Una de las cosas que más me gustan de esta sección es la invitación que me concedéis, y la oportunidad que me dais, para acercarme a estilos musicales a los que no suelo prestar mucha atención; es algo que agradezco, porque este blog no está cerrado a ningún género y, si algunos músicos y artistas no aparecen por aquí, puede decirse que en ocasiones es debido a mi propio desconocimiento musical. Si no hubiera sido por vosotros es difícil que hubieran asomado temas como “Claro de Luna” (Beethoven), «Un papel morao y un submarino amarillo» (Manolo Kabezabolo), “Birthday” (The Sugarcubes) o la canción protagonista de hoy, “Sonrisa” ¿Hay algo más bonito que la complicidad entre madre e hija?, veamos qué nos cuenta Luna.
“Solo había nacido mi hija mayor, que tendría 3 años, íbamos todos los días en coche a la ikastola y solía sonar esta canción en la radio. Nos aprendimos el estribillo y lo cantábamos juntas (aún lo hacemos a veces y ya tiene 11 años). El final dice: «Ya sé quién soy», y ella preguntaba: «¿Quién es?». Yo le contestaba que Ana Torroja. Cuando se aprendió el nombre, cada vez que la canción decía: «Ya sé quién soy», ella gritaba: «¡Ana Torroja!».
Es más, acabo de poner el vídeo y a los dos segundos ha saltado del sofá y gritado: «¡Tengo una sonrisa!»”.
El blog de Luna Paniagua, nuestra invitada de esta semana en las Cinco Canciones de tu Vida, es un espacio dedicado a la lectura, la escritura y la corrección de textos; en él podréis disfrutar del irresistible estilo de Luna, con sus cuentos, relatos, reflexiones y también con las reseñas, que escribe para apoyar a otros compañeros y compañeras que tratan de abrirse camino en el difícil mundo editorial. Os dejo este copia/pega tomado de su bitácora, para que la podáis conocer mejor:
“Bienvenid@ a mi blog. Aquí encontrarás un poco de todo, tanto textos escritos por mí como cualquier cosa que me resulte interesante, ¡que serán muchas! Muchas gracias por la visita, espero que te guste. Si es así, no dudes en seguirme y compartir. Esta es mi biografía: Soy una madre de familia numerosa de 37 38 años. Siempre me ha gustado escribir aunque durante muchos años no lo he hecho excusada en la falta de tiempo. Hace unos meses lo encontré dejando de ver la televisión, y he descubierto que escribir no es sólo dejarse llevar por las musas sino que también se aprende. Y en ello estoy. También soy correctora editorial”.
Comienza con «Vuela, vuela», una canción que ya apareció en La Guitarra de las Musas, en aquella ocasión a través de la versión original de la cantante francesa Desireless; bien podría decirse que también es una de las canciones de mi vida, no formó parte de las “cinco titulares” aunque bien podría haber estado, por la carga emotiva que tiene para mí; quizás no sea mi estilo preferido ni, tal vez, es lo que escucharía estando solo, pero la música es también amor, amistad, evocación, recuerdos compartidos en forma de alegrías y tristezas, a menudo todo ello en una misma canción. Luna ha preferido la versión de Magneto, un grupo mexicano de chicos que triunfó durante los años ochenta y parte de los noventa, ya veréis por qué.
“Comienzo con “Voyage voyage”, de Desireless, porque es la protagonista de una anécdota de mi infancia. Tendría unos diez años e iba a clases de baile en el colegio. Llegué una tarde al salón de actos, nuestro lugar de ensayo, y resulta que se me había olvidado que para ese día teníamos que preparar una coreografía con esa canción. Allí estaban mis compañeras, con unos bailes preparadísimos, vestuario especial y alguna hasta maquillada ¿Qué hice? Llevaba una camiseta larga y ancha así que me quité los pantalones, me solté el pelo e improvisé la coreografía más sosa de la historia. Por alguna razón que desconozco eso me dio menos vergüenza que reconocer que lo había olvidado.
He elegido la versión y el vídeo de Magneto porque es en español, y recuerdo que la canción que yo bailé también lo era, y por el gran contraste entre su baile y el mío”.
