¡Cumplimos un año, muchas gracias a todos!

1-año

Empecé a participar en las redes sociales hace poco tiempo, de hecho aún sigo sin cuenta en twitter. Comencé en facebook por la misma razón que mucha gente, para no perderme nada de lo que compartían mis amigos y círculos próximos. Como no soy de los que ponen muchas fotos, ni citas ingeniosas debidas a gente aún más ingeniosa, ni entro en las polémicas de carácter ideológico o político, pensé en posicionarme compartiendo mi afición por la música y el cine; así fue como empecé a recomendar algunas de mis series preferidas, aunque pronto lo abandoné para centrarme en la música. Cada día recomendaba una canción, acompañada de un texto muy breve para no ahuyentar a los potenciales lectores; desde el primer día, ya hubo amigos que se adhirieron sin reservas a aquel «Rincón del abuelo», el nombre con el que inicialmente bauticé esta iniciativa en facebook. A ellos va dirigido mi primer agradecimiento; por participar del proyecto, por su entusiasmo y su complicidad, en especial a los más fieles (Begoña, Loles, Rosa, Eduardo, Bea, Lucía, Fernando, José María, Estrella, Eva, a los Álvaros y a todos los Antonios, además de los amigos blogueros, a los que mencionaré después). Mi segunda tanda de agradecimientos va dirigida a aquellos que me siguen en la sombra, a los que lo hacen por correo electrónico, a los que han elegido mi blog y lo han puesto entre los enlaces favoritos de su navegador o en su lista de seguimiento (en el caso de que sean compañeros de wordpress). Y la tercera va para todos lo que, de manera explícita, manifestáis -día a día- vuestra opinión sobre mis entradas, ya sea a través del botón «me gusta» o mediante comentarios que enriquecen y estimulan el debate y la confraternización.

El top ten de entradas durante este primer año ha sido el siguiente:
10.- Triana. «Luminosa Mañana».
9.- Wilson Picket / Tina Turner / Ted Nugent. «Land of a thousand dances».
8.- ELO. «Confusion».
7.- Miguel Ríos. «Un caballo llamado muerte».
6.- Queen. «Love of my life».
5.- Blue Öyster Cult. «Joan Crawford».
4.- Concierto de Rosendo – Una vida de Rock. Plaza de Toros de las Ventas. Madrid, 27-IX-2014.
3.- Dulce Pontes y Carlos Núñez. «Lela».
2.- Slade / Quiet Riot / Devin Townsend. «Cum on feel the noize».
1.- Héroes del Silencio. «Héroe de Leyenda».
Respecto de la entrada más visitada, he de decir que en gran medida se lo debo al propio Búnbury, que tuvo a bien enlazar con La Guitarra de las Musas desde su página oficial de facebook, ¡Muchas gracias Enrique! En dos o tres días han sido más de 17.000 visitas directas a esta canción y otras 3.000 más a la página de inicio; como ha comentado el amigo Adrián (Bonustrack), un verdadero «post prodigio».

No puedo pasar sin dedicar unas palabras a mis seguidores habituales, aquellos que con sus comentarios y su constante participación han conseguido que La Guitarra de las Musas sea un blog lleno de vida y un lugar de encuentro para aficionados a la música:

En primer lugar a Salva y Adrián, mis compañeros en «Agujas & Vinilos«, una página de facebook recientemente creada por los tres con el ánimo de compartir música, y en la que también tendrán cabida otros blogs que consideramos realizan una excelente labor en favor de la cultura.

Salva es el responsable de Mentalparadise, una web llena de vida, sentimiento y música, un sitio divertido, imprevisible y ameno donde todo es posible y todo el mundo es bienvenido. Y Adrián es el patron de Bonustrack, un blog elegante y con clase, escrito con gusto, en el que alternan clásicos del rock con el indie de más rabiosa actualidad (siempre digo que es mi fuente de información en este estilo y de los pocos de los que me fío en cuanto a indie se refiere).

We are Rock es una meritoria y arriesgada apuesta por las heroínas del rock, a menudo menospreciadas u olvidadas; el blog de Marta es de los imprescindibles, escrito con rigor y amenidad, con unas entradas generosas y llenas de fotografías preciosas. Tanto Adrián como Marta son dos chicos jóvenes que escriben, conocen y disfrutan con la música como si de unos veteranos se tratara.

