Jethro Tull. «Bourée»

Jethro Tull es uno de mis grupos preferidos, y una de las primeras bandas de rock progresivo que conocí gracias a su excelente álbum conceptual «Thick as a Brick» (del que me ocuparé en otra ocasión) y a su anterior trabajo, «Aqualung» (1971), que ya ha aparecido por aquí con su conocido tema «Locomotive Breath«. Hay dos entradas más dedicadas a esta formación, una sobre «Elegy» y otra en la que contaba mis sensaciones tras el concierto de Jethro Tull el pasado año en Madrid. La melodía de hoy, «Bourée», se incluyó en el segundo álbum de estudio de los británicos («Stand Up», 1969), con el que consiguieron llegar al primer puesto de ventas en Reino Unido y con el que realmente comienza a forjarse la leyenda de Jethro Tull. Tras la publicación del primer álbum («This Was», 1968), abandonó el guitarrista Mick Abrahams; fue suplido (después de algún intento fallido, como el de Tony Iommi, posteriormente en Black Sabath) por Martin Barre, a la postre el lugarteniente de Ian Anderson, quien acabaría convirtiéndose en el cantante, compositor de casi todos los temas, multinstrumentista y líder absoluto del grupo. «Stand Up» no es un disco de rock progresivo clásico; aún conteniendo algunos elementos de este género, es más bien un trabajo de rock construido sobre una base folk y con elementos procedentes de la música clásica, la medieval, el jazz y el blues (aquí lo podéis escuchar entero), donde la flauta de Ian Anderson emerge como seña de identidad de esta banda, una circunstancia que los acabaría diferenciando del resto de grupos setenteros de rock progresivo. «Bourée» es el único tema de este disco no compuesto por Ian Anderson sino por el maestro Johann Sebastian Bach (1685-1750) para su «Suite en mi menor para laud, BWV 996 (BCL166)»; en concreto se trata del quinto movimiento: «Bourrée«, en alusión a la danza barroca de origen francés que se utilizó en los ballets y las óperas galas de los siglos XVII y XVIII. Es una de las canciones más conocidas de Jethro Tull y uno de sus primeros éxitos, de esos que no suelen faltar en sus actuaciones; en este enlace podéis ver las distintas versiones de esta melodía realizadas por Jethro Tull; yo os propongo, además del original publicado en «Stand Up» (el vídeo destacado en esta entrada), ésta con un interesante primer plano de Ian Anderson y otra actuación en directo más reciente.

The White Buffalo. «The Whistler»

«Hijos de la Anarquía» es una interesante serie norteamericana de la cadena FX, que comenzó su andadura en el año 2008; se desarrolla en el pueblo ficitio de Charming, al norte de California, y narra las andanzas de un club de moteros dedicados a las actividades ilícitas y al crimen. A pesar de que, para algunos, la serie es violenta en exceso, muestra una gran riqueza de personajes, tiene ritmo y es muy entretenida. Otra de las virtudes de esta serie es su música, dura y desgarrada; uno de los colaboradores habituales es Jake Smith, más conocido como The White Buffalo, un tipo que me fascina por su estilo, por su manera de cantar, de transmitir, de tocar la guitarra acústica y por su compromiso vital, que le lleva a escribir letras sobre su propia vida o sobre asuntos que le interesan, como la política, la guerra o la familia. Grabó su primer disco («Hogtied Like a Rodeo») en 2002, luego vino «Hogtied Revisited» (2008), «Once Upon a Time in The West» (2012) -el álbum que definitivamente lo situó en el mundo de la música-, «Shadows, Greys, and Ewil Ways» (2013) y «Love & Death of Damnation» (2015). White buffalo ha participado en «Hijos de la Anarquía» con un buen puñado de canciones, una de ellas es «The Whistler», el tema destacado de esta entrada. Os aconsejo que prestéis atención al video (subtitulado en español), a la fuerza de Jake Smith, a su manera de cantar, de transmitir y de silbar; un silbido de los que cortan la respiración, que nos intruduce en esta historia aterradora a modo de western crepuscular, en la que un sicario reflexiona sobre su trabajo: «Esta vez es diferente. No es como las anteriores. Juré que no iba a volver a matar. Jesús, vela por mí, controla mi ira. Será mejor que bendigas estas malvadas manos, porque escapan a mi control. No vayas al centro de la ciudad. El diablo me susurra al oído. Es hora de entrar en escena. Así que me disfrazo con alcohol. Hazte a un lado, hazte a un lado, deja pasar al silbador. Realmente no hay esperanza para gente como tú o como yo». Para terminar, os dejo dos bonus track, dos versiones fabulosas de The White Buffalo, ambas pertenecientes a la B.S.O. de «Hijos de la Anarquía»: «The House of Rising Sun» y «Bohemian Rhapsody«, en este último caso formando parte del grupo de la serie: The Forest Rangers.

