Django Reinhardt / Bobby Darin / George Benson. «La Mer» / «Beyond the Sea»

Charles Trenet fue un compositor y cantante francés a quien se considera el padre de la canción francesa contemporánea. Comenzó a desarrollar sus dotes artísticas (música, pintura y escultura) cuando era niño, para entretenerse mientras se recuperaba de unas fiebres tifoideas. Trenet es autor de «La Mer», uno de los temas galos más versionados de la historia. Según cuentan las crónicas habituales, fue compuesta durante un viaje en tren (Montpellier-Perpignan) en el que Trenet iba acompañado de su secretario, del cantante Roland Gerbeau y del pianista Léo Chauliac. Esta canción nos habla del mar en tono evocador, tal vez como metáfora del amor, sin embargo no se inspiró en el mar para componerla sino en el Lago de Thau, que podía ver a través de la ventana de su vagón. La música fue adaptada por el mencionado Léo Chauliac y cantada por, el también aludido, Roland Gerbeau en 1945, después de que fuera rechazada por la cantante Suzy Solidor argumentando que canciones sobre el mar recibía unas diez al día. En 1946, Charles Trenet grabó su propia versión y la llevó a los Estados Unidos, donde vivió finalizada la II Guerra Mundial. Como en tantas otras ocasiones -véase, por ejemplo, la historia de «My Way«-, los americanos la adaptaron a su lengua, modificaron su letra e, incluso, cambiaron el título. A finales de los cincuenta esta canción ya se conocía como «Beyond the Sea», y fue un gran éxito a partir de la versión que hiciera Bobby Darin, una de las más imitadas por otros cantantes; de este estilo hay muchas, yo os recomendaría una relativamente reciente a cargo de Rod Stewart, publicada en uno de sus discos (tiene cinco) titulados «The Great American Songbook». Las primeras versiones de este tema, las de Roland Gerbeau y Charles Trenet, las podéis escuchar en sus respectivos enlaces, de tal manera que el primer vídeo que hoy os propongo es la interpretación realizada por del guitarrista de gipsy-jazz Django Reinhardt en su breve gira italiana de 1949, en la que estuvo acompañado por Stéphane Grappelli; estas grabaciones se publicaron en el álbum «Djangology» (2005). La segunda versión es la de Bobby Darin, grabada a finales de la década de los cincuenta. La última, la del cantante, guitarrista y compositor George Benson, publicada en el disco»20/20″ (1985), aunque el vídeo que podéis ver se corresponde con una actuación en directo en el Festival de Jazz de Montreaux de 1986.

Sha-Na-Na. «Those Magic Changes»

Es difícil precisar cuando nos convertimos en adultos y, lo que es más importante, qué acontecimientos y comportamientos definen este estadio. Seguro que se han escrito toneladas de literatura sobre el asunto, haciendo hincapié en el control emocional, la integración familiar y social, la percepción objetiva de la realidad o la responsabilidad. Existe un parámetro que nos ayuda a saber cuánta juventud hemos perdido: la empatía, el recordar y comprender el comportamiento de los jóvenes como algo que también formó parte de nuestras vidas. Pensar que nuestra infancia y juventud fue mejor que la de ellos, incluso hacérselo saber con tono autosuficiente o recriminatorio, suele ser síntoma de mala memoria y de ruptura con lo que un día fuimos. Por ejemplo, los de mi generación tendemos a criminalizar el botellón sin haber estado en ninguno, probablemente porque, en el fondo, sabemos que nosotros hacíamos algo parecido cuando teníamos su edad. Tal vez no ensuciábamos tanto, aunque tampoco estoy muy seguro que recogiéramos las litronas vacías de los parques y de otros lugares donde nos reuníamos. Para los amnésicos, recuerdo que a finales de los setenta, con quince o dieciséis años, teníamos todo un abanico de posibilidades; además de los parques (en mi caso también la Casa de Campo, muy cercana a mi instituto), hacíamos fiestas en locales vacíos que nos dejaban, en la calle, en la playa e, incluso, en las aulas cuando estaban vacías y sabíamos que contábamos con la complicidad de ciertos profesores.

