Steve Miller Band. «Serenade»

“Usar y tirar” es el tercer álbum de los murcianos M Clan; fue publicado en 1999, después de dos trabajos (“Un buen momento”, 1995; y “Coliseum”, 1997) orientados hacia el rock sureño. Se grabó entre Burdeos y Madrid, con Alejo Stivel como productor musical, probablemente uno de los artífices de que este álbum, tal vez más comercial que los dos anteriores, lograra conectar con el público; y todo gracias a un tema: “Llamando a la Tierra”, en realidad una versión de la Steve Miller Band, entonces un grupo apenas conocido en España. De esta manera, muchos aficionados al rock supieron del tema original, “Serenade”, compuesto por Chris McCarty y por Steve Miller, un estadounidense que creció entre músicos de jazz, con un padrino como el guitarrista Les Paul –amigo de la familia- y maestros del blues como Muddy Waters, Howlin’ Wolf o Buddy Guy. Formó la Steve Miller Band en 1967 y, poco tiempo después, grababa su primer álbum con esta formación, titulado “Children of the Future” (1968). En 1973 publicaban “The Joker”, su octavo disco, que tuvo bastante éxito debido al tema homónimo, uno de los más reconocibles de esta formación. Entre este Lp y el siguiente pasaron tres años; en 1976, Steve Miller sorprendía a la parroquia con un excelente trabajo, “Fly Like an Eagle”, del que se extrajeron algunos singles (“Fly Like an Eagle”, “Rock’n Me” y “Take the Money and Run”), aunque había otros temas igual de buenos, como “Wild Mountain Honey”, “Mercury Blues”, “You Send Me” (versión de Sam Cooke) o “Serenade”, la canción que M Clan rescató del olvido, al menos en nuestro país. La adaptación de M Clan, posteriormente grabada en otro de sus álbumes más representativos (“Sin Enchufe”, 2001), dispone de letra en español escrita a partir del original, aunque diferente a la de la Steve Miller Band; para mi gusto, la del original es más interesante y menos convencional que la española, por esa capacidad para hacernos soñar con un viaje a las estrellas, perdidos en la inmensidad del Universo. Según señalan algunas fuentes (Guillén Barrantes, Sergio & Puente Gómez, Andrés. El Mundo Secreto de las Canciones. Madrid: T&B Editores; pág. 33), tanto “Serenade” como “Llamando a la Tierra” han sido habitualmente utilizadas por el programa de radio “La Rosa de los Vientos”, emitido por Onda Cero, en el que tienen cabida temas como la ciencia y la tecnología, el humor, la ecología, la historia, las leyendas, el espionaje, etc.

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Smokie. “Living Next Door to Alice”

Los hombres de mi generación estamos acostumbrados a que las mujeres nos den calabazas, aprendimos a vivir con ello cuando éramos adolescentes, tal vez para que no nos sucediera lo mismo que al protagonista de esta canción. “Living Next Door to Alice” nos cuenta la historia de alguien que lleva toda la vida enamorado de una chica, que siempre ha vivido en la casa de al lado; un buen día, su amiga Sally le comunica que Alice, el amor de su vida, se marcha en una limusina y sin despedirse; él se lamenta de no haberle dicho nunca que la ama y se ve incapaz de vivir separado de ella pero, como se dice coloquialmente, siempre hay un roto para un descosido y su fiel amiga Sally, que también ha estado esperando veinticuatro años, enamorada en secreto de él, se ofrece como paño de lágrimas y solución para olvidar a Alice. “Living Next Door to Alice” es una melodía escrita por Nicky Chinn y Mike Chapman, grabada por primera vez por la banda australiana New World en el año 1972 (aquí la podéis escuchar), sin embargo todo el mundo asocia este tema a los británicos Smokie, un grupo de pop-rock y rock melódico creado en 1963 con el nombre inicial de “The Yen”; antes de tomar su denominación definitiva tuvieron otras, como “The Sphynx”, “Essence”, “Four Corners”, “The Elizabethans” o “The Kindness”. Publicaron sus dos primeros álbumes (“Pass it Around” y “Changing all the Time”), ya como Smokie, en 1975 y el tercero (“Midnight Cafe”) un año después. “Living Next Door to Alice” también se editó en 1976, como single, aunque no formó parte de “Midnight Cafe” hasta la remasterización llevada a cabo en 2007. Esta canción ha tenido otras versiones, incluyendo la del vocalista y líder de Smokie, Chris Norman –de quien nos ocuparemos en otra ocasión-, aunque ninguna tan conocida como la realizada en 1995 por los holandeses Gompie, todo un éxito en países como Holanda, Bélgica, Alemania, Austria, Suiza o Noruega. La historia es bastante curiosa; este tema, en la versión de Smokie, sonaba habitualmente en un bar de Nimega (Holanda); allí la escuchó Rob Peters y se dio cuenta de que el pinchadiscos bajaba el volumen en el estribillo, cuando se mencionaba el nombre de Alice, mientras los clientes del local coreaban: “Alice, who the fuck is Alice?” Rob decidió ponerse en contacto con Peter Koelewijn para grabar este tema incluyendo esta frase. Visto el éxito que tuvieron, incluso grabaron un Lp (“Who the X is Gompie!, 1995) en el que, por supuesto, incluyeron este tema, que titularon “Alice (Who the X is Alice?)”. La versión de Gompie pronto se hizo famosa, incluso se cantaba en los conciertos de Smokie por el público; los británicos no lo dudaron, poco después volverían a grabar este éxito al estilo Gompie.

