«Qué harías tú si al despertar fuera un insecto en tu pared. Algo sutil, gran angular que nada cuenta y todo ve. Si al despertar siguiera allí, qué harías tú pudiendo ser la disección de un bisturí». Así empieza «La Mosca en tu Pared», un tema incluido en «La Deriva«, el tercer álbum de estudio de los madrileños Vetusta Morla. Esta interesante banda fue creada, a finales de los noventa, por seis estudiantes del Instituto José Luis Sampedro de Tres Cantos. No tuvieron nada fácil sus inicios pues, en plena vorágine de «triunfitos», ninguna discográfica se atrevió con ellos. No obstante, entre 2001 y 2005 fueron haciéndose un nombre en los circuitos indie hasta que lograron grabar su primer Ep («Mira»). Hacia 2006 deciden abandonar sus respectivos trabajos y ocupaciones profesionales para dedicarse por entero a la música. Graban su primer álbum en 2008 («Un Día en el Mundo»), un excelente trabajo que el crítico musical Santiago Alcanda llegó a calificar como «el mejor primer disco de un grupo en la historia del rock español». En 2011 publicaban su segundo disco («Mapas») y en 2014 el ya mencionado «La Deriva«, un trabajo quizás algo más rockero que los anteriores pero en el que siguen presentes las principales señas de identidad que han hecho de Vetusta Morla el grupo indie más exitoso de España y, probablemente, el que más premios atesora, sin duda merecidos, por combinar mejor que nadie la calidad musical y los textos metafóricos con un sonido comercial apto para todos los públicos. Mis temas preferidos de este álbum son «La Deriva«, «Golpe Maestro«, «Fuego» y, por encima de todos ellos, «La Mosca en tu Pared», una inquietante composición que cuenta con una intro de piano y con una parte central, llena de efectos musicales que, por momentos, parecen querer transformar la canción en una pieza de rock progresivo. En cuanto a la sugerente letra, me remito a la interpretación dada por los propios componentes del grupo: «Es la historia de una transformación, de la capacidad de estar observando todo. Hablar de donde te gustaría estar. Sería como poner una cámara en la habitación de alguien o en la vida de alguien» (Colectivo de Raro Propósito) . «Cuenta las cosas desde la perspectiva de una mosca y tiene un punto bastante voyerístico. Hasta lascivo a veces (…) Habla precisamente de ese momento en que estás observando algo que sabes que está mal, que no está moral o socialmente aceptado, pero frente a lo que tú no puedes hacer nada, al menos aparentemente. De cómo empieza a cómo acaba cambia mucho. Tiene una parte intermedia muy extraña en la que se van relatando nombres de insectos en inglés con una programación bastante esquizofrénica. Recuerda al universo kafkiano, a la metamorfosis, a la transformación profunda» (Hoyesarte.com).
Categoría: Pop-canción melódica
Django Reinhardt / Jim Capaldi / Willie Nelson. «The Anniversary Song»
Hoy os traigo un vals de esos que se escuchan en las bodas y en las fiestas de los pueblos: «Waves of the Danube», también conocido con el título de «The Anniversary Song». Se trata de un tema compuesto, en 1880, por el músico rumano Ion Ivanovici, dedicado a Emma Gebauer -esposa del editor musical Constantin Gebauer- que, en 1926, fue utilizada por Yun Sim-Deok para componer «In Praise of Death«, según algunas fuentes la primera canción popular de Corea. De Rumanía a Corea, pasando por París donde la canción fue tocada en la Exposición Universal de 1889, «Waves of the Danube» llegó a los Estados Unidos donde la volvieron a reinventar de la mano de Al Jolson y Saul Chaplin, quienes la dotaron de letra, a la vez que el mencionado Chaplin adaptaba la partitura de Ivanovici. Al Jolson la grabó en 1947, permaneciendo catorce semanas en la lista de éxitos; a partir de entonces ha sido versionada, ya con el título que le dieron Jolson y Chaplin: «The Anniversary Song», por artistas como Dinah Shore, Guy Lombardo, Glenn Miller Orchestra, Artie Shaw, Andy Russell and Paul Weston o el guitarrista Django Reinhardt con el apoyo del grupo de jazz Quintette du Hot Club de France, ésta va a ser la primera de las versiones destacadas de hoy. «The Anniversary Song» también ha sido interpretada por cantantes como Andy Williams, Joni James y, al parecer, Frank Sinatra o Rosermary Clooney, aunque de estos dos últimos no he podido encontrar pruebas que lo corroboren. La segunda versión que recomiendo es la del batería de Traffic Jim Capaldi, con la que se cerraba su álbum de debut en solitario, titulado «Oh How We Danced» (1972); aunque a alguno de vosotros os pueda parecer un atrevimiento inadecuado, a mí se me antoja una gran versión, un ejemplo de cómo un vals puede convertirse en una pieza de rock. Para finalizar, un acercamiento al country de la mano de Willie Nelson, con su hermana Bobbie al piano, una versión incluida en su disco «Willie’s Stash, Vol. 1: December Day», publicado en diciembre de 2014.
