Steve Hackett. «Shadow of the Hierophant»

Los discos de Genesis se suelen agrupar de acuerdo a dos categorías: los anteriores a la salida de Peter Gabriel de esta banda, orientados hacia el rock sinfónico, y los que se hicieron con Phil Collins al mando, más próximos al AOR y el pop-rock; de este asunto ya nos hemos ocupado en dos entradas anteriores, dedicadas a los temas «Firth of Fifth» y «Follow you, follow me«, cada uno de ellos representativo de estas distintas etapas. El recuento de la primera época, la más progresiva, suele concluirse con el álbum «The Lamb Lies Down on Broadway» (1974), sin embargo bien podría decirse que existe un Lp más, tan Genesis como los anteriores, por estilo y por los músicos que intervinieron en él; me estoy refiriendo al primer álbum en solitario del guitarrista Steve Hackett: «Voyage of the Acolyte«. Fue publicado en 1975, cuando Hackett aún formaba parte de Genesis, justo durante el desconcierto que se vivió tras el abandono de Peter Gabriel. Sus compañeros, Mike Rutherford y Phil Collins, quisieron acompañarle en este trabajo que, para muchos, es algo así como el álbum bastardo de Genesis. Después de «Voyage of the Acolyte» Hackett aún grabó dos discos más con este grupo, «A Trick of the Tail» (1976) y «Wind & Wuthering» (1976), que suelen considerarse como dos álbumes de transición, a modo de bisagra entre los antiguos y los nuevos Genesis. Es bien sabido que la carrera en solitario de Peter Gabriel es de las más brillantes que existen entre los músicos procedentes del rock sinfónico, pero la de Steve Hackett es tan buena como la de su compañero, aunque quizás no tan conocida; tal vez en otra ocasión podamos extendernos un poco más sobre este particular.

En lo que respecta a «Voyage of the Acolyte«, se trata de un álbum conceptual en torno al camino espiritual emprendido por un acólito en busca del conocimiento de acuerdo con el significado del Tarot, de ahí que los títulos de las canciones hagan alusión a las cartas de esta baraja. La portada del álbum, en la que se puede ver a una mujer sosteniendo una bola, probablemente una sacerdotisa ejerciendo su poder, fue diseñada por la artista brasileña Kim Poor, la que fuera esposa de Hackett durante los años 1981-2007. «Voyage of the Acolyte» finaliza con «Shadow of the Hierophant», un tema bucólico y épico al mismo tiempo, muy representativo de este excelente disco, para mi gusto su mejor corte. Prestad atención a la riqueza instrumental y a su elegancia melódica: instrumentos de viento, en particular la flauta, guitarra acústica, mellotron, campanas, guitarra eléctrica equilibrando la energía en las fases más suaves y, por supuesto, la angelical voz de Sally Oldfield, sin duda una invitada de excepción. Para finalizar, os invito a que escuchéis la versión extendida, incluida como bonus track en la reedición que se hizo de este álbum en 2005; y una interpretación en directo de este gran tema para que podáis ver en acción a Steve Hackett, incluso practicando el tapping.

¡Qué paséis una Feliz Navidad! Abrazos para todos.

Anita Ellis / Pink Martini. «Amado mío»

La entrada de hoy no tiene sentido sin los vídeos que la acompañan, uno muy conocido y otro tal vez algo menos, espero que quien tenga la autoridad para ello no retire este material. El primero pertenece a la película “Gilda”, dirigida por Charles Vidor en 1946 e interpretada por Rita Hayworth y Glenn Ford en su papeles principales, uno de los clásicos del cine negro más populares y apreciados por el gran público; para mi gusto las hay mejores en su género, incluso hay quien la ha calificado de película sobrevalorada. Gran parte de su éxito es debido a dos momentos concretos: la bofetada de Glenn Ford a Rita Hayworth y la escena en la que Rita interpreta el tema “Put the Blame on Mame”, ejecutando ese sensual, y casto, striptease de guante. Tanto en esta canción como en el tema que nos ocupa, “Amado mío”, Rita hacía playback, ya que la voz en ambos temas era la de Anita Ellis, una cantante canadiense conocida por dar voz, en temas musicales, a actrices como Vera-Ellen, Jenne Crain o la propia Rita Hayworth. “Amado mío” es una melodía compuesta por Doris Fisher y Allan Roberts para esta película, que cuenta con una versión bastante conocida, la que hizo Grace Jones para su álbum “Bulletprof Heart” (1990); existe alguna más, como la de Luz Casal, cantada en español y a ritmo de tango, sin embargo es bastante difícil encontrar interpretaciones tan sugerentes como la que nos ofrecen Anita Ellis y Rita Hayworth en la película “Gilda”, una escena que a mí me gusta más que la clásica del guante. No obstante, creo haber encontrado otra, un directo del grupo Pink Martini con la cantante Storm Large; Pink Martini es una orquesta de Oregón (EE.UU.) que podríamos calificar como vintage, que da cabida a diferentes estilos musicales (jazz, ritmos latinos, canciones populares, música de baile, etc.) con un repertorio de canciones interpretadas en idiomas diferentes; fue fundada en 1994 en torno al pianista Thomas M. Lauderdale y cuenta con bastantes músicos; la cantante es China Forbes, aunque en 2011 tuvo que ser sustituida por Storm Large debido a una operación de cuerdas vocales. Esta versión de “Amado mío” (aquí la podéis escuchar) fue incluida en su primer disco de estudio (“Sympatique”, 1997), al que seguro que volveremos en otra ocasión. Os recomiendo que prestéis toda vuestra atención al segundo vídeo destacado de hoy si queréis disfrutar con una versión arrebatadoramente sexy, no digáis que no os lo he avisado. Y recordad su nombre: Storm Large.

