Chuck Berry / Emmylou Harris / New Riders of the Purple Sage. «You Never Can Tell»

Una de las escenas más famosas y reconocibles en la obra de Quentin Tarantino es la del baile entre Vincent (John Travolta) y Mia (Uma Thurman), de la película «Pulp Fiction» (1994); aquí podéis recordarla, mientras que este interesante vídeo nos muestra cómo fueron los momentos previos a la escena así como su filmación, en la que se puede ver a Tarantino bailando y disfrutando con la canción (a partir del minuto dos). Sin embargo, esta secuencia llegó a peligrar, y a punto estuvo de no ser incluida en la película ante las dudas que tenía Uma Thurman para estar a la altura de John Travolta, mucho más familiarizado que ella con las escenas de baile. Como bien sabéis todos los aficionados al cine, una de las principales señas de identidad del estilo Tarantino es el uso habitual de elementos e influencias procedentes del cine clásico y de género, esta secuencia no es una excepción; buena parte de críticos cinematográficos coinciden en señalar, como fuente de inspiración, a una de las escenas de «Band à Part» (1964), de Jean-Luc Godard; otros mencionan al clásico de Federico Fellini «Ocho y Medio» (1967); incluso hay quien menciona una escena de una película de dibujos animados: «Los Aristogatos» (1970). El famoso baile entre Thurman y Travolta se hizo al ritmo de Chuck Berry, en concreto de su tema «You Never Can Tell», compuesto por el norteamericano cuando estaba en prisión tras ser declarado culpable de un delito sexual; fue incluido en el álbum «St. Louis to Liverpool» (1964) y nos habla de la vida cotidiana de dos jóvenes recién casados. Antes de presentaros las tres versiones de hoy, me gustaría indicar que existen bastantes más, varias en el ámbito del country y el country-rock (Waylon Jennings & Jessi Colter, Billie Jo Spears, John Prine o Loggins & Messina), otras son más cercanas al R&B (Ronnie Lane), algunas más rockeras (Status Quo, Bog Seger, Bill Wyman o Bruce Springsteen), incluso las hay próximas al punk (The Morlocks) o en español (una adaptación muy interesante que me reservo para otra ocasión). En cuanto a las tres destacadas de hoy, vamos a comenzar por la del autor, Chuck Berry, pero no con el original de estudio sino con una interpretación en directo sensacional. Las otras dos también son en vivo; la segunda a cargo de Emmylou Harris, que incorporó este tema a su álbum «Luxury Liner» (1976); la tercera es la del grupo californiano de country-rock New Riders of the Purple Sage, que  llegó a contar entre sus miembros con algunos músicos de Grateful Dead, entre ellos Jerry García, la canción apareció publicada en su octavo disco de estudio: «New Riders» (1976).

Yes. «The Gates of Delirium»

En 1973 se publicaba «Tales from Topographic Oceans», el sexto álbum de Yes, banda de la que ya hemos dado cuenta en tres ocasiones, a propósito de los temas «Mood for a Day«, «Close to the Edge» y «Don’t Kill the Whale«. Rick Wakeman nunca se sintió a gusto en un proyecto controlado por el espiritual Jon Anderson, incluso llegó a decir: «No puedes tocar lo que no entiendes, y yo no entendía nada de este disco». Obviamente, Rick abandonó para continuar su carrera en solitario y, tras la negativa de Vangelis, la plaza de teclista fue a parar al suizo Patrick Moraz, un músico que introdujo el equilibrio que Yes necesitaba en aquella época, además de un cierto aroma clásico y jazzístico que, de manera suave, casi imperceptible, se incorporó al disco que grabarían después del controvertido «Tales from Topographic Oceans»; lo titularon «Relayer» (1974). En algunas ocasiones menos es más; Patrick Moraz no parecía un recambio tan espectacular como Rick Wakeman, sin embargo fue determinante en el sonido de este disco y, además, permitió algo que, a la postre, resultó mágico: Steve Howe asumió el protagonismo, y de qué manera … Ya os he comentado en alguna ocasión que es mi guitarrista preferido (junto con Jimi Hendrix) y probablemente lo sea por este disco, un álbum con tres canciones: «Sound Chaser«, «To Be Over» y «The Gates of Delirium». La primera es una pieza enérgica, por momentos caótica, que arranca con bajo y batería hasta que Steve Howe, a partir del minuto tres, construye un maravilloso solo de guitarra al que, a partir del minuto ocho, dan relevo los teclados de Patrick Moraz. «To Be Over» es una canción tranquila, suave, sin excesivos contrastes, mientras que «The Gates of Delirium» es una suite majestuosa, que comienza con una parte atmosférica, a modo de presentación, donde se mezclan efectos y donde todos los músicos contribuyen; entre el minuto dos y el ocho, aproximadamente, hace su aparición la parte cantada, un fragmento épico que da paso a un incremento de ritmo, donde los cambios se suceden muy deprisa, donde todo parece muy complejo y a la vez muy sencillo, una fase alocada, virtuosa, Yes en estado puro; hacia el minuto trece se relaja la tensión y vuelve a tomar protagonismo la guitarra, hasta que llegamos al minuto 16:07, cuando comienza el fragmento conocido como «Soon», una bellísima pieza, uno de los momentos mágicos que ha dado el rock, con Steve Howe a la steele guitar y Jon Anderson luciendo su característica voz castrati. Esta parte, «Soon», es uno de los clásicos de Yes; aquí lo podéis escuchar en su edición como single y aquí en un directo del año 1975.

