Muddy Waters / Small Faces / Led Zeppelin. «You Need Love» / «You Need Loving» / «Whole Lotta Love»

Si hay un grupo en la historia del rock que porta el dudoso honor de contar con numerosos «parecidos razonables» y «plagios» entre sus canciones, ese es Led Zeppelin. Aquí tenéis una lista con temas de esta banda «inspirados por otros autores», nada más y nada menos que una veintena, entre ellos obras tan conocidas como «Dazed and Confused», «Stairway to Heaven» o el tema de hoy, «Whole Lotta Love». En algunas ocasiones, a pesar de los parecidos razonables y tal vez por no existir demanda judicial, la atribución original hacia alguno o todos los miembros de Led Zeppelin se ha mantenido; en otras, han tenido que ser los jueces quienes han acabado modificando la autoría final de las canciones, es el caso, por ejemplo, de «Whole Lotta Love», inicialmente declarado como de todos los componentes del grupo y que, tras la demanda de Willie Dixon, ganada en 1985, se obligó a que este grande del blues fuera incluido en los títulos de crédito. El asunto arranca en 1963, cuando Muddy Waters graba el tema «You Need Love», compuesto por Willie Dixon, en un single editado por el sello Chess. Tres años después, los británicos Small Faces sacaban al mercado su primer álbum («Small Faces, 1963), del que formaba parte el tema «You Need Loving», bajo la autoría de Ronnie Lane y Steve Marriott, aunque con un parecido evidente con el tema de Dixón, incluso en el título. Por último, en 1969, sale a la luz el segundo trabajo de Led Zeppelin («Led Zeppelin II»), con «Whole Lotta Love» a la cabeza, un tema con la estructura melódica y parte de la letra de Willie Dixon (la otra parte era de Robert Plant, lo que probablemente les libró del cambio de atribución total de la canción a favor de Dixon), cantado al estilo de Steve Marriott y con un riff de guitarra de Jimmy Page de esos que han pasado a la historia. Las palabras de Robert Plant hablan por si solas: «El riff era el de Page. Estaba ahí antes que nada. Yo pensé, ‘bueno, y ¿qué canto?’ Eso era, un pequeño ‘robo’. Ahora felizmente compensado. Por aquel entonces, había muchas conversaciones sobre qué hacer y se decidió que estaba tan lejano en el tiempo (7 años, de hecho), que… bueno, sólo te pillan cuando tienes éxito. Así es el juego» (Wikipedia). Curiosamente, la autoría de «You Need Loving», el tema de los Small Faces, continúa siendo la original, tal vez porque Dixon nunca les demandó. Para finalizar, nada más comentaros que se han hecho a algunas versiones de «Whole Lotta Love», como las debidas a Tina Turner, Javier Vargas, Santana & Chris Cornell, The Hollywood Vampires, Francesca Michielin, Mago de Oz o Sugarpie & The Candymen, entre otros.

Rush. «La Villa Strangiato»

Rush es uno de los grupos de rock progresivo más singulares y, a la vez, mas influyentes que conozco:
1.- No son ingleses, como la mayoría de las bandas progresivas o sinfónicas que se crearon a finales de los sesenta y durante los setenta, sino canadienses, del barrio de Willowdale (Toronto, Ontario).
2.- Aún continúan en activo, prácticamente sin cambios en su formación desde que el grupo fuera creado en 1968; ese año reemplazaron al bajista y vocalista Jeff Jones por Geddy Lee y, en 1974, por motivos de salud, Neil Peart sustituyó al batería John Rutsey, desde entonces la formación ha sido la misma: Alex Lifeson (guitarra), Geddy Lee (bajo, teclados y cantante) y Neil Peart (batería y letrista).
3.- Lifeson y Lee tenían quince años cuando formaron Rush, mientras que Peart -tan solo un año mayor que ellos- también se incorporó muy joven a la banda, con veintidós años. Por ello, parece lógico que, antes de grabar su primer disco, en 1974, pasaran cinco o seis años aprendiendo y perfeccionando su técnica en bares y locales musicales.
4.- Comenzaron haciendo blues-rock y hard rock, de hecho decían de ellos que eran los Led Zeppelin canadienses, lo que puede constatarse en sus primeros álbumes («Rush», 1974; «Fly by Night», 1975; y «Caress of Steel», 1975). Sin perder esta identidad musical, fueron haciendo más compleja su música hasta desembocar en el rock progresivo. Desde mi punto de vista, sus mejores trabajos son, precisamente, los de esta época, la que comprende el período 1976-1981, cuando se publicaron discos tan importantes como «2112» (1976), «A Farewell to Kings» (1977), «Hemispheres» (1978), «Permanent Waves» (1980) y «Moving Pictures» (1981).
5.- Triunfan en el rock progresivo, con obras de gran calidad, a finales de los setenta, cuando este género ya está agonizando.
6.- Es de los pocos grupos de la época dorada del progresivo que fundamentan su estilo en la confluencia de este género con el hard rock y el heavy metal, de hecho su influencia ha sido muy importante en la corriente conocida como rock neoprogresivo, representada por grupos como Marillion, IQ, Pendragon, Arena, etc., y en algunas formaciones de metal progresivo, como Dream Theather.
El tema elegido para ilustrar esta entrada es «La Villa Strangiato» con el que se cerraba el álbum «Hemispheres» (1978), una pieza instrumental creada a partir de las pesadillas de Alex Lifeson. Los cuatro cortes de este disco son fabulosos pero éste es un ejemplo único de rock progresivo virtuoso, pleno de sensaciones, matices, cambios melódicos y sorpresas instrumentales; a destacar la guitarra española (al principio del tema), la notoriedad de bajo y batería (sobre todo entre el minuto 5:13 y el 6:45) y, por encima de todo, una guitarra llena de giros y recursos técnicos increíbles que, además, cose esta pieza a través de una atractiva melodía, bien reconocible al principio y al final de esta onírica composición. Si os habéis quedado con ganas de más Rush, os recomiendo esta «pequeña guía de escucha» que, hace algunos meses, nos preparó el amigo Alex (Rock Telegram).

