Dr. Feelgood. «She does it Right» / «Roxette»

Si alguno de vosotros es un apasionado de la serie «Juego de Tronos» seguro que debe conocer a un personaje de la Corte Real de Poniente llamado Ilyn Payne, que apareció en las primeras temporadas. Está interpretado por Wilko Johnson, uno de los músicos que, con su banda Dr. Feelgood, más han influido en los movimientos musicales que se gestaron en Reino Unido durante la década de los setenta. A Wilko le diagnosticaron un cáncer terminal de páncreas en el año 2012; se negó a morir en un hospital y decidió vivir los pocos meses que le quedaban de la mejor manera posible, divirtiéndose y disfrutando hasta que le llegara la muerte: «todo el mundo sabe que va a morir (…) la diferencia es que yo sé cuando ocurrirá y eso me da tranquilidad y una especie de euforia por vivir» (consultado en El Español). Aproximadamente un año después de recibir este demoledor diagnóstico, Wilko aún permanecía con vida, aunque el tumor ya era una bola de tres kilos alojada en su abdomen, donde apoyaba la guitarra durante los conciertos que seguía realizando. Perplejos por la vitalidad que mostraba, decidieron revisar su caso; para asombro de todos el cáncer ya no era tan malo, incluso se podía operar. Tras una complicada intervención, accedió a lo que antes se había negado: la quimioterapia, la reclusión en el hospital y la pérdida de su fuerza. Ya recuperado, Wilco volvió a tocar la guitarra, de esa manera tan característica, tan suya, la misma que le hizo único en su etapa con Dr. Feelgood, sin púa, percutiendo sobre las cuerdas. Esta banda aún continúa en activo, aunque ninguno de sus miembros actuales estuvo en la formación primigenia: Lee Brilleaux (voz), John B. Sparks (bajo), John Martin (batería) y Wilko Johnson (guitarra); su periodo más interesante es el que se extiende desde su creación (1971) hasta la salida de Wilko del grupo (1977), cuando grabaron álbumes tan interesantes como «Down by the Jetty» (1975), «Malpractice» (1975), «Stupidity» (1976) y «Sneakin’ Suspicion» (1977). «Roxette» y «She does it Right» son dos de sus temas más conocidos, incluidos en su primer álbum, un trabajo de R&R y R&B deliberadamente elemental, que bien podría considerarse como una pieza seminal del punk rock que estaba a punto de eclosionar de la mano de bandas como Sex Pistols o Ramones.

The Beatles. «A Day in the Life»

El 18 de junio de 2010 la casa Sotheby’s subastó el manuscrito original de «A Day in the Life», escrito por John Lennon, por la insultante cifra de 1.202.500 dólares. En la primera de las imágenes que he dejado al final de la entrada se puede leer una versión primigenia de la canción y algunas correcciones; en el reverso aparece una versión en limpio, con menos correcciones y escrita en mayúsculas. Si os fijáis en la primera imagen, la que tiene más tachones, vemos que la frase «I’d love to turn you on» («Me encantaría excitarte») debió ser añadida con posterioridad. La cadena británica de televisión BBC acabó censurando esta canción, por lo que ellos consideraron apología del consumo de drogas, algo especialmente palpable (en su opinión) en la frase que acabamos de comentar y en la que decía «found my way upstairs and had a smoke» («encontré el camino de subida por las escaleras y me puse a fumar»). A pesar de que los propios autores siempre han negado esta interpretación (Lennon llegó a decir que este tema hablaba de «un accidente y su víctima», y que se había querido llamar la atención sobre «la más inocente de las frases»), el productor George Martin («el quinto Beatle») siempre tuvo muy claro que había partes de la letra que aludían claramente a las drogas. «A Day in the Life» se tardó en grabar treinta y cuatro horas, una cantidad de tiempo excesiva si lo comparamos con el álbum de debut («Please Please Me», 1963), en el que se invirtieron diez horas en total. En una entrada anterior, la dedicada a la melodía «With a Little Help from My Friends«, calificábamos el álbum «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band«, del que forman parte ambos temas, como un trabajo precursor de lo, poco después, vendría en denominarse rock sinfónico. Si hay un tema progresivo en este Lp, por su duración, por la ausencia de estribillo, por sus cambios y desarrollos musicales, por esos elementos psicodélicos del final y por la utilización de una orquesta formada por cuarenta músicos, ese es «A Day in the Life». Para la revista Rolling Stone es la mejor cancion de los de Liverpool; en cualquier caso, es su obra más compleja y con la que alcanzaron la plena madurez. Para concluir, os voy a invitar a que escuchéis la versión que realizó el guitarrista Jeff Beck, incluida en su álbum «Live at Ronnie Scott’s» (2008) y en la película musical «Across the Universe» (2007).