Buddy Holly / Humble Pie / The Knack. «Heartbeat»

Entre el 24 de febrero de 1956 y el 10 de septiembre de 1958, Buddy Holly grabó, en el estudio que el productor Norman Petty tenía en Nuevo México, buena parte de sus temas más famosos. En la entrada dedicada a la canción «Everyday«, comentaba que llegó a firmar dos contratos discográficos: uno con Brunswick, reservado para sus trabajos con The Crickets, y otro con Coral, en solitario, donde grabó melodías tan conocidas como «Peggy Sue», «Not Fade Away», «Rave On», «Words of Love», la mencionada «Everyday» o «Heartbeat», escrita por Bob Montgomery y Norman Petty, y grabada el 25 de mayo de 1958 con la colaboracion de Tommy Allsup (guitarra eléctrica), Jerry Alison (batería) y Joe Mauldin (contrabajo), compañeros en The Crickets; fue publicado en single, con «We all Right» en la cara B. La mayor parte de las versiones que se han hecho de «Heartbeat» no llegan a alcanzar, desde mi punto de vista, la magia de esta grabación original; es el caso, por ejemplo, de las de Tommy Roe, Herman’s Hermits o la muy conocida de Bobby Vee; aún más dulces son las propuestas de Skeeter Davis o Connie Francis. Sin embargo, apenas un año después del lanzamiento de Buddy Holly con el sello Coral, se publicaba una versión bien diferente a todas las que acabo de nombrar, me refiero a la de los ingleses Humble Pie, con Steve Marriott y Peter Frampton a la cabeza; se incluyó en su segundo álbum de estudio («Town and Country», 1969), un trabajo de folk-rock aún alejado del sonido hard rock que caracterizaría a esta banda en sus siguientes discos; con todo, endurecieron el «Heartbeart» original gracias a un excelente trabajo con las guitarras. La tercera versión destacada va a ser la del grupo de power pop The Knack, bien conocido a través de su gran éxito «My Sharona«, una canción que fue disco de oro y que llegó al número uno en las listas de éxitos; eso ocurría en 1979, cuando se publicaba este single y el primer álbum de estos estadounidenses («Get the Knack»), cuya cara B contenía una versión de «Heartbeat», situada inmediatamente después de «My Sharona». Finalizo con un bonus track, también singular, debido al grupo indie de twee pop Black Tambourine, formado en Washington (EE.UU.) durante 1989 y disuelto unos pocos años más tarde.

Las Cinco Canciones de Eduardo Cano (IV): «Esclavo de la ira» (Avalanch)

Cuarto tema de Eduardo y cuarta letra a la que merece la pena le prestemos toda nuestra atención, especialmente aquellos de vosotros que, en algún momento de vuestra vida, os habéis sentido mal por no haber podido decir adiós, por haber aplazado sine die esa conversación siempre pendiente, por sentir la irreversibilidad de la muerte. «Esclavo de la ira» es una emotiva balada heavy, escrita por Juan Lozano y Alberto Rionda para el primer disco («La Llama Eterna», 1997) de la banda Avalanch; me encanta cómo entra la guitarra en el minuto 3:05, como si fuera un puñal. Ya os adelanto que cualquier día de estos volverá aparecer este grupo por aquí, con un tema de corte épico e histórico.

«Este grupo es de heavy metal asturiano. Esta canción narra la desesperación de alguien a quien se le ha muerto algún ser querido, casi sin despedirse. Me recuerda a mi madre, que murió de pronto y no me dio tiempo a decirle ni siquiera un adiós».

 

Las Cinco Canciones de Eduardo Cano (III): «La Torre de la Vela» (091)

La Universidad de Granada es una de las preferidas por los estudiantes extranjeros para realizar sus estancias Erasmus; la verdad es que no me extraña porque, independientemente de la calidad científica y humanística que ofrecen nuestros compañeros docentes, la ciudad no puede ser más atractiva para quien desee venir a aprender a nuestro país y, además, pasarlo bien en una de las ciudades más bellas que hay en España. Ignoro si existía el programa Erasmus cuando Eduardo realizó sus estudios universitarios, desde luego lo que no existía es el famoso «botellódromo», uno de los más conocidos y de los últimos en desaparecer. Sea como fuere, en los ochenta y noventa la banda granadina 091 era una de las protagonistas entre la gente joven de aquella ciudad. Otro de esos grupos de rock que merecen ser más conocidos de lo que son fuera de su territorio natural; el tema que ha elegido Eduardo no puede ser mejor: «La Torre de la Vela», en clara alusión a la Alhambra granadina.

«Me traen recuerdos de cuando empezaba a salir de marcha con los amigos. Además en Granada, por su puesto, la pinchaban mucho, ya fuera en pubs o en fiestas de universidad».