The Beatles. «A Day in the Life»

El 18 de junio de 2010 la casa Sotheby’s subastó el manuscrito original de «A Day in the Life», escrito por John Lennon, por la insultante cifra de 1.202.500 dólares. En la primera de las imágenes que he dejado al final de la entrada se puede leer una versión primigenia de la canción y algunas correcciones; en el reverso aparece una versión en limpio, con menos correcciones y escrita en mayúsculas. Si os fijáis en la primera imagen, la que tiene más tachones, vemos que la frase «I’d love to turn you on» («Me encantaría excitarte») debió ser añadida con posterioridad. La cadena británica de televisión BBC acabó censurando esta canción, por lo que ellos consideraron apología del consumo de drogas, algo especialmente palpable (en su opinión) en la frase que acabamos de comentar y en la que decía «found my way upstairs and had a smoke» («encontré el camino de subida por las escaleras y me puse a fumar»). A pesar de que los propios autores siempre han negado esta interpretación (Lennon llegó a decir que este tema hablaba de «un accidente y su víctima», y que se había querido llamar la atención sobre «la más inocente de las frases»), el productor George Martin («el quinto Beatle») siempre tuvo muy claro que había partes de la letra que aludían claramente a las drogas. «A Day in the Life» se tardó en grabar treinta y cuatro horas, una cantidad de tiempo excesiva si lo comparamos con el álbum de debut («Please Please Me», 1963), en el que se invirtieron diez horas en total. En una entrada anterior, la dedicada a la melodía «With a Little Help from My Friends«, calificábamos el álbum «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band«, del que forman parte ambos temas, como un trabajo precursor de lo, poco después, vendría en denominarse rock sinfónico. Si hay un tema progresivo en este Lp, por su duración, por la ausencia de estribillo, por sus cambios y desarrollos musicales, por esos elementos psicodélicos del final y por la utilización de una orquesta formada por cuarenta músicos, ese es «A Day in the Life». Para la revista Rolling Stone es la mejor cancion de los de Liverpool; en cualquier caso, es su obra más compleja y con la que alcanzaron la plena madurez. Para concluir, os voy a invitar a que escuchéis la versión que realizó el guitarrista Jeff Beck, incluida en su álbum «Live at Ronnie Scott’s» (2008) y en la película musical «Across the Universe» (2007).

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Ray Charles / The Animals / Casey Abrams y Haley Reinhart. «Hit the Road Jack»

Para algunos Ray Charles fue el inventor del soul y uno de los impulsores del R&B, para otros el responsable de que la comunidad afroamericana se sintiera importante gracias a la música, a través de una propuesta que atacaba las bases conceptuales de lo que debería ser la música negra; el góspel era demasiado limpio y espiritual, mientras que el blues se manifestaba como un estilo triste y quejumbroso. Ray Charles puso todo su talento en una coctelera y el resultado fue algo apasionado y lleno de vida, una propuesta vital disfrazada de música en la que el góspel, el blues, el R&B, el jazz, el country y el pop se fusionaban de una manera milagrosa. Tras el gran éxito que supuso «What’d I Say», en 1959, todo un latigazo de energía para una comunidad necesitada de propuestas así, Ray Charles se consolidaba como uno de los grandes intérpretes del momento y, también, empezaba a evidenciar sus problemas con las drogas, hasta llegar a ser encarcelado, a mediados de la década de los sesenta, por posesión de heroína. Uno de los temas más famosos de aquellos años fue «Hit the Road Jack», compuesto por Percy Mayfield para Ray y grabado por éste en 1961. En el primer vídeo de hoy podéis ver esta canción tal y como fue concebida, es decir, como un diálogo entre Charles y The Raelettes, el coro femenino liderado por Marjorie Hendricks que acompañaba al artista norteamericano desde finales de los cincuenta; Ray suplica, mientras que las Raelettes le responden «No more, no more, no more», además de aludir a su limitada solvencia por no tener dinero. La segunda propuesta destacada de hoy es la de los británicos The Animals, publicada en el álbum «Animalisms» (1966); en ella destaca la voz de Eric Burdon y los teclados de Dave Rowberry, una versión que me encanta. Por último, os propongo una más reciente, la debida a Casey Abrams y Haley Reinhart, dos concursantes del programa de televisión «American Idol«, creo que de la décima temporada. No obstante, hay otras versiones más o menos interesantes, como las de Suzi Quatro, The Stampeders, Shirley Horn, Jerry Lee Lewis o una de lujo, a cargo de Willie Nelson, Wynton Marsalis y Norah Jones. Incluso fue cantada por el actor Daniel Brühl en la película española «Los Pelayos«.

