Los Bravos. “Bring a Little Lovin’”

Una vez más, Quentin Tarantino nos ha vuelto a sorprender con la banda sonora de su última película: “Érase una vez en… Hollywood” (2019); en ella aparecen temas como “Hush” (Deep Purple), “The Letter” (Joe Cocker), “Mrs Robinson” (Simon & Garfunkel), “California Dreamin” (José Feliciano) o “You Keep Me Mangin’ On” (Vanilla Fudge), por citar sólo algunos. Además, en esta ocasión, también ha querido contar con un grupo español, el más internacional que tuvo nuestro país en la década de 1960: Los Bravos; de la banda liderada por el alemán Mike Kennedy nos hemos ocupado en dos entradas anteriores, dedicadas a los temas “Black is Black” y “Anouschtka”.

La canción elegida para esta película ha sido “Bring a Little Lovin’” (aquí tenéis un tráiler, con esta melodía como protagonista); fue compuesta por Harry Vanda y George Young, dos nombres que quizás resulten familiares a los seguidores del hard rock y el heavy metal, pues ellos fueron los productores musicales de los primeros discos de AC/DC, justo los que antecedieron a su gran éxito “Highway to Hell”. Antes de que se dedicaran a estos menesteres, el británico George Young y el holandés de origen Harry Vanda formaron parte de The Easybeats, una banda de R&R creada en Sidney (Australia) a finales de 1964, que fue disuelta cinco años más tarde. El gran éxito de estos Beatles australianos fue “Friday on My Mind”, pero lo cierto es que escribieron buenas canciones, como “Bring a Little Lovin’”, que fue grabada como maqueta antes de que fueran comprados los derechos discográficos para su explotación por parte de Los Bravos.

La versión de Los Bravos fue la primera en comercializarse, primero como sencillo, en 1967, y después formó parte del álbum “Dame un poco de amor” (1968), en el que se recogieron las canciones que formaron parte de una película de título parecido, dirigida por José María Forqué (aquí tenéis nuestra canción de hoy, con imágenes de este largometraje). Aquí y aquí podéis ver a Los Bravos interpretando esta canción, y en este enlace tenéis una actuación en directo del año 1987, incluida en uno de los episodios que formaron parte del programa de televisión “¡Qué Noche la de Aquel Año!”, presentado por Miguel Ríos. Los Easybeats acabaron incluyendo su demo en la versión australiana de su álbum “Vigil” (1968) y, por supuesto, existen más versiones, como la del propio Mike Kennedy, la del grupo pop Los Flechazos, la de los vascos Zarama, incluso una de Ricky Martin.

Las Cinco Canciones de Antonio Chico (III): “Tunnel of Love” (Dire Straits)

“Tunnel of Love” es uno de mejores temas de Dire Straits, lo cual no es poco. Mereció una entrada en este blog, allá por enero de 2018. Entonces tratábamos de poner en valor el álbum “Making Movies” (1980) y su conexión springsteniana; en cuanto al tema que nos ocupa, recordábamos esa inolvidable música de carrusel de la intro -escrita por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II-,  la letra en torno a un amor intenso pero efímero, vivido entre tiovivos, tragaperras, norias y luces de neón, y esa guitarra final, que se torna épica en la versión en directo recogida en el disco “Alchemy” (1984), de imprescindible escucha para cualquier aficionado a la música.

«Esta canción para mí define lo que es el placer de escuchar música, está llena de emotividad, drama y un despliegue maravilloso de maestría interpretativa por parte de los integrantes de la agrupación y en especial por el sentimentalismo que Mark Knopfler impregna tanto a su voz como a su inconfundible guitarra. Además, “Tunnel Of Love” tiene interesantes cambios a lo largo del tema que hacen que su relativamente larga duración se pase en unos instantes. Es una de esas canciones que degusto y disfruto con cada segundo que va pasando. Es una joya en medio de infinidad de propuestas excepcionalmente buenas que fueron lanzadas en ese año, incluyendo el resto del álbum «Making Movies», que la contiene. No recuerdo el momento exacto cuando la conocí, pero no fue al ser lanzado el álbum, sino años más tarde, creo que alrededor del final de la década de 1980 a través de su álbum recopilatorio titulado «Money for Nothing». Lo curioso es que, aunque me agradó desde el principio, no fue sino hasta años después que comenzó a verdaderamente cautivarme y conforme más la escuchaba, más me envolvía en su encanto hasta que se volvió en una canción realmente importante en mi vida y de esas que me alegra cada vez que empieza a sonar».