Antonio, además de un gran aficionado a la música, es el creador de Diccineario, una página sobre cine de una gran calidad, tanto en su planteamiento como en el exquisito lenguaje que se utiliza en ella.

Eduardo es el responsable de River of Country, una web imprescindible para todos los buenos aficionados al country, un lugar en el que se disfruta y aprende de este género musical tan norteamericano.

Adrián nos regala sus exhaustivos y certeros análisis de clásicos del rock en Tu Crítica Musical, con una precisión y un conocimiento propios de un profesional.

Ernán, autor de Después de la Media Rueda, es otro genio de las palabras, su blog es un confortable rincón caribeño en pleno Polo Norte, como él mismo acostumbra a decir.

Juan Luis es poseedor de una gran cultura musical, como desmuestra su 365 RadioBlog, un espacio en el que tienen cabida distintos géneros musicales, generalmente rock y pop de diferentes épocas y procedencias, además de otros interesantes contenidos.

Ángel tiene un gusto musical exquisito, además de un oído finísimo para detectar “parecidos razonables” entre canciones. Su web El Gramófono es un lugar imprescindible para todos aquellos que busquéis una propuesta musical sosegada, elegante, melódica y, a la vez, de una gran calidad.

Y aún hay más compañeros y amigos que, con sus comentarios y su compromiso, sostienen este blog: Living at 33, Vidal (Territorio Sonoro), Alex (Rock Telegram), Fernando (Tu Lisa, Yo Conda), Francisco Javier (franciscojaviertostado.com), Fran Gonzalo (From Hell), Guecica (La Página de Guecica), Steven (Rock Metal Guitar Blues), Chus (El Espacio de Chus), Good Rocking Tonight, Irótula (Algo de Jazz, Blues, Rock …), Gabby (Rock, Metal, Rock y otras cosas), Rockología, Hélène (La Poesía no muerde), Wichiluca, Nacho (El Blog del Sr. Tresillo), Dani, Martikac, Carlos, Virginia, Itziar, Lola, Rosa Ave Fénix, Nawin (En un rincón del alma), Lourdes, Sergio Andrés (Músico libre), Corinne (Collage a la intemperie), Indie Hache, Deskateblog (Desmontando a Kate), Antolomágico (Blog ecléctico de Antolo Mágico), Marcos Ferreiro (Siete Sombras), Jomule (Economía en bambas), Meim0 (Sin bandera), y probablemente alguno más que se me ha podido pasar (pido disculpas por ello).

¡Muchas gracias a todos!

Kansas. «Carry On Way Ward Son»

Antes de escribir esta entrada he estado repasando los temas de rock progresivo que han aparecido en La Guitarra de las Musas. Lo cierto es que aún faltan muchos de los títulos más representativos de este estilo, esas largas suites conceptuales que hacen las delicias de los buenos aficionados al rock sinfónico pero que se le suelen atragantar a quienes no participan de este entusiasmo. Consciente de esta realidad, a veces he seguido la «estrategia Kansas», es decir, proponer temas de este género, limítrofes con el rock melódico, la balada y el AOR, para tratar de vender el producto. Por ejemplo, canciones como «Silence and I», «Don’t Cry», «Nights in White Satin» o «Elegy», por mencionar sólo algunas, se han alternado en este blog con clásicos como «Epitaph», «Lady Fantasy», «Echoes», «Firth of Fifth», «Nine feet underground», «Tubular Bells», etc. Como se dice coloquialmente, «entre col y col, lechuga».

