Labanda. «Sueños diabólicos»

El folk-rock celta tiene bastante aceptación en España; bandas como Mago de Oz o Celtas Cortos tuvieron momentos de gloria y hoy día siguen teniendo su público. Los pioneros tal vez fueron los franceses Gwendal, que ya han tenido cabida en este blog a propósito del tema «Irish Jig«; a pesar de su nacionalidad, fueron más conocidos aquí que en su país de origen y, sin duda, influyeron en los grupos que acabo de mencionar y en otro aún más próximo a su estilo. Me estoy refiriendo, en concreto, a los madrileños Labanda, una formación creada en 1979 en torno a los hermanos Silva -Luis (mandolina y buzuki) y José María (bajo)- y del que también formaron parte Joaquín Blanco (gaita), Pedro Guerrero (guitarra acústica), Carlos de Yebra (batería), Josué Vea (guitarra eléctrica), Álvaro Domínguez (violín) y otros músicos, generalmente procedentes de bandas españolas muy interesantes, como Leo Vignola (ex-Trilogía), Jean François Andrè (ex-Ñu), Jorge «Flaco» Barral (ex-Azahar), Manolo Jiménez (ex-Crack), Terry Barrios (ex-Topo), Rafa de Guillermo (ex-Orquesta Mondragón) o Begoña Larrañaga (ex-Franklin), entre otros. La etapa más genuina de Labanda es la primera, cuando grabaron los álbumes «Labanda» (1979) y «Fiesta Campestre» (1981), disco en el que intervino Rosendo Mercado como invitado. Ya sin los hermanos Silva, volvieron a reunirse en 1986, bajo el liderazgo de Leo Vignola, para grabar algún disco más durante los años ochenta y noventa. Quizá otro día volvamos a escuchar algún tema de su excelente «Fiesta Campestre», mientras tanto para esta ocasión os propongo el tema «Sueños Diabólicos», incluido en su primer Lp -totalmente instrumental-, probablemente su canción más conocida y de las más representativas de su estilo; está basada en una melodía tradicional, aunque en la SGAE figuran como autores Joaquín Blanco, Luis Silva, José María Silva, Pedro Manuel Guerrero y Miguel Ángel Campos. A continuación, en sus enlaces correspondientes, también os dejo todos los temas que he podido encontrar de este disco en youtube, en concreto «Danza de entrezado«, «Escalera de Caracol«, «El Duendecillo Tirado«, «Gallego en Puerto Rico» -donde les podemos ver en directo-, «El Valle» -también en vivo-, «Abridme Galanica» y «Pavananchel«. Mago de Oz hizo su versión de «Sueños Diabólicos» (aquí la podéis escuchar), con homenaje incluido a Deep Purple al final del tema; seguro que los purplemaniacos sabrán identificarlo.

Simon & Garfunkel / The Bangles / Susan Werner. «A Hazy Shade of Winter»

