Pink Floyd. «Comfortably Numb»

En uno de los multitudinarios conciertos que Pink Floyd dio para promocionar «Animals» (1977), concretamente en la ciudad canadiense de Montreal, Roger Waters escupió en la cara a un agresivo fan que estaba situado en la primera fila; aquel episodio le hizo pensar en la posibilidad de construir un muro imaginario que le aislara de aquella vida alienante de megaestrella del rock, con la que no se sentía muy identificado. Así fue como se gestó «The Wall» (1979), el álbum más personal de Roger Waters, con el que trató de desatar toda su creatividad y al que trasladó su manera de entender el mundo, las relaciones personales y un amplio catálogo de filias, fobias y delirios paranoicos. El recuento oficial de álbumes de Pink Floyd dice que «The Wall» es el undécimo disco de estudio de esta banda, sin embargo la idea es de Roger Waters, como también lo son todas las canciones (excepto la protagonista de hoy, co-firmada junto a David Gilmour), así como el mando de las operaciones relacionadas con la grabación del disco. «The Wall» es la quintaesencia del álbum conceptual. Nos cuenta la historia de Pink, una estrella de rock, una mezcla entre el malogrado Syd Barret -primer líder que tuvo Pink Floyd- y el propio Roger Waters, que construye un muro para protegerse de la vida, cuyos ladrillos son sus propios traumas de infancia y juventud: la pérdida del padre, el conservador sistema educativo británico, la sobreprotección materna, los excesos de su vida como estrella del rock, los fracasos sentimentales, etc. En su descenso al infierno de la locura, llega a convertirse en un dictador fascista, justo lo contrario de lo que Pink realmente siente. En el juicio sumarísimo al que le someten los agentes que han generado sus traumas (esposa, maestros, madre, etc.) le condenan a derribar el muro y a vivir en armonía con la gente. En 1982 se filmó la película «Pink Floyd – The Wall«, dirigida por el cineasta Alan Parker e interpretada por Bob Geldof, líder de la banda The Boomtown Rats, cuyo pasado punk en principio no parecía la mejor carta de presentación para interpretar una obra de Pink Floyd, el gran enemigo de la causa punk.

«Comfortably Numb» probablemente sea el mejor corte de este álbum, uno de los temas más apreciados de Pink Floyd. Con él sucede algo parecido a lo que ocurrió con el proceso de gestación de «Dogs«, la canción más representativa de «Animals»; en ambas composiciones la guitarra de Gilmour es protagonista, y en ambos casos el germen, la melodía original, los acordes básicos, son debidos a Gilmour; Waters construyó el tema, compuso la letra y el resto de la melodía; Gilmour grabó los espectaculares solos de guitarra y, entre ambos (imagino que no sin muchas discusiones) consensuaron el sonido general que querían para la canción. Fue el último tema que tocó la formación clásica (Waters – Gilmour – Wright – Mason), con él cerraron uno de los conciertos que integraron el «Live 8» (2005), evento impulsado por el mencionado Bob Geldof con el objetivo de combatir la pobreza en el Mundo.

Santana. «Samba Pa Ti»

Al mexicano Carlos Santana se le considera el padre del rock latino, un género caracterizado por la fusión del rock con sonidos afrocaribeños, ritmos procedentes de Latinoamérica y, en el caso que nos ocupa, elementos del jazz, el funk, el soul, la psicodelia y el blues. En una entrada anterior, la dedicada al tema «Soul Sacrifice«, me ocupaba de los inicios de Santana, en el Festival de Woodstock, y de su primer disco («Santana», 1969). El siguiente trabajo de estudio fue «Abraxas» (1970), con el que consolidó esa manera de entender el rock, cálida, enérgica y sensual, con la que encandiló a críticos y público, ávidos de sonidos mestizos en un panorama musical eminentemente anglosajón. La portada de este álbum se tomó del cuadro titulado «Anunciación», pintado unos años antes por el alemán Matias Klarwein, famoso por sus trabajos entroncados en el surrealismo, la psicodelia y el movimiento contracultural de los años sesenta; sus pinturas se han utilizado como portadas de discos, algunos pertenecientes a artistas tan conocidos como Miles Davis, Earth Wind & Fire o Gregg Allman, aunque su obra más reconocible en este ámbito es la ya mencionada para el Lp «Abraxas«. Matias Klarwein quiso representar la Anunciación de la Inmaculada Concepción, el instante en el que el Arcángel Gabriel le comunicaba a la Virgen María que iba a ser la madre Jesús. Carlos Santana vio la pintura en una revista y supo inmediatamente que aquel ángel con una conga entre las piernas, aquellos vivos colores y sugerentes imágenes eran perfectos para la portada de su disco. Como ya ocurriera en el disco anterior, las percusiones ocupan un lugar destacado en este álbum, con la presencia de músicos como Rico Reyes, Mike Carabello y, sobre todo, Chepito Areas que, además, fue el autor de algunas de las canciones. «Abraxas» es uno de los mejores trabajos de Santana, en él destacan temas como «Black Magic Woman» (compuesto por Peter Green), «Oye Como Va» (de Tito Puente), «Hope you’re feeling better» (de Gregg Rolie, teclista de la banda) o «Samba Pa Ti», un tema instrumental lleno de sentimiento con el que Carlos Santana quiso expresar su singularidad e identidad como guitarrista y artista: «Sospecho que esta canción trae embotellada muchas cosas personales, que no sabía cómo expresar o articular en una letra. Muchas veces me enfado porque no puedo decir el verdadero significado de esta canción y es debido a que simplemente salió de mí. Eso sí que el mundo lo entiende». En 1982, José Feliciano puso letra a esta canción; lo hizo en español, para su álbum «Escenas de Amor».

