Simon & Garfunkel / Yes / Lucy Wainwright Roche. “America”

Del cuarto disco de Simon & Garfunkel, titulado “Bookends” (1968), nos ocupamos en la entrada dedicada al tema “A Hazy Shade of Winter”. En este álbum conceptual, una especie de viaje existencial desde la infancia hasta la vejez, se incluyen temas tan conocidos como el que acabo de citar, “At the Zoo”, “Mrs Robinson”, “Fakin’ it” o “America”, canción que fue utilizada para la campaña presidencial del candidato Bernie Sanders en las primarias del Partido Demócrata estadounidense, celebradas durante el año 2016 (aquí podéis ver el vídeo); por supuesto, se solicitaron los permisos oportunos y, tanto Paul Simon como Art Garfunkel, estuvieron de acuerdo para que se utilizara la canción con este propósito. Compuesta por Paul Simon a partir de sus recuerdos tras un viaje, realizado en 1964 junto a la que entonces era su novia, Kathy Chitty, esta melodía narra la aventura americana vivida por dos jóvenes enamorados, mientras hacían autoestop por carreteras americanas, fumaban, se recreaban con el paisaje y se aburrían, desmitificando de alguna manera el ideal del sueño americano que todos deseaban perseguir y conseguir; en esta página tenéis unas cuantas opiniones y elucubraciones en torno a la letra de esta canción.

Aunque “America” fue publicada en 1968, en el ya citado “Bookends”, Paul Simon ya había grabado una demo en 1965; un ingeniero de sonido (Stu Francis, de Radio Luxemburgo) pasó las cintas grabadas en aquella sesión a un grupo escocés francamente interesante, llamado 1-2-3 -posteriormente conocido como Clouds-. Los miembros de esta banda remodelaron la canción, la alargaron notablemente e incluyeron en ella elementos de rock progresivo, en una época en la que este género aún estaba en período seminal; en este vídeo, grabado en 1967 en el Club Marquee de Londres, se aprecia que fue ésta, y no la versión de Simon & Garfunkel, la que utilizó la banda de rock sinfónico Yes para la versión que realizaron de esta canción, interpretada en directo durante sus giras de 1970-1971 y, finalmente, incluida en el álbum colectivo “The New Age of Atlantic” (1972) y en el recopilatorio “Yesterdays” (1975), así como en reediciones posteriores de otros discos de Yes. Entre las versiones de Simon & Garfunkel y la de Yes también se publicaron otras, como las de Hamilton Camp, Bert Sommer o Paul Desmond. Ya en este siglo, también se han atrevido con esta canción músicos como David Bowie, Josh Groban, Grassmasters, Sting, Andrew Johnson o First Aid Kit’s (con el reconocimiento de Paul Simon, que puede verse al final del vídeo). Para acompañar a Simon & Garfunkel y a Yes, he elegido la bonita interpretación que nos dejó Lucy Wainwright Roche, recogida en el primer álbum de estudio (“Lucy”, 2010) de la cantautora estadounidense.

Deep Purple. «Son of Alerik»

Deep Purple es una de las bandas en activo más veteranas del panorama roquero internacional. Se formó en 1968 y, desde entonces, no han sido pocos los cambios que ha experimentado este quinteto, diferentes alineaciones que suelen ser etiquetadas como “Mark I”, Mark II”, etc. Sin embargo, hubo un período, entre 1976 y 1984, en el que la banda no existió, ya que fue disuelta en 1976, cuando el vocalista David Coverdale comunicó a sus compañeros Ian Pace y Jon Lord, los únicos que aún quedaban de la formación original, que abandonaba el grupo para iniciar un proyecto en solitario. Era la crónica de una muerte anunciada, el final de una etapa marcada por las adicciones de los últimos músicos que entraron en la banda: Glenn Hughes y Tommy Bolin, éste último también tuvo que aguantar la animadversión del público inglés hacia él, que nunca asimiló la sustitución de Ritchie Blackmore por un guitarrista estadounidense. Durante ocho años, los integrantes de Deep Purple se centraron en sus respectivos proyectos musicales: Rainbow, Whitesnake, Gillan, etc. En 1980 el nombre de Deep Purple volvió a escucharse en los escenarios, aunque se trataba de una versión ilegítima del grupo, una iniciativa liderada por Rod Evans, el que fuera primer vocalista del grupo, que dio lugar a un pleito finalmente ganado por los miembros que detentaban los derechos sobre el uso del nombre de la banda.