Paul Simon y Art Garfunkel eran amigos desde la infancia, fueron al mismo instituto y crecieron juntos en el barrio de Kew Gardens Hills, en Queen (Nueva York). Con catorce o quince años Paul Simon ya compuso primera canción: «Hey, Schoolgirl«, que cantó con su amigo en un dúo que denominaron Tom & Jerry. Pero bien pronto comenzaron las desavenencias; en 1958 Paul grabó un single en solitario bajo el apodo de «True Taylor», algo que no gustó nada a Art Garfunkel. Continuaron grabando sencillos con poco éxito, bajo el nombre de Tom & Jerry hasta que acabaron el instituto y se separaron para ir a la Universidad. Tras algunos intentos, no excesivamente afortunados, para iniciar sus respectivas carreras en solitario, en 1963 el dúo volvió a reencontrarse, ya como Simon & Garfunkel; actuaron juntos en algunos festivales y publicaron su primer álbum: «Wednesday Morning, 3 A.M.», con éxitos tan sonados como «The Sound of Silence«. Al poco de grabar este disco se separaron, Simon editó su primer Lp en solitario y volvieron a unirse para trabajar en su segundo disco: «Sounds of Silence» (1966), al que le siguió «Parsley, Sage, Rosemary and Thyme» (1966), la banda sonora de «El Graduado«, «Bookends» (1968) y «Bridge Over Troubled Water» (1970). Como comentamos en una entrada anterior dedicada a este dúo, acabaron separándose tras la grabación de este último disco y su consiguiente gira de promoción. Su penúltimo Lp, «Bookends«, vendió más de un millón de copias y colocaron varios temas en las listas de éxitos: «At the Zoo», «Fakin’ it», «Mrs Robinson» y el tema que hoy nos ocupa, «A Hazy Shade of Winter»; fue compuesto por Paul Simon con un ritmo más rápido de lo que era habitual en las canciones del dúo, mientras que su exquisita letra reflexiona sobre el paso del tiempo y la pérdida de oportunidades para quienes ya han llegado al final de su otoño sin haber finalizado su tránsito por la vida de manera satisfactoria. Algunos grupos han inclinado el tema hacia el rock o el punk, es el caso de las adaptaciones debidas a Bodyjar, She Wants Revenge o la más conocida de todas, la de la banda femenina The Bangles -la segunda destacada de hoy-, perteneciente a su disco «Less Than Zero» (1987) e incluida en la banda sonora de la película «Golpe al Sueño Americano«. Pero también hay bastantes versiones jazz, melódicas u orquestadas, como las de Andy Monroe, Sharon Goldman, Pops Ochestra, RTE Concert Orchestra o Susan Werner, a quien hemos querido dedicar el tercer vídeo; formó parte de su álbum «Classics» (2009).

Buffalo Springfield. «For What it’s Worth»

En entradas anteriores me ocupaba de bandas que tuvieron una gran importancia en el nacimiento de estilos como el folk-rock o el country-rock. Grupos como The Byrds, The Flying Burrito Brothers o Crosby, Still & Nash fueron claves para poder entender cómo se originan estos movimientos musicales, pero sería injusto no incluir también en este selecto grupo a Buffalo Springfield, un grupo de vida efímera que fue el germen de otras formaciónes como CS&N o Poco, y de carreras en solitario tan destacadas como las de Neil Young o Stephen Stills. El nucleo fundacional, establecido en 1966, estaba integrado por Stephen Stills (voz, guitarra, teclados), Richie Furay (voz, guitarra), Neil Young (guitarra, piano, armónica y voz), Dewey Martin (batería) y Bruce Palmer (bajo); el nombre del grupo lo tomaron de una apisonadora que estaba aparcada frente a la casa del productor Barry Friedman. Con varios cambios en la formación inicial, estuvieron en activo entre 1966 y 1968, período en el que grabaron tres discos: «Buffalo Springfield» (1966), «Buffalo Springfield Again» (1967) y «Last Time Around» (1968); después se separaron, en gran parte debido a la insostenible lucha de egos entre los miembros de la banda y, también, por los frecuentes episodios de escándalos y detenciones por consumo y posesión de drogas. «For What it’s Worth» es la canción más conocida de este grupo; fue compuesta en 1966 por Stephen Stills y publicada como single en enero de 1967, con tal éxito que obligó a la compañía discográfica a reeditar el primer álbum con el objeto de incorporar este tema; el título hace alusión a la frase que Stills pronunció ante la discográfica: «Aquí tenéis esta canción, por si os sirve de algo». «For What it’s Worth» está inspirada en los acontecimientos que acompañaron al cierre del club «Whisky a Go Go» de Hollywood y la manifestación que hubo después, violentamente disuelta por los antidisturbios de Los Ángeles. El movimiento hippie, el pacifismo y el ambiente reivindicativo de la época acabaron convirtiendo a esta canción en una de las preferidas para encabezar las manifestaciones y las luchas en favor de la libertad y los derechos civiles. Se han hecho algunas versiones, como las de Sergio Mendes, The Staple Singers, Cher, CS&N o Rush, entre otras, y ha sido utilizada en películas, series y anuncios de televisión. Aunque en esta canción ya se pueden apreciar algunos de los elementos característicos del sonido Buffalo Springfield (armonías vocales, diálogos entre guitarras eléctricas y acústicas, y fusión de estilos -folk, country y rock-), no puedo acabar sin recomendar muy sinceramente que escuchéis este trabajo en su totalidad (aquí lo podéis hacer) porque creo que es un disco imprescindible, un álbum pionero en el que, además, todas las canciones son buenas y muy diferentes unas de otras.

