The Wonders. “That Thing You Do!”

Adam Schlesinger fue un músico y compositor estadounidense, fallecido en 2020 debido al COVID. Fundador de bandas como Fountains of Wayne, Tinted Windows o Ivy, fue miembro del grupo Fever High y escribió canciones para cine y televisión, por las que ganó varios premios, entre ellos tres Emmy y un Grammy. Una de aquellas colaboraciones cinematográficas fue para la película “The Wonders” (1996), dirigida por Tom Hanks, que cuenta la historia de un grupo ficticio de pop, una de aquellas bandas one-hit-wonder que poblaron la escena musical durante la década de 1960; desde el anonimato, consiguieron el favor del público gracias a una exitosa canción: “That Thing You Do!” Los integrantes de aquel grupo imaginario, denominado The Wonders, fueron los actores Tom Everett Scott (en el papel del batería Guy Shades), Johnathon Schaech (como Jimmy Mattingly -vocalista y guitarra rítmica-), Steve Zahn (como el guitarrista principal Lenny Haise) y Ethan Embry (como T.B. Player, un guiño, a modo de broma, sobre la condición de “músico anónimo” que solía rodear a los bajistas de la época). Según he podido leer, hicieron un gran esfuerzo para que su interpretación como músicos de pop fuera totalmente convincente; tomaron clases de música, de interpretación musical, incluso llegaron a tocar la canción, aunque quienes realmente lo hacían eran músicos profesionales; la voz principal, por ejemplo, pertenece a Mike Viola, del grupo Candy Butcher, incluso el propio Adam Schlesinger -autor de la canción- participó en los coros. Con todo, existe una interpretación informal de “That Thing You Do!”, fechada en 2017, ejecutada por tres de los actores que hicieron de The Wonders: Tom Everett Scott, Johnathon Schaech y Ethan Embry, aquí la podéis ver.

Quienes hayáis visto la película, recordaréis la escena en la que están tocando la canción en un garaje, inicialmente como si fuera una balada, en la que también se puede ver a Liv Tyler en el papel de Faye Dolan, novia de Jimmy y, posteriormente, de Guy. Cuando se presentan a un concurso de talentos ya lo hacen a un ritmo más rápido, con un estilo muy parecido al de los primeros Beatles, y logran hacerse con el premio. Aquí les podemos ver interpretando la canción en otra escena de la película, también a su mánager: Amos White, interpretado por Tom Hanks. En la vida real, “That Thing You Do!” también fue lanzado al mercado como single, con cierto éxito en algunos países, aunque no tanto como en el película. Incluso se han hecho versiones; aquí os dejo una de las más interesantes, a cargo de los californianos The Knack.

Taj Mahal / The Allman Brothers Band / Tedeschi Trucks Band. “Statesboro Blues”

At Fillmore East” (1971) es uno de los mejores discos en directo de la historia del rock; incluso tiene el reconocimiento de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, pues es uno de los álbumes seleccionados por esta institución para su preservación patrimonial. Los siete temas que componen este disco de The Allman Brothers Band (aquí lo podéis escuchar) fueron grabados los días 11, 12 y 13 de marzo de 1971 en la sala de conciertos Fillmore East (Nueva York -EE.UU.-) Me gusta tanto este doble Lp que ya ha sido protagonista de este blog en tres ocasiones anteriores, tres entradas dedicadas a los temas “Whipping Post”, “In Memory of Elizabeth Reed” y “Call It Stormy Monday (But Tuesday Is Just Bad)”. Hoy, de nuevo, volvemos a recordar este disco a propósito de la melodía titulada “Statesboro Blues”, un viejo blues grabado por primera vez en 1928, por «Blind Willie» McTell -autor de la canción-, uno de los máximos exponentes del “Piedmont Blues”, un subgénero del blues caracterizado por tocar la guitarra sin púa, con una ejecución que recuerda al sonido de un piano tocando ragtime, también se suele llamar “fingerpicking” (aquí podéis escuchar el original a cargo de este músico).