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Matias Klarwein. «Anunciación», 1962

Anyone’s Daughter. «Adonis»

Anyone’s Daughter es una banda alemana de rock progresivo fundada en 1972, que empezó tocando versiones de Deep Purple. Precisamente uno de los temas de los británicos, incluido en su Lp «Fireball» (1971), acabó dando nombre a este grupo germano. Aunque disponen de varios álbumes, incluso han anunciado el lanzamiento de un nuevo trabajo, su disco más representativo, y tal vez el mejor para la mayoría de críticos y aficionados, fue el primero: «Adonis«, publicado en 1979 tras reestructurar la formación sucesivas veces. Este disco está dedicado al dios griego más hermoso de cuantos existían en el Olimpo; hijo de un amor incestuoso, logró cautivar a diosas como Perséfone o Afrodita; murió destrozado por un jabalí, tal vez enviado por Artemisa en un ajuste de cuentas con Afrodita, aunque otras versiones mitológicas señalan que fue Ares, el celoso amante de Afrodita, transformado en fiero jabalí. «Adonis» es un interesantísimo trabajo de rock sinfónico en el que se aprecian influencias de grupos como Camel, Eloy o Genesis -véase, sin ir más lejos, el comienzo del tema protagonista de esta entrada-; está compuesto de cuatro temas: «Blue House«, «Sally«, «Anyone’s Daughter» y la suite con la que se inicia este disco, «Adonis», de unos veinticuatro minutos de duración y dividida en cuatro movimientos. En esta pieza destacan la guitarra y los teclados, que se alternan para construir, junto con la omnipresente melodía cantada, este bello tema de rock sinfónico lleno de matices, cambios y de impecable ejecución. En el primer movimiento, titulado «Come Away», predominan los tonos melódicos, siempre conducidos por el relato vocal, la guitarra y el órgano, y finaliza con unos relajantes efectos de sonidos marinos envueltos en un delicado desarrollo de batería; el segundo movimiento, «The Disguise» (7′ 48») se torna más enérgico, con mayor protagonismo instrumental y menor presencia vocal; la parte denominada «Adonis» (11′ 15») recupera la suavidad característica de esta suite, esta vez arropada por elementos folk y por la presencia de guitarra y teclados que, alternándose en el protagonismo, nos regalan uno de los mejores momentos de este tema; y finalizamos con «Epitaph», a partir del minuto 19′ 04», donde se incrementa el tono épico gracias al piano y, sobre todo, la guitarra eléctrica de Uwe Karpa que recuerda, por su gusto y sensibilidad, a la de grandes músicos como David Gilmour o Andy Latimer.

The Mamas & the Papas / George Benson / Beth Hart. «California Dreamin'»