Algunas personas de mi edad dicen que ahora se bebe más; es probable que sea así, aunque realmente no lo sé y, sinceramente, me imagino que todo dependerá del grupo de amigos y de la actitud individual de cada chaval. Tampoco sé, y es algo que me gustaría saber, qué papel desempeña la música en los botellones. En nuestras fiestas era fundamental; la escuchábamos, hablábamos de ella, bailábamos y era la aliada perfecta para poder acercarse a las chicas. En 1978 había un película de moda entre la juventud, «Grease»; su banda sonora era una de las imprescindibles en nuestras reuniones; tenía canciones alegres y con cierto aire rocanrolero, como «Summer Nights«, «You’re the one that I Want«, «Greased Lightnin«, «Hound Dog» o «We Go Together«; y, por supuesto, otras más íntimas, como «Blue Moon«, «Hopelessly Devoted to You«, «Sandy«, «It’s Raining on Prom Night» o «Those Magic Changes», la canción destacada de hoy (aquí podéis ver la secuencia de la película en la que aparece esta melodía). Está interpretada, como muchos de los temas de «Grease», por Sha-Na-Na, un grupo norteamericano de doo-wop creado a finales de los años sesenta, que llegó a participar en el Festival de Woodstock -creo que actuaron delante de Jimi Hendrix-. Tal vez a alguno de vosotros «Those Magic Changes» os parezca una horterada cursi. Yo tengo mucho cariño a esta canción; forma parte del cordón umbilical de mis recuerdos, me sigue sirviendo como referencia para no perder la perspectiva, mantener alguna opción de juventud y mitigar cualquier arrebato de intransigencia generacional.

Eric Clapton. «Tears in Heaven»

El 19 de marzo de 1991 Eric Clapton había llevado a su hijo Conor al circo y al día siguiente iban a ir a juntos al Zoo; Clapton lo tenía que recoger en el apartamento de Nueva York donde estaban alojados junto con la actriz italiana Lori del Santo, esposa de Eric y madre de Conor. Según ha manifestado Lori en alguna entrevista, Conor estaba entusiasmado con los elefantes del circo y no paraba de correr y jugar al escondite bajo la vigilancia de la niñera, sobre todo durante el cuarto de hora que la actriz utilizó para evaluar una propuesta de trabajo que le acababa de llegar por fax. Conor se escapó del apartamento y consiguió entrar, a pesar de la oposición del portero, en la habitación donde éste estaba limpiando. Sea como fuere, acabó cayendo desde un piso 53 por la ventana que acababa de abrir el portero para ventilar el cuarto. En una entrevista concedida a Time, Clapton expresó con estas palabras la triste noticia que recibiría de su esposa: «Ese día el teléfono sonó y Lori me dijo que mi hijo estaba muerto. Traté de creer que era un error. Hasta que llegué al edificio y vi a la policía. Fui al sanatorio para reconocerlo. Luego, partí a verlo otra vez a la funeraria para disculparme por no haber sido un padre mejor» (consultado en www.elreporte.com.uy). Esta última afirmación tenía que ver con sus años anteriores, en los que estuvo más pendiente de acabar con sus adicciones que de compartir el tiempo con su hijo. Este duro golpe, lejos de hundirlo de nuevo en las drogas y el alcohol, fue su tabla de salvación; su deseo de honrar a Conor lo salvó. Unos meses después escribía una canción, junto con Will Jennings, que comenzaba con los siguientes versos: «Sabrías mi nombre si te viera en el cielo? ¿Sería lo mismo si te viera en el cielo?». «Tears in Heaven» fue sólo una canción que, al principio, Clapton utilizaba para aliviar su dolor, hasta que su amiga Lili Fini Zanuck la escuchó y le pidió que se la cediera para la B.S.O. de la película que estaba rodando («Hasta el límite«, 1991), aquí podéis escuchar la primera versión de este tema. Después, en 1992, se editó como single y formó parte del álbum «Unplugged» (1992), con el que «Mano Lenta» se quiso sumar a la fiebre por «lo desenchufado» propiciada por la cadena musical MTV. A pesar de manejarse sin su habitual guitarra eléctrica, consiguió hacer un gran álbum y, lo que es más importante, emocionó a todo el mundo con esta sencilla y estremecedora balada; es la versión que podéis ver en el vídeo de hoy; también tenéis ésta otra, con subtítulos en inglés y en español. Por supuesto, también han versionado este tema otros intérpretes, sin embargo me siento incapaz de escuchar una pieza tan íntima, un canto tan desgarrado y sincero, en boca de otros que no sean el padre de Conor.

