Las Cinco Canciones de Eduardo Cano (I): «The Sounds of Silence” (Simon & Garfunkel)

Hay personas que irradian bondad, a las que miras a la cara y te reconfortan porque piensas que nunca podrá salir nada malo de ellas. Eduardo entra en esa categoría. Ir a Granada siempre es un placer, más aún si la familia Cano te invita a su casa; me imagino que comprendéis lo que quiero decir, seguro que la mayor parte de vosotros habéis sido convocados a alguna comida o cena de esas donde todo es rígido y acartonado, incluyendo la hospitalidad del anfitrión. Ese no es el caso de nuestro invitado de esta semana en «Las Cinco Canciones de tu Vida», porque te hace sentir como en tu propia casa pero con sus discos y sus guitarras. Al igual que Begoña -a la que ya conocéis tras su paso por esta sección-, Eduardo es uno de mis más antiguos seguidores, de mi primera época en facebook. Al contrario del protagonista de hace quince días, Whatgoesaround, los comentarios que Eduardo ha preparado para cada canción son muy breves, tal vez por timidez porque os puedo asegurar que sabe escribir y muy bien; su libro de relatos breves, titulado Historias absurdas para gente absurda, es interesante, atrevido y muy entretenido. Esta semana Eduardo comparte con todos nosotros sus recuerdos y sus canciones, temas rockeros, baladas, folk y música brasileña. Comenzamos con uno de los clásicos de Simon & Garfunkel, «The Sounds of Silence», incluido en el primer álbum del dúo: «Wednesday Morning 3 A.M.» (1964), posteriormente reeditado como single con nuevos arreglos; su letra es preciosa, como bien señala Eduardo, fue escrita por Paul Simon tras el asesinato de John F. Kennedy.

«Fue la primera canción que escuché de este grupo y a partir de ahí me enganché a él. Además, las versiones que se han hecho en castellano también me parecen muy buenas. Me gusta su letra y significado».

The Byrds. «You’re Still on my Mind»

Nos ocupamos hoy de «You’re Still on my Mind», tema del vocalista y cantante de country Luke McDaniel, incluido en el sexto álbum de estudio de los norteamericanos The Byrds, banda que con su primer álbum, «Mr. Tambourine Man» (1965), logró fusionar el folk de Bob Dylan con los elementos característicos del rock, dando lugar a un nuevo sub-género conocido como folk-rock. Sus siguientes trabajos, aún siendo muy interesantes, no lograron estar a la altura del primero; utilizando su base característica pop-rock, trataron de acercarse a otros estilos como la psicodelia y, de manera tímida, el country. En 1967 las desavenencias entre los miembros del grupo se hicieron insalvables; tras la publicación de «Notorious Byrd Brothers» (1968) ya sólo quedaban los dos líderes: Roger McGuinn y Chris Hillman, incluso despidieron a David Crosby, el tercer hombre fuerte de la banda, que pronto iniciaría un nuevo proyecto musical: Crosby, Still & Nash. No les quedó más remedio que incorporar a nuevos miembros: Kevin Kelley (batería) y el talentoso Gram Parsons (teclados y guitarra acústica), un músico que, pese a su temprana muerte, ha dejado una huella imborrable en la historia del country y del rock.

Aunque la idea original para el siguiente disco era otra, Parsons logró convencer a McGuinn y Hillman de que la mejor manera de llegar al público joven era fusionando el country con el rock. Con estas premisas se grabó «Sweetheart of the Rodeo«, con dos temas de Dylan -el primero y el último-, algún tema tradicional arreglado por ellos, otras versiones debidas a artistas como Merle Haggard, Woody Guthrie, Cindy Walker, William Bell, The Louvin Brothers o el ya mencionado Luke MacDaniel; y un par de canciones compuestas por Gram Parsons. Aquí os dejo un enlace a River of Country, donde el compañero Eduardo se ha ocupado de este disco, probablemente el álbum fundacional del country-rock, al menos por la relevancia que tuvo; sin embargo, según algunas fuentes, el primer disco de country rock fue, en realidad, el titulado «Safe at Home«, publicado unos meses antes por The International Submarine Band; ¿sabéis quién fue el creador de este grupo?, es bien fácil: Gram Parsons.