Blondie. «Dreaming»

Hay nombres de grupos musicales un tanto alambicados, en cambio otros son sencillos; los hay más largos y más cortos; en homenaje a alguien o algo; algunos son el resultado de casualidades o de hechos fortuitos; y también están los que siguen una determinada estrategia comercial o promocional. El grupo de hoy, Blondie, toma su nombre de un hecho casual que, además, trató de ser utilizado con fines estratégicos; se le ocurrió a Deborah Ann Harry, la cantante y líder de esta banda neoyorkina establecida en 1974, cuando un camionero la increpó con un “¡Hey, rubita!”, probablemente acompañado de una proposición sexual; pensaron que Blondie podría ser un buen nombre, además de idóneo para las tiendas de música, ya que sus discos estarían así cerca de los de The Beatles, una de las zonas más visitadas en estos establecimientos musicales. La banda inicial estaba formada por Jimmy Drestri (teclados), Gry Valentine (bajo), Clem Burke (batería), Chris Stein (guitarrista) y Debbie Harry (voz). Su primer álbum aparece en 1976 (“Blondie”) y el segundo un año después (“Plastic letters”); el tercero fue uno de sus mejores trabajos (“Parallel Lines”, 1978) y el siguiente, el que nos ocupa (“Eat to Beat”), fue uno de los más exitosos y, también, el que marcó el punto de inflexión de este grupo, disuelto en 1982 tras la grabación de otros dos discos más (“Autoamerican” y “The Hunter”). A finales de los noventa volvieron a reunirse y, como tantas otras bandas, han publicado algún trabajo de manera esporádica y aún deben continuar en activo. Volviendo a “Eat to Beat” (1979), me parece un disco interesante de new wave, en el que destacan temas como el popero “Union City Blue”, el desgarrado y punk “Victor”, la balada “Shayla”, incluso hay una nana: “Sound-A-Sleep”; el álbum comenzaba con “Dreaming”, compuesta por Debbie Harry y Chris Stein, una canción pop con cierta reminiscencia sesentera y un poderoso ritmo, en el que la batería tiene un protagonismo inusual. Sin embargo, no estamos ante un tema del todo original; el propio Chris Stein, co-autor de la pieza, ha reconocido que es muy similar a “Dancing Queen”, el famoso tema de Abba (aquí lo podéis comprobar). Existen varias versiones de “Dreaming”, bastantes debidas a grupos indie o de rock alternativo; yo os voy a dejar con la de Imelda May, a quien tuve el privilegio de ver este verano en el Madgarden Festival de Madrid.

The Marvelettes / The Beatles / Amanda Fondell. «Please Mr. Postman»