The Marvelettes / The Beatles / Amanda Fondell. «Please Mr. Postman»
El fenómeno de los grupos musicales formados exclusivamente por cantantes femeninas, que armonizaban conjuntamente al modo de las formaciones masculinas de doo-wop, tuvo su momento álgido durante la década de los sesenta, en gran parte debido al nacimiento, en 1959, del sello discográfico Motown. El dueño de esta empresa, Berry Gordy, orientó estos grupos femeninos, de base soul, hacia un pop muy del gusto de los jóvenes. Las más conocidas tal vez fueron las Supremes, y también otras como las Ronettes, Martha and The Vandellas o The Sangri-Las; sin embargo, las primeras que lograron triunfar fueron The Marvelettes, para algunos autores como Luis Lapuente (Historia-Guía del Soul. «Magia Negra». Madrid: Guía de Música, pág. 291) fueron «probablemente el mejor grupo vocal femenino en toda la historia de la Motown». Las descubrió Berry Gordy después de un concurso en el que sólo lograron quedar cuartas; a pesar de todo, su profesora convenció a los cazatalentos de la Motown de que merecían otra oportunidad. Acudieron a la prueba con el nombre de The Marvels y con una canción, compuesta por un amigo de Georgia Dobbins -componente del grupo-, titulada «Please Mr. Postman». Fue suficiente para que Gordy se quedara con ellas; cambió el nombre por el de The Marvelettes y sustituyó a la mencionada Georgia Dobbins, que abandonó el grupo para incorporarse a otro proyecto, por Wanda Young; ésta última y, sobre todo, Gladys Horton acabarían siendo las cantantes principales. Esta historia, sobre una chica que esperaba con impaciencia la llegada del cartero con noticias de su novio, fue grabada con el apoyo instrumental de The Funk Brothers, grupo del que formaba parte Marvin Gaye a la batería, y publicada como single en 1961, siendo un gran éxito de ventas. Dos años más tarde fue versionada por los Beatles para su segundo álbum de estudio («With the Beatles», 1963), con un ritmo algo más rocanrolero. Tras el original a cargo de las Marvelettes y la conocida versión de los de Liverpool, os voy a proponer una tercera más actual, la debida a la cantante sueca Amanda Fondell, conocida gracias a un concurso de televisión, que grabó este tema para su primer disco de estudio («All this Way», 2011). Si queréis escuchar otras versiones, también os dejo las interpretadas por The Carpenters, Helen Shapiro, The Boone Family y Bob Tostes; así como un último enlace a la escena de «Malas Calles«, de Martin Scorsesse, para la que se utilizó la versión de las Marvelettes.
