos para todos los amigos y seguidores de La Guitarra de las Musas en estas fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes. Espero y deseo que paséis unos buenos días y que comencéis 2016 con buen pie; para mí este año será diferente, por primera vez en mi vida voy a pasar estas fiestas en manga corta, bajo el intenso sol de Río de Janeiro. Si nada lo impide, el día 4 volveremos con una nueva entrada, mientras tanto aquí os dejo algunos temas navideños. Un abrazo para todos.

Madeleine Peyroux. «J’ai deux amours»

Tras la victoria de las tropas aliadas en las playas de Normandía, se trató de penetrar rápidamente en territorio alemán con el fin de acabar lo antes posible con la guerra. Sin embargo, al sur estaba París; su liberación era imprescindible para la Resistencia, para tratar de evitar un eventual gobierno aliado en su territorio y como símbolo de lo que debería ser la nueva Francia libre. Para el mando militar norteamericano la entrada directa en la ciudad suponía un verdadero quebradero de cabeza. Por ello, decidieron rodearla en lugar de entrar, sitiarla y esperar una mejor ocasión para tomarla; los franceses no se quedaron conformes y decidieron enfrentarse a los nazis desde dentro. Una vez conocida la noticia de que el ejército aliado se aproximaba, los trabajadores del Metro y de la Gendarmería Nacional se sublevaban; eso sucedía el 13 de agosto de 1944, dos días después hacía lo mismo la Policía y luego los carteros, a la vez que se requisaban vehículos con el objetivo de blindarlos para la batalla. El 18 de agosto se declaraba una Huelga General, se levantaban barricadas y se incrementaban las escaramuzas con las tropas alemanas. Unos días después, el Comandante de París, Dietrich Von Cholitz, recibía la orden de Hitler de defender la ciudad hasta el final y, cuando esto no fuera posible, destruirla para que los americanos no se la encontraran intacta, incluyendo los puentes sobre el río Sena y la mayor parte de los monumentos emblemáticos. Mientras tanto, el general Leclerc, desobedeciendo las órdenes de sus superiores estadounidenses, entró en París al mando de la 2ª División Blindada, que comenzó a atacar la ciudad el 21 de agosto, sin contar con apoyo aéreo aliado. Al frente de la División iba la 9ª Compañía de Reconocimiento, conocida como «La Nueve», formada casi exclusivamente por soldados españoles, unos ciento cincuenta, antiguos componentes del Ejército Popular Republicano, las primeras voces que escuchó el pueblo de París cuando «La Nueve» entró por la Porte d’Italie. El 25 de agosto el Estado Mayor alemán, Dietrich Von Cholitz incluido, fue hecho prisionero por los españoles (con uniforme francés) Francisco Sánchez, Antonio Navarro y Antonio Gutiérrez. Finalmente Cholitz desobedeció las órdenes de Hitler y no destruyó París; para algunos fue un héroe, para otros un opresor. La novela «¿Arde París? (1964), de Larry Collins y Dominique Lapierre, describe con detalle los momentos previos a la liberación de París, incluso también se ha hecho un largometraje. Recientemente he tenido la oportunidad de revivir este episodio a través de la película francesa «Diplomacia» (2014), en la que se plantea la hipótesis de la intermediación diplomática del cónsul sueco para evitar el desastre. Al acabar, con los títulos de crédito, me quedé pensando en este episodio de nuestra historia mientras sonaba «J’ai deux amours» en la maravillosa voz de Madeleine Peyroux.