Ricky Nelson / Bronswille Station / Credence Clearwater Revival. “Hello Mary Lou»

Ricky Nelson (1940-1985) fue uno de los primeros ídolos juveniles estadounidenses. Grabó su primer single en 1957, influenciado por la música de Carl Perkins y la presencia de Elvis Presley, aunque se había iniciado en la música y el espectáculo mucho antes; siendo niño formó parte del programa de radio y televisión titulado “The Adventures of Ozzie & Harriet”, en el que participaba su familia: su hermano David y, por supuesto, su padre (Ozzie Nelson) y su madre (Harriet Hilliard Nelson), que tenían su propia big band en la que Ozzie era el líder y Harriet la cantante. Entre 1957 y 1962 Ricky Nelson logró colocar treinta canciones en el top 40 de Billboard, algo que sólo había conseguido hasta la fecha Elvis Presley. Centró su estilo en el rockabilly y el country, y compaginó su carrera musical con la cinematográfica (como actor), medio en el que también fue muy conocido con títulos como “Río Bravo”, “Comando del Pacífico”, “Tres Amores”, “Hondo”, etc. Falleció en 1985, a los cuarenta y cinco años, cuando se estrelló el avión que había tomado para ir a Dallas (Texas -EE.UU.-), a donde volaba para celebrar la Nochevieja.

Hello Mary Lou” es una de las canciones más reconocibles de Ricky Nelson, aunque inicialmente sólo fuera publicada como cara B de “Travelin’ Man”; en el primer vídeo destacado de hoy podéis escuchar la canción (no os perdáis el solo de guitarra) y ver al guapo de Ricky, junto a su banda, interpretando esta melodía compuesta por el cantante, músico e ingeniero de sonido estadounidense Gene Pitney. La grabación de Ricky no fue la primera, antes la había registrado Johnny Duncan, apenas un año antes. Como segunda opción os propongo a una banda de blues-rock y hard rock no excesivamente conocida, los norteamericanos Brownsville Station, que incluyeron este tema en su primer álbum (“No BS”, 1970); y completamos la terna con un grupo bien conocido, Creadence Clearwater Revival, los californianos versionaron esta canción en su último álbum de estudio (“Mardi Gras”, 1972). Si queréis escuchar más versiones de este popular tema, os recomiendo las del autor (Gene Pitney), The SeekersLed Zeppelin, Queen, Fumble, New Riders of the Purple Sage (a mí me gusta especialmente), Loggins & Messina, The Seldom Scene (en clave bluegrass), The Statler Brothers, Johnny Hallyday, Petula Clark (en francés), Adriano Celentano (en italiano) y dos en español, las de Los Teen Tops y la del Dúo Dinámico, bien conocida en nuestro país. Apenas salió al mercado esta canción recibió una denuncia de la compañía discográfica Champion Music (integrada en Decca Records), por plagio del tema “Merry, Merry Lou”, que había sido publicado en 1957 por el grupo The Sparks; incluso existe alguna versión de esta canción anterior a la primera de “Hello Mary Lou”, como la de Bill Haley & His Comets (1957) o la de Sam Cooke (1958). El asunto se resolvió con un acuerdo por ambas partes: Cayet Mangiaracina, el autor de “Merry, Merry Lou”, fue incluido como coautor de «Hello Mary Lou» y cobró las regalías correspondientes, mientras que la discográfica también recibió la compensación económica acordada.

Ricky-Nelson.jpgRicky Nelson (1940-1985)

Little Richard / The Beatles / Cactus. “Long Tall Sally”