El 3 de enero de 1980 fallecía el compositor y batería español José Enrique Cano Leal “Canito” en un accidente de coche, ocurrido la Nochevieja anterior, en la N-VI a la altura de La Navata (Madrid). Formaba parte del grupo Tos, creado en 1978 en torno a los hermanos Urquijo (Enrique –bajo, voz-, Álvaro –guitarra- y Javier –guitarra-). Unos días después de esta tragedia, Enrique Urquijo se ponía en contacto con los alumnos de la Asociación Cultural de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Universidad Politécnica de Madrid) para tratar de poner en marcha un concierto en homenaje a su compañero; tuvo lugar el 9 de febrero de 1980, en el salón de actos de la mencionada Escuela de Caminos. A este evento se le suele considerar como el pistoletazo de salida de la posteriormente denominada “Movida madrileña”; participaron en él bandas como Nacha Pop, Alaska y los Pegamoides, Mamá, Paraíso, Mermelada, Trastos, Los Bólidos, Mario Tenia y los Solitarios y, por supuesto, Tos con una canción escrita en 1978 por Enrique Urquijo, titulada “Déjame” (aquí les podéis ver). La maqueta fue promocionada por Gonzalo Garrido en la emisora de Radio Onda 2; él les animó a pulir la canción, con arreglos que incrementaran el ritmo. Se publicó por primera vez en un EP, ya bajo el nombre de Los Secretos, que vio la luz en 1980, después se haría en formato single y también se incorporaría a su primer Lp de estudio (ésta es la archiconocida versión de Los Secretos). “Déjame” es un himno para todos los que vivimos nuestra juventud durante los años ochenta, un tema de los obligatorios en todos los conciertos de Los Secretos, a pesar de que Enrique Urquijo acabó cansado de cantarlo; en este vídeo, a partir del minuto 4:43, podéis escuchar perfectamente lo que dice: “a mí particularmente me aburre un poco, pero bueno como hay gente que le gusta lo tengo que cantar …” Enrique fallecía en 1999, apenas unos meses después se editaba el álbum “A tu lado. Un homenaje a Enrique Urquijo” (2000), en el que se incluía una versión de “Déjame” cantada por varios de los músicos españoles más destacados del momento: Pau Donés, Carlos Goñi, Manolo Tena, Jesús Cifuentes, Nacho Campillo, Miguel Ríos, Mikel Erentxun, Carlos Tarque, etc. (aquí la tenéis). En 2015, con motivo de su 35 aniversario, reeditaron el primer álbum de manera conjunta con un segundo CD, en el que se incluyeron las mismas canciones pero versionadas por artistas españoles; “Déjame” fue interpretada, con suavidad y un cierto tono de tristeza, por la cantautora malagueña Anni B Sweet, con una cadencia doo-wop retro-indie realmente espectacular. Si os pasa como a mí, y os habéis enamorado de esta versión, os recomiendo este otro vídeo, en el que se puede ver a Anni cantando la canción, en formato acústico, junto a Álvaro Urquijo y Ramón Arroyo, de Los Secretos.
El año pasado, con motivo del encuentro de rugby entre las selecciones de Gales e Inglaterra, se retomaba la polémica en torno a la canción “Delilah”, himno de algunos equipos de fútbol británico, como el Stoke City, y una de las canciones más tarareadas en los campos de rugby y en otros eventos deportivos. El político laborista Chris Bryant llegó a decir que “está comprobado que cuando hay partidos internacionales de rugby y, a veces de fútbol, aumenta drásticamente el número de incidentes de violencia doméstica. Yo también he cantado Delilah. No obstante, es la hora de cambiarla por cualquier otra canción” Un par de años antes, Dafydd Iwan, cantante y presidente del Partido de Gales, se manifestaba en el mismo sentido: “es de lamentar que el texto que cuenta el asesinato de una mujer se haya elevado a la categoría de segundo himno nacional [de Gales]”. “Delilah” fue compuesta por Les Reed, Barry Mason y Whitinghan Sylvan, tomando como inspiración la historia bíblica de Sansón y Dalila; narra el crimen cometido por un marido celoso cuando descubre que su mujer le es infiel; el relato es el clásico que, tradicionalmente, han venido utilizando muchos de los hombres que cometen delitos de este tipo, poniendo como excusa el crimen pasional, que han perdido la cabeza o, como sucede en esta melodía, piden perdón a la víctima una vez asesinada. “Dalilah” fue publicada como single, en 1968, por el galés Tom Jones, y bien podría decirse que fue la canción que lanzó su carrera como cantante profesional. Cuando este tema llegó a España se tergiversó la letra, de tal manera que cuando la canción dice algo así como “Sentí el cuchillo en mi mano y ella dejó de reír», nuestros guardianes franquistas de las buenas costumbres lo tradujeron como “Sentí su cuchillo de la traición en la mano, clavándolo en mi corazón”.