Las Cinco Canciones de Evavill (IV): «Shelter from the Storm» (Bob Dylan)

Me alegra saber que una persona como Evavill, que escribe muy bien y ama lo que hace, considere a Bob Dylan un «poeta maravilloso». No quiero volver al controvertido tema del premio Nobel concedido a este cantautor, ya conocéis mi postura, expresada hace unas semanas a propósito del tema «Sad Eyed Lady of the Lowlands«. La canción de hoy es «Shelter from the Storm», también de Bob Dylan, incluida en su álbum «Blood on the Tracks» (1975) y, posteriormente, en «Hard Rain» (1976), «Bob Dylan at Budokan» (1979) y en la banda sonora de la película «Jerry Maguire«. Hoy no me he podido resistir a recomendar una versión, en concreto la de la banda de rock progresivo y jazz rock Manfred Mann’s Earth Band (aquí la podéis escuchar); espero que te guste, Evavill, pero si te desagrada no tienes más que decirlo y eliminamos el enlace.

«Prometo que ya tenía escogida esta canción antes de que le dieran el Nobel a Bob Dylan. De hecho, si algo me parece y siempre me ha parecido Dylan es un poeta maravilloso. Esta canción es una de mis preferidas y la oigo mucho en la sierra, cuando voy en coche. Por eso va unida en mi mente a un paisaje de árboles y montañas y eso hace que me guste todavía más.

Para mí es una canción de esperanza, transmite que aunque todo vaya mal fuera y el panorama sea desolador siempre puede haber alguien que te dé cobijo en mitad de la tormenta. Recomiendo leer la letra porque es preciosa además de muy romántica».

 

Las Cinco Canciones de lrotula (III): «Rubylove» (Cat Stevens)

Creo que el casete es el formato musical al que tengo más cariño, el que está conmigo desde que empecé a escuchar música; en mi casa no había tocadiscos, así que puede decirse que las cintas fueron mi salvación. En ellas grabé mis primeras canciones de la radio y, ya en el instituto, se convirtió en el vehículo que utilizábamos para conocer a los grandes grupos y escucharlos en cualquier sitio, casi siempre al aire libre. Desde luego, la calidad de sonido no es comparable con la del vinilo pero, como nos cuenta hoy lrotula, los casetes también tenían sus ventajas, como pueden ser la facilidad de transporte y el precio; al igual que le sucediera a nuestro protagonista de esta semana, yo también he comprado cintas a precio de ganga, como aquella vez que adquirí en Discoplay una cinta de Tony Ronald y sus Kroner’s al módico precio de 99 pesetas, me compré dos iguales por si se me estropeaba y aún conservo una de ellas en su plástico, sin desprecintar. La canción que lrotula ha elegido para recordar a este formato, y sus recuerdos asociados a él, es «Rubylove», del británico Cat Stevens.

EL CASSETTE

«La revolución, además de permitir que la música se moviera, permitía compartir música. Lo de las grabaciones creo que se les fue de las manos a los promotores de la idea, pero enseguida editaron la música también en formato cassette. El mercado se ampliaba.

Un botón para play otro para grabar (había que dar a éste y sin dejar de apretarlo al play. El mismo del play según a que lado lo movieras era adelante o atrás en la cinta. Las primeras grabaciones las hacíamos con micro directamente de los altavoces. Ósea que si entraba tu hermano voz en grito ¿Has visto el rotulador rojo? había que repetir esa canción.

Una de las ventajas del cassette es que te permitía comprar música cuando ibas con la mochila de una parte a otra. Por supuesto en los pocos viajes que hice siembre me traía música del país que fuera. Grecia, Portugal, Argelia.

Otra ventaja del formato eran las ofertas. Yo compre por cuatro perras en una gran superficie «Exile on Main St.» y discos por el estilo.

«Teaser an the Firecat» de Cat Stevens (el disco que hizo rico al patrón de Island) fue el primer disco que grabé.  En él estaba «Rubylove». Una sencilla canción de la que en su día me llamo la atención la diferente instrumentación y sobre todo que una parte de la  canción fuera en griego».