En 1978, la banda británica de punk-rock The Clash estaba preparando su segundo álbum de estudio («Give ‘Em Enough Rope») cuando, en un viaje a San Francisco, se topó con un disco de «I Fought the Law», interpretado por el grupo The Bobby Fuller Four. Poco después decidirían grabar una versión de esta cancion en el EP «The Cost of Living» (1979). Estamos ante uno de los temas más conocidos de los británicos -junto a otros como «Should I Stay or Should I go» o «London Calling«-, una de esas canciones que muchos aficionados piensan que fue compuesta por ellos. Sin embargo, «I Fought the Law» fue escrita por Sonny Curtis, el guitarrista que sustituyó a Buddy Holly en The Crickets cuando el texano falleció en 1959. El tema fue publicado a finales de 1960 aunque apenas tuvo apoyo radiofónico, de tal manera que pasó despercibido hasta que, cinco años más tarde, fuera grabado por otro grupo de R&R, el liderado por Bobby Fuller. Sin embargo, su éxito fue efímero; apenas seis meses después de situar esta versión en las listas de éxitos, Fuller fue hallado muerto dentro de un automóvil en extrañas circunstancias, con muestras de haber recibido una paliza y de haber ingerido gasolina. Además del original a cargo de The Crickets, que podéis escuchar aquí, y de las dos versiones ya comentadas, la de The Bobby Fuller Four y The Clash, os voy a proponer una tercera en español, la que nos ofrece Loquillo en su disco «Arte y Ensayo» (2004) y, también, en su último trabajo -grabado con el grupo de rockabilly The Nu Niles-, titulado «Código Rocker» (2015); en este caso he optado por un directo en el que «El Loco» canta esa canción con Fito Cabrales. La lista de versiones es abultada, tanto en el ámbito del R&R, del country como, por supuesto, del punk: Hank Williams Jr., Sam Neely, Nitty Gritty Dirt Band, Stray Cats, Bryan Adams, Bruce Springsteen, Grateful Dead, Status Quo, Ska-P, Mano Negra, Green Day, Dead Kennedys, Sex Pistols, Tom Petty and the Heartbreakers, etc. No quiero acabar sin agradecer al amigo Juanlu (365 RadioBlog) su generosidad y buen gusto musical; él ha sido el motor de esta entrada, quien me propuso esta canción e, incluso, el que me sugirió los tres vídeos que, de manera habitual, articulan estos miércoles de versiones.
Categoría: Rock
Focus. «Sylvia»
Focus es uno de los grupos más desconcertantes del rock progresivo clásico, el que se cultivó en los años setenta. En un mismo disco eran capaces de pasar del hard rock, al progresivo y de ahí al jazz-rock y a los ritmos étnicos o a temas tan sorprendentes como «Hocus Pocus«, en el que se incluyen elementos de opereta y hasta un canto tirolés. Hasta su nacionalidad constituye una singularidad; Focus es una banda neerlandesa, creada en 1969 por cuatro músicos formados en la música clásica, liderados por Thijs van Leer (teclados, flauta) y Jan Akkerman (guitarra). Saltaron a la fama a partir de su segundo trabajo, «Focus II», conocido fuera de Holanda como «Moving Waves» (1971), en el que se incluyó el mencionado «Hocus Pocus». Tras cambiar primero de bajista y luego de batería, grabaron «Focus III» (1972), «Focus at he Rainbow» (1973), «Hamburger Concerto» (1974) y «Mother Focus» (1975); a comienzos de 1976, Jan Akkerman abandona el grupo para iniciar su carrera en solitario, lo que acaba por desencadenar el final de esta formación. Toda la historia posterior no es más que un relato de idas y venidas, reuniones y nuevas separaciones, y discos que, en líneas generales, son menos atractivos que los primeros. Sus dos mejores trabajos son probablemente «Moving Waves» y «Focus III», dos álbumes de una gran calidad instrumental. Tal y como vengo haciendo de vez en cuando, hoy os voy a proponer un tema de rock progresivo apto para todos los públicos: «Sylvia», una canción de «Focus III» al parecer inspirada en una cantante de cabaret, que fue todo un éxito y acabó por encumbrar a este grupo, especialmente a sus dos líderes; también os dejo una versión en directo, donde se puede comprobar la maestría de estos músicos. Llevo toda la semana tratando de averiguar si este tema formó parte de la sintonía de algún programa de televisión; yo creía que sí, en particular la conocida melodía de guitarra, pero debo estar equivocado porque no he encontrado referencias sobre ello ¿Os suena a vosotros? Por último, me gustaría recordar la participación de Thijs van Leer en la mítica gira «Rock & Ríos», de nuestro Miguel Ríos, en la que actuó como músico (teclados y flauta), arreglista y compositor; y, también, en el siguiente álbum: «El rock de una noche de verano» (1983).