Little Richard es, junto con Jerry Lee Lewis, uno de los pioneros del R&R aún con vida, aunque con movilidad reducida, ya que está en silla de ruedas tras una cirugía de cadera fallida a la que se sometió después de una caída. Con ochenta y seis años ha sobrevivido a las drogas, a los castigos de su familia y de su comunidad religiosa por su homosexualidad, al voyerismo y a una vida agitada, tanto en lo personal como en lo profesional, en la que tan pronto grababa discos y actuaba en galas y conciertos como casaba a personajes famosos (Bruce Willis y Demi Moore o Cyndi Lauper). Nacido como Richard Penniman (Macon -Georgia-, 1932), fue el tercero de doce hermanos; su padre fue un destilador ilegal de whisky, aunque fue su madre quien protegió y alentó su vena musical, recibió clases de piano y pronto pudo expresarse a través de la música góspel, habitual en la Iglesia Adventista del Séptimo Día a la que pertenecía su familia. Con trece años su padre le expulsó de casa debido a su tendencia homosexual. Pocos años después ya intentaba ganarse la vida con la música en bares o en la calle; en 1951 ganó un concurso musical que le permitió grabar algunos discos, que no tuvieron mucho éxito. El reconocimiento le llegaría en 1955, cuando la discográfica Specialty Records accedió a grabar la maqueta que había enviado meses antes; en una pausa de estas grabaciones comenzó a improvisar una canción subida de tono, titulada “Tutti Frutti”, que acabaría convirtiéndose en el primer éxito de Little Richard y, en definitiva, en uno de los temas más representativos del norteamericano. El otro quizás sea “Long Tall Sally” (inicialmente llamada “The Thing”), una melodía de apenas dos minutos compuesta por Robert “Bumps” Blackwell, Enotris Johnson y el propio Little Richard, que fue lanzada al mercado en marzo de 1956 a través de un single en cuya cara B estaba la canción “Slippin’ and Slidin’”.

Long Tall Sally” acabó por hacerse famosa gracias a la versión de Pat Boone, que no paraba de sonar en las emisoras de “música blanca”; y no fue la única que versionaron cantantes blancos en aquel 1956, véanse por ejemplo las grabaciones de Elvis Preley, Marty Robbins o Eddie Cochran. Durante los últimos años de la década de los cincuenta, y también en la de los sesenta, fueron numerosas las versiones: Jim Breedlove, Wanda Jackson, Carl Perkins, The Kinks, Gene Vincent, Jerry Lee Lewis, Sam the Sham and the Pharaophs, Sha Na Na, The Isley Brothers, The Swingin Blue Jeans, etc. Aunque la más famosa y, en mi opinión, la más destacada de todas las de aquella época fue la de los Beatles -nuestro segundo vídeo destacado hoy-, habitual en sus conciertos desde que eran los Quarrymen. Por supuesto, de “Long Tall Sally” se han seguido haciendo versiones: Paul McCartney, Scorpions, Blind Guardian, Molly Hatchet, Johnny Halliday (en francés), Los Teen Tops o Los Impala, éstos últimos en español. Y finalizamos nuestro terceto de vídeos destacados con la versión que, en 1971, ejecutaron los estadounidenses Cactus, con su clásico estilo entre el blues-rock y el hard rock; fue incluida en el segundo álbum de estudio, el titulado “One Way … or Another”.

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Dalton. “Cara Emily”

Del rock progresivo italiano nos hemos ocupado en un par de entradas anteriores, una dedicada al tema “La Carroza di Hans” (Premiata Forneria Marconi) y otra a la suite “L’Evoluzione” (Banco del Mutuo Soccorso); en ésta última apuntábamos algunas de las características de la escena progresiva italiana: barroquismo como recurso compositivo e instrumental, un cierto tono melodramático en sus composiciones, y utilización de la Ópera y la tradición melódica italiana como parte de su discurso musical e intelectual. Entre los muchos (y buenos) grupos que conformaron este estilo durante la década de 1970, hoy os quiero hablar de Dalton y de su tema “Cara Emily”, una bellísima balada que se sitúa en la frontera entre la canción melódica italiana y el rock sinfónico.

