Las Cinco Canciones de Begoña (V): «Wish you Were Here» (Pink Floyd)

Begoña ha querido acabar las cinco canciones de su vida con el «momento cuelgue», en recuerdo de todos aquellos momentos de ensimismamiento reflexivo, de una época en la que paladeábamos la música con los cinco sentidos, piezas largas que no nos conformábamos con escuchar, las sentíamos, nos imaginábamos las virguerías de nuestros músicos preferidos y algunos, con la ayuda psicodélica necesaria, hasta eran capaces de saborearlas y olerlas. Pink Floyd era perfecto para estos viajes, así que nos despedimos con «Wish You Were Here«, un super-clásico de los británicos. Han sido cinco días muy bonitos, llenos de fuerza y pasión por la música y por la vida, muchas gracias por haber compartido con nosotros estas cinco canciones, esas cinco porciones de tu vida. Un beso muy fuerte.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es.

Momento cuelgue
«Salvajes, trankis o flipadas… muchas. Esos álbumes de tantos grupos buenos con temas largos, tan elaborados, y tener todo el tiempo del mundo para escucharlos. A la memoria, una tarde larga de lluvia, en una peña y con cierta peña cargadita, escuchando los LPs «Animals» y «The dark Side of the Moon» de Pink Floyd, entre otros grupos. Con el tiempo fuimos pasando a colgaduras reales y denuncia, impactante «The Wall». Me cuesta elegir linda evasión o cruda realidad. «Wish you were here», a medio camino, esa letra siempre.

Para una sexta canción añadiría el «momento niños» y, sin duda, sería alguna de Asfalto, mini-cuentos que te hacen muy fácil transmitirles temas de actualidad; tal vez en otra ocasión. Ni las mejores, ni las únicas, ni las preferidas, me han dado mucho como otras tantas. Musas que a ellos les inspiran y a nosotros nos dan vida».

 

Las Cinco Canciones de Begoña (IV): «No Surrender» (Bruce Springsteen)

Hace unos meses me preguntó Begoña si me apuntaba al concierto de Bruce Springsteen que se iba a celebrar en Madrid. Me apetecía ir, por supuesto, pero había alguna cosa que no terminaba de convencerme: el posible estado de forma de «El Jefe» -aunque me han dicho que, a sus 66 años, está hecho un chaval-, la acústica del estadio Santiago Bernabéu -algo que, al parecer, acabó dando algún problema- y, sobre todo, el precio; sin embargo, Begoña trató de convencerme que no era un espectáculo caro, dada la duración del evento (tres horas o tres horas y media), la calidad de la puesta en escena, los músicos que le suelen acompañar y, por supuesto, la entrega y la profesionalidad del Boss. En algún blog amigo comenté que me había equivocado porque experiencias así no tienen precio. Bruce Springsteen y su tema «No Surrender», una canción de juventud, vital e idealista, ilustra muy bien el «momento impulso» de nuestra protagonista de esta semana, un buen ejemplo de la fuerza que transmite el rock.

Momento impulso
«La rebeldía y la fuerza del rock siempre han sido un impulso para volar y seguir… «Run to the Hills» de los Maiden, «Resistiré» de los Barones, «Rocking in the Free World» de Neil Young, Pati Smith … y muchos grupos españoles. Ya de mayorcita, en momentos difíciles, me he nutrido bastante cantándome «No Surrender», de Bruce. Aunque tengo otras favoritas, mas rabiosas, reconozco haber tirado de ella como un mantra, un amuleto buscado en jodidos momentos sostenidos para ponerme las pilas. No era yo demasiado Brucera, pero fue ir a un primer concierto y me enganché de tal modo que ya voy a por el tercero».

 

Las Cinco Canciones de Begoña (II): «Since I’ve Been Loving You» (Led Zeppelin)

Begoña nos habla de esos temas rockeros que han protagonizado sus «momentos tiernos» durante la adolescencia, esos que siempre hacían su aparición y que muchos esperábamos con la típica ansiedad generada por los subidones hormonales propios de la edad. Ella nos habla de muchos grupos y de muchas canciones, lugares comunes para muchos de nosotros, sobre todo los que tenemos una cierta edad; para representar este «momento tierno» ha elegido a Led Zeppelin, en concreto un corte perteneciente al álbum «Led Zeppelin III» (1970): «Since I’ve Been Loving You», aunque el vídeo nos muestra una actuación en directo, creo que recogida en el DVD «The Song Remains the Same» (1976). Ya sabéis, aún disfrutaréis más de este tema si lo escucháis bien acompañados/as.