The Flying Burrito Brothers. «My Uncle»

Cuando hace unos meses me ocupaba de Gram Parsons, a través de su canción “Return of the Grievous Angel”, ya comentaba la importancia que tuvo como creador e impulsor del country rock, primero con The Byrds y, posteriormente, con The Flying Burrito Brothers, banda norteamericana creada en 1958 por dos ex-miembros de The Byrds, el ya mencionado Parsons y Chris Hillman. A ellos se unieron el virtuoso de la steel guitar, “Sneeky” Pete Kleinow, y el bajista y pianista Chris Ethridge (ex miembro de International Submarine Band). Se instalaron en una casa situada en el californiano valle de San Fernando, finalmente conocida como “Burrito Manor”; allí comenzaron a grabar su primer album, “The Gilded Palace of Sin” (1969), en el que intervinieron diferentes baterías. En cierto modo, podríamos considerar que este album sigue la estela trazada por “Sweetheart of the Rodeo” (1968), el clásico de The Byrds, considerado como iniciador del movimiento country-rock y del que nos ocuparemos en otra ocasion. Mientras que el acercamiento entre entre el country y el rock, en el caso de The Byrds, se realizaba por la vía del folk electrificado, “The Gilded Palace of Sin” fusiona el country tipo Bakersfield con elementos rock procedentes del movimiento hippie y la psicodelia, algo que incluso puede constatarse en la portada y en las fotografías que acompañan a este disco. Al igual que hiciera con The Byrds, Gram Parsons pronto abandonó The Flying Burrito Brothers, concretamente en 1971, después de haber dejado grabados tan solo dos discos. Aunque Chris Hillman trató de mantener la banda, al menos al principio, ésta acabaría desintegrándose en 1972. Tres años más tarde, “Sneaky” Pete Kleinow y Chris Ethridge volverían a poner en marcha el grupo; a pesar de los habituales desencuentros, altibajos, cambios en la formación e, incluso, en el nombre, aún continúan ofreciendo conciertos. De verdad, merece la pena que escuchéis este disco entero (aquí lo podéis hacer); no obstante, para que os hagáis una idea de su estilo, os dejó un video del tema “My Uncle”, compuesto por Parsons y Hillman, que narra la historia de alguien que, para eludir la Guerra de Vietnam, acepta una propuesta de trabajo de un tío en Canadá.

JJ Cale / Eric Clapton /Nazareth. «Cocaine»

