Kris Kristofferson / Janis Joplin / Grateful Dead. «Me and Bobby McGee»

 «Definitivamente expresaba la idea de que la libertad es una espada de doble filo. A menos que hayas perdido todo -y, por cierto, yo no lo he perdido todo- no eres libre. Si tienes una familia no eres tan libre como si estás solo. Pero nadie quiere estar solo. No me hago la ilusión de que soy libre. Estoy encadenado a una gran cantidad de cosas. Pero no quiero liberarme de mi familia, de mi hogar, y de la gente que quiero. Me gustan las responsabilidades que me impiden ser libre«.

Estas palabras expresan la opinión de Kris Kristofferson a propósito de una de las frases más recordadas de la música popular: «Freedom’s just another word for nothin’ left to lose» que, como muchos de vosotros ya sabéis, pertenece al tema «Me and Bobby McGee», compuesto en 1969 por Kris Kristofferson, con la colaboración de Fred Foster (aquí podéis ver su letra). En aquella época Kris tenía muchos problemas familiares y con el alcohol, se ganaba la vida escribiendo canciones para otros y haciendo todo tipo de trabajos: camarero, recadero, ayudante de carpintero, incluso piloto de helicópteros de una compañía petrolífera; así lo ha contado en alguna ocasión el cantante y actor:

«Estaba trabajando en el Golfo de México, en los pozos de petróleo, pilotando helicópteros. Había perdido a mi familia debido a todos mis años de fracaso como compositor. Todo lo que me quedaba eran facturas acumuladas, la pensión alimenticia para mis hijos y mucho dolor. También estaba a punto de ser despedido porque no dejaba pasar 24 horas entre una jornada y la botella. Me parecía que había tirado todo por la borda. Pero había algo de liberación en ello: el no tener que vivir bajo las expectativas de otras personas. De alguna manera, me sentía libre«.

Un buen día, su amigo Fred Foster -productor y fundador del sello discográfico Monument Records-, le dijo qué tenía título para una canción: «Me and Bobby McKee [sic]»; Fred pensaba en su secretaria pero le hizo ver a Kris que Bobby bien podría ser un hombre o una mujer.

«Me estuve escondiendo de Fred por muchos días -cuenta Kristofferson-, pero a la vez estaba tratando de escribir aquella canción todo el tiempo que estaba volando entre Baton Rouge y New Orleans. En mi mente tenía el ritmo de una canción de Mickey Newbury, ‘Why You Been Gone So Long’, y entonces desarrollé la historia de dos jóvenes que recorren el país, como lo hicieron Anthony Quinn y Giuletta Masina en La Strada, de Fellini«.

La canción fue grabada por el cantante Roger Miller en 1969 y, desde entonces, ha sido una pieza habitual en el repertorio de los artistas country (Gordon Lighfoot, Dottie West, Johnny Cash, Waylon Jennings, Willie Nelson, etc.), como bien podéis comprobar en la entrada que Eduardo dedica a este tema en su blog River of Country. Kris Kristofferson la publicó en 1970, en su primer Lp («Kristofferson»), reeditado en 1971 bajo el título «Me and Bobby McGee»; y casi simultaneamente salió al mercado la versión más conocida de esta melodía, la de Janis Joplin, incluida en «Pearl» (1971), su álbum póstumo. Aunque Kristofferson lo ha negado en más de una ocasión («Viví con ella, dormí con ella, pero no fue una aventura amorosa. La quería como a una amiga«), siempre se ha comentado que Kris escribió esta canción pensando en ella. Según he podido leer, Janis escuchó esta canción por primera vez en la voz de Kris, una tarde-noche en la suite que la cantante tenía en el hotel Chelsea de Nueva York, después de un concierto fallido, suspendido por la lluvia; él empezó a cantar y Janis acabó uniéndose a él en el estribillo, en ese momento decidió grabar la canción, unos meses después fallecía. Tras el funeral, en la casa de Janis, tal y como nos cuenta Efe Eme, alguien puso en funcionamiento un casete y empezó a sonar «Me and Bobby McGee» en la voz de la cantante, al parecer fue un momento muy triste y emocionante, que dejó sumido en un mar de lágrimas a todos los asistentes, incluido el propio Kris Kristofferson.

