Las Cinco Canciones de Begoña (II): «Since I’ve Been Loving You» (Led Zeppelin)

Begoña nos habla de esos temas rockeros que han protagonizado sus «momentos tiernos» durante la adolescencia, esos que siempre hacían su aparición y que muchos esperábamos con la típica ansiedad generada por los subidones hormonales propios de la edad. Ella nos habla de muchos grupos y de muchas canciones, lugares comunes para muchos de nosotros, sobre todo los que tenemos una cierta edad; para representar este «momento tierno» ha elegido a Led Zeppelin, en concreto un corte perteneciente al álbum «Led Zeppelin III» (1970): «Since I’ve Been Loving You», aunque el vídeo nos muestra una actuación en directo, creo que recogida en el DVD «The Song Remains the Same» (1976). Ya sabéis, aún disfrutaréis más de este tema si lo escucháis bien acompañados/as.

«Momento tierno»
Baladitas un montón, en guateques, peñas de pueblo y las discotecas de entonces. Sentidas pasiones adolescentes en los tempranos 80, en los que una canción no duraba solo un verano, sino unos cuantos, con lo que te recuerdan demasiadas vivencias. Las típicas bailadas mil veces: «Stay» (Jackson Brown), «The Logical Song» (Supertramp), «Stairway to Heaven» (Led Zeppelin), «Angie» (The Rolling Stones), «Hotel California» (Eagles), «Dust in the Wind» (Kansas), «If you leave me now» (Chicago), Janis, Bonnie Tyler, Rod Stewart, Scorpions y otras tantas… esas sensaciones! Voy con «Since I´ve been loving you», me sabe muy rica y da muy buen juego.

Ray Charles / The Animals / Casey Abrams y Haley Reinhart. «Hit the Road Jack»

Para algunos Ray Charles fue el inventor del soul y uno de los impulsores del R&B, para otros el responsable de que la comunidad afroamericana se sintiera importante gracias a la música, a través de una propuesta que atacaba las bases conceptuales de lo que debería ser la música negra; el góspel era demasiado limpio y espiritual, mientras que el blues se manifestaba como un estilo triste y quejumbroso. Ray Charles puso todo su talento en una coctelera y el resultado fue algo apasionado y lleno de vida, una propuesta vital disfrazada de música en la que el góspel, el blues, el R&B, el jazz, el country y el pop se fusionaban de una manera milagrosa. Tras el gran éxito que supuso «What’d I Say», en 1959, todo un latigazo de energía para una comunidad necesitada de propuestas así, Ray Charles se consolidaba como uno de los grandes intérpretes del momento y, también, empezaba a evidenciar sus problemas con las drogas, hasta llegar a ser encarcelado, a mediados de la década de los sesenta, por posesión de heroína. Uno de los temas más famosos de aquellos años fue «Hit the Road Jack», compuesto por Percy Mayfield para Ray y grabado por éste en 1961. En el primer vídeo de hoy podéis ver esta canción tal y como fue concebida, es decir, como un diálogo entre Charles y The Raelettes, el coro femenino liderado por Marjorie Hendricks que acompañaba al artista norteamericano desde finales de los cincuenta; Ray suplica, mientras que las Raelettes le responden «No more, no more, no more», además de aludir a su limitada solvencia por no tener dinero. La segunda propuesta destacada de hoy es la de los británicos The Animals, publicada en el álbum «Animalisms» (1966); en ella destaca la voz de Eric Burdon y los teclados de Dave Rowberry, una versión que me encanta. Por último, os propongo una más reciente, la debida a Casey Abrams y Haley Reinhart, dos concursantes del programa de televisión «American Idol«, creo que de la décima temporada. No obstante, hay otras versiones más o menos interesantes, como las de Suzi Quatro, The Stampeders, Shirley Horn, Jerry Lee Lewis o una de lujo, a cargo de Willie Nelson, Wynton Marsalis y Norah Jones. Incluso fue cantada por el actor Daniel Brühl en la película española «Los Pelayos«.

Ralph McTell. «Streets of London»

No pocas veces este blog se ha ocupado de canciones complejas, de largas suites llenas de instrumentos y desarrollos musicales virtuosos, generalmente incluidas en la categoría de rock progresivo. El tema de hoy representa todo lo contrario, la sobriedad y la sencillez: una guitarra acústica, la voz de Ralph McTell y una letra incómoda y comprometida, que habla de los desfavorecidos y marginados que existen en cualquier gran ciudad, de aquellos que, aún viviendo en las calles de Londres, no forman parte de ella. Tengo que agradecer a Eduardo (River of Country) el que me haya recordado este bonito tema; en cuanto lo escuché en su blog ya le comenté que también aparecería en el mío. Si no estoy equivocado, Ralph McTell es uno de esos autores que, a pesar de su abultada discografía, nunca consiguió igualar el éxito de la canción que le hizo famoso: «Streets of London». Fue publicada en su segundo álbum de estudio («Spiral Staircase«, 1969), un trabajo de folk-rock melódico con algunos temas orientados hacia el country-blues, como «Kindhearted Woman Blues«, «(My) Baby Keeps Stanying out all Night Long«, «Last Train and Ride» o «Spiral Staircase«. «Streets of London» se gestó tras una serie de viajes de McTell por Europa y ya estaba compuesto en 1968, cuando se publicó su primer Lp («Eight Frames a Second», 1968), pero la discográfica no creyó oportuno incluir este tema debido a su letra, incómoda para aquellos sectores de la sociedad acostumbrados a mirar hacia otro lado cuando la pobreza y la miseria reivindican su presencia aflorando sobre la opulencia de nuestra sociedad urbana, como si fueran rosas marchitas en medio de un elegante jardín. Hay muchas versiones de este tema, algunas interpretadas por artistas no muy conocidos; yo me voy a quedar con tres: la de Cat Stevens, la de la galesa Mary Hopkin y la de Blackmore’s Night -una de las formaciones del mítico guitarrista de Deep Purple-, publicada en el álbum titulado «The Village Lanteme» (2006).