«California Dreamin'» fue escrita en 1963 por el matrimonio Phillips (John y Michelle), cuando vivían en Nueva York, probablemente en un deseo de contrarrestar el frío y la oscuridad del invierno neoyorkino con la calidez y el sol de las tierras californianas. La canción fue inicialmente grabada por el cantante Barry McGuire, aunque la versión más conocida y exitosa fue la del grupo de folk-rock The Mamas & the Papas, formado en 1965 por los ya mencionados John y Michelle Phillips, Cass Elliot y Denny Doherty. En sus cuatro años de existencia como grupo, se convirtieron en un emblema del movimiento hippie, y fueron una de las pocas formaciones que resistieron el empuje de la British Invasion. Al parecer, no fueron los egos o las discusiones musicales lo que acabó con este cuarteto, más bien las infidelidades, los celos y los enamoramientos cruzados entre los miembros del grupo. Cass Elliot fue la que tuvo una carrera en solitario más exitosa que, lamentablemente, se vio truncada debido a su prematuro fallecimiento en 1974, víctima de un infarto. «California Dreamin'» fue publicada como single en 1965 y, al año siguiente, se incluyó en su primer álbum («If You Can Believe Your Eyes and Ears»), que comenzaba con otro de los clásicos del cuarteto: «Monday, Monday«. Existen unas ciento cincuenta versiones de «California Dreamin'», en todo tipo de estilos e interpretadas por grupos y solistas de lo más variopinto: The Seekers, The Ventures, Bobby Womack, Wes Montgomery, José Feliciano, The Four Tops, The Beach Boys, America, Meat Loaf, R.E.M., Carpenters, Nancy Sinatra, Sia, Diana Krall o los españoles Mocedades, por mencionar sólo algunos de manera totalmente subjetiva. Sin embargo, a pesar del interés mostrado por la comunidad musical hacia esta canción, lo cierto es que el original es casi imbatible: la guitarra al inicio del tema, la flauta hacia la mitad y los excelentes juegos de voces hacen que esta canción trascienda el rol que a menudo ha desempeñado como canción del verano. Por todo ello, hoy he querido acompañar el «California Dreamin'» de los Mamas & the Papas con dos versiones atrevidas, singulares y de gran calidad. La primera en formato jazz, totalmente instrumental, a cargo del guitarrista George Benson; con más de siete minutos de duración, fue publicada en su álbum «White Rabbit» (1972), del que también formó parte la canción homónima de Jefferson Airplane compuesta por Grace Slick, otro de los himnos de la psicodelia y el «flower power» californiano. La segunda, más rockera, está interpretada por ese huracán que es Beth Hart; la podéis escuchar en «A Woman With a Rock and Roll Soul» (2009).

Bruce Springsteen. «Born to Run»

Bruce Springsteen es uno de los músicos a los que más respeto. A pesar de ser una rutilante y millonaria estrella del rock, nunca ha perdido de vista sus humildes orígenes en Nueva Jersey y su conciencia de clase, siempre ha mostrado sensibilidad y preocupación por los trabajadores y los más desfavorecidos de la sociedad; y, en un país tan poco solidario como los Estados Unidos, no duda en criticar y combatir los posicionamientos más reaccionarios de la sociedad norteamericana. Pero, además, lo respeto porque él también lo hace con todos los aficionados que se le acercan; siempre ofrece lo mejor: los mejores músicos, el mejor sonido y unas generosas actuaciones de tres horas de duración en las que hay cabida para el álbum a promocionar, para los grandes éxitos de su repertorio y hasta para homenajear, en forma de versiones, a la historia del R&R; y hablo por lo que he leído y escuchado de algunos amigos porque, lamentablemente, nunca lo he visto en directo. Tuvo su primera guitarra a los trece años y a los dieciséis entraba a formar parte del grupo The Castiles, con una guitarra Kent de sesenta dólares que le había comprado su madre después de conseguir un préstamo. A finales de los sesenta participó en el trío musical Earth, que actuaba en clubes de Nueva Jersey, adquiriendo el apodo de «The Boss», ya que era el encargado de cobrar por los conciertos y distribuir el dinero entre sus compañeros. A finales de los sesenta y principios de los setenta, una serie de músicos (Steve Van Zandt, Danny Federici, Vini López, Vinnie Roslin, David Sancious, Clarence Clemons, etc.) comenzaron a acompañarlo en los conciertos que daba en los locales de Asbury Park y en otras zonas dentro del área de influencia de Nueva Jersey; esta formación fue el núcleo de lo que, poco tiempo después, habría de llamarse E Street Band, con quien Bruce Springsteen grabó su primer Lp, «Greetings from Asbury Park, N.J.» (1973). El siguiente álbum que publicó fue «The Wild, The Innocent & the E. Street Shuffle» (1973), aunque el que le lanzó al estrellato fue el tercero, «Born to Run» (1975), un cuidadísimo y complejo trabajo -para muchos el mejor disco de Bruce- lleno de instrumentos agolpados unos sobre otros a imagen y semejanza del «muro de sonido» empleado por Phil Spector en los años sesenta; según el propio Bruce ha comentado, la intención era que sonara a «Roy Orbison con Bob Dylan cantando y Phil Spector en la producción». La imagen de portada, en la que se puede ver a Springsteen apoyado en el saxofonista Clarence Clemons, protagonista destacado de este disco, fue fotografiada por Eric Meola en una sesión en la que se tomaron unas novecientas instantáneas. Todas las canciones, entre las que destacan temas como «Thunder Road«, «Tenth Avenue Freeze-Out«, «Jungleland» o la que da nombre al disco -en la que invirtieron seis meses de trabajo-, fueron compuestas por el Boss. El tema titulado «Born to Run» nos habla de dos jóvenes enamorados que deben huir, escapar de su barrio para crecer como personas y buscar nuevas oportunidades: «Te amaré con toda la locura de mi alma. Algún día, no sé cuando, llegaremos a ese lugar al que queremos ir y pasearemos al sol, pero hasta entonces los vagabundos como nosotros, nena, nacimos para correr».