Además de las versiones country ya mencionadas, también citaré otras, como las debidas a Bill Haley & His Comets, Jerry Lee Lewis, Sleepy Labeef, Joan Baez, Thelma Houston, Blind Melon, Tori Amos, Pink o nuestro Loquillo; y como tercera opción de hoy, os propongo a los californianos Grateful Dead, una versión recogida en su séptimo álbum, titulado igual que la banda y, como la de Janis Joplin, también publicada en 1971.

Mis mejores deseos para este nuevo año, que ya pugna por entrar en nuestras vidas. Si estáis disfrutando de estas fiestas en familia y con vuestros seres queridos, y en algún momento habéis pensado en lo bien que estaríais solos, recordad lo que dice esta canción: Freedom’s just another word for nothin’ left to lose.

Platero y tú. “El roce de tu cuerpo”

«Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos». Así empieza Platero y yo, la célebre narración poética de Juan Ramón Jiménez, publicada en 1914. Siempre me ha llamado la atención que un grupo de R&R aguerrido, para nada blando, decidiera llamarse Platero y tú en homenaje a una de las cumbres poéticas de la literatura española. A Platero y tú se les suele englobar en la segunda generación del rock urbano, la que se estableció después de la hegemonía de bandas como Leño, Topo, Asfalto, Cucharada, etc.; compartieron protagonismo con grupos como Los Suaves o Extremoduro, con éstos últimos incluso han realizado giras de manera conjunta. Platero y tú se formó en 1989, en Bilbao, enclave estratégico del denominado rock radical vasco (Kortatu, Barricada, La Polla Records, etc.), movimiento social, cultural y musical del que no formaron parte, aunque sí compartieron espacio durante los años en los que Platero y tú fue una banda conocida sólo en el País Vasco; eso ocurrió entre 1989 y 1992, cuando Juantxu Olano «Mongol» (bajo), Iñaki Antón «Uoho» (guitarra), Jesús García «Maguila» (batería) y Fito Cabrales «Fito» (guitarra, voz) -el último en incorporarse al grupo- tocaban, en garitos y en las fiestas de los barrios y pueblos cercanos a Bilbao, versiones de AC/DC, Leño o Status Quo, que alternaban con temas propios. Con las ganancias obtenidas en estos «bolos» grabaron su primera maqueta, en los estudios Arion de Pamplona, a la que denominaron «Burrock’nroll» (1990). Un año después, la productora barcelonesa Wellcome Records grababa con ellos su segundo disco («Voy a acabar borracho», 1991). Pero cuando realmente empiezan a ser conocidos es en 1992, con la publicación de su tercer trabajo («Muy Deficiente«, 1992), con el sello Dro, con él conseguirían llegar al mercado español. En mi opinión, es uno de los mejores álbumes del rock patrio, imprescindible para todos aquellos que gusten del rock urbano en su vertiente más limpia y rocanrolera, con temas tan buenos como «Esa chica tan cara«, «Sin solución» (con Rosendo Mercado como invitado), «No hierve tu sangre«, «Contaminamos«, «Cantalojas» (un blues con Ángel Muñoz «El Reverendo» al órgano Hammond) o «El roce de tu cuerpo», probablemente el tema más conocido del disco y uno de los más representativos del Platero y tú, canción que también podéis escuchar en esta versión en directo grabada en 1996.