The Animals / Joe Cocker / Gary Moore. «Don’t let me be Misunderstood»

A comienzos de 1965 una banda originaria de Newcastle-upon-Tyne (Reino Unido), bautizada con el explícito nombre de The Animals debido a la energía que desplegaban en el escenario, realizaba una fabulosa versión del tema «Don’t let me be Misunderstood» que un año antes había grabado Nina Simone para su álbum «Broadway-Blues-Ballads». Es curioso, porque no era la primera vez que el grupo liderado por el cantante Eric Burdon versionaba un tema que ya había sido interpretado por Nina Simone; en 1964 The Animals alcanzaban la fama gracias a una canción folk de autor desconocido, titulada «The House of the Rising Sun«, que también había sido grabada por la norteamericana en fechas relativamente próximas (1962). «Don’t let me be Misunderstood» es un tema ideado por el compositor Horace Ott, probablemente influenciado por una discusión que había tenido con su novia Gloria Caldwell, lo que podría explicar esa letra sobre alguien que pide perdón por un mal acto. Sin embargo, por motivos contractuales, Horace Ott no podía firmar la canción, por lo que se la ofreció a dos compañeros suyos, Bennie Benjamin y Sol Marcus, añadiendo en la autoría a la propia Gloria Caldwell. La canción fue ofertada a Nina Simone, una conocida luchadora por los derechos civiles de los afroamericanos; por ello, hay quien ha querido ver en la letra de esta canción una intención en este sentido; aquí os dejo la versión original de este tema con un vídeo en esta línea argumental. Como habréis podido comprobar, la propuesta de Nina Simone es muy lenta, de corte soul, con orquesta, arpa y coros al estilo góspel; mientras que la de The Animals -el primer vídeo destacado de hoy- es mucho más rápida, más rockera y con ese conocidísimo riff de guitarra que ha servido de inspiración al propio Bruce Springsteen para su tema «Badlands«. Una vez que The Animals sacaron esta canción del ámbito góspel-soul, han sido muchos artistas los que se han animado a versionarla y, de hecho, hay propuestas melódicas, disco (es muy famosa la de Santa Esmeralda, incluso apareció en la película de Quentin Tarantino «Kill Bill: Volumen 1») e incluso de tipo heavy metal. Yo os voy a proponer dos con fuerza y carisma; la de Joe Cocker, incluida en su magnífico álbum de debut («With a Little Help from my Friends», 1969) y la del guitarrista británico Gary Moore, que formó parte del disco «Dirty Fingers» (1983). También os recomiendo ésta de Eric Burdon, de su álbum «Sun Secrets» (1974), así como las debidas a The Moody Blues, Elvis Costello y Jamie Cullum.

Grandes canciones en versión española (3)

Tercera parte de esta sección dedicada a versiones realizadas por grupos españoles o que se hayan publicado en castellano, o en otras lenguas del estado español. Como en las entregas anteriores, continúo con temas que ya han aparecido en La Guitarra de las Musas.

Buena Vista Social Club. «Fragilidad». Este tema, escrito por Sting bajo el título de «Fragile«, fue incluido en su segundo álbum de estudio, «Nothing Like the Sun» (1988). Ésta es la versión del colectivo cubano Buena Vista Social Club.

Revolver. «Ese viejo Rock & Roll» es un himno para muchos estadounidenses; fue grabado, bajo el título original de «Old Time Rock & Roll«, por Bob Seger (& The Silver Bullet Band) para su disco «Stranger in Town» (1978). El grupo español Revolver versionó esta canción y la incluyó en el álbum «Grandes Éxitos» (2003).

Moris ¿Qué dije? «What’d I Say» es un tema pionero del rock & roll, que fue escrito por Ray Charles; ahora lo podéis escuchar en la versión del cantante, músico y compositor argentino Moris, que hizo parte de su carrera en España durante los años setenta y ochenta.

Siniestro Total. «Corta o pelo landrú». Original, como todas las versiones de Siniestro Total, en este caso a partir de uno de los clásicos de Cream: «Sunshine of your Love«. Fue incluida en la reedición que se hizo, en 2002, de su álbum «De hoy no pasa».