Canned Heat / Eddie and the Hot Roads / Bachman-Turner Overdrive. «Wooly Bully»

El «Hully Gully» fue un baile muy popular en los años sesenta, una variante del rock & roll de pasos sencillos y rápidos en el que no se producía contacto físico (aquí lo podéis ver). Con la mente puesta en ese baile, Domingo «Sam» Zamudio, un tipo peculiar, ataviado con un turbante y acompañado de un grupo denominado The Pharaohs -imagino que en alusión a los disfraces que solían utilizar en el escenario-, se presentó en el estudio de grabación con una canción titulada «Hully Gully» que, en principio, fue rechazada por existir otra de título similar; Sam modificó la canción, puso una letra absurda, imposible de comprender, que llegó a ser vetada en algunas emisoras de radio al entender que ese mensaje inconexo tal vez ocultara una intención de carácter erótico o sexual. El nuevo título sería «Wooly Bully», tan incomprensible como la propia canción; para algunos un tipo de saludo, para otros el nombre del gato de Sam y, para la mayoría, una expresión caprichosa que encajaba bien con una melodía rocanrolera bien aderezada con salsa picante chicana, no en vano Sam tenía ascendencia mejicana. Aquí tenéis el original a cargo de Sam the Sam and the Pharaohs. El tema fue todo un éxito y, como suele ocurrir en estos casos, las versiones no se hicieron esperar: Jim Reeves, The Defenders, The Ventures, Sha Na Na, hasta los psicodélicos Love jugaron con ella; dado el espíritu fronterizo de la canción, tampoco pueden faltar las versiones tex-mex, como la de Ry Cooder, así como las más pegadas a los ritmos africanos, como la de Osibisa. El pub rock y el punk también quisieron hacer suya esta melodía; véase, por ejemplo, la adaptación de Joan Jett o, sin ir más lejos, la segunda destacada de esta entrada. Las tres versiones protagonistas de hoy tienen todas algo en común, podría decirse que son algo así como temas bastardos de sus respectivos grupos; la primera de ellas pertenece a los californianos Canned Heat, fue incluida en su quinto álbum de estudio («Future Blues», 1970) pero, como bonus track, en la reedición que se hizo en el año 2000. La segunda es la del grupo de pub rock Eddie and the Hot Roads que, aunque es cierto fue publicada como single en 1976, sólo apareció en las reediciones que se hicieron de su primer Lp («Teenage Depression», 1976). El tercer vídeo, el único que he podido encontrar, es de los canadienses Bachman-Turner Overdrive; su «Wooly Bully» formó parte de una recopilación del año 2012 titulada «40th Anniversary (Deluxe Edition)». De las versiones españolas nos ocuparemos en otra ocasión.

The Moody Blues. «Melancholy Man»