Foghat. «Slow Ride»

Casi todos hemos jugado alguna vez al Scrabble. Seguro que habéis sufrido o sido testigos (tal vez habéis participado …) de intentos tramposos para colar como buenas palabras que, en realidad, no existen. Según nos cuentan El Pirata y Javier Broco en su libro Las Mejores Anécdotas del Rock & Roll (Madrid: La Esfera de los Libros, 2015; págs. 43-44), el grupo Foghat debe su nombre a este juego; la palabra en cuestión fue propuesta por «Lonesome» Dave Peverett a su hermano cuando apenas tenía trece años aunque éste, por supuesto, no consintió; eso sí, quince años después, cuando era cantante y guitarrista de un nuevo grupo, sugirió «Foghat» como nombre; una propuesta que, esta vez sí, fue aceptada por el resto de miembros de la banda. Eran ingleses, de Manchester, pero su sonido era más americano que británico, un vigoroso boogie rock impregnado de hard rock y blues rock, yo diría que algo tosco pero muy directo y lleno de energía. En 1972 ya estaban bajo las órdenes de Dave Edmunds, el productor que, años atrás, encumbrara a Elvis Presley; su debut discográfico se produjo ese mismo año, con un álbum homónimo en el que se incluyeron algunas versiones muy interesantes, como «I just want to make love to you» (Willie Dixon) o «Maybellene» (Chuck Berry), ésta última ya escuchada en La Guitarra de las Musas. Como suele pasar con estos grupos, sus trabajos más interesantes tuvieron lugar en la década de los setenta; en 1985 se separaron para volver a reunirse un año o dos después y, al parecer, aún permanecen en activo. «Slow Ride» es la canción más conocida de esta formación, habitual en algunas películas y, sobre todo, en series de televisión (aquí tenéis una divertida secuencia de «Dexter», una interesante serie donde el protagonista es el asesino). Fue grabada, por primera vez, en el quinto álbum de Foghat, «Fool for the City«, en el que también destacan otros temas como el que da nombre al disco, «Terraplane Blues» (de Robert Johnson), el rocanrolero «Drive me home» o el relajado «Take it or leave it»; en definitiva, uno de los mejores discos de los ingleses que, además, contenía uno de los himnos hardrockeros por excelencia, «Slow Ride», canción bien conocida por su sencillo riff de guitarra y por esos cambios de ritmo que algunos han querido comparar con los movimientos del acto sexual. Además del original, de algo más de ocho minutos de duración, existen otras versiones de «Slow Ride» grabadas por Foghat, algunas en directo sobrepasando los ocho minutos, y otra, de algo menos de cuatro minutos, que ha sido la habitualmente utilizada en las compilaciones (aquí la podéis escuchar).

Joe South / Deep Purple / Johnny Hallyday. «Hush»