Bloque. «Abelardo y Eloísa» / «La noche del alquimista» / «Nostalgia»
En mis años de estudiante universitario impartía clases particulares, repartía propaganda y aprovechaba los trabajillos puntuales que salían en la empresa de mi padre; de esta manera ganaba lo suficiente para salir con los amigos y para comprar cintas en las que grabar todos los discos de vinilo que me interesaban. Mis preferidas eran las TDK de cromo, pero tampoco hacía ascos a otras como las Sony, Philips, Scotch 3M, Maxell o Basf de esa misma calidad. Antes, cuando iba al instituto, mi poder adquisitivo era próximo a cero y apenas subsistía con la exigua paga que recibía de mis padres. En aquella época, una TDK de cromo era un artículo de lujo para mí, por lo que me tenía que conformar con marcas y calidades cutres a más no poder: KDK, Belair y otras de las que ahora mismo ni me acuerdo, más que nada porque eran tan malas que ya no conservo casi ninguna. En una ocasión, aprovechando un viaje a Ceuta, compré un lote de cintas Belair a un precio irrisorio, una de ellas resistió las escuchas obsesivas en mi viejo reproductor mono; en ella grabé el primer disco de los cántabros Bloque, publicado en 1978 y titulado igual que el grupo (al final de la entrada he dejado una foto). Tuve la fortuna de verlos en directo en la Escuela de Caminos de Madrid, allá por 1980 ó 1981, con todo un despliegue de medios técnicos y efectos ambientales -aún recuerdo el humo simulando la niebla- al servicio de un rock progresivo poético, comprometido y trascendente, en el que las guitarras gemelas de Sixto Ruiz y Juan José Respuela, y los teclados de Juan Carlos Gutiérrez, te sumergían en un mar de sensaciones difícil de olvidar. Grabaron cuatro discos de estudio, un recopilatorio y un directo, disolviéndose en 1981 -aunque posteriormente, y de manera esporádica, han vuelto a reunirse-. Sus mejores discos son, tal vez, el segundo («Hombre, Tierra y Alma», 1979) y el tercero («El Hijo del Alba», 1980). Sin embargo, ninguno de ellos caló en mí como el primero; por eso, os voy a dejar con tres de sus temas: «Abelardo y Eloísa», una de sus canciones más conocidas, «La noche del alquimista» y «Nostalgia», justo lo que me produce a mí volver a escuchar estas canciones. Si os apetece, os recomiendo también «Undécimo Poder» y «Conociendo Abraxas«, tal vez los temas más progresivos de este disco.