La reunión definitiva se produjo en 1984, nada más y nada menos que con los cinco componentes del Mark II, la formación emblemática de Deep Purple: Ritchie Blackmore (guitarra), Ian Gillan (voz), Roger Glover (bajo), Jon Lord (teclados) e Ian Paice (batería). En otoño de 1984 publicaban el que fue el undécimo álbum de estudio de esta formación, un trabajo que conserva la vieja esencia hardrockera de la banda, renovada con los sonidos que fueron aprendiendo y desarrollando durante aquellos ocho años de interrupción púrpura. “Perfect Strangers” (1984), que fue como se tituló este disco, fue reeditado en 1999, añadiendo entonces un tema más que, en 1984, había sido utilizado como cara B del single “Perfect Strangers”: “Son of Alerik”. Este tema instrumental, compuesto por Ritchie Blackmore, es una de esas rarezas de las que hace tiempo nos habló el amigo Alex en su blog Rocktelegram; un enigmático tema que más bien parece el regreso a los Deep Purple de los años sesenta, cuando la componente psicodélico-progresiva tenía más peso en esta formación que el hard rock, el sonido que les hizo famosos a comienzos de los setenta.

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Il Bacio de la Medussa. «Scorticamento di Marsia (Part I,II,III,IV)»

Il Bacio della Medusa es un grupo de rock progresivo italiano creado en septiembre de 2002 por Simone Cecchini (voz, guitarra acústica), Federico Caprai (bajo) y Diego Petrini (batería, teclados); en 2003 se unieron a la banda Simone Brozzetti (guitarra eléctrica) y Eva Morelli (flauta, saxo); y, en 2005, lo hizo el violinista Daniele Rinchi. Su primer álbum, publicado en 2004, se tituló igual que la banda; y, según consta en su página web, tienen otros tres discos de estudio (“Discesa agl’inferi d’un giovane amante”, 2008; “Deus lo vult”, 2012; y “SEMEX*”, 2018), además de algunas compilaciones y álbumes en directo, como el reciente “AnimAcustica” (2020).

Volviendo a su primer trabajo, fue reeditado por BWR en 2006 y por AMS Records en 2015; ésta última es, precisamente, la grabación que podéis escuchar a través de Spotify. Si lo hacéis, en seguida os daréis cuenta que Il Bacio della Medussa es una formación que bebe de los postulados musicales establecidos por el rock sinfónico italiano durante la década de los setenta, bien representado por bandas como Premiata Forneria Marconi, Le Orme, Banco del Mutuo Soccorso o Latte e Miele. “Il Bacio della Medusa” es un disco en el que tienen cabida la fusión y la crispación crimsoniana -especialmente manifiesta cuando el saxo entra en acción-, el folk al estilo de Jethro Tull -sobre todo cuando la flauta se apodera de la composición- y esa dulzura tan característica del rock progresivo italiano, heredada de la tradición melódica italiana.

En el tema que he elegido para ilustrar esta entrada, la suite “Scorticamento di Marsia (Part I,II,III,IV), compuesta por Simone Cecchini y Diego Petrini, se pueden apreciar bastante bien estas influencias que, además, ayudan al desarrollo cambiante que nos ofrece este sorprendente y bello tema. Empezamos con un cierto tono experimental y una melodía inquietante; apenas un minuto después entran la guitarra acústica y la flauta de Eva Morelli, a lo Jethro Tull; hacia el minuto 4:07 se incrementa el ritmo, mientras toman el mando la guitarra eléctrica y la parte cantada, que se alternan en el protagonismo a la vez que la flauta ayuda a coser la melodía; en el minuto 7 comienza una nueva parte cantada -acompañada por la guitarra acústica-, al estilo de la canción melódica italiana, en la que sobresale un emotivo solo de guitarra; la parte más crimsoniana la podemos apreciar a partir del minuto 10:24, cuando los riff de guitarra eléctrica se hacen más enérgicos, alternando con los sonidos jazzísticos del saxo. En el álbum “AnimAcustica” (2020), citado anteriormente, se ha incluido una muy lograda versión acústica en directo de esta melodía (aquí la podéis escuchar).

Renaissance. “Prologue”

Renaissance es una banda británica de rock progresivo creada en 1969 que, según creo, aún continúa en activo, con la vocalista Annie Haslam al frente. Ya hablamos de ellos en una entrada anterior, publicada en mayo de 2016; entonces decíamos que este grupo se había formado tras la disolución de The Yardbirds, banda que dio lugar a los míticos Led Zeppelin y a una de las formaciones más delicadas y sensuales que ha dado el rock sinfónico: Renaissance. Tras un período inicial, en el que grabaron dos discos, reestructuraron el grupo para dar entrada a la formación más reconocida por los aficionados del género: Rob Hendry (guitarras), John Tout (teclados), Jon Camp (bajo), Terence Sullivan (batería) y, por supuesto, la inigualable Annie Haslam, el verdadero signo distintivo de esta formación, que parece querer acariciarnos con su cálida y privilegiada voz. “Prologue” (1972) fue el tercer álbum de estudio de Renaissance, aunque a menudo se le considera como el primero porque, como ya hemos comentado, fue con el que se inició el ciclo de álbumes más representativo de la banda, con su formación clásica. Sin embargo, resulta paradójico que los temas estén compuestos por dos antiguos miembros del grupo, Michael Dunford y Jim McCarty, con el concurso de la letrista Betty Thatcher.