No he podido encontrar versiones posteriores a ésta hasta la década de 1960, cuando aparecen las grabaciones de The Holy Modal Rounders, John Hammond, Koerner Ray & Glover, Tom Rush, Dave Van Ronk y, por supuesto, la del bluesman estadounidense Taj Mahal, ya en formato blues-rock (es nuestra primera versión destacada de hoy); formó parte de su primer álbum (“Taj Mahal”, 1968), y su arreglo fue el que inspiró la ya mencionada versión de los sureños The Allman Brothers Band, todo un festival guitarrero a cargo de Duane Allman y Dickey Betts, lleno de recursos, con las guitarras gimiendo gracias al efecto “slide” y a la maestría de estos músicos. Tras esta inolvidable versión, se grabaron otras, como la de Chris Smither, Kassu Halonen, Blues ‘n’ Trouble, The Youngbloods, Deep Purple, Taj Mahal y Gregg Allman, Paul Brett, Big Band of Brothers o la de Tedeschi Trucks Band (nuestra tercera opción de hoy), grupo estadounidense formado en 2010 tras la fusión de la Derek Trucks Band y la Susan Tedeschi Band; liderada por el matrimonio Tedeschi/Trucks, esta banda grabó su primer álbum en 2010 y aún continúa en activo. En internet se pueden ver varias interpretaciones en directo de “Statesboro Blues” por la Tedeschi Trucks Band, pero me ha parecido especialmente interesante la que os propongo; en primer lugar, por lo bien que canta el tema Susan y, en segundo lugar, por el imponente y épico duelo de guitarras entre Derek Trucks y Brandon “Taz” Niederauer, un jovencísimo guitarrista que, en este directo, debería tener quince o dieciséis años.

«Blind Willie» McTell (1898-1959)

Joaquín Sabina. “Pacto entre caballeros”

Hotel, dulce hotel” (1987) es el quinto álbum de estudio del cantautor jienense Joaquín Sabina, justo el que se publicó después del mítico “Joaquín Sabina y Viceversa en directo” (1986), grabado en el Teatro Salamanca de Madrid. “Hotel, dulce hotel” fue un éxito absoluto, se vendieron unas cuatrocientas mil copias, y contiene temas imprescindibles en el repertorio de Sabina, como la canción homónima, “Oiga, doctor”, “Besos de Judas”, “Que se llama Soledad” o “Así estoy yo sin ti”, que comenzaba con aquella inolvidable estrofa: “Extraño como un pato en el Manzanares (…)”, al menos inolvidable para mí, porque siempre que la escuchaba, mientras hacía la mili en Melilla, me entraba un ataque agudo de melancolía nostálgica.

Con todo, mi canción preferida de este disco es “Pacto entre caballeros”, la canción más canalla del cantautor canalla por excelencia, algo así como un narcocorrido cheli, pero a ritmo de rocanrol, con toda la jerga necesaria para dar verosimilitud al relato: “pico” (inyección de heroína), “diez quinientas” (diez mil quinientas pesetas), “peluco” (reloj), “litrona” (botella de un litro de cerveza, a poder ser de Mahou), “tronco” (amigo), “caballo” (heroína), “birra” (cerveza), “canuto” (porro) o “queli” (casa). El tema cuenta una historia rocambolesca, en la que, supuestamente, se vio involucrado el propio Sabina. Tres heroinómanos le atracaron en la calle, pero se dieron cuenta que era Sabina, “ese que canta” y, para celebrarlo, se lo llevaron de marcha a una barra americana. Cuando acabaron la juerga, robaron un coche, llevaron a Sabina a su casa y le devolvieron todo lo que le había robado. Entonces, ellos le dijeron: “enróllate y haznos una copla guapa de las tuyas”; y él, que siempre cumple los pactos, cuando son entre caballeros, les escribió esta canción, con epílogo incluido: “Hoy venía en el diario el careto del más alto, no lo había vuelto a ver desde aquel día. Escapaba del asalto al chalé de un millonario, y en la puerta le esperó la policía”.