Carl Perkins / Albert King / Helloween. «Blue Suede Shoes»

Carl Perkins, uno de los pioneros del R&R, nació en el seno de una familia humilde de granjeros. Creció con los cánticos góspel de los negros en los campos de algodón y, a los siete años, ya jugaba a hacer música con una guitarra que le hizo su padre con una caja de cigarros y alambres de embalaje. A los trece ganó un concurso local para jóvenes talentos y, a comienzos de los años cincuenta, decidió formar un grupo junto con sus hermanos (The Perkins Brothers), para tocar temas country con influencias procedentes del blues. En 1955 firmó un contrato con la discográfica Flip Records, subsidiaria de la Sun Records de Memphis, donde Elvis Presley inició su carrera; precisamente con Elvis y con Johnny Cash estableció buenas relaciones de amistad y tocó con ellos en varios conciertos. Se cuenta que, en uno de ellos, Cash le contó a Perkins que había conocido a un piloto negro del ejército alemán que llevaba zapatos de ante (gamuza) azul; le sugirió que escribiera una canción sobre ello; Carl Perkins le debió decir que no sabía nada de zapatos … Pasado el tiempo, Perkins vio a una pareja bailando y le llamó la atención que el muchacho le dijera a su pareja: «no pises mis zapatos de gamuza», dando a entender que eran más importantes que ella. Así que, finalmente escribió la canción –dicen que sobre un viejo saco de patatas-, la grabó a finales de 1955 y la publicó como single en enero de 1956. Obtuvo un éxito sonado, aunque muy efímero; el 21 de marzo de 1956 viajaba junto a su grupo para participar en el programa de televisión de Ed Sullivan, cuando sufrió un accidente en el que acabaría falleciendo su hermano Jay y su mánager, y él mismo sufriría una fractura de cráneo que le mantuvo alejado de los escenarios durante un tiempo; justo lo necesario para que Elvis Presley sacara su propia versión, que eclipsó totalmente a la de Carl Perkins, un mazazo para Carl del que tardó mucho en recuperarse. Este rocanrol, uno de los primeros de la historia, ha sido versionado por otros artistas y grupos del ámbito del rockabilly o del country, como Bill Haley, Buddy Holly, Jerry Lee Lewis, Eddie Cochran, Johnny Rivers, Clif Richard & The Shadows, Stray Cats, Merle Haggard o Johnny Cash, por mencionar algunos. Pero también le han prestado atención los músicos procedentes del blues, el blues-rock, incluso el heavy metal, es el caso de Paul McCartney & Eric Clapton, Ry CooderJimi Hendrix, Johnny Winter, Black Sabath o los otros dos destacados de hoy: el bluesman Albert King, que publicó su versión en un álbum en homenaje a Elvis Presley («Blues for Elvis – King Does The King’s Things» (1970), y los metaleros Helloween, quienes incluyeron este tema, como bonus track, en la reedición que se hizo en 2006 de su álbum «Pink Bubbles Go Ape» (1991). Y no puedo acabar sin mencionar la interpretación realizada en 1978 por Moris, músico argentino afincado en España, bajo el título «Zapatos de gamuza azul«.

Anni B Sweet. «Déjame»