Kings of Leon. «Last Mile Home»
Los actuales teléfonos móviles se utilizan casi para cualquier cosa menos para su función primigenia, la de hablar. El universo app es verdaderamente abrumador; existen programas para casi cualquier cosa, incluida la música. Desde que me enteré de la existencia de las aplicaciones que identifican canciones, las suelo utilizar con las películas que veo en casa, para tratar de averiguar los temas que aparecen en ellas. El programa más famoso y, tal vez el más utilizado, es Shazam aunque yo prefiero SoundHound, es menos pesado con la publicidad y, desde mi punto de vista, más eficaz. A Kings of Leon los descubrí de esta manera, mientras veía la película de John Wells «Agosto» (2013), un desmesurado y desgarrador drama sureño que cuenta con un reparto de excepción (Meryl Streep, Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper, Sam Shepard, Juliette Lewis, etc.); la canción sobre la que recae parte de la trama es «Lay Down Sally«, de Eric Clapton, incluida en su álbum «Slowhand» (1977); pero, al acabar la película, con los títulos de crédito, empezó a sonar otra canción que, con la ayuda de SoundHound, identifiqué como «Last Mile Home», perteneciente al grupo Kings of Leon, originario de Nashville (Estados Unidos). En cuanto pude traté de averiguar alguna cosa más sobre esta banda; me enteré que estaba formada por los hermanos Followill (Caleb, Nathan y Jared), además de su primo Mathew Followill. En cuanto al estilo de su música, hunden sus raíces en el rock sureño pero con una propuesta menos enérgica, tendente al indie pop-rock. Han grabado seis álbumes: «Youth and Young Manhood» (2003), «Aha Shake Heartbreak» (2004), el exitoso «Because of the Times» (2007), «Only by the Night» (2008) -con el que consolidaron el éxito-, «Come Around Sundown» (2010) y «Mechanical Bull» (2013). El tema del que os hablo, «Last Mile Home», fue compuesto especialmente para «Agosto», y acabó siendo incluido en «Mechanical Bull» como bonus track. Existe una versión acústica de esta canción, que podéis escuchar aquí. El indie no es lo mío, aunque sea impregnado de tímido rock sureño, pero he de reconocer que, a pesar de todo, Kings of Leon tienen algunos temas que me parecen interesantes. Para terminar, aquí os dejo un enlace a 365 RadioBlog, donde podéis leer algún detalle más relacionado con esta formación.
Caetano Veloso / The Platters / Golpes Bajos. «Come Prima»
A mediados del pasado siglo la canción italiana continuaba muy influenciada por la ampulosidad y rigidez del bel canto; la mayor parte de sus cantantes seguían este patron, muy del gusto del público adulto. Sin embargo, los jóvenes demandaban los nuevos sonidos procedentes de los Estados Unidos, nuevas maneras de cantar, al modo de los Platters o de otros grupos de doo wop similares. Precisamente un admirador de Tony Williams, el solista de The Platters, fue uno de los principales responsables de que este género calara en la sociedad italiana; me estoy refiriendo al cantante y actor Antonio Lardera, conocido con el nombre artístico de Tony Dallara quien, tras trabajar como camarero, recepcionista y repartidor, comenzó su carrera artística en la banda Rocky Mountains; en 1957 firmó con la discográfica Italiana Music y, a finales de ese mismo año, publicaba su primer sencillo: “Come Prima”, un tema compuesto por Mario Panzeri (letra) y Vicenzo di Paola y Sandro Taccani (música). Llegaron a venderse 300.000 copias de este disco, según algunas fuentes, el single más vendido en la historia de la música italiana. “Come Prima” era toda una revolución musical, magnificada por el hecho de haber sido rechazada a concurso en el Festival de la Canción de San Remo debido a su “naturaleza anómala”, en opinión del jurado de este conocido y prestigioso festival. Mientras que la estructura musical de la canción atentaba contra la ortodoxia italiana, la letra era sencilla, repetitiva y almibarada, muy al gusto de la época. Como he comentado antes, la versión de Tony Dallara (aquí la podéis escuchar) fue la primera que se grabó y la más popular de todas, aunque pronto se lanzaron otras, como las de Marino Marini Quartet, Domenico Modugno, Dalida, Mina o Jimmy Fontana. Desde entonces ha seguido siendo grabada, incluso en diferentes idiomas; en inglés destaca la versión de The Platters (el segundo vídeo destacado de hoy), aunque también hay otras como las de Malcolm Vaughan o Patrizio Buanne; en español ha sido versionada, con desigual fortuna, por artistas y grupos como Los Cinco Latinos, José Guardiola, Francisco o Lucho Gatica. Para la primera versión os propongo Caetano Veloso, uno de los grandes de la escena brasileña, se publicó en el álbum en directo titulado “Omaggio a Federico e Giulietta” (1999). La segunda versión propuesta es la de The Platters (en inglés) y la tercera, también en italiano, es la del grupo español Golpes Bajos, incluida en su disco “A Santa Campaña” (1984).