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Burning y Luz Casal. «Corre conmigo»

Casi todos a los que nos gusta la música tenemos el recuerdo de haber perdido algún concierto de esos a los que pudimos y debimos ir. Hace algo más de un año mi hermano me preguntó si me apuntaba a una actuación de Burning, que se iba a celebrar en Madrid como homenaje a los cuarenta años en activo de esta banda; al parecer, se esperaba que hubiera muchos invitados, olía a noche de las buenas. Los meses pasaron y mayo se nos echó encima sin que nadie se hubiera preocupado de comprar las entradas a tiempo. Por supuesto, el concierto fue un éxito; por el escenario pasaron músicos como Luz Casal, Álvaro Urquijo y Ramón Arroyo, Bunbury, Josele Santiago o Carlos Tarque. También se grabó un disco doble, titulado «Vivo y Salvaje», con las canciones de aquella noche (aquí lo podéis escuchar), así como un documental («Noches de Rock’N’Roll») dirigido por Fernando Colomo. Los afortunados pudieron disfrutar con los Burning de siempre: «Jim Dinamita», «Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?», «Johnny B. Goode», «No pares de gritar» o «Una noche sin ti«, con ese precioso homenaje a los Stones y a Eric Burdon, que aquella noche contó con la participación del líder de M-Clan, Carlos Tarque (ésta es la versión de aquel día). Pero también se escucharon temas más recientes, de su último disco de estudio («Pura sangre», 2013), como «Willie Dixon», «Águilas», «Dolor», «Bestia Azul» o la balada «Corre conmigo», un tema compuesto por Johnny Cifuentes, el único componente que aún queda de esta banda, creada en 1974 -tal y como puede leerse en su página web-, «con los últimos coletazos del régimen, cuando el barrio madrileño de la Elipa era más barrio de lo que nunca ha sido, entre los discos de estraperlo de los Rolling Stones y Deep Purple». El cantante Toño Martín falleció el 9 de mayo de 1991, mientras que el guitarrista Pepe Risi lo hizo exactamente seis años después, en 1997, también un 9 de mayo. No podía ser de otra manera, el 9 de mayo de 2015 fue la fecha elegida para este merecido homenaje. «Corre conmigo» contó aquella noche con la interpretación de Luz Casal. Al final de la entrada os dejo también la versión de estudio incluida en «Pura sangre» y otra perteneciente a un concierto en Radio 3, ambas sin Luz Casal.

Las Cinco Canciones de Begoña (V): «Wish you Were Here» (Pink Floyd)

Begoña ha querido acabar las cinco canciones de su vida con el «momento cuelgue», en recuerdo de todos aquellos momentos de ensimismamiento reflexivo, de una época en la que paladeábamos la música con los cinco sentidos, piezas largas que no nos conformábamos con escuchar, las sentíamos, nos imaginábamos las virguerías de nuestros músicos preferidos y algunos, con la ayuda psicodélica necesaria, hasta eran capaces de saborearlas y olerlas. Pink Floyd era perfecto para estos viajes, así que nos despedimos con «Wish You Were Here«, un super-clásico de los británicos. Han sido cinco días muy bonitos, llenos de fuerza y pasión por la música y por la vida, muchas gracias por haber compartido con nosotros estas cinco canciones, esas cinco porciones de tu vida. Un beso muy fuerte.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es.

Momento cuelgue
«Salvajes, trankis o flipadas… muchas. Esos álbumes de tantos grupos buenos con temas largos, tan elaborados, y tener todo el tiempo del mundo para escucharlos. A la memoria, una tarde larga de lluvia, en una peña y con cierta peña cargadita, escuchando los LPs «Animals» y «The dark Side of the Moon» de Pink Floyd, entre otros grupos. Con el tiempo fuimos pasando a colgaduras reales y denuncia, impactante «The Wall». Me cuesta elegir linda evasión o cruda realidad. «Wish you were here», a medio camino, esa letra siempre.

Para una sexta canción añadiría el «momento niños» y, sin duda, sería alguna de Asfalto, mini-cuentos que te hacen muy fácil transmitirles temas de actualidad; tal vez en otra ocasión. Ni las mejores, ni las únicas, ni las preferidas, me han dado mucho como otras tantas. Musas que a ellos les inspiran y a nosotros nos dan vida».

 

Las Cinco Canciones de Begoña (IV): «No Surrender» (Bruce Springsteen)

Hace unos meses me preguntó Begoña si me apuntaba al concierto de Bruce Springsteen que se iba a celebrar en Madrid. Me apetecía ir, por supuesto, pero había alguna cosa que no terminaba de convencerme: el posible estado de forma de «El Jefe» -aunque me han dicho que, a sus 66 años, está hecho un chaval-, la acústica del estadio Santiago Bernabéu -algo que, al parecer, acabó dando algún problema- y, sobre todo, el precio; sin embargo, Begoña trató de convencerme que no era un espectáculo caro, dada la duración del evento (tres horas o tres horas y media), la calidad de la puesta en escena, los músicos que le suelen acompañar y, por supuesto, la entrega y la profesionalidad del Boss. En algún blog amigo comenté que me había equivocado porque experiencias así no tienen precio. Bruce Springsteen y su tema «No Surrender», una canción de juventud, vital e idealista, ilustra muy bien el «momento impulso» de nuestra protagonista de esta semana, un buen ejemplo de la fuerza que transmite el rock.

Momento impulso
«La rebeldía y la fuerza del rock siempre han sido un impulso para volar y seguir… «Run to the Hills» de los Maiden, «Resistiré» de los Barones, «Rocking in the Free World» de Neil Young, Pati Smith … y muchos grupos españoles. Ya de mayorcita, en momentos difíciles, me he nutrido bastante cantándome «No Surrender», de Bruce. Aunque tengo otras favoritas, mas rabiosas, reconozco haber tirado de ella como un mantra, un amuleto buscado en jodidos momentos sostenidos para ponerme las pilas. No era yo demasiado Brucera, pero fue ir a un primer concierto y me enganché de tal modo que ya voy a por el tercero».