En realidad existen dos formaciones italianas que responden al mismo nombre; la primera se formó en 1967, en Brescia, publicaron algunos singles (entre ellos una versión de “Venus”, de Shocking Blue) y se disolvieron hacia 1970; la segunda, con músicos totalmente diferentes, comenzaría su andadura poco después, con el álbum “Riflessioni: Idea d’Infinito” (1973), con el que consiguieron el primer puesto en el Pop Festival de Zurich, aunque en Italia no gozaron del favor del público. Aún así, grabaron un segundo Lp, titulado “Argitari” (1975), antes de su disolución en 1979. “Riflessioni: Idea d’Infinito” es un álbum muy interesante, también muy breve porque apenas tiene una duración de 28 minutos; está formado por seis canciones unidas por una breve melodía de flauta, en las que destacan la guitarra de Aronne Cereda, la flauta de Alex Chiesa y los teclados de Temistocle Reduzzi.

La canción que protagoniza esta entrada, “Cara Emily”, es la última de la cara A en el vinilo original; sin duda, es el tema menos progresivo de todos, aún así os recomiendo que no os perdáis el excelente trabajo a la flauta y el imponente mellotron, instrumentos con los que se consigue emular el característico efecto orquestal de las clásicas canciones melódicas italianas. Para los más progresivos os recomiendo otros cortes de este álbum, como la hardrockera “Riflessioni”, “Dimensione Lavoro” o “Idea d’Infinito”, muy en la onda Jethro Tull. Tal y como puede leerse en los títulos de crédito de este álbum, las canciones fueron compuestas por la letrista Antonietta De Simone y los músicos Edilio Capotosti y Andrea Lo Vecchio, tres habituales de la canción italiana. “Cara Emily” es debida a los dos primeros, los mismos que compusieron temas tan conocidos como “Nessuno”, que fue todo un éxito en la voz de Mina. Finalizo con dos palabras en torno a la letra de “Cara Emily”, una de las canciones más románticas que conozco; al principio parece una historia más sobre infidelidades, sobre alguien que tuvo una aventura con otra persona en un hotel, aunque en seguida te das cuenta que la tercera persona, la engañada, está muerta: “Lastimé tu memoria durante una hora, pero mi alma no estaba allí (…) Pero primero me traicionaste, te ofreciste infinitamente (…) Querida Emily ¿Por qué preferiste el cielo a mí?”

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Eagles. «Lyin’ Eyes»

La banda californiana Eagles cimentó su estilo a partir de las coordenadas musicales dejadas por bandas como Crosby, Still & Nash, Buffalo Springfield, The Byrds o The Flying Burrito Brothers. Estas formaciones sentaron las bases del country-rock, y grupos como Poco o Eagles acabaron por definir este género. En anteriores entradas nos hemos ocupado de canciones incluidas en los tres primeros álbumes de Eagles, los titulados “Eagles” (1972), “Desperado” (1973) y “On the Border” (1975); canciones como “Desperado” o “Take it Easy” se ajustan bastante bien a lo que fue el estilo Eagles con anterioridad a “Hotel California” (1976), el álbum que les llevaría al Olimpo del rock pero, también, el que les condujo por unos caminos, los del rock melódico, hasta entonces no excesivamente transitados por la banda de Glenn Frey, Don Henley y compañía. Si escuchamos melodías como “Hotel California” o «New Kid in Town” en seguida nos daremos cuenta que tienen algo de diferente respecto de las mencionadas líneas arriba o de “Lyin’ Eyes”, el tema que protagoniza este post.

