A finales de los setenta el hard rock comenzaba a confundirse con el heavy metal, tanto en lo relativo al sonido como en lo concerniente a la estética de los músicos que lo practicaban. Lo habitual eran los pantalones vaqueros ajustados, las camisetas, las cazadoras de cuero y, sobre todo, el pelo largo, la verdadera seña de identidad de este colectivo. En este contexto, Ritchie Blackmore decidió sustituir a Ronnie James Dio por Graham Bonnet para el puesto de cantante en su grupo Rainbow. Bonnet, sin embargo, vestía y peinaba de manera diametralmente opuesta a la de sus compañeros: pelo corto, gafas de sol, camisas, chaquetas y trajes, algo así como un híbrido entre Buddy Holly y cualquier mafioso de la película «El Padrino» o de la serie «Los Soprano»(en esta versión directo del tema elegido para hoy lo podéis comprobar); el propio Bonnet ha reconocido que su look no fue muy del agrado del jefe: «(…) de hecho, lo único que a Ritchie Blackmore no le gustaba de mí era mi pelo corto (…) Cuando entré en Rainbow fue como un shock, todos los miembros de la banda pensaron que yo me iba a dejar crecer el pelo pero dije que no quería porque no es mi estilo y todavía lo pienso. De hecho sigo todavía con el mismo pelo corto. Al final la única explicación es mi gusto por la música y el look de los 50, nada más». En esta misma entrevista Bonnet reconocía que el hard rock era algo nuevo para él, pero acabó gustándole; de tal manera que, cuando salió de Rainbow, decidió crear una banda de este mismo estilo que acabaría denominándose Alcatrazz. Para ello se unió al bajista Gary Shea, al batería Jan Uvena, al teclista Jimmy Waldo y a un joven guitarrista de gran talento, como Blackmore, que se distinguía por su ritmo endiablado y por lo rápido que movía los dedos sobre el mástil, el sueco Yngwie Malmsteen. Juntos grabaron dos discos: «No Parole From Rock ‘n’ Roll» (1983) y el directo «Live Sentence» (1984). Después Malmsteen abandonó el grupo, siendo sustituido por otro virtuoso de las seis cuerdas: Steve Vai; con él publicaron «Disturbing the Peace» (1985). El último disco de Alcatrazz fue «Dangerous Games» (1986), en el que intervino Danny Johnson en sustitución de Steve Vai. En 1987 se disolvía el grupo, aunque Graham Bonnet trataría de reactivarlo en 2006 bajo el nombre de Alcatrazz Featuring Graham Bonnet. Volviendo a su primer trabajo, «No Parole From Rock ‘n’ Roll«, está lleno de excelentes canciones, como «Island on the Sun«, «Hiroshima Mon Amour«, «Incubus«, «Starcarr Lane«, «Too Young to Die, Too Drunk to Live«, «Big Foot» o «Jet to Jet», compuesta por Bonnet y Malmsteen, en la que se puede escuchar al primero al límite del esfuerzo vocal y de la afinación.
Vídeos
Jim Croce. «I Got A Name»
Al igual que Janis Joplin, el cantante y compositor estadounidense Jim Croce nació en enero de 1943, aunque apenas puedo vivir tres años más que ella; falleció el 20 de septiembre de 1973, a los treinta años, víctima de un accidente aéreo en el que también perdieron la vida el guitarrista Maury Muehleisen -con veinticuatro años-, el piloto, el copiloto y varios acompañantes de los artistas, quienes habían subido al avión, rumbo a Texas, tras la finalización de su último concierto en el Prather Coliseum de Natchitoches (Louisiana -EE.UU.-). Jim Croce se inició en la música durante la década de los sesenta, primero a través de varias formaciones universitarias que actuaban en locales y en campus universitarios y, posteriormente, junto a su esposa (Ingrid Jacobson); a esta primera etapa pertenecen los álbumes «Facets» (1966) y «Jim & Ingrid Croce» (1969). Desencantados con el negocio de la música y agobiados por las deudas, Ingrid y Jim decidieron abandonar esa profesión e irse a vivir a su antigua casa en Philadelphia; Jim se puso a trabajar en la construcción y como camionero para dar de comer a su familia, mientras seguía escribiendo canciones inspiradas en su nueva vida entre camiones, bares de carretera y compañeros de fatiga. En 1970 se reencontró con un antiguo compañero de universidad, él le presentó a Maury Muehleisen, con quien acabaría retomando su carrera musical. Grabó su tercer álbum («You Don’t Mess Around With Jim») en 1972 y el siguiente en 1973, titulado «Life and Times»; dos meses después fallecía, publicándose su último Lp -ya de manera póstuma- en diciembre de ese mismo año; se tituló «I Got a Name«, un disco de folk-rock muy bonito y muy bien cantado, con algunos temas más volcados hacia el heartland rock y otros hacia el country, en el que destacan cortes como «Lover’s Cross«, «Five Short Minutes«, «Thursday» y los dos más conocidos: «I’ll have to Say I Love You in a Song» y «I Got a Name», canción no compuesta por él sino por Charles Fox y Norman Gimbel, que nos habla de herencias compartidas, identidades y sueños cumplidos y por cumplir. Seguro que muchos de vosotros la habréis escuchado en «Django Desencadenado«, la película de Quentin Tarantino, aunque antes ya había sido incluida en otras bandas sonoras cinematográficas, como las de «El Último Héroe Americano» o «Invencible«. Y para terminar, aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver a Jim Croce en directo.