El fenómeno de los grupos musicales formados exclusivamente por cantantes femeninas, que armonizaban conjuntamente al modo de las formaciones masculinas de doo-wop, tuvo su momento álgido durante la década de los sesenta, en gran parte debido al nacimiento, en 1959, del sello discográfico Motown. El dueño de esta empresa, Berry Gordy, orientó estos grupos femeninos, de base soul, hacia un pop muy del gusto de los jóvenes. Las más conocidas tal vez fueron las Supremes, y también otras como las Ronettes, Martha and The Vandellas o The Sangri-Las; sin embargo, las primeras que lograron triunfar fueron The Marvelettes, para algunos autores como Luis Lapuente (Historia-Guía del Soul. «Magia Negra». Madrid: Guía de Música, pág. 291) fueron «probablemente el mejor grupo vocal femenino en toda la historia de la Motown». Las descubrió Berry Gordy después de un concurso en el que sólo lograron quedar cuartas; a pesar de todo, su profesora convenció a los cazatalentos de la Motown de que merecían otra oportunidad. Acudieron a la prueba con el nombre de The Marvels y con una canción, compuesta por un amigo de Georgia Dobbins -componente del grupo-, titulada «Please Mr. Postman». Fue suficiente para que Gordy se quedara con ellas; cambió el nombre por el de The Marvelettes y sustituyó a la mencionada Georgia Dobbins, que abandonó el grupo para incorporarse a otro proyecto, por Wanda Young; ésta última y, sobre todo, Gladys Horton acabarían siendo las cantantes principales. Esta historia, sobre una chica que esperaba con impaciencia la llegada del cartero con noticias de su novio, fue grabada con el apoyo instrumental de The Funk Brothers, grupo del que formaba parte Marvin Gaye a la batería, y publicada como single en 1961, siendo un gran éxito de ventas. Dos años más tarde fue versionada por los Beatles para su segundo álbum de estudio («With the Beatles», 1963), con un ritmo algo más rocanrolero. Tras el original a cargo de las Marvelettes y la conocida versión de los de Liverpool, os voy a proponer una tercera más actual, la debida a la cantante sueca Amanda Fondell, conocida gracias a un concurso de televisión, que grabó este tema para su primer disco de estudio («All this Way», 2011). Si queréis escuchar otras versiones, también os dejo las interpretadas por The Carpenters, Helen Shapiro, The Boone Family y Bob Tostes; así como un último enlace a la escena de «Malas Calles«, de Martin Scorsesse, para la que se utilizó la versión de las Marvelettes.

Caetano Veloso / The Platters / Golpes Bajos. «Come Prima»

A mediados del pasado siglo la canción italiana continuaba muy influenciada por la ampulosidad y rigidez del bel canto; la mayor parte de sus cantantes seguían este patron, muy del gusto del público adulto. Sin embargo, los jóvenes demandaban los nuevos sonidos procedentes de los Estados Unidos, nuevas maneras de cantar, al modo de los Platters o de otros grupos de doo wop similares. Precisamente un admirador de Tony Williams, el solista de The Platters, fue uno de los principales responsables de que este género calara en la sociedad italiana; me estoy refiriendo al cantante y actor Antonio Lardera, conocido con el nombre artístico de Tony Dallara quien, tras trabajar como camarero, recepcionista y repartidor, comenzó su carrera artística en la banda Rocky Mountains; en 1957 firmó con la discográfica Italiana Music y, a finales de ese mismo año, publicaba su primer sencillo: “Come Prima”, un tema compuesto por Mario Panzeri (letra) y Vicenzo di Paola y Sandro Taccani (música). Llegaron a venderse 300.000 copias de este disco, según algunas fuentes, el single más vendido en la historia de la música italiana. “Come Prima” era toda una revolución musical, magnificada por el hecho de haber sido rechazada a concurso en el Festival de la Canción de San Remo debido a su “naturaleza anómala”, en opinión del jurado de este conocido y prestigioso festival. Mientras que la estructura musical de la canción atentaba contra la ortodoxia italiana, la letra era sencilla, repetitiva y almibarada, muy al gusto de la época. Como he comentado antes, la versión de Tony Dallara (aquí la podéis escuchar) fue la primera que se grabó y la más popular de todas, aunque pronto se lanzaron otras, como las de Marino Marini Quartet, Domenico Modugno, Dalida, Mina o Jimmy Fontana. Desde entonces ha seguido siendo grabada, incluso en diferentes idiomas; en inglés destaca la versión de The Platters (el segundo vídeo destacado de hoy), aunque también hay otras como las de Malcolm Vaughan o Patrizio Buanne; en español ha sido versionada, con desigual fortuna, por artistas y grupos como Los Cinco Latinos, José Guardiola, Francisco o Lucho Gatica. Para la primera versión os propongo Caetano Veloso, uno de los grandes de la escena brasileña, se publicó en el álbum en directo titulado “Omaggio a Federico e Giulietta” (1999). La segunda versión propuesta es la de The Platters (en inglés) y la tercera, también en italiano, es la del grupo español Golpes Bajos, incluida en su disco “A Santa Campaña” (1984).