Existen unas cuantas versiones de este tema, sobre todo en el ámbito del pop y de la canción melódica, aunque también hay unas cuantas interpretadas por grupos de rock, que son las que hoy van a protagonizar la alternativa sonora en este día de versiones; es el caso de Paddy Goes To Holyhead, de los metaleros Leningrad Cowboys, de los góticos Inkubus Subkkubus, de los punk-celta Flogging Molly o de los metaleros alternativos Faith No More. Casi todas las versiones rock son un tanto gesticulantes y exageradas, a veces incluso hilarantes, para algunos divertidas, para otros sencillamente ridículas; los dos vídeos que acompañan al original de Tom Jones son partícipes de esta circunstancia (si os queréis reír un buen rato, aconsejo que no os los perdáis): en el primero podemos ver a la banda de Alex Harvey (a partir del minuto 2:20 la cosa se pone realmente grotesca) y en el segundo a Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden, en un programa de televisión creo que irlandés. Para finalizar, os dejo con un bonus track en este mismo sentido, esta vez en español (con letra propia) a cargo de La Orquesta Mondragón.
Dejando a un lado a cantantes melódicos y latinos, flamencos, algún que otro grupo de rock, cantautores y más recientemente formaciones indie, en España siempre ha gustado mucho el pop y, además, se ha practicado con profusión y calidad, especialmente en algunos períodos como los sesenta, los ochenta y los noventa. Los setenta no fueron malos para el rock, a menudo canalizado a través del movimiento conocido como rock urbano; sin embargo, a finales de esta década ya estaba siendo apartado en favor de las nuevas propuestas musicales y vitales procedentes de las islas británicas; en este contexto es cuando empiezan a aparecer grupos cercanos al punk, al post-punk o a la new wave, casi todos ellos se mostraban muy cómodos con los planteamientos contraculturales, con la provocación y con la idea de que para hacer música no hacía falta saber mucho, sólo disfrutar con ella. A esta primera hornada del pop español, coloquialmente conocida como «La Movida», pertenecen grupos como Kaka de Luxe, Alaska y los Pegamoides, Paraíso, Parálisis Permanente, Aviador Dro, Derribos Arias, Zombies, Radio Futura, Nacha Pop o la Mode, por citar sólo algunos. Unas pocas bandas evolucionaron con el paso de los años, desplazándose hacia el pop y el pop-rock y mejorando en calidad musical; de esta manera se unirían a la segunda generación de grupos que fueron apareciendo durante los ochenta y los noventa, desde mi punto de vista más interesantes que los primeros: La Guardia, El Último de la Fila, Tam Tam Go, Duncan Dhu, Danza Invisible, Héroes del Silencio, Los Rodríguez, Los Ronaldos, Loquillo, etc. Gabinete Caligari se formó en 1981, en plena «Movida», por tres estudiantes universitarios de Madrid: Jaime Urrutia (voz, guitarra), Fernando «Ferni» Presas (bajo) y Eduardo «Edi» Clavo (batería); sus influencias afterpunk y su conexión con Eduardo Benavente (líder de Parálisis Permanente) les llevaría a componer unas melodias oscuras, con letras provocativas, que poco a poco irían abandonando en favor de nuevos sonidos, más luminosos, incluso fueron llamados los padres del «rock torero» debido a su éxito «El calor del amor en un bar». En mi opinión, el salto de calidad lo dieron con su álbum «Camino Soria» (1987), uno de los mejores discos que ha dado el pop español, con grandes canciones como «Tócala Uli» -en homenaje al fallecido saxofonista de la banda, Ulises Montero-, «Pecados más dulces que un zapato de raso» -compuesta a partir de un poema inédito de Eduardo Haro Ibars-, «Suite Nupcial«, «La sangre de tu tristeza«, «Como un pez» o el tema que da nombre al disco, dedicado a la que fuera pareja sentimental de Jaime Urrutia, Teresa Verdera, hermana de Juan Verdera, bajista de Derribos Arias; «Camino Soria» es un bello homenaje a Soria y a la poesía, con referencias explícitas a Antonio Machado, Gustavo Adolfo Becquer, la ribera del Duero y el Monte de las Ánimas.