Steve Hackett. «Shadow of the Hierophant»

Los discos de Genesis se suelen agrupar de acuerdo a dos categorías: los anteriores a la salida de Peter Gabriel de esta banda, orientados hacia el rock sinfónico, y los que se hicieron con Phil Collins al mando, más próximos al AOR y el pop-rock; de este asunto ya nos hemos ocupado en dos entradas anteriores, dedicadas a los temas «Firth of Fifth» y «Follow you, follow me«, cada uno de ellos representativo de estas distintas etapas. El recuento de la primera época, la más progresiva, suele concluirse con el álbum «The Lamb Lies Down on Broadway» (1974), sin embargo bien podría decirse que existe un Lp más, tan Genesis como los anteriores, por estilo y por los músicos que intervinieron en él; me estoy refiriendo al primer álbum en solitario del guitarrista Steve Hackett: «Voyage of the Acolyte«. Fue publicado en 1975, cuando Hackett aún formaba parte de Genesis, justo durante el desconcierto que se vivió tras el abandono de Peter Gabriel. Sus compañeros, Mike Rutherford y Phil Collins, quisieron acompañarle en este trabajo que, para muchos, es algo así como el álbum bastardo de Genesis. Después de «Voyage of the Acolyte» Hackett aún grabó dos discos más con este grupo, «A Trick of the Tail» (1976) y «Wind & Wuthering» (1976), que suelen considerarse como dos álbumes de transición, a modo de bisagra entre los antiguos y los nuevos Genesis. Es bien sabido que la carrera en solitario de Peter Gabriel es de las más brillantes que existen entre los músicos procedentes del rock sinfónico, pero la de Steve Hackett es tan buena como la de su compañero, aunque quizás no tan conocida; tal vez en otra ocasión podamos extendernos un poco más sobre este particular.

En lo que respecta a «Voyage of the Acolyte«, se trata de un álbum conceptual en torno al camino espiritual emprendido por un acólito en busca del conocimiento de acuerdo con el significado del Tarot, de ahí que los títulos de las canciones hagan alusión a las cartas de esta baraja. La portada del álbum, en la que se puede ver a una mujer sosteniendo una bola, probablemente una sacerdotisa ejerciendo su poder, fue diseñada por la artista brasileña Kim Poor, la que fuera esposa de Hackett durante los años 1981-2007. «Voyage of the Acolyte» finaliza con «Shadow of the Hierophant», un tema bucólico y épico al mismo tiempo, muy representativo de este excelente disco, para mi gusto su mejor corte. Prestad atención a la riqueza instrumental y a su elegancia melódica: instrumentos de viento, en particular la flauta, guitarra acústica, mellotron, campanas, guitarra eléctrica equilibrando la energía en las fases más suaves y, por supuesto, la angelical voz de Sally Oldfield, sin duda una invitada de excepción. Para finalizar, os invito a que escuchéis la versión extendida, incluida como bonus track en la reedición que se hizo de este álbum en 2005; y una interpretación en directo de este gran tema para que podáis ver en acción a Steve Hackett, incluso practicando el tapping.

¡Qué paséis una Feliz Navidad! Abrazos para todos.

Anita Ellis / Pink Martini. «Amado mío»