«Momento tierno»
Baladitas un montón, en guateques, peñas de pueblo y las discotecas de entonces. Sentidas pasiones adolescentes en los tempranos 80, en los que una canción no duraba solo un verano, sino unos cuantos, con lo que te recuerdan demasiadas vivencias. Las típicas bailadas mil veces: «Stay» (Jackson Brown), «The Logical Song» (Supertramp), «Stairway to Heaven» (Led Zeppelin), «Angie» (The Rolling Stones), «Hotel California» (Eagles), «Dust in the Wind» (Kansas), «If you leave me now» (Chicago), Janis, Bonnie Tyler, Rod Stewart, Scorpions y otras tantas… esas sensaciones! Voy con «Since I´ve been loving you», me sabe muy rica y da muy buen juego.

Ray Charles / The Animals / Casey Abrams y Haley Reinhart. «Hit the Road Jack»

Para algunos Ray Charles fue el inventor del soul y uno de los impulsores del R&B, para otros el responsable de que la comunidad afroamericana se sintiera importante gracias a la música, a través de una propuesta que atacaba las bases conceptuales de lo que debería ser la música negra; el góspel era demasiado limpio y espiritual, mientras que el blues se manifestaba como un estilo triste y quejumbroso. Ray Charles puso todo su talento en una coctelera y el resultado fue algo apasionado y lleno de vida, una propuesta vital disfrazada de música en la que el góspel, el blues, el R&B, el jazz, el country y el pop se fusionaban de una manera milagrosa. Tras el gran éxito que supuso «What’d I Say», en 1959, todo un latigazo de energía para una comunidad necesitada de propuestas así, Ray Charles se consolidaba como uno de los grandes intérpretes del momento y, también, empezaba a evidenciar sus problemas con las drogas, hasta llegar a ser encarcelado, a mediados de la década de los sesenta, por posesión de heroína. Uno de los temas más famosos de aquellos años fue «Hit the Road Jack», compuesto por Percy Mayfield para Ray y grabado por éste en 1961. En el primer vídeo de hoy podéis ver esta canción tal y como fue concebida, es decir, como un diálogo entre Charles y The Raelettes, el coro femenino liderado por Marjorie Hendricks que acompañaba al artista norteamericano desde finales de los cincuenta; Ray suplica, mientras que las Raelettes le responden «No more, no more, no more», además de aludir a su limitada solvencia por no tener dinero. La segunda propuesta destacada de hoy es la de los británicos The Animals, publicada en el álbum «Animalisms» (1966); en ella destaca la voz de Eric Burdon y los teclados de Dave Rowberry, una versión que me encanta. Por último, os propongo una más reciente, la debida a Casey Abrams y Haley Reinhart, dos concursantes del programa de televisión «American Idol«, creo que de la décima temporada. No obstante, hay otras versiones más o menos interesantes, como las de Suzi Quatro, The Stampeders, Shirley Horn, Jerry Lee Lewis o una de lujo, a cargo de Willie Nelson, Wynton Marsalis y Norah Jones. Incluso fue cantada por el actor Daniel Brühl en la película española «Los Pelayos«.

Ralph McTell. «Streets of London»

No pocas veces este blog se ha ocupado de canciones complejas, de largas suites llenas de instrumentos y desarrollos musicales virtuosos, generalmente incluidas en la categoría de rock progresivo. El tema de hoy representa todo lo contrario, la sobriedad y la sencillez: una guitarra acústica, la voz de Ralph McTell y una letra incómoda y comprometida, que habla de los desfavorecidos y marginados que existen en cualquier gran ciudad, de aquellos que, aún viviendo en las calles de Londres, no forman parte de ella. Tengo que agradecer a Eduardo (River of Country) el que me haya recordado este bonito tema; en cuanto lo escuché en su blog ya le comenté que también aparecería en el mío. Si no estoy equivocado, Ralph McTell es uno de esos autores que, a pesar de su abultada discografía, nunca consiguió igualar el éxito de la canción que le hizo famoso: «Streets of London». Fue publicada en su segundo álbum de estudio («Spiral Staircase«, 1969), un trabajo de folk-rock melódico con algunos temas orientados hacia el country-blues, como «Kindhearted Woman Blues«, «(My) Baby Keeps Stanying out all Night Long«, «Last Train and Ride» o «Spiral Staircase«. «Streets of London» se gestó tras una serie de viajes de McTell por Europa y ya estaba compuesto en 1968, cuando se publicó su primer Lp («Eight Frames a Second», 1968), pero la discográfica no creyó oportuno incluir este tema debido a su letra, incómoda para aquellos sectores de la sociedad acostumbrados a mirar hacia otro lado cuando la pobreza y la miseria reivindican su presencia aflorando sobre la opulencia de nuestra sociedad urbana, como si fueran rosas marchitas en medio de un elegante jardín. Hay muchas versiones de este tema, algunas interpretadas por artistas no muy conocidos; yo me voy a quedar con tres: la de Cat Stevens, la de la galesa Mary Hopkin y la de Blackmore’s Night -una de las formaciones del mítico guitarrista de Deep Purple-, publicada en el álbum titulado «The Village Lanteme» (2006).