Según ha contado Pancho Varona (no os perdáis este vídeo), uno de los inseparables de Joaquín Sabina, la letra fue escrita por Sabina y la música por Sabina, Javier Batanero y el propio Pancho Varona, responsable del estribillo de la canción. También explica que lo que se cuenta en la canción “no es una historia real, pero algo pasó, algo hubo”; parece que Sabina iba por la calle, cerca de su casa, y vio como una persona era atracada por tres chicos jóvenes; entonces, se quedó parado, pensado que también le robarían a él, pero los atracadores le reconocieron y le dejaron marchar: “tú puedes pasar, Sabina, que te conocemos. Y Joaquín siguió para adelante y pasó, lógicamente, como hubiéramos hecho cualquiera. En esa época no había teléfonos móviles, no había nada (…) De esa historia surge la letra de ‘Pacto entre caballeros’. Todo lo demás es una fábula inventada por Joaquín, que es un maravilloso fabulador”. Finalizo con dos directos de Joaquín Sabina interpretando esta canción, uno de 1987 y otro, más reciente, de 2019; y con dos versiones, una a cargo del valenciano Benito Kamelas y otra del dúo catalán Estopa.

Barclay James Harvest. “Titles”

Los británicos Barclay James Harvest ya han sido protagonistas en tres entradas anteriores de este blog, concretamente las dedicadas a los temas “Mockingbird”, “Dark Now My Sky” y “Suicide?” En ellas dábamos cuenta de sus inicios en 1967 y de sus cuatro primeros álbumes con el sello Harvest (“Barclay James Harvest”, 1970; “Once Again”, 1971; “Barclay James Harvest And Other Short Stories”, 1971; y “Baby James Harvest”, 1972), trabajos cuya principal seña de identidad era la utilización de una orquesta sinfónica acompañando a la habitual estructura instrumental de un grupo de rock. También aludíamos al cambio que se produjo en el sonido de esta banda tras la salida de Harvest y su entrada en Polydor, donde grabaron dos de sus mejores discos: “Octoberon” (1976) y “Time Honoured Ghosts (1975), el álbum en el que se incluyó “Titles”, nuestra melodía de hoy (aquí tenéis una versión en directo, de 1975 ó 1976).

Este disco está dividido en nueve cortes, ninguno por encima de los cinco minutos y medio de duración; sin duda, algo no excesivamente habitual en los trabajos de rock progresivo. De hecho, yo diría que es un disco de rock sinfónico apto para todos los públicos, una buena manera de empezar para quienes desconfían de este género o para los que piensan que es un estilo excesivamente complicado y, a menudo, ampuloso. Las canciones que forman parte de “Time Honoured Ghosts”, además de tener una duración estándar, son muy melódicas (demasiado, en opinión de algunos aficionados al rock progresivo), cuentan con buenas armonías vocales, un tono entre triste y melancólico y, por supuesto, la acostumbrada calidad artística e instrumental de este grupo. Hoy me ha costado mucho decidirme por un tema; podrían haber sido los titulados “Sweet Jesus”, “In My Life”, “Jonathan”, “Hymn For The Children” o “Moongirl” pero, finalmente, me he inclinado por “Titles”, un precioso y meritorio homenaje a The Beatles, en el que, de una manera u otra, se alude a más de veinte canciones de los de Liverpool; y todo ello en menos de cuatro minutos.