El 3 de enero de 1980 fallecía el compositor y batería español José Enrique Cano Leal “Canito” en un accidente de coche, ocurrido la Nochevieja anterior, en la N-VI a la altura de La Navata (Madrid). Formaba parte del grupo Tos, creado en 1978 en torno a los hermanos Urquijo (Enrique –bajo, voz-, Álvaro –guitarra- y Javier –guitarra-). Unos días después de esta tragedia, Enrique Urquijo se ponía en contacto con los alumnos de la Asociación Cultural de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Universidad Politécnica de Madrid) para tratar de poner en marcha un concierto en homenaje a su compañero; tuvo lugar el 9 de febrero de 1980, en el salón de actos de la mencionada Escuela de Caminos. A este evento se le suele considerar como el pistoletazo de salida de la posteriormente denominada “Movida madrileña”; participaron en él bandas como Nacha Pop, Alaska y los Pegamoides, Mamá, Paraíso, Mermelada, Trastos, Los Bólidos, Mario Tenia y los Solitarios y, por supuesto, Tos con una canción escrita en 1978 por Enrique Urquijo, titulada “Déjame” (aquí les podéis ver). La maqueta fue promocionada por Gonzalo Garrido en la emisora de Radio Onda 2; él les animó a pulir la canción, con arreglos que incrementaran el ritmo. Se publicó por primera vez en un EP, ya bajo el nombre de Los Secretos, que vio la luz en 1980, después se haría en formato single y también se incorporaría a su primer Lp de estudio (ésta es la archiconocida versión de Los Secretos). “Déjame” es un himno para todos los que vivimos nuestra juventud durante los años ochenta, un tema de los obligatorios en todos los conciertos de Los Secretos, a pesar de que Enrique Urquijo acabó cansado de cantarlo; en este vídeo, a partir del minuto 4:43, podéis escuchar perfectamente lo que dice: “a mí particularmente me aburre un poco, pero bueno como hay gente que le gusta lo tengo que cantar …” Enrique fallecía en 1999, apenas unos meses después se editaba el álbum “A tu lado. Un homenaje a Enrique Urquijo” (2000), en el que se incluía una versión de “Déjame” cantada por varios de los músicos españoles más destacados del momento: Pau Donés, Carlos Goñi, Manolo Tena, Jesús Cifuentes, Nacho Campillo, Miguel Ríos, Mikel Erentxun, Carlos Tarque, etc. (aquí la tenéis). En 2015, con motivo de su 35 aniversario, reeditaron el primer álbum de manera conjunta con un segundo CD, en el que se incluyeron las mismas canciones pero versionadas por artistas españoles; “Déjame” fue interpretada, con suavidad y un cierto tono de tristeza, por la cantautora malagueña Anni B Sweet, con una cadencia doo-wop retro-indie realmente espectacular. Si os pasa como a mí, y os habéis enamorado de esta versión, os recomiendo este otro vídeo, en el que se puede ver a Anni cantando la canción, en formato acústico, junto a Álvaro Urquijo y Ramón Arroyo, de Los Secretos.

Las Cinco Canciones de Itziar (V): “Wish You Were Here” (Pink Floyd)

Itziar y yo pertenecemos a la generación Pink Floyd; los británicos eran habitual tema de conversación, presidían nuestras reuniones, estaban en todos los radiocasetes y los utilizábamos como patrón de calidad cuando descubríamos nuevos grupos. Es normal que, tanto ella como yo, hayamos elegido un tema de Pink Floyd entre las cinco canciones de nuestra vida, ambos pertenecientes al mismo álbum, “Wish You Were Here” (1975), en mi caso fue “Shine On You Crazy Diamond” y en el de ella la canción titulada igual que el álbum, una de las melodías más hermosas que ha dado el rock. Despedimos a nuestra invitada de esta semana, confío en que hayáis disfrutado con su música y sus recuerdos tanto como yo. Itziar, espero que te hayas sentido a gusto con tu experiencia bloguera. Un millón de gracias y un beso muy fuerte.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es o contactar a través de twitter (@guitarmuses).

“Cada vez escucho más música clásica; siempre he valorado este género, uno de mis preferidos junto con el jazz. Teniendo en cuenta que, desde el primer día, he manifestado mi inclinación hacia la fusión de estilos musicales, me ha parecido pertinente finalizar “las cinco canciones de mi vida” con un grupo que, en cierto modo, puede representar la fusión del rock con la música clásica; Pink Floyd, al menos en mis años de instituto, era el grupo que mejor representaba para mí el mestizaje entre lo antiguo y lo moderno, entre la sinfonía y la guitarra eléctrica. “Wish You Were Here” es, por lo tanto, mi quinta y última canción; un tema elegido entre pedalada y pedalada, veintidós kilómetros diarios que me han servido para reflexionar, para pensar en las canciones y para, finalmente, realizar esta propuesta, que tiene vocación de rito iniciático. Han quedado en el tintero canciones de otros músicos de Jazz (David Sanborn, Eliane Elias, Arturo Sandoval, Herbie Mann, Jaime Marques, Toots Thielemans, Carlos Santana, Candy Daulffer, etc., aunque probablemente esto vino después) y de otros estilos (Radio futura, Dobbie Brothers, Peter Gabriel, Bill Withers). En esta competición entre canciones han acudido a mi memoria discos de los que me quedaría con todas las canciones, para mí obras maestras, álbumes redondos. Aquí lanzo la idea y os dejo mi sección de discos de los que es imposible escoger canción porque te gustan todas: “The key of live” (Stevie Wonder), Eagles “Hotel California” (Eagles), K“Vox Humana” (Kenny Loggins), “Breakfast in America” (Supertramp), “Doble Vision” (David Sanborn & Bob James), “La ley del desierto / La ley del mar” (Radio Futura)”.

Muchas gracias a todos por compartir conmigo esta semana, y en especial a Raúl por invitarme a su blog y por su ayuda con la edición de los textos, sin él no lo hubiera acabado nunca. Ha sido un placer pensar en todo esto, aunque me haya costado casi un año… ¡Hasta pronto!”