Slowhand, además del apodo con el que se conoce a Eric Clapton, es uno de sus discos en solitario más aclamados. Fue publicado en 1977, después de pasar buena parte de la primer década de los setenta luchando contra sus adicciones; en él se incluía el clásico «Cocaine», un tema compuesto por JJ Cale. Este músico norteamericano fue uno de los creadores del estilo conocido como «Sonido Tulsa», en el que confluyen géneros como el blues, el country y el rock & roll. Falleció hace dos años dejando una importante obra no excesivamente conocida por el público, en gran medida por su propia posición ante la música, el éxito y la vida; siempre huyó de la fama, actuaba de espaldas al público porque decía que así se comunicaba mejor con los músicos, creaba sus propias guitarras y prefería trabajar en la soledad de su casa, donde se construyó su propio estudio de grabación. Pese a todo, acabó convirtiéndose en un artista de culto, muy conocido y valorado en determinados círculos, especialmente por sus colegas; músicos como Randy Crawford, Waylon Jennings, Kansas, Lynyrd Skynyrd, Carlos Santana, Tom Petty o Eric Clapton han versionado sus temas, mientras que otros, como Mark Knopfler, no pueden ocultar la influencia de JJ Cale en su estilo; ese aire sosegado, tranquilo, casi arrastrado de JJ Cale, y su manera de tocar la guitarra, son bien reconocibles en los primeros trabajos de Dire Straits. «Cocaine» apareció en su cuarto álbum de estudio, «Trobadour» (1976), uno de sus mejores discos (aquí lo podéis escuchar). Un año después, como ya he comentado, fue grabado por Eric Clapton y, a partir de entonces, se han hecho algunas versiones; la última que os voy a proponer es la de Nazareth, incluida en sus álbumes «The Fool Circle» (1981) e «It’sNaz» (1981). «Cocaine» es una canción polémica, a menudo puesta como ejemplo de como el rock glorifica las drogas, y eso a pesar de la opinión de Eric Clapton que siempre ha manifestado lo contrario, es decir, que «Cocaine» es una canción antidroga que pretende fomentar la reflexión entre los jóvenes. Con el paso de los años, añadió a la letra las palabras «sucia cocaína», para que no quedaran dudas e, incluso, llegó a hacer donaciones a un centro de ayuda a la drogadicción. Con todo, algunos autores como Harry Shapiro (Historia del Rock y las Drogas. Barcelona: Ma non Troppo, 2006; pág. 214) mantienen que, en alguna ocasión, Clapton cambió la frase «She don’t lie» («ella no miente») por «She’s all right» («ella está bien»); yo nunca lo he escuchado, ¿y vosotros?

Los Pekenikes. «Embustero y Bailarín» / «Sombras y Rejas» / «Cerca de las Estrellas»

Los Pekenikes es uno de los grupos de rock más antiguos de España; su origen se remonta a marzo de 1959, cuando algunos compañeros del Instituto Ramiro de Maeztu crean una banda que comienza a ensayar en el sótano familiar de los hermanos Sainz, en la calle Montesa de Madrid. Al parecer, el nombre tuvo su origen en la juventud de sus componentes; con el objeto de que se viera mejor en la batería, alguien decidió sustituir la palabra «Pequeniques» por «Pekenikes». En 1961 firman con el sello Hispavox y comienzan a grabar algunos EPs de cuatro canciones, tan famosos en aquella época. Incluso llegaron a tocar en el chalet de Puerta de Hierro (Madrid) donde residía el ex-presidente argentino Juan Domingo Perón, exiliado en nuestro país desde el año 1960; Perón quedó encantado con la actuación y les comentó que si podía hacer algo por ellos; Alfonso Sainz, líder del grupo, le entregó una lista con los instrumentos que les hacían falta; varios meses después, con gran sorpresa, vieron como recibían todo lo pedido, entre ellos una Fender Stratocaster, tal vez la primera que entró en España. Aunque mantuvieron una formación base, las entradas y salidas del grupo fueron una constante; de hecho, por Pekenikes han pasado cantantes y músicos bien conocidos en el panorama musical de los sesenta, como Juan Pardo, Eddy Guzman, Tony Luz, Junior, etc. Nacieron con la vocación de ser un típico grupo con cantante, sin embargo las circunstancias acabaron transformándolo en una formación instrumental, sobre todo a raíz del gran éxito obtenido con el tema popular «Los Cuatro Muleros«, rescatado por Federico García Lorca y popularizado por algunas figuras del flamenco como Pepe Marchena. A menudo se ha comparado a este grupo con Los Relámpagos, aunque yo creo que son bien diferentes; éstos últimos basaban su sonido en las guitarras, al estilo de los británicos The Shadows, mientras que el sonido de Pekenikes era más complejo y en él tenían cabida instrumentos como el saxo, el trombón o la flauta. Nos han dejado grandes temas, como «Frente a Palacio«, «Romance Anónimo«, «Lady Pepa«, «Arena caliente» o los tres cortes destacados de hoy: «Embustero y Bailarín», compuesta por Alfonso Sainz (no os perdáis el vídeo); «Sombras y Rejas», en realidad una versión de «Asturias«, del maestro Albéniz; y «Cerca de las Estrellas», un interesantísimo tema en el que se pueden ver influencias psicodélicas y pseudo-progresivas, lo que tiene un gran mérito puesto que la canción es de 1968.