Love. «Alone Again Or»

Arthur Lee –para algunos el primer hippie negro, anterior incluso a Jimi Hendrix- fue un cantante, guitarrista, compositor y líder de la banda californiana Love, uno de los primeros grupos multi-étnicos que hubo en los Estados Unidos. Fue creado en 1965, bajo el nombre inicial de The Grass Roots, en torno al guitarrista Bryan MacLean y al ya mencionado Arthur Lee. Grabaron su primer álbum («Love»), con el sello Elektra Records, en 1966 y el segundo («Da Capo») un año después; en 1967 también publicaron otro disco, el titulado «Forever Changes«, el trabajo más reconocido de esta banda y uno de los mejores álbumes de rock psicodélico de la historia. Es uno de esos discos que llama la atención por su peculiar sonido; la base es folk-rock, con predominio de guitarras y voz, pero los arreglos son francamente interesantes ya que, en la grabación, participó una orquesta con instrumentos de cuerda y viento (violines, viola, violonchelo, trompeta y trombón). El resultado es sorprendente, un experimento musical atrevido, de gran calidad melódica, en el que no sobra ni una sola canción. Si nunca habéis escuchado «Forever Changes» os animo a que lo hagáis ahora, a través del enlace que he dejado, estoy seguro que, como poco, va a llamar vuestra atención. Casi todas las canciones fueron compuestas por Lee, aunque algunas de las más conocidas, como «Old Man» o la protagonista de hoy, «Alone Again Or», son obra de McLean. En esta última destaca el contraste entre la música, alegre, optimista, con predominio de las guitarras y esa bellísima trompeta con aires mariachis imposible de olvidar. El título del álbum, «Forever Changes», resultó profético; en 1968 MacLean, con graves problemas de adicción a la heroína, abandonaba el grupo; Lee decidió continuar con la banda, utilizando músicos de sesión y rehaciendo la banda. En 1996 fue arrestado por disparar al aire en una discusión vecinal, fue encarcelado por posesión ilegal de armas; falleció en 2006 aunque, al parecer, la banda aún sigue existiendo bajo el nombre de «Love Revisited«. Existen algunas versiones de «Alone Again Or», sólo os voy a proponer un par de ellas; la primera es la de UFO, banda británica de heavy metal que incluyó este tema en su álbum «Lights Out» (1977); la segunda pertenece a Calexico, un grupo fronterizo de tex-mex indie al que esta canción le viene como anillo al dedo.

Sting. «Fragile»