Elvis Presley / Al Kooper & Mike Bloomfield / Rod Stewart. «That’s All Right»
Corría el año 1954. Sam Phillips, el patrón de la discográfica Sun Records, buscaba desesperadamente «un blanco que tuviera un sonido negro y un sentimiento negro«, alguien que le hiciera ganar «mil millones de dólares». Por aquellas fechas un joven enamorado de la música, Elvis Aaron Presley, se había pasado por estos estudios con la intención de grabar -previo pago, por supuesto- un disco de acetato con dos canciones para regalárselo a su madre y, también, con la esperanza de que alguien de esa compañía se fijara en él. Poco después, intentó formar parte del grupo The Songfellows pero no lo admitieron, dijeron que no sabía cantar y que no tenía oído para las armonías. Entonces empezó a trabajar como camionero, actividad que trató de compaginar con la música, aunque con poca fortuna; llegaron a decir que siguiera trabajando con el camión porque nunca tendría éxito como cantante. En estas circunstancias volvió a aparecer Sam Phillips, que pensó en él para defender una balada; en aquella audición Elvis cantó varias canciones para el dueño de la Sun Records; éste quedó impresionado por lo que escuchó y decidió montar una sesión de grabación con el guitarrista Winfield «Scotty» Moore, el contrabajista Bill Black y el propio Elvis.
Fue un 5 de julio de 1954, una jornada larga y más bien infructuosa hasta que Elvis tomó su guitarra y tocó «That’s All Right», un viejo blues grabado inicialmente por Arthur «Big Boy» Crudup en 1946. Así lo vio el guitarrista Moore, uno de los músicos presentes aquel mágico día: «De golpe, Elvis comenzó simplemente a tocar la canción, saltando y haciendo tonterías, pero después Bill tomó su contrabajo y comenzó también a tocar y a hacer tonterías, hasta que comencé a tocar con ellos. Creo que Sam tenía la puerta de la cabina de control abierta, (…) sacó su cabeza afuera y dijo: ‘¿Qué estáis haciendo?’ y le contestamos ‘no lo sabemos'». Sam Phillips les pidió que comenzaran de nuevo y les grabó para saber si era realmente el sonido que estaba buscando. Tres días después envió esta grabación a la radio; los oyentes llamaron a la emisora para conocer el nombre del cantante negro que interpretaba aquella canción. El single fue comercializado días más tarde, tal y como fue grabado en directo: con la guitarra solista de Moore, el contrabajo de Black y la guitarra rítmica de Elvis, sin batería ni percusiones; aquel blues acelerado y desenfadado se había convertido en uno de los primeros rocanroles de la historia.
Unos meses más tarde, en diciembre de 1954, el cantante country Marty Robbins hacía su versión, en la que destaca el sonido conseguido gracias al violín. Otro pionero del rockabilly, Carl Perkins, grabó este tema en 1958. Desde entonces han sido habituales las adaptaciones country y rocanroleras (Bob Dylan y Johnny Cash, The Beatles, Waylon Jennings, Merle Haggard, Faith Hill, The Jordanaires, etc.), aunque también las ha habido en el ámbito del blues, el blues-rock, el rock psicodélico, el rock alternativo o el hard rock, es el caso de las interpretadas por Shocking Blue, Albert King, Canned Heat, Foghat, Foreigner, Jet, Green Day o las dos elegidas para acompañar a Elvis: la del teclista Al Kooper y el guitarrista Mike Bloomfield, incluida en su doble álbum en directo «The Live Adventures of Mike Bloomfield and Al Kooper» (1968); y la del cantante Rod Stewart, que incluyó esta canción en su tercer álbum de estudio, titulado «Every Picture Tells a Story» (1971).