Ya es la tercera vez que asoman por aquí los Moody Blues, banda británica muy conocida gracias a su segundo disco, «Days of Future Passed» (1967), del que nos hemos ocupado a través del clásico «Nights in White Satin«; el otro tema incluido en este blog es «The Voice«, perteneciente a su álbum «Long Distance Voyager» (1981), ya sin Mike Pinder a los teclados, sustituido por el suizo Patrick Moraz. Entre ambos trabajos de estudio encadenaron una serie de discos muy interesantes: «In Search of the Lost Chord» (1968), «On the Threshold of a Dream» (1969) y «To our Children’s Children’s Children» (1969), en los que sustituyeron la orquesta de «Days of Future Passed» por el mellotron, tan característico de esta banda, y por los recursos técnicos propios del rock progresivo. Toda esta complejidad la trataron de simplificar en sus siguientes trabajos, sobre todo pensando en poder incluir estos nuevos temas en las actuaciones en directo sin que desmerecieran respecto de lo grabado en estudio. Así se gestó «A Question of Balance», grabado entre enero y junio de 1970 en los estudios West Hampstead de Londres para el sello discográfico Decca; fue publicado ese mismo verano, alcanzando el número uno en la lista de Reino Unido y el número tres en la de los Estados Unidos. A mí me parece un álbum muy interesante (aquí lo podéis escuchar), con mucha presencia de elementos acústicos y un cierto aroma folk-rock que impregna el sustrato progresivo, elegante y melódico, propio de esta formación. El corte más conocido es «Question«, compuesto por el guitarrista Justin Hayward, que llegó a ser comercializado como single. Sin embargo, yo os voy a proponer la penúltima canción de la cara B, la titulada «Melancholy Man», obra del teclista Mike Pinder, un tema triste, con una letra sugerente y poética que, desde mi punto de vista, luce esplendorosamente en directo; quizás no suene tan bien como el original de estudio, donde los arreglos tal vez le resten algo de fuerza y expresividad, justo lo contrario que consiguieron con esta preciosa interpretación en el Festival de la Isla de Wight (edición de 1970).

Fleetwood Mac. «Like it This Way»

Para muchos aficionados a la música Fleetwood Mac es el grupo de Stevie Nicks, también de Lindsey Buckingham, Christine McVie, John McVie y Mick Fleetwood, la formación responsable de «Rumours» (1977), el excelente álbum de pop-rock con el que esta banda se encumbró. Sin embargo, los inicios de esta formación no tienen nada que ver con el sonido AOR que acompaña a este grupo desde mediados de los setenta; incluso podríamos hablar de dos Fleetwood Mac porque sus primeros discos son de blues, dentro de los parámetros estilísticos de lo que se ha venido en denominar british blues. De hecho, el origen de Fleetwood Mac está intimamente ligado a otra de las bandas pioneras del blues británico, la de John Mayall y sus Bluebreakers, lo más parecido a una academia de blues para jóvenes talentos; por esta banda pasaron músicos como Eric Clapton, Mick Taylor, Jack Bruce, Aynsley Dunbar, Harvey Mandel o tres de los fundadores de Fleetwood Mac: Peter Green (guitarra y voz) y los ya mencionados John McVie (bajo) y Mick Fleetwood (batería), los dos únicos integrantes de la formación inicial que continuaron con los nuevos Fleetwood Mac; la formación se completó con dos guitarristas más: Jeremy Spencer y Danny Kirwan, quien acabaría compartiendo los papeles de compositor, cantante y primera guitarra con Peter Green. Grabaron su primer álbum de estudio -homónimo- en 1968, después vendrían los titulados «Mr. Wonderful» (1968) y «Then Play On» (1969); a partir de 1970 el LSD comenzaría a hacer estragos: primero abandonó Peter Green, más tarde lo harían Spencer y Kirwan. Uno de los últimos eventos en el que intervino la formación original, al menos de los que se guarda registro, fue el celebrado en el Tea Party de Boston durante los días 5, 6 y 7 de febrero de 1970; quince años después se grabó un Lp con el título de «Live in Boston», un disco modesto, con apenas siete canciones, que acabaría dando lugar a una reedición más lujosa, con tres Cds en los que se recogieron todos los temas interpretados en el Tea Party. Me parece una excelente manera de acercarse a los Fleetwood Mac bluseros; los compañeros de Rockliquias han tenido la generosidad de compartir esta obra, imprescindible para la historia del british blues. Como os podéis imaginar, no ha sido nada fácil elegir una canción; finalmente he optado por «Like it This Way», compuesta por Kirwan, porque -al menos desde mi punto de vista- contiene uno de los mejores diálogos guitarreros que he escuchado hasta ahora; no se trata del típico pique o lucimiento entre guitarras gemelas, más bien es una animada conversación en la que casi puedes escuchar las palabras, uno de esos momentos mágicos que, de vez en cuando, nos ofrecen los directos. En este vídeo, con peor sonido, podéis ver a los músicos interpretando este tema.

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