La noche del 13 de noviembre de 2015 fallecieron 137 personas y resultaron heridas 415 en una serie de ataques terroristas reivindicados por la organización yihadista Estado Islámico. La mayor parte de estas víctimas murieron en el teatro y sala de conciertos Bataclan, mientras actuaba el grupo de rock Eagles of Death Metal. La sala fue cerrada tras esta tragedia y no volvió abrir hasta un año después, el 12 de noviembre de 2016, con un concierto del británico Sting. El ex­Police comenzó su actuación con una breve reflexión, seguida de un minuto de silencio y, después, la primera canción que tocó aquella noche: “Fragile”, un tema emocionante que nos habla de la fragilidad de ser humano y de lo errado que resulta el uso de la violencia para resolver nuestros conflictos. Sting compuso “Fragile” pensando en Benjamin Linder, un ingeniero civil estadounidense abatido por la “Contra” nicaragüense, el 28 de abril de 1987, cuando se encontraba trabajando en un proyecto hidroeléctrico para suministrar energía a las zonas deprimidas del norte de Nicaragua. Esta canción formó parte de su exitoso segundo disco de estudio, “…Nothing Like the Sun” (1987), desde mi punto de vista uno de los mejores trabajos de Sting en solitario. El título tiene su origen en el soneto número 130 de Shakespeare: “My mistress’ eyes are nothing like the sun”. No sabría muy bien cómo catalogar este álbum, porque en él confluyen diferentes estilos: rock, pop, jazz, reggae, etc.; en cualquier caso, estamos ante una excelente producción, en la que podemos disfrutar del Sting más inspirado y, también, de un grupo de músicos de renombre que lo acompañaron en esta grabación: Brandford Marsalis, Gil Evans y su orquesta, Eric Clapton, Mark Knopfler, Rubén Blades, Annie Lennox o su ex­compañero Andy Summers. “…Nothing Like the Sun” está plagado de excelentes canciones, la mayor parte escritas por él, como “Fragile”, “We’ll Be Together”, “An Englishman in New York” –inspirada en la figura del exiliado británico Quentin Crisp-, “They Dance Alone” –dedicada a los “desaparecidos” de las dictaduras latinoamericas-, “The Lazarus Heart” o “Sister Moon”; además de una versión de Jimi Hendrix, el tema “Little Wing”, que contó con la colaboración musical de Gil Evans. Unos meses después de publicarse este álbum, se editó un Ep (“Nada como el sol”, 1988) con cinco cortes de “…Nothing Like the Sun”, entre ellos dos versiones de “Fragile”, una en portugués y otra en español.

Tom Jones / Alex Harvey Band / Bruce Dickinson / «Delilah»

El año pasado, con motivo del encuentro de rugby entre las selecciones de Gales e Inglaterra, se retomaba la polémica en torno a la canción “Delilah”, himno de algunos equipos de fútbol británico, como el Stoke City, y una de las canciones más tarareadas en los campos de rugby y en otros eventos deportivos. El político laborista Chris Bryant llegó a decir que “está comprobado que cuando hay partidos internacionales de rugby y, a veces de fútbol, aumenta drásticamente el número de incidentes de violencia doméstica. Yo también he cantado Delilah. No obstante, es la hora de cambiarla por cualquier otra canción” Un par de años antes, Dafydd Iwan, cantante y presidente del Partido de Gales, se manifestaba en el mismo sentido: “es de lamentar que el texto que cuenta el asesinato de una mujer se haya elevado a la categoría de segundo himno nacional [de Gales]”. “Delilah” fue compuesta por Les Reed, Barry Mason y Whitinghan Sylvan, tomando como inspiración la historia bíblica de Sansón y Dalila; narra el crimen cometido por un marido celoso cuando descubre que su mujer le es infiel; el relato es el clásico que, tradicionalmente, han venido utilizando muchos de los hombres que cometen delitos de este tipo, poniendo como excusa el crimen pasional, que han perdido la cabeza o, como sucede en esta melodía, piden perdón a la víctima una vez asesinada. “Dalilah” fue publicada como single, en 1968, por el galés Tom Jones, y bien podría decirse que fue la canción que lanzó su carrera como cantante profesional. Cuando este tema llegó a España se tergiversó la letra, de tal manera que cuando la canción dice algo así como “Sentí el cuchillo en mi mano y ella dejó de reír», nuestros guardianes franquistas de las buenas costumbres lo tradujeron como “Sentí su cuchillo de la traición en la mano, clavándolo en mi corazón”.

Existen unas cuantas versiones de este tema, sobre todo en el ámbito del pop y de la canción melódica, aunque también hay unas cuantas interpretadas por grupos de rock, que son las que hoy van a protagonizar la alternativa sonora en este día de versiones; es el caso de Paddy Goes To Holyhead, de los metaleros Leningrad Cowboys, de los góticos Inkubus Subkkubus, de los punk-celta Flogging Molly o de los metaleros alternativos Faith No More. Casi todas las versiones rock son un tanto gesticulantes y exageradas, a veces incluso hilarantes, para algunos divertidas, para otros sencillamente ridículas; los dos vídeos que acompañan al original de Tom Jones son partícipes de esta circunstancia (si os queréis reír un buen rato, aconsejo que no os los perdáis): en el primero podemos ver a la banda de Alex Harvey (a partir del minuto 2:20 la cosa se pone realmente grotesca) y en el segundo a Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden, en un programa de televisión creo que irlandés. Para finalizar, os dejo con un bonus track en este mismo sentido, esta vez en español (con letra propia) a cargo de La Orquesta Mondragón.