Según señala Javier Herrera en la web La Caja de Música, “el método de trabajo era curioso: Thatcher enviaba poemas por correo a McCarty, quien los musicaba; posteriormente el proceso se invirtió, y Dunford enviaba partituras y cintas a Betty Thatcher por correo, quien escribía las correspondientes letras. De esta manera nació ‘Prologue’, la primera joya”. Estamos ante un excelente álbum de rock sinfónico, en el que también predominan elementos procedentes de la música clásica, el jazz e incluso los ritmos latinos y orientales; en lo instrumental, destacan los teclados, protagonistas de este disco junto con la voz de Annie Haslam. El resultado final es una experiencia sensitiva que no os deberíais perder (aquí podéis escuchar el disco), con canciones tan buenas como “Rajah Khan”, “Kiev” o la que da título al disco, la misma que hemos elegido para encabezar esta entrada. Comienza con unos acordes de piano clásico, a los que pronto se incorporan los otros instrumentos para construir la melodía, cuya parte vocal no está cantada sino tarareada, un bellísimo y magistral tarareo, un recurso vocal difícil de olvidar. En este directo de 1977 podéis ver a Renaissance interpretando esta canción; también lo podéis hacer en éste otro, más reciente, en el que el tarareo ya no tiene aquella vieja magia setentera.

Asia. “Heat of the Moment”

A los músicos, como a casi todo el mundo, les gusta el dinero, pero probablemente más aún sentirse vivos, admirados y queridos. A finales de la década de 1970, ir con pantalones de campana y melenas, mientras se ejecutaban complejas piezas musicales que formaban parte de sesudas obras conceptuales, no parecía algo que estuviera ya de moda; entonces se llevaban las camisetas de tirantes rotas, los peinados de colores con crestas y las canciones hechas con dos acordes y mensajes tan eruditos como “Never Mind the Bollocks”. Del final de la época dorada del rock progresivo hemos hablado en entradas anteriores; el punk arremetió contra este estilo de manera inmisericorde, por considerarlo elitista, pretencioso, poco divertido y, también, porque se pensaba que habían convertido al viejo R&R en un monstruo, que ya en nada se parecía a aquellas composiciones, sencillas y vitales, de los pioneros de este estilo. En este contexto de desmantelamiento del rock progresivo, cada grupo y cada músico de este género intentó hacer lo que buenamente pudo; algunos, como los protagonistas de nuestra entrada de hoy, decidieron refugiarse en el AOR, un estilo con mucho tirón popular en aquella época, que aún siendo muy comercial, conservaba algunas de las viejas esencias del hard rock y el rock sinfónico de los años setenta.

Cuando dos miembros de Yes (Steve Howe y Geoff Dones), uno de King Crimson (John Wetton) y otro de Emerson, Lake & Palmer (Carl Palmer) se unieron, en 1981, para formar un nuevo grupo llamado Asia, muchos aficionados al rock progresivo pensaron que este supergrupo salvaría al género y le pondría en el lugar que merecía; nada más lejos de la realidad, el primer disco de esta banda (“Asia”, 1982) era un álbum de AOR bastante comercial, que disgustó tanto a estos seguidores como gustó al gran público. De la vieja esencia de Yes, King Crimson y ELP quedaba poco más que la portada, diseñada por el artista de cabecera de Yes: Roger Dean. Para desesperación de los “progresivoadictos”, fue un gran éxito de ventas, en particular el tema titulado “Heat of the Moment”, con el que se iniciaba el álbum, compuesto por John Wetton y Geoff Downes. Con la perspectiva que nos ofrece el tiempo, y ya sin los condicionamientos y prejuicios de la época, sólo hay que escuchar el disco una vez (aquí lo podéis hacer) para darse cuenta de que es un excelente trabajo, como también lo fue su segundo Lp (“Alpha”, 1983), que recoge otro de los clásicos de esta ya longeva formación: “Don’t Cry”, al que también dedicamos una entrada hace tiempo. Finalizo con un pequeño guiño a mi admirado Steve Howe; no os perdáis este directo de 1983, en el que sobresale un excelente solo de guitarra de este músico.