Con la ayuda del Beatles Fan Club de Los Países Bajos, y a poco que se preste un poco de atención, se pueden escuchar acordes o fragmentos de temas como “The Long And Winding Road”, “A Day in The Life”, “Let It Be”, “All You Need Is Love” o “Across The Universe”. Pero las alusiones textuales son aún más numerosas; así, se explicitan títulos como “Heres Comes The Sun”, “Lady Madonna”, “Something”, “Yesterday”, “One After 909”, “I’ve Got a Feeling”, “For You Blue” o “I Feel Fine”. El autor de este post perteneciente a Beatlesfanclub.nl va más allá, y aún cree ver más títulos, esta vez a partir de palabras o pequeños fragmentos incluidos en la letra de “Titles” que, tal vez, puedan pertenecer a otras canciones de los Beatles, como “Twist and Shout”, “Girl” o “No Reply”, entre otras. Tal y como queda indicado en la web oficial de Barclay James Harvest, el título de nuestra canción de hoy fue sugerido por la esposa de Harvey Lisburg, el mánager de la banda en aquel momento; la autoría que se señala para “Titles” es la siguiente: “traditional, arranged by John Lees”; la portada del álbum fue diseñada por Bill Dare, a partir de una pintura original de Maxfield Parrish. La formación de “Time Honoured Ghosts” fue la siguiente: John Lees (guitarras, voz), Les Holroyd (bajo, guitarras, voz), Stuart “Woolly” Wolstenholme (teclados, voz) y Mel Pritchard (batería, percusiones).

The Everly Brothers / Gram Parsons y Emmylou Harris / Nazareth. “Love Hurts”

Felice y Boudleaux Bryant fueron un matrimonio estadounidense, conocido por su trabajo como compositores de canciones country y pop. Se dieron a conocer en el mundillo musical gracias a los temas que escribieron para The Everly Brothers, Roy Orbison o Buddy Holly, aunque la lista de artistas y grupos para los que hicieron canciones es interminable (Lynn Anderson, Tony Bennett, Leo Sayer, Simon & Garfunkel, Sarah Vaughan, Elvis Costello, Count Basie, Ray Charles, The Grateful Dead, Bob Dylan, etc.), de hecho, tienen muchos premios y reconocimientos por su labor como compositores. Hoy recordamos una de aquellas canciones del matrimonio Bryant, en este caso acreditada solamente a Boudleaux, la titulada “Love Hurts”, una visión desgarrada sobre el amor, que se nos presenta como una experiencia dolorosa y triste. Paradójicamente, el tema le fue entregado al dúo The Everly Brothers, que se caracterizaba por un estilo entre el rockabilly edulcorado y el country suavemente rockerizado, como ya comentábamos en una entrada anterior sobre este dúo, dedicada al tema “Bye Bye Love”. “Love Hurts” fue incluida en su cuarto álbum de estudio (“A Date With The Everly Brothers”, 1960), aunque no fue publicada como single debido a una disputa con el mánager del dúo, Wesley Rose; el tema fue regrabado en 1965, para el álbum titulado “Rock ‘n ‘Soul”.

La segunda grabación de este clásico fue realizada por Roy Orbison, en 1961, con bastante éxito. En 1974 se publicó otra bastante conocida, la de Gram Parsons (nuestra segunda versión destacada), incluida en su álbum póstumo “Grievous Angel”; no os perdáis la segunda voz de esta versión, a cargo de Emmylou Harris; si os ponéis unos cascos, os daréis cuenta que Gram y Emmylou cantan a la vez, y sus voces se pueden escuchar cada una por un altavoz. Emmylou Harris ha seguido interpretando y grabando esta canción, al igual que otros artistas, procedentes de estilos musicales diversos, como Jim Capaldi (también es una versión conocida), Cher, Joan Jett, Keith Richards y Norah Jones, Leo Sayer, Don McLean, Kim Carnes, Little Milton y Lucinda Williams, Deacon Blue, Smokie, Sinéad O’Connor, Rod Stewart, Human Nature, Bradley Stewart y Emme Ryan o Rhoda Dakar. Pero ninguna tan conocida y valorada como la que grabó el grupo escocés de hard rock Nazareth, probablemente la interpretación más famosa de esta canción, por encima del original de los Everly Brothers. Fue publicada como sencillo en 1974, incluida en el recopilatorio “Hot Tracks” (1976) y grabada de nuevo, en 1994, con el apoyo de la Orquesta Filarmónica de Munich. Aquí les podéis ver interpretando este tema, convertido en power ballad gracias al vocalista Dan McCafferty y al resto de esta excelente banda, pionera del heavy metal.