La entrada de hoy no tiene sentido sin los vídeos que la acompañan, uno muy conocido y otro tal vez algo menos, espero que quien tenga la autoridad para ello no retire este material. El primero pertenece a la película “Gilda”, dirigida por Charles Vidor en 1946 e interpretada por Rita Hayworth y Glenn Ford en su papeles principales, uno de los clásicos del cine negro más populares y apreciados por el gran público; para mi gusto las hay mejores en su género, incluso hay quien la ha calificado de película sobrevalorada. Gran parte de su éxito es debido a dos momentos concretos: la bofetada de Glenn Ford a Rita Hayworth y la escena en la que Rita interpreta el tema “Put the Blame on Mame”, ejecutando ese sensual, y casto, striptease de guante. Tanto en esta canción como en el tema que nos ocupa, “Amado mío”, Rita hacía playback, ya que la voz en ambos temas era la de Anita Ellis, una cantante canadiense conocida por dar voz, en temas musicales, a actrices como Vera-Ellen, Jenne Crain o la propia Rita Hayworth. “Amado mío” es una melodía compuesta por Doris Fisher y Allan Roberts para esta película, que cuenta con una versión bastante conocida, la que hizo Grace Jones para su álbum “Bulletprof Heart” (1990); existe alguna más, como la de Luz Casal, cantada en español y a ritmo de tango, sin embargo es bastante difícil encontrar interpretaciones tan sugerentes como la que nos ofrecen Anita Ellis y Rita Hayworth en la película “Gilda”, una escena que a mí me gusta más que la clásica del guante. No obstante, creo haber encontrado otra, un directo del grupo Pink Martini con la cantante Storm Large; Pink Martini es una orquesta de Oregón (EE.UU.) que podríamos calificar como vintage, que da cabida a diferentes estilos musicales (jazz, ritmos latinos, canciones populares, música de baile, etc.) con un repertorio de canciones interpretadas en idiomas diferentes; fue fundada en 1994 en torno al pianista Thomas M. Lauderdale y cuenta con bastantes músicos; la cantante es China Forbes, aunque en 2011 tuvo que ser sustituida por Storm Large debido a una operación de cuerdas vocales. Esta versión de “Amado mío” (aquí la podéis escuchar) fue incluida en su primer disco de estudio (“Sympatique”, 1997), al que seguro que volveremos en otra ocasión. Os recomiendo que prestéis toda vuestra atención al segundo vídeo destacado de hoy si queréis disfrutar con una versión arrebatadoramente sexy, no digáis que no os lo he avisado. Y recordad su nombre: Storm Large.

Love. «Alone Again Or»

Arthur Lee –para algunos el primer hippie negro, anterior incluso a Jimi Hendrix- fue un cantante, guitarrista, compositor y líder de la banda californiana Love, uno de los primeros grupos multi-étnicos que hubo en los Estados Unidos. Fue creado en 1965, bajo el nombre inicial de The Grass Roots, en torno al guitarrista Bryan MacLean y al ya mencionado Arthur Lee. Grabaron su primer álbum («Love»), con el sello Elektra Records, en 1966 y el segundo («Da Capo») un año después; en 1967 también publicaron otro disco, el titulado «Forever Changes«, el trabajo más reconocido de esta banda y uno de los mejores álbumes de rock psicodélico de la historia. Es uno de esos discos que llama la atención por su peculiar sonido; la base es folk-rock, con predominio de guitarras y voz, pero los arreglos son francamente interesantes ya que, en la grabación, participó una orquesta con instrumentos de cuerda y viento (violines, viola, violonchelo, trompeta y trombón). El resultado es sorprendente, un experimento musical atrevido, de gran calidad melódica, en el que no sobra ni una sola canción. Si nunca habéis escuchado «Forever Changes» os animo a que lo hagáis ahora, a través del enlace que he dejado, estoy seguro que, como poco, va a llamar vuestra atención. Casi todas las canciones fueron compuestas por Lee, aunque algunas de las más conocidas, como «Old Man» o la protagonista de hoy, «Alone Again Or», son obra de McLean. En esta última destaca el contraste entre la música, alegre, optimista, con predominio de las guitarras y esa bellísima trompeta con aires mariachis imposible de olvidar. El título del álbum, «Forever Changes», resultó profético; en 1968 MacLean, con graves problemas de adicción a la heroína, abandonaba el grupo; Lee decidió continuar con la banda, utilizando músicos de sesión y rehaciendo la banda. En 1996 fue arrestado por disparar al aire en una discusión vecinal, fue encarcelado por posesión ilegal de armas; falleció en 2006 aunque, al parecer, la banda aún sigue existiendo bajo el nombre de «Love Revisited«. Existen algunas versiones de «Alone Again Or», sólo os voy a proponer un par de ellas; la primera es la de UFO, banda británica de heavy metal que incluyó este tema en su álbum «Lights Out» (1977); la segunda pertenece a Calexico, un grupo fronterizo de tex-mex indie al que esta canción le viene como anillo al dedo.