Antonio Chico

Joan Baez / The Animals / The White Buffalo “The House of the Rising Sun”

Joan Baez grabó su primer álbum en el año 1960, se tituló “Joan Baez” y en él se incluyeron trece canciones populares arregladas e interpretadas por la cantante estadounidense; ya hemos hablado de este disco en una entrada anterior, dedicada al tema “Donna, Donna”, en la que también dábamos alguna pincelada en torno a su biografía más temprana. En este Lp podemos escuchar una de las versiones más conocidas de “The House of Rising Sun”, melodía de autoría y origen incierto, cuya primera grabación se remonta al año 1933, en el sello Vocalion, por Clarence “Tom” Ashley y Gwin Foster a partir de los recuerdos que tenía de esta canción el primero, transmitidos por su abuelo. La canción nos habla de una persona (puede ser hombre o mujer, en función de quien la interprete) que debió pasarlo mal en la ciudad de Nueva Orleans (Luisiana –EE.UU.-), no se sabe muy bien si debido al juego, al alcohol, a la prostitución o a una suma de todo; quizás en las interpretaciones masculinas son más abundantes las referencias al juego, mientras que en las femeninas lo es la prostitución. Tanto los historiadores como los antropólogos musicales han propuesto diferentes lugares en Nueva Orleans donde localizar esa casa del sol naciente; las más de las veces burdeles, aunque también  hay casas de juego, hoteles, cárceles o lugares donde a las prostitutas se las trataba la sífilis. Aquí podéis descubrir algunas de estas ubicaciones reales propuestas para esta “casa”, aunque a lo mejor se trataba de una metáfora y, en realidad, tal enclave nunca existió.

No son pocas las versiones que se han hecho de esta canción anteriores a la de Joan Baez; en los años treinta lo hicieron, además de Tom Ashley y Gwen Foster, Callahan Brothers, Georgia Turner o Roy Acuff; en la década de 1940 la grabaron artistas como The Almanac Singers, Woody Guthrie, Libby Golman, Josh White, Leadbelly o Esco Hankins; mientras que en los cincuenta fue versionada por músicos como Glenn Yarbrough, Pete Seeger, The Weavers o Miriam Makeba. Posteriores a la de Joan Baez son las de Nina Simone, Carlyne Hester, Bob Dylan, Odetta y, por supuesto, la del grupo The Animals, la versión más conocida y mejor valorada de cuantas se han hecho de esta canción. La banda de Eric Burdon grabó “The House of the Rising Sun” en 1964, en un single cuya cara B estaba ocupada por el tema de Ray Charles “Talkin’ ‘bout You”. Tal y como ha reconocido en alguna ocasión Eric Burdon, estaban buscando una canción que captara la atención del público, y vaya si lo consiguieron; solían interpretar esta melodía en una gira que hicieron junto a Chuck Berry, la dejaban para el final, con el fin de concluir su actuación con una canción diferente, en tono folk-rock, para que contrastara con el estilo declaradamente roquero con el que habitualmente acababa este tipo de conciertos. En esta inmortal versión hay tres elementos que llaman la atención: el luminoso órgano de Alan Price, la voz agresiva y profunda de Eric Burdon y el arpegio de guitarra (compuesto a partir de la secuencia de acordes que utilizó Bob Dylan en su versión), especialmente llamativo al comienzo de la canción, imitado una y mil veces por músicos profesionales y aficionados que dan sus primeros pasos con la guitarra.

Para la tercera versión destacada de hoy propongo a un artista actual, The White Buffalo (ya hablamos de él en un post anterior) acompañado de la banda The Forest Rangers (conocida gracias a la serie “Hijos de la Anarquía”). Casi todas las versiones posteriores a 1964 suelen tomar como punto de partida la de los Animals; os dejo algunas, en concreto las de Lone Star (en español), Frijid Pink, The Everly Brothers, Conway Twitty, Alan Price, Santa Esmeralda, Tracy Chapman, Sinead O’Connor, Jerry García, David Grisman & Tony Rice, Bon Jovi y Muse.