El primer disco de Deep Purple, «Shades of Deep Purple«, fue grabado en mayo de 1968 y publicado durante el verano de ese año, primero en los Estados Unidos y luego en Gran Bretaña; en España no se editó hasta 1977 y algo parecido sucedió con los siguientes trabajos: «The Book of Taliesyn» (1968), aparecido en 1973, y «Deep Purple», publicado en nuestro país nada menos que en 1981. «Shades of Deep Purple» estaba formado por ocho canciones, cuatro compuestas por los diferentes miembros del grupo y cuatro versiones más: «Hush» (Joe South), «Help» (Lennon & McCartney), «I’m so Glad» (Skip James) y «Hey Joe» (Billy Roberts) que, a la postre, acabó popularizando Jimi Hendrix. Se trata de un álbum de rock psicodélico con abundantes elementos de rock progresivo, pop-rock y hard rock, éstos últimos principalmente a cargo de Ritchie Blackmore. «Hush» fue el primer sencillo de la banda, alcanzó el número cuatro en la lista de ventas estadounidense y prácticamente fue ignorado en Europa; de hecho, durante un tiempo se pensó que Deep Purple eran americanos debido a sus frecuentes actuaciones y al éxito que tenían en aquel país. El autor de «Hush» es el cantautor norteamericano Joe South (es el primer vídeo que vamos a ver hoy) aunque la versión más conocida, hasta que apareciera la de Deep Purple, fue la del cantante Billy Joe Royal. «Hush» fue uno de los temas habituales de Deep Purple en sus actuaciones en directo, incluso lo tocaron en un programa de televisión de la serie «Playboy After Dark«, en el que se puede ver al fundador de esta revista, Hugh Hefner, y a un nutrido grupo de playmates, un vídeo divertido (aquí lo podéis ver) con micro-entrevista incluida a Jon Lord por parte de Hefner y un ambiente «hippie-flower-power» de salón. Ésta otra es la versión de «Hush» cantada por Ian Gillan en 1969, al poco tiempo de sustituir a Rod Evans como vocalista del grupo; y ésta la que se incorporó al álbum en directo «Nobody’s Perfect», grabado en 1988 también con Gillan como cantante. También hay versiones de este tema interpretadas por otros artistas, como Merrilee Rush & The Turnabouts, Gotthard, Kula Shaker, la banda tributo a Deep Purple Funky Junction, de la que formaron parte algunos miembros de Thin Lizzy, o una bastante interesante, en francés, a cargo de Johnny Hallyday, el tercer vídeo que podéis ver en esta entrada.

Toto. «Hold the Line»

En los años setenta y ochenta ser un buen «músico de sesión» no debía ser mala cosa; eran respetados, ganaban dinero, no tenían que discutir con compañeros de grupo y, en definitiva, se limitaban a hacer su trabajo. Sin embargo, no eran conocidos por el gran público; la creatividad era otro de los aspectos que quedaban, en cierta manera, al margen de la vida profesional de estos músicos. Algunos no quisieron conformarse con este papel secundario y trataron de crear sus propios grupos desde donde potenciar todas sus posibilidades; una de estas bandas fue Toto, creada en Los Ángeles (EE.UU) durante 1976 por David Paich y Jeff Porcaro. Toto es uno de los grupos de rock más difícilmente etiquetable, en realidad su propuesta musical participa de diferentes estilos: hard rock, rock progresivo, jazz, pop y funk; el resultado es un rock melódico o AOR que, al menos en sus primeros trabajos, parece un cruce entre Boston, Earth Wind & Fire y Chicago pero más pop. A pesar de su calidad musical, recibieron muchas críticas; su guitarrista, Steve Lukather llegó a decir que eran la banda más incomprendida del mundo. La mezcolanza de estilos no ayudó mucho a ciertos críticos musicales y tampoco el nombre, odiado por algunos de los integrantes de Toto; según ellos mismos han manifestado, no significa nada y, en todo caso, fue culpa del ingeniero de sonido, al utilizar esta palabra para etiquetar las grabaciones de la banda. Con todo, algunos guitarristas importantes, como Steve Vai, dijeron de Toto que habían creado un sonido propio y único, una mezcla de géneros perfectamente armonizada; Eddie Van Halen llegó a comentar que esta agrupación estaba «colectivamente, compuesta por los mejores músicos del planeta» (Wikipedia). Tal vez su disco más famoso sea «Toto IV» (1982), donde se incluyeron éxitos tan rotundos como «Rosanna» o «Africa»; sin embargo, a mí el que más me gusta es el primero (al menos de los que conozco), publicado en 1978 y titulado igual que el grupo. Contiene canciones como «Child’s Anthem«, la más progresiva del disco; «I’ll Supply the Love«, entre el hard rock melodico y el funk; «Georgy Porgy«, con elementos de jazz y de funk; «Manuela Run«, que a mí me recuerda al sonido de Boston; la balada rock «Angela«; o el tema elegido para hoy: «Hold the Line», uno de los mayores éxitos en la historia del AOR.