Blackfoot. «Highway Song»

Los “Pies Negros” son una tribu indígena de los Estados Unidos, llamados así por el color con el que pintaban sus mocasines; actualmente viven, como parte de la “Nación Pies Negros”, en el noroeste de Montana; se estima que en 1900 había unos 20.000, en la actualidad aproximadamente 25.000. También es el nombre de un grupo de rock sureño (Blackfoot) formado en Florida, tal vez no tan conocido como The Allman Brothers Band o Lynyrd Skynyrd pero con muy buenos trabajos en la década de los sententa y a principios de los ochenta. Tras unos inicios dubitativos en cuanto a los componentes que habrían de formar parte de la banda y la denominación del grupo (“Fresh Garbage” y, posteriormente, “Hammer”), se organizan definitivamente en 1970 con la siguiente formación: Rickey Medlocke (guitarra, voz), Jakson Spires (batería), Charlie Hargrett (guitarra) y Greg T. Walker (bajo). Decidieron cambiar el antiguo nombre del grupo por el de Blackfoot en recuerdo de la herencia india presente en tres de sus componentes: Spires era parte Cherokee, Medlocke parte Sioux y Walker tenía sangre de la tribu de Florida conocida como Eastern Creek. Aún siguen en activo, aunque la formación clásica se desmembró en 1985; el propio Rickey Medlocke es el guitarrista actual de Lynyrd Skynyrd, banda en la que ya había militado durante los años setenta. Blackfoot hacen un rock sureño duro, de hecho muchas veces se les ha etiquetado como grupo de hard rock. Los álbumes que más me gustan son los primeros, en especial “Strikes” (1979), “Tomcattin’” (1980) y “Marauder” (1981). La canción de hoy, “Highway Song” tal vez sea su tema más conocido y exitoso; formó parte del mencionado “Strikes”, que también recogió otro de los grandes éxitos de la banda: “Train, Train”, y un par de versiones, una de Spirit (“I got a Line on You”) y otra de Free (“Wishing Well”). “Highway Song” es una de sus canciones más reposadas y, también, una gozada guitarrera, algo que ya se evidencia desde el principio y que se confirma a partir del minuto 4:20, con un duelo de guitarras que nos lleva hasta el final de la canción. Aquí os dejo una versión en directo, grabada en 1982, y aquí podéis escuchar “Strikes” en su totalidad.

Jethro Tull. «Bourée»

Jethro Tull es uno de mis grupos preferidos, y una de las primeras bandas de rock progresivo que conocí gracias a su excelente álbum conceptual «Thick as a Brick» (del que me ocuparé en otra ocasión) y a su anterior trabajo, «Aqualung» (1971), que ya ha aparecido por aquí con su conocido tema «Locomotive Breath«. Hay dos entradas más dedicadas a esta formación, una sobre «Elegy» y otra en la que contaba mis sensaciones tras el concierto de Jethro Tull el pasado año en Madrid. La melodía de hoy, «Bourée», se incluyó en el segundo álbum de estudio de los británicos («Stand Up», 1969), con el que consiguieron llegar al primer puesto de ventas en Reino Unido y con el que realmente comienza a forjarse la leyenda de Jethro Tull. Tras la publicación del primer álbum («This Was», 1968), abandonó el guitarrista Mick Abrahams; fue suplido (después de algún intento fallido, como el de Tony Iommi, posteriormente en Black Sabath) por Martin Barre, a la postre el lugarteniente de Ian Anderson, quien acabaría convirtiéndose en el cantante, compositor de casi todos los temas, multinstrumentista y líder absoluto del grupo. «Stand Up» no es un disco de rock progresivo clásico; aún conteniendo algunos elementos de este género, es más bien un trabajo de rock construido sobre una base folk y con elementos procedentes de la música clásica, la medieval, el jazz y el blues (aquí lo podéis escuchar entero), donde la flauta de Ian Anderson emerge como seña de identidad de esta banda, una circunstancia que los acabaría diferenciando del resto de grupos setenteros de rock progresivo. «Bourée» es el único tema de este disco no compuesto por Ian Anderson sino por el maestro Johann Sebastian Bach (1685-1750) para su «Suite en mi menor para laud, BWV 996 (BCL166)»; en concreto se trata del quinto movimiento: «Bourrée«, en alusión a la danza barroca de origen francés que se utilizó en los ballets y las óperas galas de los siglos XVII y XVIII. Es una de las canciones más conocidas de Jethro Tull y uno de sus primeros éxitos, de esos que no suelen faltar en sus actuaciones; en este enlace podéis ver las distintas versiones de esta melodía realizadas por Jethro Tull; yo os propongo, además del original publicado en «Stand Up» (el vídeo destacado en esta entrada), ésta con un interesante primer plano de Ian Anderson y otra actuación en directo más reciente.