Kansas es una banda originaria de aquel estado americano, creada en 1973 y que, tras un parón entre los años 1984-1985, aún continúa en activo. Nacen como una banda de rock sinfónico influenciada por los grandes grupos británicos, pero con un sonido muy americano, plagado de elementos de rock sureño, blues-rock y hard-rock; a la personalísima voz de Steve Walsh se suma el protagonismo de las guitarras y del violín, así como una potente orquestación. El viaje de Kansas se inició por senderos claramente sinfónicos para ir encaminándose, con el paso de los años, hacia el AOR. Tal vez su disco más conocido sea «Point of Know Return» (1977), en el que se incluyó el popular tema «Dust in the wind»; fue el quinto trabajo de estudio (una interesante reseña puede leerse en el blog «Tu Crítica Musical«). Un año antes se había publicado «Leftoverture» (1976), con su primer gran éxito: «Carry On Way Ward Son». Tanto este disco como «Point of Know Return» son dos excelentes trabajos de rock progresivo, sin embargo casi todo el mundo conoce a Kansas por los dos temas anteriormente citados, más bien de corte melódico-AOR; dos ganchos para tratar de vender un producto musical más elaborado y complejo de lo que cabría esperar. He optado por un versión en directo de «Carry On Way Ward Son» pero, si preferís la de estudio, aquí la tenéis. Por ultimo, comentar que existen algunas versiones interesantes de este tema, como la de Dream Theater o la de Yngwie Malmsteen.

Diez portadas de Diez

Hoy es un día bonito para los que habitualmente nos seguimos y leemos en la blogosfera. Gracias a la iniciativa de Adrián (Bonus Track) y al estímulo de Salva (Mentalparadise), nos hemos puesto de acuerdo para publicar sendas entradas en las que queremos mostrar las portadas de discos que, por una u otra razón, más nos gustan y, por supuesto, os pedimos vuestra colaboración para que añadáis las que, a vuestro juicio, deberían formar parte de este top10. Entendemos que algunos de vosotros sois seguidores de los tres blogs o de dos de ellos; en ese caso, y teniendo en cuenta que en realidad se trata de una misma entrada realizada en tres blogs diferentes, los comentarios y las aportaciones que realicéis las podéis dejar en el blog que os parezca. Además, trataremos de implicar a más amigos y amigas a través de un canal recientemente creado por nosotros: Agujas & Vinilos, una página de facebook que nace con el objetivo de promocionar la música y en la que, además, trataremos de dar cabida a otros compañeros que realizan una gran labor en favor de la cultura. Dejaremos pasar un tiempo y, después, elaboraremos un listado con las preferencias de todos.

Aquí os dejo las mías, todas ellas pertenecientes a álbumes publicados entre 1967 y 1976; se podría decir que «se me ve el plumero», ya que la mayor parte de ellas proceden del ámbito del rock psicodélico y progresivo. Hay algunas que, aún gustándome, he preferido excluirlas de mi lista por ser bien conocidas y estar en boca de todos, entre ellas estarían «London Calling» (The Clash), «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band» (The Beatles), «The Dark Side of the Moon» (Pink Floyd) y «Wish You Were Here» (Pink Floyd).

¿Cuáles son vuestras portadas preferidas?

«Forever Changes». Love (Elektra Records, 1967)
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«Sweet Heart of the Rodeo». The Byrds (Columbia, 1968)

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«In the Court of the Crimson King». King Crimson (Island Records, 1969)

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«Deep Purple». Deep Purple (Harvest Records, 1969)

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«Metamorphosis». Iron Butterfly (Rhino Records, 1970)

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Derek and The Dominos. «Layla and Other Assorted Love Songs» (Polydor Records, 1970)

Layla And Other Assorted Love Songs - Album Art

«Felona e Sorona». Le Orme (Philips Records, 1973)

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«Relayer». Yes (Atlantic Records, 1974)

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«Crime of the Century». Supertramp (A&M Records, 1974)
Supertramp - Crime of the century album cover

«Year of the Cat». Al Stewart (RCA, 1976)

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Marianne Faithfull. «As Tears Go By»