Joan Isaac. “A Margalida”
La pena de muerte en España fue abolida en la Constitución de 1978, excepto en lo relativo a las leyes penales militares, situación que no quedó corregida hasta la Ley Orgánica de 27 de noviembre de 1995. El método utilizado para ejecutar las condenas fue el garrote vil, procedimiento utilizado en nuestro país desde 1820, que consistía «en un collar de hierro atravesado por un tornillo acabado en una bola que, al girarlo, causaba a la víctima la rotura del cuello«. Los últimos ajusticiados por garrote vil fueron el anarquista catalán Salvador Puig Antich, en la Cárcel Modelo de Barcelona, y el delincuente común Georg Michael Welzel, en la de Tarragona. Murieron el mismo día, el 2 de marzo de 1974, probablemente con la intención de que el caso Welzel desviara la atención de uno de los asuntos más turbios y controvertidos a los que tuvo que hacer frente el tardofranquismo. Salvador Puig Antich formó parte del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), una organización anticapitalista, activa a comienzos de los años setenta, que se especializó en atracos a sucursales bancarias con el objetivo de utilizar el dinero robado para editar publicaciones clandestinas y ayudar a comités de huelga y obreros represaliados. El último atraco del MIL se produjo en Bellver de Cerdanya (Lérida); la guardia civil detuvo a alguno de los atracadores y, unos días después, a otros miembros del grupo: Xavier Garriga y Salvador Puig Antich; durante el arresto se produjo un forcejeo que acabó con Puig Antich malherido y con el joven inspector Francisco Anguas Barragán muerto. Puig Antich fue acusado, juzgado en consejo de guerra y condenado a la pena capital «por la muerte de un funcionario público por razones políticas«. Al parecer, tanto en la detención como en la investigación realizada y en el juicio, hubo irregularidades y ausencia de garantías procesales. La movilización de partidos políticos y colectivos de derechos humanos europeos no sirvió de nada, Salvador fue ejecutado el 2 de marzo de 1974.
Joan Miró pintó la serie «La esperanza del condenado a Muerte» mientras Puig Antich esperaba su ejecución; en 1977 el grupo de teatro Els Joglars produjo la obra «La torna«, sobre la ejecución de Welzel como distracción del caso Puig Antich, fueron sometidos a Consejo de Guerra por esta representación; se han publicado varios libros sobre este asunto y alguna película, como la titulada «Salvador (Puig Antich)«; y, por supuesto, los músicos también se han querido ocupar de este episodio: Lluis Llach («I si canto trist«), Loquillo («El año que mataron a Salvador«) o Joan Isaac, autor del tema «A Margalida», publicado en su álbum «Viure» (1977), todo un himno contra la pena de muerte donde se nos cuenta la historia desde el punto de vista de la novia de Puig Antich, a partir de la última carta que Margalida recibió de Salvador. No puedo dejar de recomendaros este vídeo, relativamente reciente, en el que Joan Isaac interpreta en directo esta melodía y, al final, explica cómo creó la canción y lo que ella representa.
Camel. «Never Let Go»
Camel es una de las bandas más representativas del rock progresivo clásico, una de las primeras que conocí, y con la que me siento muy identificado por su apuesta melódica, por el inteligente uso que hace de la guitarra y los teclados, y por sus influencias bluseras y jazzísticas. Ya hemos tenido oportunidad de escucharlos en un par de ocasiones, a propósito del tema «Lady Fantasy«, incluido en su segundo álbum («Mirage», 1974), y del Lp «The Snow Goose» (1976); estos dos trabajos, junto con «Moonmadness» (1976) y el directo «A Live Record» (1978), probablemente sean los discos mejor valorados de esta banda; pero tampoco debemos olvidarnos del homónimo primero, publicado en 1973 por MCA Records, antes de su paso a Decca. El grupo se creó en 1971, a iniciativa del teclista Peter Bardens y del guitarrista Andrew Latimer, a quienes se unirían el bajista Doug Ferguson y el batería Andy Ward; los vocalistas fueron los propios Latimer y Bardens, después de que desecharan a una treintena de candidatos a ocupar ese puesto. Este primer álbum de los londinenses comienza con tres temas fabulosos: «Slow Yourself Down«, con mucha presencia del órgano e influencias procedentes del blues y el jazz; «Mystic Queen«, una preciosa y melódica pieza de folk-rock sinfónico, uno de mis temas preferidos de Camel; y «Six Ate«, una pieza cambiante bien sostenida por la sección rítmica, muy presente a lo largo de la melodía. Aún pudiendo haber elegido cualquiera de estos tres cortes, no tengo ninguna duda que el tema estrella de este disco, y uno de los imprescindibles y más representativos de esta banda, es «Never Let Go». Aquí podéis escuchar la versión original de estudio y aquí la publicada, como bonus track, en la reedición que se hizo de este álbum en 2002, de apenas tres minutos y medio de duración. Sin embargo, permitidme que, en esta ocasión, os proponga una versión en directo -algo que no suelo hacer con temas de rock sinfónico-, la publicada en el álbum «A Live Record» (1978), en la que podemos escuchar instrumentos, como el saxofón, que no estaban presentes en la grabación original, así como un mayor protagonismo de todos los miembros de la banda. Empieza muy suave, con Latimer a la guitarra, pronto se incorporan el resto de instrumentos y la voz de Bardens, que da paso a una parte instrumental en la que destacan el saxo de Mel Collins y los teclados; hacia el minuto 4:45 el bajo y la batería se convierten en los protagonistas, para acabar cediendo el testigo a la irresistible guitarra eléctrica de Andy Latimer.