Ten Years After. “I’d Love to Change the World”

Ten Years After fue una de las bandas triunfadoras en el mítico Festival de Woodstock con una interpretación frenética e irrepetible de “I’m Going Home”, canción que ya tuvimos aquí en una vieja entrada publicada hace casi seis años. Tal y como nos cuenta José M. Doménech en su interesante libro La música del diablo. Historia del blues británico (Barcelona: Curbet, 2012; págs. 121-126), este grupo fue creado por el guitarrista Alvin Lee en la ciudad inglesa de Nottingham; empezó tocando en bandas locales y, con diecisiete años, a comienzos de la década de 1960, formó el trío Jaybirds junto con Leo Lyons (bajo) y Dave Quickmire (batería), quien acabaría abandonando la formación en 1965; poco tiempo después, cambiarían el nombre de Jaybirds por el de Ten Years After, a la vez que se comprometían con un estilo menos rocanrolero y más cercano al blues-rock. Su primer álbum, titulado igual que la banda, se publicó en 1967, después vendría el directo “Undead” (1968), “Sssh” (1969), “Cricklewood Green” (1970), “Watt” (1970) y “A Space in Time” (1971), el Lp que contiene nuestra canción de hoy: “I’d Love to Change the World”. Tras este trabajo publicaron tres más: “Rock & Roll Music to the World” (1972), “Recorded Live” (1973) y “Positive Vibrations” (1974); después se separaron, aunque se han vuelto a reunir en varias ocasiones para ofrecer conciertos y grabar álbum más.

Podríamos decir que “A Space in Time” es un álbum más suave que sus trabajos anteriores, muy próximos al hard rock; es un disco más acústico y más hippie, como puede comprobarse en el tema que nos ocupa, en el que Alvin Lee (autor de la canción) realiza una deslavazada denuncia del sistema capitalista, de su desigual reparto de la riqueza, y de la paz, el amor y la ecología como valores a practicar y respetar: “Me gustaría cambiar el Mundo, pero no sé cómo hacerlo, así que te lo dejo a ti”. La parte musical es espectacular, sobre todo las guitarras (acústica y eléctrica), sobre las que se construye la melodía. Con tanto buen guitarrista como hubo en los setenta, a veces nos olvidamos del gran Alvin Lee que, en este tema, nos ofrece su faceta más delicada y pausada. Para finalizar, os dejo con la versión que, en el año 2007, publicó la banda estadounidense Tesla; fue incluida en un Ep titulado “A Peace of Time”, en el que se pueden escuchar versiones de temas propios y ajenos, al igual que hicieron en dos álbumes tributo publicados el mismo año: “Real to Reel” y “Real to Reel, Vol 2”.

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Bob Seger & The Silver Bullet Band. “Till It Shines”

Heartland rock es un término que se suele utilizar para un tipo de música característica de los Estados Unidos en la que, utilizando elementos del R&R clásico mezclado con country, folk e instrumentos de viento, se cuentan historias sobre la América profunda: desempleo, dificultad para subsistir en zonas rurales, desilusión, nostalgia, amargura y denuncia social. Las letras, lejos de la metáfora o la poesía, suelen ser explícitas, sinceras, rudas y ásperas, como si la delicadeza estuviese reñida con el modo de vida del obrero americano. Tom Petty, Bruce Springsteen o Bog Seger, nuestro protagonista de hoy, son algunas de las figuras más destacadas de este movimiento, que se desarrolló en la década de 1970 y logró el apoyo del gran público durante los ochenta.

Bob Seger comenzó su carrera en los sesenta, en bandas como The Decibels, The Town Criers, The Omens o The Last Heard, hasta que se estableció en solitario, primero como The Bob Seger System, después como Bob Seger y, finalmente, como Bob Seger & The Silver Bullet Band, que es como aún continúa ofreciéndonos su música. La Silver Bullet Band se formó en 1974, con Bob Seger (voz, guitarra), Drew Abbott (guitarra), Charlie Allen Martin (batería), Rick Manasa (teclados), Chris Campbell (bajo) y Tom Cartmell (saxo). Juntos grabaron el álbum en directo “Live Bullet” (1976), uno de los mejores discos en vivo de la historia del rock, e inmediatamente después comenzaron a trabajar en los primeros discos de estudio: “Night Moves” (1976) y “Stranger in Town” (1978), un trabajo lleno de excelentes temas que os aconsejo escuchéis entero. Hoy me ha costado elegir canción; al principio pensé en la más evidente: “Old Time Rock & Roll”, un tema escrito por George Jackson y Thomas E. Jones III, que es un himno para todos los rockeros estadounidenses, sobre todo desde que fuera incluido en la banda sonora de la película “Risky Business”; después me fijé en “Still the Same”, incluso en otras canciones como “Hollywood Nights”, “Feel Like a Number” o la balada “We’ve Got Tonight”; sin embargo, al final me quedé con “Till it Shines” y con ese solo de guitarra tocado por el Glenn Frey (Eagles), al que Bob Seger conocía desde sus comienzos en los años sesenta; con él escribiría la canción “Heartache Tonight” (también firmada por J.D. Souther y Don Henley), que fue incluida en el sexto álbum de estudio de Eagles, el titulado “The Long Run” (1979).

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