Esta canción fue incluida en el cuarto trabajo de estudio de los norteamericanos (“One Of These Nights”, 1975), precisamente el anterior a “Hotel California” (1976). Aunque los arreglos orquestales son habituales en él, todavía se pueden percibir los viejos aromas country de discos anteriores, sobre todo en cortes como “Too Many Hands”, “Hollywood Waltz” o el mencionado “Lyin’ Eyes”, con el que se inicia la cara B de este Lp. Su ritmo parece el de un caballo que, de manera parsimoniosa, nos conduce por un polvoriento camino en el que los jinetes parecen construir un relato con el que entretener la travesía. “Lyin’ Eyes” fue compuesta por don Henley y Glenn Frey tras una de sus habituales visitas al bar Danna Tana’s (Los Ángeles -California-) donde, al parecer, acudían bellas mujeres; aquel día presenciaron un encuentro entre una mujer joven y un hombre mucho mayor que ella, entonces Glenn Frey dijo algo así como: “¡Mírala, ni siquiera puede disimular sus ojos mentirosos!” Quiero pensar que el resto de la historia la escribieron en servilletas del bar, tratando de fabular una historia de amores secretos e infidelidades consentidas. Con el fin de poderlo radiar, tuvieron que acortar los más de seis minutos originales hasta dejar el tema en 4:14, aunque en la etiqueta del single (al final de la entrada lo podéis ver) pusieron 3:58, con el fin de no rebasar la psicológica frontera de los cuatro minutos. En el vídeo que preside esta entrada podéis escuchar la versión original de estudio, aquí la reducida y aquí un directo de Eagles interpretando esta canción. También os dejo alguna versión, como las de Kenny Rankin, Diamond Rio y Buck Owens.

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Ray Charles / The Beatles / The Honeydrippers. “I Got a Woman”

En plena década de 1980, con el pop y la new wave triunfando, al presidente de la Atlantic Records, Ahmet Ertegün, no se le ocurrió otra cosa que grabar un disco con versiones de sus canciones preferidas de los años cincuenta. Para llevar a cabo este proyecto pensó en el ex Led Zeppelin Robert Plant, a quien había visto cantar temas de R&B junto a una banda que había creado algunos años antes, probablemente como divertimento. El nombre del grupo era The Honeydrippers, en recuerdo del cantante de blues estadounidense Roosevelt Sykes, más conocido como “Honeydripper”. Grabaron un único disco, un EP titulado “The Honeydrippers. Volume One”, con tres canciones en la cara A (“I Get a Thrill”, “Sea of Love” y nuestra protagonista de hoy: “I Got a Woman”) y dos en la B (“Young Boy Blues” y “Rockin’ at Midnight”); versiones de autores como Roy Brown, Phil Spector o Ray Charles, que están interpretadas por una formación de lujo encabezada por Robert Plant y los guitarristas Jimmy Page y Jeff Beck, a quienes se unieron el resto de los Honeydrippers y otros músicos como Paul Shaffer, Nile Rodgers, Wayne Pedzwater, Dave Weckl, Keith “Bev” Smith o Brian Setzer, de los Stray Cats.

I Got a Woman” es un tema de Ray Charles publicado como single en el año 1954 que, en realidad, está basado en otro anterior titulado “It Must Be Jesus”, de Southern Tones, que Ray escuchó en la radio cuando viajaba con su banda durante el verano de 1954; como podréis comprobar en el enlace que acabo de dejar, la melodía de “I Got a Woman” es muy parecida a la pieza compuesta por Southern Tones. Los Honeydrippers no han sido los únicos que han interpretado este tema; de hecho, son numerosas las versiones: Elvis Presley, Carl Perkins, Bill Haley, Eddie Bond, Maurice Williams & The Zodiacs, Johnny Hallyday, King Curtis & The Shirelles, Rick Nelson, Conway Twitty, Johnny Rivers, Them, Johnny Cash & June Carter, Jo Stafford, The Anita Kerr Singers, Chet Atkins, The Dells, José Feliciano, Al Kooper, Herbie Mann, George Benson, Otis Rush, John Mayer o los propios Beatles, que llegaron a hacer dos versiones. La primera grabada, el 16/07/1963, en el Paris Theatre de la BBC (Londres) para un programa de radio, finalmente publicada en el álbum “Live at the BBC” (1994); la segunda fue registrada, el 31/03/1964, en el Playhouse Theatre de Londres, también para otro programa de radio, se publicó en el disco “On Air – Live at the BBC. Volume 2” (2013). Finalizamos con un comentario sobre la letra; en el artículo titulado “Porque el género musical no importa: canciones machistas por excelencia», publicado en Komienza, no dudan en incluir esta canción entre sus elegidas, sobre todo por la estrofa que dice: “Ella sabe el lugar de una mujer. Y está ahí, ahora, en el hogar”.

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