The White Buffalo. «The Whistler»

«Hijos de la Anarquía» es una interesante serie norteamericana de la cadena FX, que comenzó su andadura en el año 2008; se desarrolla en el pueblo ficitio de Charming, al norte de California, y narra las andanzas de un club de moteros dedicados a las actividades ilícitas y al crimen. A pesar de que, para algunos, la serie es violenta en exceso, muestra una gran riqueza de personajes, tiene ritmo y es muy entretenida. Otra de las virtudes de esta serie es su música, dura y desgarrada; uno de los colaboradores habituales es Jake Smith, más conocido como The White Buffalo, un tipo que me fascina por su estilo, por su manera de cantar, de transmitir, de tocar la guitarra acústica y por su compromiso vital, que le lleva a escribir letras sobre su propia vida o sobre asuntos que le interesan, como la política, la guerra o la familia. Grabó su primer disco («Hogtied Like a Rodeo») en 2002, luego vino «Hogtied Revisited» (2008), «Once Upon a Time in The West» (2012) -el álbum que definitivamente lo situó en el mundo de la música-, «Shadows, Greys, and Ewil Ways» (2013) y «Love & Death of Damnation» (2015). White buffalo ha participado en «Hijos de la Anarquía» con un buen puñado de canciones, una de ellas es «The Whistler», el tema destacado de esta entrada. Os aconsejo que prestéis atención al video (subtitulado en español), a la fuerza de Jake Smith, a su manera de cantar, de transmitir y de silbar; un silbido de los que cortan la respiración, que nos intruduce en esta historia aterradora a modo de western crepuscular, en la que un sicario reflexiona sobre su trabajo: «Esta vez es diferente. No es como las anteriores. Juré que no iba a volver a matar. Jesús, vela por mí, controla mi ira. Será mejor que bendigas estas malvadas manos, porque escapan a mi control. No vayas al centro de la ciudad. El diablo me susurra al oído. Es hora de entrar en escena. Así que me disfrazo con alcohol. Hazte a un lado, hazte a un lado, deja pasar al silbador. Realmente no hay esperanza para gente como tú o como yo». Para terminar, os dejo dos bonus track, dos versiones fabulosas de The White Buffalo, ambas pertenecientes a la B.S.O. de «Hijos de la Anarquía»: «The House of Rising Sun» y «Bohemian Rhapsody«, en este último caso formando parte del grupo de la serie: The Forest Rangers.

Foghat. «Slow Ride»

