King Crimson. “Epitaph”

Los detractores del rock progresivo a menudo lo suelen tildar de estilo frío y alambicado, en el que la componente virtuosa y cerebral está por encima de la pasional. He de confesar que, en algunas ocasiones, tengo que coincidir con estos análisis, cosa que me da rabia, más que nada porque es uno de mis estilos preferidos. Sin embargo, creo que esta generalización es injusta; un ejemplo de ello es “Epitaph”, perteneciente a “In the Court of the Crimson King” (1969), el primer álbum de los británicos King Crimson; se trata de una poética, triste y emocionante reflexión sobre la naturaleza humana, que el grupo liderado por Robert Fripp supo dotar de una atmósfera musical única, en la que el mellotron se convierte en el aliado perfecto de esta deprimente y, a la vez, maravillosa obra de arte.

El Cruce. “Despertar”

El otro día me puse a escuchar el primer disco del grupo chileno El Cruce, editado en 1999. “Peaceco” es un excelente álbum de blues, cantado en español, que se despide con “Despertar”, un onírico y enigmático tema compuesto por Felipe Toro –cantante, guitarrista y principal compositor de la banda- que aún me tiene cautivado. La primera mitad de la canción contiene elementos sinfónicos y psicodélicos –recuperados también al final del tema-, un poco en la línea de The Doors -al menos yo tengo esa sensación-; hacia la mitad se despierta de su letargo, azotada por un largo y estimulante riff de guitarra, que acaba gobernando el resto de esta intrigante y trascendente composición.

Everly Brothers / Nazareth. “Love Hurts”

En 1960 el dúo Everly Brothers grababa “Love Hurts”, uno de esos temas que cuentan con multitud de versiones. Una canción tan desagarrada, donde el amor se nos muestra como una experiencia falsa, dolorosa y triste, nunca me ha parecido muy adecuada para un dúo tan almibarado como éste; tenían que ser unos tipos duros, como Nazareth, quienes, en 1975, la pusieran en su sitio y la elevaran a lo más alto de las listas de éxitos. Además de estas dos versiones – para mi gusto, ninguna tan sincera como la que ejecutaron los escoceses- yo destacaría las de Roy Orbison, Cher, Jim Capaldi, Keith Richards & Norah Jones y, por supuesto, la que nos dejaron Gram Parsons y Emmylou Harris, que recientemente han rescatado los compañeros de Good Rocking Tonight.

The Allman Brothers Band. “Jessica”

A finales de los años sesenta algunos grupos norteamericanos propusieron un nuevo sonido, a partir del blues rock que ya venían desarrollando bandas pioneras como Cream o Canned Heat; una de las formaciones creadoras del Rock sureño fue The Allman Brothers Band, fundada en torno a los hermanos Gregg y Duane; éste último, uno de los mejores guitarristas que ha dado la historia, falleció en un accidente de tráfico en 1971.  Dickey Betts es el otro guitarrista de la banda, autor de “Jessica” (1973), una pieza instrumental donde la guitarra es protagonista. Creo que es un tema muy conocido, no en vano ha servido de sintonía a diversos programas y series de televisión, pero sigue conservando intacta toda su fuerza y magnetismo. En cualquier caso, para mi gusto, el mejor disco de este grupo es “At Filmore East” (1971), uno de los mejores directos de la historia del rock, donde el genio de Duane Allman brilla hasta límites insospechados.

Caledonia Blues Band. “Blues for the mother”

Hubo una época en la que solía ir a locales en los que tocaban bandas españolas de blues. A menudo me llevé gratas sorpresas, como cuando vi a un grupo (no me acuerdo del nombre) en el que tocaba el guitarrista de Los Secretos, de una manera tan increíble que jamás lo hubiera pensado de este músico. En otra ocasión tuve la suerte de encontrarme con uno de los mejores grupos de blues hispanos, Caledonia Blues Band, creado en Sevilla en 1986 y disuelto en 1996. “Blues for the mother” fue escrita por Mike Lindler y Lolo Ortega -voz y guitarra, respectivamente, de esta formación- e incluida en su segundo disco, grabado en 1990 por la discográfica Cambayá. En 1994 incluso llegaron a tocar en el Buddy Guy’s Legends, de Chicago, uno de los clubs de blues más prestigiosos de la ciudad.