Humble Pie. «Natural Born Bugie»
Humble Pie quizás no sea la banda de hard rock más conocida de los años setenta, aunque estoy seguro que los buenos aficionados a este género la tienen entre sus preferidas y, sin duda, forma parte de aquel selecto grupo de pioneros que alisaron el camino al heavy metal, que acabaría por desembarcar años después. Es también uno de los primeros supergrupos de la historia del rock; se creó a finales de 1968, en Essex (Inglaterra), cuando decidieron converger en él artistas del talento de Steve Marriott (procedente de Small Faces), Peter Frampton (ex de Herd) y el bajista de Spooky Tooth, Greg Ridley; la formación se completó con el ex-miembro de Apostolic Intervention, el batería Jerry Shirley. Humble Pie era, por lo tanto, un banda con dos cantantes y dos guitarristas solventes, a pesar de su juventud (21 años Marriott y 18 Frampton). Su estilo inicial fue el blues-rock con una fuerte presencia de otros elementos musicales, como el folk-rock, el boogie-rock o el hard rock, aunque acabaría claramente englobado en este último género, sobre todo a partir de que Steve Marriott tomara el control definitivo del grupo. De hecho, en 1972 Peter Frampton abandonó Humble Pie para, años después, iniciar su carrera en solitario con ese look tan característico, que ha dado pie a que algunos lo bautizaran como el «Farrah Fawcett» del rock (de este artista se ha ocupado Juan Luis en su 365RadioBlog). Para hoy os propongo su primer single, «Natural Born Bugie» (1969), compuesto por Marriott y que fue todo un éxito en Reino Unido; aunque algunas fuentes señalan que este tema también formó parte de su primer Lp, «As Safe as Yesterday Is» (1969), lo cierto es que sólo lo hizo cuando se editó en Cd, incluyéndose entonces como Bonus Track. Humble Pie se disolvió en 1975; se volvió a reunir en los ochenta, aunque con poco éxito; y acabó por consumirse en 1991, al fallecer Steve Marriott en un incendio. La última noticia que tenemos data de 2002, cuando Jerry Shirley y Bobby Tench se reunieron para grabar «Back on Track». Otra de las facetas interesantes de este grupo es la de las versiones, siempre con personalidad y estilo propio; otro día volveremos con una, mientras tanto os dejo con esta interesante entrada del compañero Rockología.
Chuck Berry / Merle Haggard / Foghat. «Maybellene» / «Ida Red»
«Roll over Beethoven», «Johnny B. Goode», «Back in the USA», «No particular place to go», «Sweet Little Sixteen», «Memphis Tennessee», «Rock & Roll Music» o la elegida para hoy, «Maybellene», son sólo algunas de las canciones que debemos al genial Chuck Berry, uno de los artistas más importantes que ha dado el rhythm & blues y el rock & roll, pionero de este último estilo y, probablemente, el mejor compositor que ha tenido el género en sus años dorados. En su mejor época era un verdadero showman y tenía un ritmo vertiginoso; su «paso del pato», por ejemplo, ha sido imitado por artistas como Angus Young (AC/DC). Tocaba la guitarra como el mejor y ha dejado su impronta en buena parte de los músicos de rock de generaciones posteriores a la suya. Tuvo una adolescencia difícil, recluido en un reformatorio, trabajó en las cadenas de montaje de la General Motors y en otras actividades, entre ellas como peluquero, profesión que compaginó con su afición por la música. Fue el conocido bluesman Muddy Waters quien lo puso en contacto con Leonard Chess, propietario del sello discográfico Chess Records; entre las canciones que presentó a este empresario estaba «Maybellene», basada en un tema tradicional country de índole rural: «Ida Red», popularizado gracias a la grabación que hicieran Bob Willis & The Playboys de Texas. Cambiaron la letra, para acercarla a las inquietudes de los jóvenes de aquella época, y la arreglaron de acuerdo a los cánones de aquella nueva música emergente: el rock & roll. «Maybellene», lanzada en 1955, fue el primer gran éxito de Chuck Berry; vendió más de un millón de copias y fue, también,el primer disco de rhythm & blues que penetró en el público blanco. Además del original de Chuck Berry, os propongo que escuchéis una fabulosa versión en directo de «Ida Red» interpretada por el gran cantante de country Merle Haggard, con un ritmo y un acompañamiento (sección de viento, violín, guitarra eléctrica y steel guitar) que os aconsejo no os perdáis. Finalmente, una versión de «Maybellene» llena de fuerza a cargo de Foghat, un grupo británico de hard rock no excesivamente conocido, que tal vez aparezca de nuevo por aquí. Por supuesto que existen más versiones, entre ellas las Gerry and the Peacemarkers, The Everly Brothers, Elvis Presley, Marty Robbins, Carl Perkins, Gene Vincent, Los Teen Tops o The Syndicats, el primer grupo en el que estuvo Steve Howe, el mítico guitarrista de Yes.