En 1964 los Rolling Stones lanzaban su primer Lp al mercado («The Rolling Stones«), un álbum cargado de versiones de blues y rhythm & blues pero, a la vez, muy fresco y rockero. Cuentan algunas crónicas que su mánager, Andrew Loog Oldham, presionó a Keith Richards y Mick Jagger para que también escribieran sus propias canciones, al igual que hacían los Beatles; al parecer, los encerró en una cocina y no les dejó salir hasta que escribieron «As Time goes by». Oldham propuso cambiar la palabra «Time» por «Tears», para que no se llamara igual que la mítica canción incluida en la película Casablanca. Sin embargo, pensaron que era demasiado dulce y que no encajaba con su estilo, por lo que decidieron cederla a una amiga suya, Marianne Faithfull, una guapa joven de diecisiete años procedente de la aristocracia londinense. El tema fue todo un éxito y supuso el inicio en la carrera de esta intérprete; los prejuicios iniciales de los Stones saltaron entonces por los aires y también decidieron grabar este tema e incluirlo en su disco «December’s Children (And Everybody’s)» (1965). Del importante papel desempeñado por la inglesa como musa inspiradora en la carrera de los Rolling, de su relación con otras figuras del rock, de su carrera como cantante y actriz y del rol desempeñado como símbolo de la liberación femenina en los años sesenta, se ha ocupado la amiga Marta en su blog «We are Rock«. Marianne y Mick mantuvieron una relación sentimental entre 1966 y 1970, aunque ella ha manifestado en alguna ocasión que la noche que le fue infiel con Keith Richards resultó la mejor de su vida; según he podido leer en el diario El Mundo, el encontronazo entre Faithfull y Richards no fue casual y quizás estuvo propiciado por el guitarrista, al querer vengarse de su compañero por antes haberse acostado con Anita Pallenberg, novia de Richards entre 1967 y 1980. A punto estuvo de sorprenderlos Jagger, aunque Richards logró escapar perdiendo sus calcetines, una anécdota que siempre ha estado presente entre Marianne y Keith. Por si esto fuera poco para Jagger, Keith Richards llegó a insinuar, en su autobiografía publicada en 2010, que Marianne no se divertía en la cama con Mick porque tenía el pene pequeño, circunstancia que, al parecer, ha sido posteriormente corroborada por alguna de sus ex-parejas, para enojo y desesperación del cantante. Que conste que no se me ha ocurrido a mí, me limito a trasladar lo que otros ya han dicho antes; os dejo algunas noticias -entre las muchas existentes- relacionadas con este asunto, en concreto las publicadas en Minutouno, Terra, El Mundo, 20 Minutos, Efe Eme, El Intransigente y Rollingstone ¿Importa realmente el tamaño?

Gram Parsons y Emmylou Harris. «Return of the Grievous Angel»

Cuando conocí al grupo Eagles apenas debía tener trece años, entonces no tenía ni idea de qué era eso del country rock, y tardé bastante en saberlo ya que, de Eagles, pasé pronto al rock progresivo, estilo que me tuvo entretenido bastantes años. Un vez más fue el pop español el que me abrió la llave del universo country-rock, en concreto Enrique Urquijo y su grupo Los Secretos, así fue como conocí a uno de sus autores de referencia: Gram Parsons. Tuvo una infancia bien difícil, con un padre trastornado que acabó suicidándose y una madre alcohólica que falleció de cirrosis después de volver a casarse con Bob Parsons, de quien Gram tomó su apellido y también su triste trayectoria; el 19-IX-1973, cuando aún no había cumplido los veintisiete años, murió en un hotel víctima de una sobredosis de alcohol y drogas capaz de matar a tres adictos, como al parecer dijo el forense encargado del caso. Gram Parsons es, por lo tanto, otro de esos grandes de la música que han fallecido en plena juventud, desperdiciando vida y talento a partes iguales. Tal vez sea menos conocido que otros, al fin y al cabo sus aportaciones se circunscribieron a un estilo, el country rock, que tuvo una relativa importancia durante los años setenta pero nunca llegó a tener la repercusión de otros géneros. A los dieciséis años ya se interesaba por la música folk y, tras una breve etapa en la Universidad, donde intentó estudiar Teología sin éxito, conoció el country gracias a la obra de Merle Haggard. Pronto llamó la atención de Chris Hillman que lo fichó para The Byrds; juntos grabaron «Sweethart of the Rodeo», el disco más country de esta conocida banda, y fundaron The Flying Burrito Brothers, con un disco de debut («The Gilded Palace of Sin», 1969) al más puro estilo Bakersfield pero más rockero. Tras «Burrito De Luxe» (1970), grabó sus dos únicos trabajos en solitario: «G.P.» (1973) y «Grievous Angel» (1974), ambos fabulosos. En este último disco se incluía «Return of the Grievous Angel», cantado con quien fue su tabla de salvación durante una temporada: Emmylou Harris; sus temas juntos son maravillosos y éste en concreto nos regala una de las mejores segundas voces que he escuchado nunca en una canción. He optado por esta versión en directo, pero aquí tenéis también la de estudio.