Renaissance. «Ashes are Burning»

Las mujeres nunca han tenido fácil su incorporación a un mundo tan masculinizado como el del rock. El progresivo es uno de los géneros donde la presencia femenina ha sido siempre más escasa, un estilo prácticamente reservado para los hombres. No es habitual encontrar mujeres en estos grupos y, menos aún, que tengan un papel protagonista o, al menos, destacado; Annie Haslam, la vocalista de Renaissance, una de las mejores bandas de rock sinfónico británico, lamentablemente no tan conocida como otras coetáneas (Pink Floyd, King Crimson, Camel, Génesis, ELP o Yes), es una excepción. Renaissance se creó en 1969, tras la disolución de The Yardbirds; como ya he comentado en otra ocasión, una parte de esta banda acabaría dando lugar a Led Zeppelin gracias al establecimiento previo de una «banda puente» -The New Yardbirds- que estuvo liderada por Jimmy Page; mientras tanto, otros ex-Yardbirds (Keith Relf y Jim McCarty) se inclinaron por una apuesta más próxima a la música clásica y al folk-rock, una formación que acabarían denominando Renaissance. Tras un período de implantación y transición, en el que grabaron dos discos («Renaissance» -1969- e «Illusion» -1970-), reestructuraron totalmente la banda para dar entrada a nuevos músicos, entre ellos Annie Haslam, quien pronto acabó convirtiéndose en pieza fundamental de lo que habría de ser la nueva Renaissance. Ya con ella como vocalista, grabaron sus mejores trabajos -casi todos en los años setenta-, de entre los que destacan «Prologue» (1972), «Scheherazade and other Stories» (1975) y «Ashes are Burning«, el álbum en el que se incluyó el tema homónimo del que hoy nos ocupamos; para mi gusto, uno de los mejores de este grupo y de los más representativos de su estilo. En Renaissance la guitarra eléctrica no es la protagonista; su propuesta es dulce, tranquila y sensible, como podría esperarse de unas melodías de una gran riqueza instrumental, en las que predominan el piano, la voz angelical de Annie y la instrumentación acústica. Dadle una oportunidad a «Ashes are Burning«; si queréis podéis empezar por el final, con la suite de 11:20 minutos que cierra el álbum, dejaos acariciar por la suavidad de su música y con algo que no es muy habitual en este grupo: la guitarra eléctrica (a partir del minuto 8:35), en este caso ejecutada por un invitado de excepción: Andy Powell, de la banda Wishbone Ash.

The Isley Brothers / The Beatles / G. Bissonette, S. Ian & L. Kilmister. «Twist and Shout»

El primer Lp de los Beatles, titulado «Please Please Me», fue publicado en marzo de 1963 tras una única sesión de grabación que apenas duró diez horas; aquello ocurrió un 11 de febrero, con John Lennon resfriado y la voz prácticamente rota, sobre todo al llegar al último tema -el número catorce-, titulado «Twist and Shout». Tras una primera toma en la que Lennon cantó como pudo, se intentó una segunda pero la garganta de John no aguantó más; el productor George Martin se vio así obligado a validar esta grabación y a incluirla en el disco. Según he podido leer, «Twist and Shout» fue el único éxito de los Beatles no escrito por ellos que fue capaz de vender un millón de copias. La canción había sido compuesta por Phil Medley y Bert Russell, con el título inicial de «Shake it Up, Baby», para los Top Notes (éste es el original de 1961). A pesar de que la producción corrió a cargo del solvente Phil Spector, apenas fue tenida en cuenta hasta que el compositor Bert Berns decidió modificarla con el fin de incrementar su energía; esta nueva adaptación fue entregada al grupo de funk-soul The Isley Brothers, quienes la publicaron como cara A en un single editado en 1962. La cara B se titulaba «Spanish Twist», algo que no es casual si tenemos en cuenta que el «Twist and Shout» de Berns se parecía mucho en ritmo y concepto musical a una canción hispana muy conocida: «La Bamba«, de Ritchie Valens. Utilizando como referencia la versión de los Isley Brothers, popularizada y definida poco después por los Beatles, han sido muchos los artistas que se han animado con este clásico; formaciones como The Kingsmen, The Searchers o Brian Poole & The Tremeloes lo han hecho con aires beat/garage rock; desde el soul también se han hecho buenas versiones, como las de The Sangri-Las o Ike & Tina Turner; las hay en tono melódico, como la de The Mamas & The Papas, Minnah Karlsson o Petra Viková & Band; y también más rockeras, como las de los Who, Bruce Springsteen o la tercera destacada de hoy, a cargo de tres buenos músicos: el batería Gregg Bissonette, el guitarrista Scott Ian (Anthrax) y el bajista y cantante Lemmy Kilmister (Motörhead). Esta versión fue grabada para el álbum «Harder and Heavier» (2010).