Casi todos hemos jugado alguna vez al Scrabble. Seguro que habéis sufrido o sido testigos (tal vez habéis participado …) de intentos tramposos para colar como buenas palabras que, en realidad, no existen. Según nos cuentan El Pirata y Javier Broco en su libro Las Mejores Anécdotas del Rock & Roll (Madrid: La Esfera de los Libros, 2015; págs. 43-44), el grupo Foghat debe su nombre a este juego; la palabra en cuestión fue propuesta por «Lonesome» Dave Peverett a su hermano cuando apenas tenía trece años aunque éste, por supuesto, no consintió; eso sí, quince años después, cuando era cantante y guitarrista de un nuevo grupo, sugirió «Foghat» como nombre; una propuesta que, esta vez sí, fue aceptada por el resto de miembros de la banda. Eran ingleses, de Manchester, pero su sonido era más americano que británico, un vigoroso boogie rock impregnado de hard rock y blues rock, yo diría que algo tosco pero muy directo y lleno de energía. En 1972 ya estaban bajo las órdenes de Dave Edmunds, el productor que, años atrás, encumbrara a Elvis Presley; su debut discográfico se produjo ese mismo año, con un álbum homónimo en el que se incluyeron algunas versiones muy interesantes, como «I just want to make love to you» (Willie Dixon) o «Maybellene» (Chuck Berry), ésta última ya escuchada en La Guitarra de las Musas. Como suele pasar con estos grupos, sus trabajos más interesantes tuvieron lugar en la década de los setenta; en 1985 se separaron para volver a reunirse un año o dos después y, al parecer, aún permanecen en activo. «Slow Ride» es la canción más conocida de esta formación, habitual en algunas películas y, sobre todo, en series de televisión (aquí tenéis una divertida secuencia de «Dexter», una interesante serie donde el protagonista es el asesino). Fue grabada, por primera vez, en el quinto álbum de Foghat, «Fool for the City«, en el que también destacan otros temas como el que da nombre al disco, «Terraplane Blues» (de Robert Johnson), el rocanrolero «Drive me home» o el relajado «Take it or leave it»; en definitiva, uno de los mejores discos de los ingleses que, además, contenía uno de los himnos hardrockeros por excelencia, «Slow Ride», canción bien conocida por su sencillo riff de guitarra y por esos cambios de ritmo que algunos han querido comparar con los movimientos del acto sexual. Además del original, de algo más de ocho minutos de duración, existen otras versiones de «Slow Ride» grabadas por Foghat, algunas en directo sobrepasando los ocho minutos, y otra, de algo menos de cuatro minutos, que ha sido la habitualmente utilizada en las compilaciones (aquí la podéis escuchar).

Joe South / Deep Purple / Johnny Hallyday. «Hush»

El primer disco de Deep Purple, «Shades of Deep Purple«, fue grabado en mayo de 1968 y publicado durante el verano de ese año, primero en los Estados Unidos y luego en Gran Bretaña; en España no se editó hasta 1977 y algo parecido sucedió con los siguientes trabajos: «The Book of Taliesyn» (1968), aparecido en 1973, y «Deep Purple», publicado en nuestro país nada menos que en 1981. «Shades of Deep Purple» estaba formado por ocho canciones, cuatro compuestas por los diferentes miembros del grupo y cuatro versiones más: «Hush» (Joe South), «Help» (Lennon & McCartney), «I’m so Glad» (Skip James) y «Hey Joe» (Billy Roberts) que, a la postre, acabó popularizando Jimi Hendrix. Se trata de un álbum de rock psicodélico con abundantes elementos de rock progresivo, pop-rock y hard rock, éstos últimos principalmente a cargo de Ritchie Blackmore. «Hush» fue el primer sencillo de la banda, alcanzó el número cuatro en la lista de ventas estadounidense y prácticamente fue ignorado en Europa; de hecho, durante un tiempo se pensó que Deep Purple eran americanos debido a sus frecuentes actuaciones y al éxito que tenían en aquel país. El autor de «Hush» es el cantautor norteamericano Joe South (es el primer vídeo que vamos a ver hoy) aunque la versión más conocida, hasta que apareciera la de Deep Purple, fue la del cantante Billy Joe Royal. «Hush» fue uno de los temas habituales de Deep Purple en sus actuaciones en directo, incluso lo tocaron en un programa de televisión de la serie «Playboy After Dark«, en el que se puede ver al fundador de esta revista, Hugh Hefner, y a un nutrido grupo de playmates, un vídeo divertido (aquí lo podéis ver) con micro-entrevista incluida a Jon Lord por parte de Hefner y un ambiente «hippie-flower-power» de salón. Ésta otra es la versión de «Hush» cantada por Ian Gillan en 1969, al poco tiempo de sustituir a Rod Evans como vocalista del grupo; y ésta la que se incorporó al álbum en directo «Nobody’s Perfect», grabado en 1988 también con Gillan como cantante. También hay versiones de este tema interpretadas por otros artistas, como Merrilee Rush & The Turnabouts, Gotthard, Kula Shaker, la banda tributo a Deep Purple Funky Junction, de la que formaron parte algunos miembros de Thin Lizzy, o una bastante interesante, en francés, a cargo de Johnny Hallyday, el tercer vídeo que podéis ver en esta entrada.